Posts con el Tag ‘Sin embargo’

Charlie Chaplin and Jack Oakie, "The Great Dictator", (desde) 1940. From kittypackard.files.wordpress.com

Charlie Chaplin and Jack Oakie, "The Great Dictator", (desde) 1940. From kittypackard.files.wordpress.com

La mayoría desposeída

Por Paul Craig Roberts
Global Research, 14.08.12

El conductor no era evidentemente acaudalado. Sin embargo, a pesar de todas las noticias sobre los rescates de banksters por valor de mega-billones de dólares, de bonificaciones por mega-millones de dólares para financistas facinerosos, y de inimaginables paquetes de compensación para directores ejecutivos corporativos que han exportado puestos de trabajo de EE.UU., algo hizo que el desvalido conductor se asociara con el partido político de los súper-ricos.

Mientras me sorprendía la extraña alianza de los desamparados con los mega-ricos, recordé que en 2004 Thomas Frank se preguntaba cómo los republicanos habían logrado convencer a los pobres para que votaran contra sus mejores intereses. La respuesta, o parte de la respuesta, de Frank es que los republicanos utilizan “temas sociales”, como el matrimonio gay y la exhibición del pezón de Janet Jackson, para provocar indignación ante la amenaza a los valores morales planteada por demócratas liberales.

Los trabajadores pobres han sido convencidos por la propaganda republicana de que votar a los demócratas significa entregar los dólares de los impuestos de los trabajadores pobres a los pobres que no trabajan, proveer atención médica y educación a extranjeros ilegales, y ser blando frente el terrorismo.

Para el conductor de la camioneta, defender a EE.UU. significa defender los rescates de los bánksters y las guerras multibillonarias del complejo militar/industrial.

El Equipo de Trucos Sucios de Karl Rove ha perfeccionado la propaganda republicana. Los republicanos se envían unos a otros por correo electrónico innumerables historias estúpidas que dicen que Obama es musulmán, que Obama es marxista, que Obama es un Manchurian Candidate que entrega EE.UU. al Nuevo Orden Mundial o a las Naciones Unidas, o a alguna otra vil organización conspirativa. Pero nunca acusan a Obama de entregar EE.UU. a Wall Street, al complejo militar/industrial, o a Israel.

Los correos nunca contienen una cita o fuente para las acusaciones. No se necesita ninguna, porque son palabras que quieren escuchar los republicanos. Preguntadles por qué Obama iba a matar musulmanes en siete países si fuera musulmán, o por qué Wall Street y el complejo militar/industrial iban a poner a un marxista en la Casa Blanca, y enrojecerán de rabia. Sólo por formular las preguntas obvias en lugar de sumarse a las acusaciones, una persona confirma la propaganda de que EE.UU. es amenazado por crédulos de Obama que no defenderán a su país.

Parecería que los no acaudalados
que se enfurecen por las prestaciones sociales, medicaid, Obamacare y las escuelas públicas son incapaces de atar cabos. El rescate TARP por valor de 750.000 millones de dólares, una pequeña parte del total y continuo rescate, habría sido suficiente para cubrir cualquier agujero en esos presupuestos durante mucho tiempo. En su lugar, el dinero se utilizó para recompensar a los que causaron la crisis financiera y despojaron a millones de estadounidenses de sus casas. Que yo sepa, el conductor de la camioneta es uno de esos desposeídos.

Los mismos estadounidenses, con sus cerebros lavados, que se encolerizan contra Obamacare y se preparan para votar por Romney ignoran el hecho de que mientras era gobernador del Estado liberal democrático de Massachusetts Romney hizo implementar su versión de Obamacare en el ámbito estatal.

La mayor ironía respecto a Obamacare es que fue escrito por las compañías privadas de seguros y que desvía fondos de Medicaid y Medicare para su beneficio. Puede que sea medicina socializada, pero es socialismo a favor de las compañías privadas de seguros.

Todo lo que necesitaron los ciudadanos de los Estados de mayoría republicana para apoyar el derroche de 6 billones de dólares por el complejo militar/seguridad en las guerras de Iraq y Afganistán fueron pegatinas con la cinta amarilla y una consigna: “Apoyad a los soldados”.

Obama, afirman los republicanos, no hará frente a Siria ni se pondrá contra Irán, ni estará a favor de Israel. Pero los republicanos se enorgullecen cuando Romney va a Israel para arrastrarse haciéndole el juego al demente, sediento de sangre, primer ministro israelí Netanyahu, que calificó a los máximos generales israelíes de “cobardes” por advertir contra un ataque contra Irán. Romney le dijo a Netanyahu: “dígame qué tengo que hacer y lo haré; soy leal a Israel”.

Aparentemente, a los ultranacionalistas patriotas republicanos no les molesta que su candidato presidencial anuncie que en cuanto asuma el mando entregará la política exterior de EE.UU. a Netanyahu y enviará a más estadounidenses a la muerte y a la bancarrota en su nombre.

Karl Rove no tuvo ningún problema en el lavado de cerebros de votantes republicanos para que apoyen su propia pérdida. El conductor de camioneta podría haber colocado una pegatina que dijera: “No apoyes a un demócrata. Podría hacer algo por ti.”

Sí, ya sé. Es casi igual de fácil atacar a los demócratas.
Bush y Cheney, y sus matones neoconservadores destruyeron la Constitución y, con ello, a EE.UU. Pero los demócratas permitieron que lo hicieran. Fue Nancy Pelosi quien, como presidenta de la Cámara de Representantes, rechazó el juicio político de Bush.

Es indudable que Bush y Cheney violaron el derecho estadounidense e internacional y la Constitución. La negativa de Nancy Pelosi de responsabilizarlos estableció el precedente de que el poder ejecutivo ya no responde ante la ley o la Constitución.

En efecto, el poder ejecutivo ahora es una dictadura. Actúa fuera de la ley y de limitaciones constitucionales. Respecto a algunos temas todavía tiene que consultar al Congreso o a los tribunales, pero a medida que aumenta el poder y la audacia del poder ejecutivo, la consulta se convertirá en una formalidad y luego se abandonará. El Congreso no tendrá más influencia que el Senado romano bajo el Imperio y los tribunales se convertirán en escenarios de farsas judiciales.

Los estadounidenses eligieron presidente a Obama con la esperanza de que restauraría el imperio de la ley. En su lugar, codificó las trasgresiones del régimen de Bush y agregó algunas propias. Nadie de mi generación podría haber imaginado que el presidente de EE.UU. estaría sentado en el Despacho Oval aprobando listas de ciudadanos estadounidenses para que fueran asesinados sin pruebas o debido proceso.

Por lo tanto ¿a cuál queréis? ¿Al republicano que les hace el juego a los ricos y a Israel, cuya política exterior es la guerra, o al demócrata que les hace el juego a los ricos y a Israel cuya política exterior es la guerra? Cómo escribió Gerald Celente en la edición de julio de Trends Journal, los estadounidenses “argumentan entre ellos por qué su freak [engendro] es mejor que el otro freak. Se enojarán si dices que su freak es un freak. Realmente combatirán y morirán para defender a sus freaks.

Es extraordinario que millones de estadounidenses puedan creer fervientemente que importa si es elegido el freak Romney o el freak Obama. Si los estadounidenses tuvieran un poco de sentido común, se quedarían en casa y no votarían. El 1% controla el país, y más valdría que el 99% se quedara en casa y no votara. Nada va a cambiar gracias a la urna de voto.

¿Qué suponéis que harán los partidarios de Ron Paul? ¿Verán a Romney como el menos socialista de los dos y votarán por los republicanos que robaron la candidatura a Ron Paul? (Jaret Glenn, “How the GOP Establishment Stole the Nomination from Ron Paul,” publicado el 6 de agosto en OpEdNews.)

EE.UU. está gobernado por una oligarquía privada. El gobierno es sólo su fachada. Los recursos del país son desviados hacia los bolsillos de Wall Street, el complejo militar/industrial, y al servicio del Gran Israel. Las compañías petroleras, mineras, madereras y de la agroindustria controlan la Agencia de Protección del Medio Ambiente y el Servicio Forestal, y por eso la regulación sólo concierne al pequeño individuo, mientras el fracking [fractura hidráulica], la minería de remoción de la cima de montañas, y la contaminación del aire, el agua y el suelo crecen de manera salvaje.

Los oligarcas han logrado convertir a los estadounidenses en una mayoría desposeída en su propio país. En noviembre los estadounidenses volverán a otorgar su aprobación a uno de los dos candidatos de la oligarquía.

.

paulcraigroberts.org

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=32352

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

A natural gas pipeline, from egyptindependent.com

A natural gas pipeline, from egyptindependent.com

De la geopolítica del petróleo a la del gas

Siria, centro de la guerra del gas en el Medio Oriente

Por Imad Fawzi Shueibi
redvoltaire.org, 13.08.12

Con la caída de la Unión Soviética, los rusos se dieron cuenta de que la carrera armamentista los había dejado exangües, sobre todo por falta del aprovisionamiento energético que todo país industrializado necesita. Estados Unidos, por el contrario, había logrado desarrollarse e imponer sin mucha dificultad su política internacional gracias a su presencia de décadas en las zonas petrolíferas. Los rusos decidieron entonces posicionarse en las fuentes energéticas, tanto en las que producen petróleo como en las productoras de gas. Considerando que, debido a su repartición internacional, el sector petrolero no ofrecía buenas perspectivas, Moscú apostó por el gas, por su producción, su transporte y su comercialización a gran escala.

La partida comenzó en 1995, cuando Vladimir Putin trazó la estrategia de Gazprom: partir desde las zonas gasíferas de Rusia hacia Azerbaiyán, Turkmenistán, Irán (para la comercialización), hasta el Medio Oriente. La verdad es que los proyectos North Stream y South Stream demostrarán ante la historia el mérito y los esfuerzos de Vladimir Putin por situar nuevamente a Rusia en la arena internacional y por desempeñar un papel importante en la economía europea, que durante las próximas décadas dependerá del gas como alternativa al petróleo o como complemento de éste, dando la prioridad al gas por encima del petróleo. A partir de entonces, era urgente para Washington instrumentar el proyecto Nabbuco, como competidor de los proyectos rusos y con la esperanza de desempeñar un papel decisivo en la determinación de la estrategia y la política para los próximos 100 años.

El hecho es que el gas será la principal fuente de energía del siglo XXI, como alternativa ante la reducción de las reservas mundiales de petróleo y, al mismo tiempo, como fuente de energía no contaminante. El control de las zonas gasíferas del mundo por parte de las antiguas potencias y de las potencias emergentes es el elemento que da origen a un conflicto internacional con manifestaciones de carácter regional.

Es evidente que Rusia ha sabido leer las cartas y que ha aprendido las lecciones del pasado ya que el factor que provocó el derrumbe de la Unión Soviética fue precisamente la falta de control de los recursos energéticos globales, indispensables para inyectar el capital y la energía que necesita la estructura industrial. Rusia ha comprendido además que el gas está destinado a ser la fuente energética del próximo siglo.

Historia de la «partida de ajedrez» del gas

Una primera ojeada al mapa del gas nos revela que ese recurso se halla en las siguientes regiones, tanto en lo tocante a la situación de los yacimientos como al acceso a las zonas de consumo:

1. Rusia: Vyborg y Beregvya
2. Anexo a Rusia: Turkmenistán
3. En los alrededores más o menos inmediatos de Rusia: Azerbaiyán e Irán
4. Arrancado a Rusia: Georgia
5. Mediterráneo Oriental: Siria y Líbano
6. Qatar y Egipto.

Moscú trabajó rápidamente sobre dos ejes estratégicos: el primero es la creación de un proyecto sino-ruso a largo plazo basado en el crecimiento económico del Bloque de Shangai; el segundo es garantizar el control de los recursos gasíferos. Se sentaron así las bases de los proyectos South Stream y North Stream, frente al proyecto estadounidense Nabucco, respaldado por la Unión Europea, que apuntaba al gas del Mar Negro y de Azerbaiyán. Una carrera estratégica por el control de Europa y de los recursos gasíferos se estableció entre los proyectos de ambas partes.

Los proyectos de Rusia:

El proyecto North Stream conecta directamente a Rusia con Alemania a través del Mar Báltico, hasta Weinberg y Sassnitz, sin pasar por Bielorrusia. El proyecto South Stream comienza en Rusia, atraviesa el Mar Negro hasta Bulgaria y se divide pasando por Grecia y el sur de Italia, por un lado, y por Hungría y Austria, por el otro lado.

El proyecto de Estados Unidos:

El proyecto Nabucco parte de Asia Central y de los alrededores del Mar Negro, pasa por Turquía –donde se sitúa la infraestructura de almacenamiento–, y recorre Bulgaria, atraviesa Rumania, Hungría y llega hasta Austria, desde donde se dirige hacia la República Checa, Croacia, Eslovenia e Italia. Originalmente debía pasar por Grecia, idea que se abandonó debido a la presión de Turquía.

Se suponía que Nabucco debía ser el competidor de los proyectos rusos. Nabucco estaba previsto para el 2014, pero diversos problemas técnicos provocaron su posposición hasta 2017. A partir de esa posposición, el proyecto ruso comenzó a ganar la batalla por el gas, pero cada parte trata siempre de extender su propio proyecto hacia nuevas zonas.

Lo anterior tiene que ver por una parte con el gas iraní, que Estados Unidos pretendía incorporar al proyecto Nabucco conectándolo al punto de almacenamiento de Erzurum, en Turquía. Y también tiene que ver con el gas proveniente del Mediterráneo oriental, o sea Siria, Líbano e Israel.

Pero en julio de 2011, Irán firmó varios acuerdos para el transporte de su gas a través de Irak y de Siria. Por consiguiente, Siria se convierte así en el principal centro de almacenamiento y producción, vinculado además con las reservas del Líbano. Se abre así un espacio geográfico, estratégico y energético completamente nuevo que abarca Irán, Irak, Siria y el Líbano.

Los obstáculos que ese nuevo proyecto viene enfrentando desde hace más de un año dan una idea del grado de intensidad de la lucha que se está desarrollando por el control de Siria y del Líbano. Y al mismo tiempo aclaran el papel que ha venido desempeñando Francia, país que considera el Mediterráneo oriental como su propia zona de influencia histórica, destinada por lo tanto a satisfacer los intereses franceses, y donde Francia necesita recuperar el terreno perdido desde la Segunda Guerra Mundial.

En otras palabras, Francia pretende desempeñar un papel en el mundo del gas donde, después de adquirir en Libia una especie de «seguro médico», ahora pretende obtener un «seguro de vida» a través de Siria y del Líbano.

Turquía, por su parte, se siente excluida de esta guerra del gas debido al retraso del proyecto Nabucco y porque no tiene nada que ver con los proyectos South y North Stream. El gas del Mediterráneo oriental parece escapársele inexorablemente a medida que se aleja del proyecto Nabucco.

El eje Moscú-Berlín

Para concretar sus dos proyectos, Moscú creó la sociedad Gazprom en los años 1990. Alemania, deseosa de liberarse de una vez de todas las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, se preparó para incorporarse a ambos proyectos, tanto en materia de instalaciones como de revisión del gasoducto norte o de las instalaciones de almacenamiento del conducto South Stream en su zona de influencia, principalmente en Austria.

La empresa Gazprom fue fundada con la cooperación de Hans-Joachim Gornig, un alemán conocido en Moscú, ex vicepresidente de la compañía alemana de petróleo y de gas industrial que supervisó la construcción de la red de gasoductos de la RDA. Hasta octubre de 2011, el director de Gazprom fue Vladimir Kotenev, ex embajador de Rusia en Alemania.

Gazprom firmó numerosas transacciones con empresas alemanas, en primer lugar con las que cooperan con el proyecto North Stream, como los gigantes E.ON, del sector de la energía, y BASF, del sector de los productos químicos. En el caso de E.ON existen cláusulas que garantizan tarifas preferenciales en caso de alza de precios, con lo cual Rusia concede una especie de subvención «política» a las empresas del sector energético alemán.

Moscú aprovechó la liberalización de los mercados europeos del gas para forzarlos a desconectar las redes de distribución de las instalaciones de producción. Ya superados los antiguos enfrentamientos entre Rusia y Berlín, se abrió una fase de cooperación económica basada en aligerar la enorme deuda que pesaba sobre los hombros de Alemania, la de una Europa excesivamente endeudada por el yugo estadounidense.

Se trata de una Alemania que considera que el espacio germánico (Alemania, Austria, la República Checa y Suiza) está destinado a convertirse en el centro de Europa, sin tener que soportar las consecuencias del envejecimiento de todo un continente, ni las de la caída de otra superpotencia.

Las iniciativas alemanas de Gazprom la empresa conjunta (joint venture) de Wingas con Wintershall, una filial de BASF, que es el mayor productor de petróleo y de gas de Alemania y controla el 18% del mercado del gas. Gazprom otorgó a sus principales socios alemanes participaciones en sus activos rusos nunca vistas anteriormente. De esta forma BASF y E.ON controlan cada una cerca de la cuarta parte de los campos gasíferos de Lujno-Rousskoie que alimentarán en gran parte el circuito North Stream.

Y no se trata de una simple coincidencia si la equivalente alemana de Gazprom, llamada «la Gazprom germana», llegará a ser dueña del 40% de la compañía austriaca Austrian Centrex Co, que se especializa en el almacenamiento de gas y que está destinada a ampliarse hacia Chipre.

Esta expansión no es ciertamente del agrado de Turquía, país muy necesitado de participar en el proyecto Nabucco. Esa participación consistiría en almacenar, comercializar y transportar un volumen de gas que alcanzaría los 31,000 millones de m³ de gas al año, cifra que se elevaría posteriormente a 40,000 millones al año, un proyecto que hace que Ankara sea cada vez más dependiente de las decisiones de Washington y de la OTAN, sobre todo teniendo en cuenta los repetidos rechazos a sus pedidos de incorporación a la Unión Europea.

Los vínculos estratégicos que determina el gas son cada vez más decisivos en el plano político debido al cabildeo de Moscú en el Partido Socialdemócrata Alemán en Renania del Norte-Westfalia, importante base industrial y centro del conglomerado alemán RWE, proveedor de electricidad y filial de E.ON.

Hans-Joseph Fell, responsable de políticas energéticas de los Verdes, ha reconocido la existencia de esa influencia. Según el propio Fell, las 4 empresas alemanas vinculadas a Rusia tienen un importante papel en la definición de la política energética alemana. Estas empresas se apoyan en el Comité de Relaciones Económicas de Europa del este –o sea, en empresas que mantienen contactos económicos muy estrechos con Rusia y con los países del antiguo bloque soviético–, Comité que dispone a su vez de una red muy compleja de influencias sobre los ministros y la opinión pública. En Alemania, sin embargo, la discreción es la regla en lo tocante a la creciente influencia de Rusia, en base al principio de que es altamente necesario mejorar la «seguridad energética» de Europa.

Es interesante subrayar que Alemania considera que la política de la Unión Europea destinada a resolver la crisis del euro puede llegar a obstaculizar las inversiones germano-rusas. Esta razón, entre otras, explica el desgano de Alemania ante el salvamento del euro, moneda ya muy lastrada por las deudas europeas, a pesar de que el bloque germánico podría soportar esas deudas él solo. Además, cada vez que los europeos se oponen a su política hacia Rusia, Alemania afirma que los utópicos planes de Europa no son realizables y que incluso pudieran llevar a Rusia a vender su gas en Asia, lo cual pondría en peligro la seguridad energética europea.

Este matrimonio de intereses germano-rusos tiene sus bases en la herencia de la guerra fría, a raíz de la cual 3 millones de rusoparlantes viven actualmente en Alemania, conformando así la mayor comunidad extranjera en ese país, sólo después de la comunidad turca. Putin también era favorable a la utilización de la red de ex responsables de la RDA, que favorecieron los intereses de las compañías rusas en Alemania, sin entrar a mencionar el reclutamiento de ex agentes de la Stassi, como los directores de personal y finanzas de Gazprom Germania, así como el director financiero del Consorcio North Stream, Warnig Matthias quien, según el Wall Street Journal, ayudó a Putin en el reclutamiento de espías en Dresde en la época en que el propio Putin era agente del KGB. Hay que reconocer, sin embargo, que el uso que Rusia ha dado a sus antiguas relaciones no ha sido perjudicial para Alemania, ya que los intereses de ambas partes se han visto beneficiados sin favoritismo para ninguna de las dos.

El proyecto North Stream, principal vínculo entre Rusia y Alemania, fue inaugurado recientemente con una conductora que costó 4,700 millones de euros. Aunque esa conductora conecta a Rusia con Alemania, dado el reconocimiento por parte de los europeos del hecho que ese proyecto garantizaba la seguridad energética de Europa, Francia y Holanda se vieron obligadas a declarar que se trataba, en efecto, de un proyecto «europeo».

Es importante mencionar en ese sentido que el señor Lindner, director ejecutivo del Comité Alemán para las Relaciones Económicas con los Países de Europa del Este declaró, con toda la seriedad del mundo, que se trataba efectivamente de «un proyecto europeo y no de un proyecto alemán y que [el proyecto] no encerraría a Alemania en una mayor dependencia con respecto a Rusia». Esa declaración subraya la inquietud que suscita el incremento de la influencia rusa en Alemania. Lo cierto es que el proyecto North Stream es, por su estructura, moscovita y no europeo.

Los rusos pueden paralizar a su antojo la distribución de energía en Polonia y en varios países más y estarán en condiciones de vender el gas al mejor postor. Sin embargo, la importancia que Alemania reviste para Rusia reside en el hecho que Alemania es la plataforma que Rusia necesita para desarrollar su estrategia continental, sobre todo teniendo en cuenta que Gazprom Germania posee partes en 25 proyectos cruzados, en países como Gran Bretaña, Italia, Turquía, Hungría, entre otros. Lo anterior nos hace decir que Gazprom está destinada a convertirse, en algún tiempo, en una de las empresas más importante del mundo, si no se convierte en la más importante.

Un nuevo mapa de Europa, y después un nuevo mapa del mundo

Los dirigentes de Gazprom no sólo han desarrollado su proyecto sino que también se las han arreglado para contrarrestar el proyecto Nabucco. Gazprom posee el 30% del proyecto consistente en la construcción de una segunda línea conductora de gas hacia el este, siguiendo más o menos el mismo trazado que Nabucco. Los propios partidarios de esa segunda conductora confiesan que se trata de un proyecto «político» destinado a proporcionar una demostración de fuerza al frenar, e incluso bloquear, el proyecto Nabucco. Moscú se esforzó además por comprar gas en Asia central y en el Mar Caspio para enterrar ese proyecto y ridiculizar a Washington políticamente, económicamente y estratégicamente.

Gazprom está explotando instalaciones vinculadas al gas en Austria, o sea en el entorno estratégico de Alemania, además de alquilar instalaciones en Gran Bretaña y Francia. Son, sin embargo, las importantes estructuras de almacenamiento en Austria las que servirán para rediseñar el mapa energético de Europa, ya que alimentarán a Eslovenia, Eslovaquia, Croacia, Hungría, Italia y Alemania. A esas instalaciones hay que agregar el centro de almacenamiento que Gazprom está construyendo en Katrina con la cooperación de Alemania, para poder exportar el gas hacia los grandes centros de consumo de Europa occidental.

Gazprom creó una instalación común de almacenamiento con Serbia para proporcionar gas a Bosnia-Herzegovina y a la propia Serbia. También se han realizado estudios de factibilidad sobre métodos de almacenamiento similares en la República Checa, Rumania, Bélgica, gran Bretaña, Eslovaquia, Turquía, Grecia et incluso en Francia. Gazprom fortalece así la posición de Moscú, proveedor del 41% del gas que se consume en Europa.

Esto representa un cambio sustancial en las relaciones entre el este y el oeste a corto, mediano y largo plazo. Presagia además un declive de la influencia estadounidense, representada por los escudos antimisiles, y se avizora el establecimiento de una nueva organización internacional cuyo pilar fundamental será el gas. Para terminar, todo esto explica la intensificación de la lucha por el gas, desde la costa oriental del Mediterráneo hasta el Medio Oriente.

North Stream, South Stream y Nabucco.

North Stream, South Stream y Nabucco.

Nabucco y Turquía en dificultades

Se suponía que Nabucco transportaría gas hacia Austria a través de 3 900 kilómetros de territorio turco y estaba concebido para proporcionar anualmente a los mercados europeos 31 000 millones de m³ de gas natural proveniente del Medio Oriente y de la cuenca del Caspio. El apuro de la coalición OTAN-Estados Unidos-Francia por eliminar los obstáculos que se oponían a sus intereses en materia de aprovisionamiento en gas en el Medio Oriente, esencialmente en Siria y Líbano, reside en la necesidad de garantizar la estabilidad y el consentimiento del entorno cuando se habla de las infraestructuras e inversiones que exige la industria del gas. La respuesta siria fue firmar un contrato para trasladar el gas iraní hacia su territorio, pasando por Irak. La batalla se focaliza, por lo tanto, alrededor del gas sirio y del gas libanés. ¿Alimentará a Nabucco o a South Stream?

El consorcio Nabucco se compone de varias empresas: la alemana REW, la austriaca OML, la turca Botas, la búlgara Energy Company Holding y la rumana Transgaz. Hace 5 años, los costos iniciales se estimaban en 11,200 millones de dólares, pero de aquí al año 2017 podrían elevarse a 21,400 millones.

Esto plantea numerosas interrogantes en cuanto a su viabilidad económica ya que Gazprom ha logrado contratos con varios países que debían alimentar a Nabucco, que no podrá contar ya con los excedentes de Turkmenistán, sobre todo luego de los infructuosos intentos por apoderarse del gas iraní. Este último factor es uno de los secretos que se desconocen sobre la batalla por Irán, país que traspasó la línea roja en su desafío a Estados Unidos y Europa al escoger Irak y Siria como trayectos para el transporte de una parte de su gas.

Así que la mayor esperanza de Nabucco es aprovisionarse con el gas de Azerbaiyán y el yacimiento de Shah Deniz, convertido en casi la única fuente de aprovisionamiento de un proyecto que parece haber fracasado sin haber comenzado. Eso es lo que se desprende, por un lado, de la aceleración de la firma de contratos que Moscú ha concluido para la compra de fuentes inicialmente destinadas a Nabucco y de las dificultades surgidas, por otro lado, al tratar de imponer cambios geopolíticos en Irán, Siria y Líbano.

Y todo esto se produce en momentos en que Turquía reclama su tajada en el proyecto Nabucco, ya sea mediante la firma de un contrato con Azerbaiyán para la compra de 6,000 millones de m³ de gas en 2017 o a través de la anexión de Siria y del Líbano, con la esperanza de obstaculizar el tránsito del petróleo iraní o de recibir parte de la riqueza gasífera de Líbano y Siria. Parece que la posibilidad de hacerse de un lugar en el nuevo orden mundial exige prestar cierta cantidad de servicios, que van desde el apoyo militar hasta servir de base al dispositivo estratégico del escudo antimisiles.

Lo que quizás sea la principal amenaza para Nabucco es el intento ruso de hacerlo fracasar mediante la negociación de contratos más ventajosos que los suyos a favor de Gazprom para North Stream y South Stream, lo cual invalidaría los esfuerzos de Estados Unidos y de Europa, disminuiría la influencia de ambos y perturbaría la política energética de esos contendientes en Irán y/o en el Mediterráneo.

Además, Gazprom podría convertirse en uno de los inversionistas u operadores más importantes de los nuevos yacimientos de gas en Siria y Líbano. No por casualidad el ministro sirio del Petróleo anunció, el 16 de agosto de 2011, el descubrimiento de un pozo de gas en Qara, cerca de Homs, cuya capacidad sería de 400 000 m³ diarios (146 millones de m³ al año), por no mencionar la importancia del gas existente en el Mediterráneo.

Los proyectos North Stream y South Stream han reducido, por lo tanto, la influencia política de Estados Unidos, que ahora parece haberse rezagado. Los síntomas de hostilidad entre los Estados europeos y Rusia se han atenuado, pero Polonia y Estados Unidos no parecen dispuestos a renunciar. A finales de octubre de 2011, estos dos países anunciaron la modificación de su política energética como consecuencia del descubrimiento de yacimientos europeos de carbón que deberían disminuir la dependencia con respecto a Rusia y al Medio Oriente.

Ese parece ser un objetivo ambicioso, pero sólo posible a largo plazo debido a los numerosos pasos previos que exige la comercialización ya que se trata de un tipo de carbón hallado en rocas sedimentarias a miles de metros bajo tierra, por lo cual exige el empleo de técnicas hidráulicas de fractura a altas presiones para liberar el gas, y eso sin entrar a considerar los riesgos para el medio ambiente.

La participación de China

La cooperación sino-rusa en el campo energético es el motor de la asociación estratégica entre los dos gigantes. Según los expertos, constituye incluso la «base» de su reiterado doble veto a favor de Siria.

Esta operación no tiene que ver únicamente con el aprovisionamiento de China en condiciones preferenciales. China está llamada a vincularse directamente con la distribución del gas a través de la adquisición de activos y de instalaciones, además de un proyecto de control conjunto de las redes de distribución.

Paralelamente, Moscú da muestras de su flexibilidad en cuanto a los precios del gas, a condición de que se le conceda acceso al muy provechoso mercado interno chino. Se ha acordado, por lo tanto, que los expertos rusos y chinos trabajen juntos en los siguientes campos: «La coordinación de estrategias energéticas, la previsión y la prospección, el desarrollo de los mercados, la eficacia energética y las fuentes alternativas de energía».

Otros intereses estratégicos comunes están vinculados a los riesgos que representa el proyecto estadounidense de «escudo antimisiles». Washington no sólo ha implicado a Japón y Corea del Sur sino que, a principios de septiembre de 2011, también invitó a la India a sumarse al proyecto.

Esto trae como consecuencia que las preocupaciones de los dos países se cruzan en momentos en que Washington trata de reactivar su estrategia en Asia central, o sea en la Ruta de la Seda. Y esa estrategia es la misma que George Bush había emprendido (el proyecto Gran Asia Central) con vistas a contrarrestar –con la colaboración de Turquía– la influencia de Rusia y China, resolver la situación en Afganistán de aquí al año 2014 e imponer la fuerza militar de la OTAN en toda la región. Uzbekistán ya ha dado a entender que podría acoger a la OTAN, y Vladimir Putin ha estimado que lo que pudiera hacer fracasar la intrusión occidental e impedir que Estados Unidos perjudique a Rusia sería la expansión del espacio Rusia-Kazajstán-Bielorrusia, en cooperación con Pekín.

Este panorama de los mecanismos de la actual lucha internacional da una idea del proceso de formación del nuevo orden internacional, basado en la lucha por la supremacía militar y cuyo elemento central es la energía, con el gas en primer lugar.

El gas de Siria

Cuando Israel emprendió la extracción de petróleo y gas, a partir de 2009, estaba claro que la cuenca del Mediterráneo se había sumado al juego y que había dos posibilidades: o bien Siria iba a ser objeto de un ataque o toda la región lograría vivir en paz, ya que se supone que el siglo XXI sea el siglo de la energía limpia.

Según el Washington Institute for Near East Policy (WINEP, el think-tank del AIPAC), la cuenca del Mediterráneo encierra las mayores reservas de gas y es precisamente en Siria donde se hallan las más importantes. Ese mismo instituto ha emitido también la hipótesis de que la batalla entre Turquía y Chipre se intensificará porque Turquía no puede aceptar la pérdida del proyecto Nabucco (a pesar del contrato firmado con Moscú en diciembre de 2011 para el transporte de gran parte del gas de South Stream a través de Turquía).

La revelación del secreto del gas sirio da una idea de la enorme importancia de lo que está en juego. Quien tenga el control de Siria podrá controlar el Medio Oriente. Y a partir de Siria, puerta de Asia, tendrá en sus manos «la llave de la Casa Rusia», como decía la emperatriz rusa Catalina la Grande, y también la de China, a través de la Ruta de la Seda, lo que le permitirá dominar el mundo ya que este siglo es el Siglo del Gas.

Es por esa razón que los firmantes del acuerdo de Damasco, que permite que el gas iraní pase a través de Irak y llegue al Mediterráneo, creando un nuevo espacio geopolítico y cortando la línea vital de Nabucco, declararon en su momento que «Siria es la llave de la nueva era».

http://www.voltairenet.org/Siria-centro-de-la-guerra-del-gas

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Bodas de sangre, by Juan Manuel Castro, from juan314.wordpress.com

Bodas de sangre, by Juan Manuel Castro, from juan314.wordpress.com

Bodas de sangre

Por Jorge Altamira
Especial para argenpress.info, 15.06.12

Europa asiste al final de un matrimonio que fue celebrado en su momento con fanfarria, pero que escondía un secreto que los contrayentes acabarían por descubrir al cabo de algún tiempo. Al final, lo que fue encapsulado al principio como una tragedia griega acabó desplegando su potencia universal y ahora le toca a España asistir al desenlace de unas nupcias que, como en la pieza de Lorca, tendrá consecuencias colectivas.

Los observadores más reputados de la escena económica internacional no se valen ahora del lenguaje financiero para esconder sus opiniones. “Esta vez, Europa está de verdad al borde del precipicio”, titula El País (10.6) la materia que firman el afamado Nouriel Roubini y el historiador inglés, Niall Ferguson. Al mismo texto, el Financial Times lo encabezó de otra manera: “Alemania no acaba de aprender las lecciones de 1930”, mientras el principal columnista financiero del The Telegraph (10.6), aseguraba que “el mundo se encuentra incómodamente próximo a un 1931”. Son los años que dispararon la mayor depresión económica mundial en la historia del capitalismo. El editor del FT no se había quedado atrás, unos días antes, cuando, sin reparar en las reglas de la lógica, concluía que “El pánico se ha convertido en completamente racional” (6.6).

El fiasco español

El detonante de todo este `catastrofismo’ fue el rescate de España por parte de la Comisión Europea y el FMI, un país que había sido caracterizado como ‘muy grande para ser salvado’, y cuyo sistema bancario calificado como “muy sólido” en una fecha tan cercana como febrero de 2010. La operación consiste en inyectar 100 mil millones de euros (aunque no se sabe si en dinero efectivo o en papeles de garantía) a un fondo estatal de rescate de bancos, o sea que incrementa la deuda pública española en un 15% de una sola vez, para hace frente a una corrida bancaria que amenaza dejar a España sin bancos. En el primer trimestre del año salieron 97 mil millones de euros (Le Monde, 2.6), pero otros 45 mil millones lo hicieron en abril (Ámbito, 13.6).

La fuga supera el monto del salvamento. El 70% de ese dinero es retirado por bancos extranjeros, que no refinancian los créditos o sacan los depósitos; los ahorristas, como ocurre con frecuencia, llegarán tarde. A esto es necesario añadir la salida de capital que se produce por medio de la venta masiva de deuda pública por parte de fondos extranjeros, y la desvalorización consiguiente de los títulos que son objeto de este remate, que están en poder de los bancos españoles.

La banca española está quebrada; esto vale potencialmente para `titanes` como el Santander o el BBVA, que ven desvalorizarse sus participaciones o créditos a la industria, debido a la recesión económica. Con una deuda conjunta, pública y privada, de alrededor de tres billones de euros y un alto porcentaje de ella con la eurozona y fuera de ella, es por completo normal que los titulares de los medios se salgan de los goznes.

Hay que advertir, de todos modos, algo que es esencial en la caracterización de la bancarrota actual: a partir de los activos y pasivos de los bancos se ha construido otro edifico financiero, más inmenso, que consiste en contratos de seguros sobre esos activos y pasivos, al igual que otras inversiones compensatorias (conocidas como “derivados”). De modo que reducir la crisis al ‘defol’ de los activos visibles (subyacentes), le priva a ella de perspectiva adecuada (catastrófica).

El rescate en cuestión es, además, una falacia. Con una política de ´ajuste´ que apunta a reducir la deuda pública, el rescate la aumenta. Al meter en las cuentas a un acreedor soberano -el Fondo Europeo de Rescate- desplaza la prioridad de los acreedores privados en un evento de quiebra. El aumento de la deuda pública, como ya se dijo antes, desvaloriza los activos del Estado en manos de los bancos, lo que aumenta su incapacidad de pago.

España ha llegado a esta situación luego de haber obligado a la fusión de cinco bancos en quiebra, con el resultado de crear otro mayor, Bankia, que primero intentó rescatar de la quiebra mediante una nacionalización parcial y que ahora debe socorrer el Fondo Europeo -en una suerte de supra nacionalización de un banco en gran parte nacionalizado.

La desesperación de la operación de rescate queda definitivamente al desnudo cuando se sabe que los rescatistas ignoran la envergadura del agujero financiero que pretenden llenar, una vez que la auditora de Bankia (Deloitte) denunció que las cuentas de la entidad estaban fraguadas. Para que una auditora rehúse su colaboración en un fraude contable, la envergadura de la estafa debe ser francamente desproporcionada.

Todos en la misma bolsa

La quebradera bancaria no se limita a España; en la cola siguen Italia y Francia (“La salida de capitales en Italia ha subido a 322 mil millones de dólares desde 2009” - Corriere della Sera, 31.5). Pero incluso los bancos de Alemania y Austria no están mejor: “fueron los más golpeados en los primeros estadios de la crisis (…) aún atrapados en la burbuja hipotecaria de Estados Unidos (FT, 7.6), a lo cual suman “sectores problemáticos como el naval y financiero”.

La agencia Moody`s “destacó la limitada capacidad de los bancos alemanes para hacer frente a pérdidas, dada su escasa rentabilidad y el escaso monto de patrimonio relativo al total de sus activos” (idem). Una parte de la banca francesa está enterrada hasta el cuello en Grecia, en tanto que la de Italia acumula una parte colosal de la deuda pública italiana y en el este europeo y los Balcanes, al borde de un ‘defol’. La mayor parte de la banca se encuentra entrampada en la deuda pública de sus propios países.

La misma agencia Moody´s destaca otro dato no menos relevante: la crisis no afecta solamente a los bancos, también golpea a los fondos que se endeudaron para comprar empresas en crisis -“la cuarta parte de 254 empresas que confrontan una renovación de 133 mil millones de euros de vencimientos de deuda en 2015, podrían verse en cesación de pagos y la cifra se podría duplicar si se cierran los mercados de deuda privada” (Le Monde, 31.5).

Las fuerzas productivas se encuentran completamente empantanadas; para mover un dólar de producto, Estados Unidos necesita aplicar dos dólares treinta de palanca financiera (Corriere della Sera, 31.5) -a pesar de que tiene una deuda pública de Nación y Estados de 20 billones de dólares y concentra la mitad del movimiento financiero fuera de balance bancario, de todo el mundo- alrededor de 200 billones de dólares.

Un punto fundamental de la crisis, que Prensa Obrera ha tocado varias veces, afecta no ya a la generalidad de los bancos sino a los bancos centrales nacionales de la zona euro. Ocurre que, a ‘grosso modo’, estos bancos centrales financiaron los saldos negativos del balance de pagos de sus países, primero en los tiempos de euforia importadora y luego (con la crisis) para rescatar a bancos y empresas de sus países, con crédito, principalmente, del Banco Central de Alemania, por medio de una operatoria especial prevista en los estatutos del Banco Central. Este mecanismo permitió un boom exportador por parte de Alemania, en la primera fase, y el sostenimiento de sus bancos y empresas a partir de la crisis.

El monto de la deuda ha llegado a la generosa cifra de 800 mil millones de euros y, con suerte, llegará al billón, al final de 2012. Es claro que el Bundesbank no logrará cobrar la mayor parte de esa deuda sin derribar a los bancos centrales nacionales deudores. Un rescate de los bancos centrales nacionales por parte del Banco Central Europeo es un contrasentido, porque equivaldría a usurpar una institución estatal autónoma. Alemania debería salir al rescate de su propio banco central.

La fenomenal acumulación de capital, real y ficticio, propiciada por la formación de la zona euro, que estuvo ligada en forma íntima a la separación de Europa oriental y los Balcanes de la Unión Soviética, ha llegado a su estación terminal. Con la reserva de estudiar el asunto con mayor cuidado, la bancarrota europea cierra el ciclo negativo de la disolución de la Unión Soviética y podría iniciar el ciclo positivo de una re-reunificación de Europa y Rusia bajo un régimen socialista.

Salidas falsas

El callejón sin salida en que ha entrado la crisis europea y mundial, ha obligado a los Estados a discutir caminos o instrumentos alternativos a los usados hasta ahora. Uno es que el salvamento de los bancos quede a cargo de los accionistas del banco, que perderían su capital, y de los acreedores, en el monto que corresponda. El capital desvalorizado del banco podría ser adquirido por nuevos inversores. Del rescate desde afuera, por el Estado o nuevos aportes de capital (‘bail-out’, en inglés), se pasaría al rescate desde adentro, a cargo de accionistas y acreedores (el ‘bail-in’).

Como es claro que semejante destrucción oficial de capital precipitaría una depresión económica sin precedentes, la intención es inaugurar este proyecto a partir de 2017, cuando los autores imaginan que lo peor habrá pasado. El proyecto es al mismo tiempo una maniobra de baja altura de un conjunto de bancos norteamericanos, que para oponerse a nuevas regulaciones destinadas a reforzar su patrimonio, declaran su disposición a admitir la vigencia del ‘bail-in’ en un futuro. En síntesis, nada por aquí, nada por allá.

La otra propuesta, que ha obtenido mayor difusión, es la llamada “unión bancaria”, que pondría al sistema bancario europeo bajo una protección y supervisión únicas. Es decir que el rescate de un banco en quiebra corra por cuenta de las instituciones europeas con independencia de la nacionalidad de la entidad desafortunada. Alemania, Austria, Finlandia y Holanda se oponen, por la simple razón de que serían ellas las que deberían cargar con la mayor parte de una factura que sería principalmente ajena.

El capital no existe en general sino como una concurrencia o rivalidad entre capitales. Se ha hecho notar poco que una parte importante de la gran banca, mundialmente, está atiborrada de dinero, provista por enormes rescates de varios billones de dólares, que ni presta por temor a perder el dinero y que tampoco salda sus deudas a la espera de circunstancias mejores o que prefiere usar en operaciones especulativas de plazo breve.

O sea que mientras están reunidos los elementos monetarios de una salida general a la crisis bancaria, esta crisis se profundiza por la falta de oportunidades de negocios o por la competencia inter-bancaria. El llamado ‘bail-in’ es el procedimiento capitalista natural en cualquier crisis localizada; que se lo quiera regular o reglamentar es una contradicción de propósitos.

La proposición más debatida es la de emitir eurobonos, o sea títulos públicos respaldados por la totalidad de los Estados de la zona euro, en proporción a sus recursos, para pagar o canjear la deuda pública de los Estados nacionales. Las objeciones a este planteo son numerosas: que esos bonos deberían ser garantizados por Estados que no garantizan el pago de su propia deuda nacional, por lo que al fin de cuentas serían los alemanes y consortes los que se verían obligados a poner la plata en el momento de la verdad.

El gobierno de Alemania no rechaza, sin embargo, la propuesta: la condiciona a que se acepte la supervisión supra nacional de los planes de `ajuste’ de los países afectados. Primero el ´ajuste` y la pérdida de autonomía nacional, después el bono. Se trata, como es obvio, de un nuevo callejón sin salida. Más allá de eso, el ‘eurobono’ sería otra operación de rescate de un capital y finanzas públicas en quiebra; una salida especulativa parcial para el capital dinero que no tiene salida; y, en definitiva, el ingreso a una etapa más alta de la crisis.

La propuesta de una ‘unión bancaria’ ha puesto, sin embargo, los pelos de punta a los ingleses -no así los ‘eurobonos’, que Estados Unidos, Gran Bretaña y Japón saludan, porque les permitiría sacar su plata enterrada en Europa (China, más precavida, advirtió que no pondría un peso en ‘eurobonos’- The Wall Street Journal, 8.6). Una ‘unión bancaria’, en cambio, implicaría subsidios para los bancos continentales que rivalizan con el mercado financiero de Londres. Como se ve, el capitalismo es un reñidero de múltiples capitales que pujan por un mercado que se restringe, por utilidades que disminuyen y por la confiscación de la propiedad privada ajena para poder consolidar un monopolio.

Cuestión planetaria

¿Cuáles son las alternativas? Interrogándose sobre lo que finalmente haría Alemania, la potencia rectora, el editor del FT, Martín Wolf, se respondió, en un artículo en Le Monde: “j’ignore”. Que no lo sepa ni lo conjeture es una medida de la confusión que reina en los círculos dirigentes del imperialismo europeo.

La estrategia de Alemania es, sin embargo, visible para cualquiera: “die Anschluss” - la anexión de la zona euro. Un ejemplo de ellos es que ha exigido la creación de ‘zonas francas’ en las naciones en quiebra (O Estado de Sao Paulo, 26.5). Alemania, sin embargo, no tiene por ahora los medios militares, políticos o económicos para imponer una anexión -debe proceder por etapas, de acuerdo a las oportunidades que ofrezca la propia crisis. Tampoco puede proceder en forma administrativa: debe negociar o imponer su hegemonía a Francia, y negociar un reparto de influencias con Estados Unidos y China.

Es que la bancarrota capitalista mundial tiene alcances históricos, no se reduce a evento de quiebra sino que impone una reorganización planetaria del capital, incluidas por sobre todo las guerras. La obra de García Lorca es una excelente metáfora, porque alude a la disolución de la relación carnal entre el capital y la fuerza de trabajo.

Es precisamente esta condición de conjunto la que determina que la salida a este derrumbe para la humanidad, debe ser el socialismo, porque se trata precisamente de proceder a una reorganización social planetaria que debe tener por eje político y social al proletariado. Cuando la presente crisis mundial está a punto de ingresar a su sexto año, sus desarrollos fundamentales aún no han tenido lugar; sólo se ha desenvuelto el escenario preparatorio. Esta caracterización de conjunto debería ser la premisa de la estrategia revolucionaria.

http://www.argenpress.info/2012/06/bodas-de-sangre.html

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

b

Yuri Dolgoruki, uno de esos que lleva varios de esos que ya se sabe. From globalnewspointer.net

Conflicto sirio puede degenerar en guerra mundial

Disparos rusos de advertencia

Por Thierry Meyssan
redvoltaire.net, 09.06.12

La crisis siria está cambiando de naturaleza. El proceso de desestabilización que debía abrir el camino a una intervención militar legal de la alianza atlántica ha fracasado. Así que Estados Unidos se quita la máscara ya habla públicamente de la posibilidad de atacar Siria sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, como ya se hizo anteriormente en Kosovo. Al hacerlo, Washington finge sin embargo no haberse dado cuenta de que la Rusia de Vladimir Putin no es la Rusia de Boris Yeltsin. Después de asegurarse de que puede contar con el respaldo de China, Moscú acaba de hacer dos disparos de advertencia dirigidos a Washington. Las continuas violaciones del derecho internacional por parte de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) pueden desembocar ahora en un conflicto mundial.

El presidente Vladimir Putin emprende su tercer mandato bajo el signo de la reafirmación de la soberanía de su país ante las amenazas contra Rusia provenientes de Estados Unidos y de la OTAN. Moscú ha denunciado reiteradamente el proceso de ampliación de la OTAN, la instalación de bases militares a las puertas de sus fronteras así como el despliegue del escudo antimisiles, la destrucción de la Libia y los actos de desestabilización contra Siria.

Inmediatamente después de su investidura, Putin pasó revista a la industria militar rusa, a sus fuerzas armadas y a todo su dispositivo de alianzas [1] Como paso ulterior, decidió situar en Siria la línea roja que el adversario no debe atravesar. A los ojos de Putin, la invasión de Libia por parte de la OTAN es similar a la invasión de Checoslovaquia por el III Reich, y la invasión de Siria –si llegara a producirse– sería comparable a la invasión de Polonia, que desencadenó la Segunda Guerra Mundial.

Toda interpretación de lo que actualmente sucede en el Levante como una revolución/represión estrictamente siria no sólo es falsa sino también ridícula a la vista de lo que realmente está en juego, y no sería otra cosa que mera propaganda política. La crisis siria es, ante todo, una etapa del «rediseño del Medio Oriente ampliado», un nuevo intento de destruir el «eje de Resistencia» y constituye además la primera guerra de «la geopolítica del gas» [2].

Lo que actualmente está en juego en Siria no es saber Bachar al-Assad logrará democratizar las instituciones que heredó o si las monarquías wahabitas podrán destruir el último sistema laico de gobierno de la región e imponer su propio sectarismo, sino qué fronteras separan a los nuevos bloques que son la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y la OCS (Organización de Cooperación de Shangai) [3].

Algunos de nuestros lectores deben haber experimentado un verdadero sobresalto al leer la frase anterior. En efecto, hace meses que los medios de prensa occidentales y los de los países del Golfo vienen remachándoles día tras día que el presidente al-Assad es el representante de una dictadura sectaria favorable a la minoría alauita mientras que la oposición armada representa la democracia pluralista. Basta una simple mirada a los hechos para darse cuenta de la falsedad de esa imagen. Bachar al-Assad ha convocado sucesivamente elecciones municipales, un referendo constitucional y elecciones legislativas multipartidistas.

Todos los observadores coinciden en que las mencionadas consultas se desarrollaron con toda legitimidad. La participación popular se elevó a más del 60%, lo cual no impidió que los occidentales las calificaran de «farsas» y que la oposición armada respaldada por las potencias occidentales y los países del Golfo hiciera imposible la participación de los electores en los 4 distritos bajo su control. Al mismo tiempo, la oposición armado ha multiplicado las acciones, no sólo contra las fuerzas de seguridad sino también contra la población civil y en contra de todos los símbolos de la cultura y del multiconfesionalismo.

La oposición armada está asesinando también a los sunnitas progresistas y está matando al azar alauitas y cristianos para obligarlos a huir con sus familias, ha quemado más de 1500 escuelas e iglesias, proclamó en Baba Amro un efímero emirato islámico independiente donde instituyó un tribunal supuestamente revolucionario que condenó a muerte a más de 150 infieles, que fueron degollados públicamente uno a uno por los verdugos de la propia oposición armada.

Y no será ciertamente el lamentable espectáculo que ofrecen unos cuantos políticos venales, reunidos en el seno de un Consejo Nacional Sirio creado en el exilio que agita un proyecto democrático de fachada que en nada se parece a la realidad impuesta en el terreno por los crímenes del llamado Ejército «Sirio» Libre, lo que logre evitar por mucho más tiempo que la verdad salga a la luz.

¿Quién puede creer, en todo caso, que el régimen laico de Siria, celebrado hasta hace poco como ejemplar, se ha convertido de pronto en una dictadura confesional mientras que el Ejército «Sirio» Libre, respaldado precisamente por las dictaduras wahabitas del Golfo y respetuoso discípulo de los predicadores takfiristas, es un modelo del pluralismo democrático?

La mención, por parte de los dirigentes estadounidenses, de una posible intervención internacional en Siria sin mandato de la ONU, siguiendo el modelo de la que provocó el desmembramiento de Yugoslavia, ha suscitado inquietud y cólera en Moscú. La Federación Rusa, que hasta ahora se había mantenido en posición defensiva, ha decidido a tomar la iniciativa. Este cambio de estrategia se debe al carácter urgente que reviste la situación, desde el punto de vista ruso, y a la evolución favorable sobre el terreno en la propia Siria [4].

Moscú acaba de proponer la creación de un Grupo de Contacto sobre Siria que reuniría en su seno a todos los Estados implicados, o sea tanto a los Estados vecinos como a las potencias regionales e internacionales. Se trata de crear un foro de diálogo en lugar del actual dispositivo belicoso instaurado por los occidentales bajo la orwelliana denominación de «Conferencia de Amigos de Siria».

Rusia sigue respaldando el plan Annan –que no es en realidad otra cosa que una versión apenas modificada del plan que Serguei Lavrov había presentado a la Liga Árabe. Rusia deplora la no aplicación de ese plan, pero atribuye la responsabilidad de su no aplicación a la facción de la oposición que ha tomado las armas.

Según A. K. Lukashevich, uno de los voceros del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, a la luz del derecho internacional el Ejército «Sirio» Libre es una organización ilegal que, a pesar de asesinar diariamente a 20 o 30 soldados sirios, sigue gozando públicamente del apoyo de los países miembros de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo, lo cual constituye por cierto una flagrante violación del Plan Annan [5].

Apostando a favor de la paz, ante una OTAN que apuesta abiertamente por la guerra, Vladimir Putin ha pedido a la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva) que se prepare para un despliegue de «chapkas azules» en Siria. El secretario general de la OTSC, Nikolai Bordyuzha, ya confirmó que dispone de 20.000 hombres inmediatamente disponibles y perfectamente formados para ese tipo de misión [6].

Sería la primera vez que la OTSC despliega una fuerza de paz fuera del antiguo espacio soviético. En una muestra de evidente nerviosismo, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon trató inmediatamente de sabotear la iniciativa rusa proponiendo organizar él también un Grupo de Contacto.

Al reunir en Washington el Grupo de Trabajo sobre las sanciones de la Conferencia de Amigos de Siria, la secretaria de Estado Hillary Clinton simplemente ignoró la proposición rusa y recrudeció sus llamados a favor de un cambio de régimen [7].

En Turquía, parlamentarios de la oposición visitaron los campamentos de refugiados sirios. Allí pudieron comprobar la ausencia de más de un millar de refugiados censados por la ONU en el más importante de esos campamentos, donde encontraron sin embargo un importante arsenal. Así que decidieron interrogar en la Asamblea al primer ministro Recep Tayyip Erdogan y exigirle que revele el monto de la ayuda humanitaria concedida a estos refugiados fantasmas.

Los diputados estiman que el mencionado campamento de refugiados sirve en realidad de cobertura a la realización de una operación militar secreta. Este campamento alberga en realidad a combatientes, provenientes principalmente de Libia, que utilizan esa instalación como base de retaguardia. Los diputados han emitido como hipótesis que se trata además de los combatientes que se introdujeron en el distrito de Hula precisamente en el momento de la masacre denunciada en esa región.

Estas informaciones confirman las acusaciones emitidas por el embajador ruso Vitaly Churkin ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Según el diplomático ruso, el representante especial de Ban Ki-moon en Libia, Ian Martin, ha utilizado recursos de la ONU, inicialmente destinados a los refugiados, para enviar a Turquía combatientes de al-Qaeda [8].

En Arabia Saudita se ha manifestad nuevamente la división entre el rey Abdallah y el clan de los Sudairis. A pedido del rey Abdallah I, el Consejo de Ulemas publicó una fatwa que estipula que Siria no es tierra de yihad. Al mismo tiempo, sin embargo, el príncipe Faisal, actual ministro de Relaciones Exteriores, lanzaba un llamado a armar a la oposición siria contra «el usurpador alauita».

El jueves 7 de junio fue un día rico en acontecimientos. Mientras que Ban Ki-moon y Navi Pillay, o sea el secretario general de la ONU y la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, pronunciaban su alegato contra Siria ante la Asamblea General de la ONU, Moscú realizó dos lanzamientos de prueba de misiles balísticos intercontinentales.

El coronel Vadim Koval, vocero de las RSVN (Tropas Balísticas Estratégicas Rusas), reconoció la realización del lanzamiento de prueba de un misil Topol –desde un emplazamiento cercano al Mar Caspio– pero no confirmó el de un misil Bulava –desde un submarino en el Mediterráneo. Este último lanzamiento fue visto, sin embargo, en todo el Medio Oriente, desde Israel hasta Armenia, y no se conoce ningún otro tipo de arma capaz de provocar los efectos visuales que pudieron observarse en el cielo de la región [9].

El mensaje está claro
: si la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo no respetan las obligaciones internacionales ya definidas en el Plan Annan y se obstinan en alimentar el terrorismo, Moscú está dispuesto a enfrentarlos, incluso al precio de una guerra mundial.

Según nuestras informaciones, estos disparos de advertencia estuvieron coordinados con las autoridades sirias. Moscú, que ya anteriormente había estimulado a Damasco para que procediera a la liquidación del emirato islámico de Baba Amro inmediatamente después del referendo constitucional que confirmó la autoridad del presidente al-Assad, también incitó ahora al presidente a liquidar los grupos de mercenarios presentes en el país desde el instante siguiente a la investidura del nuevo parlamento y del nuevo primer ministro sirios.

Se dio entonces orden de pasar de una estrategia defensiva a una acción ofensiva tendiente a proteger a la población frente a las acciones terroristas. El ejército nacional sirio pasó por consiguiente a la ofensiva contra los bastiones del Ejército «Sirio» Libre. Los combates de los próximos días pueden ser difíciles, en la medida en que los mercenarios disponen de morteros, de cohetes antitanques e incluso de misiles tierra-aire.

En un intento por aligerar la tensión, Francia aceptó inmediatamente la proposición rusa de participación en un Grupo de Contacto ad hoc. Washington, por su parte, envió a Frederic C. Hof a Moscú. Contradiciendo incluso las declaraciones que había hecho la víspera la propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, el señor Hof aceptó la invitación rusa a integrar el nuevo Grupo de Contacto.

Ha quedado atrás el momento de lamentarse
sobre la extensión de los combates al territorio libanes, o de filosofar sobre una posible regionalización del conflicto sirio. En 16 meses de maniobras desestabilizadoras contra Siria, la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo han creado una situación sin salida que ahora puede convertirse en una guerra mundial.

[1] Agenda del presidente Putin:
7 de mayo: investidura del presidente Vladimir Putin
8 de mayo: nominación de Dimitri Medvedev al cargo de primer ministro
9 de mayo: celebración de la victoria sobre la Alemania nazi
10 de mayo: visita al complejo militar e industrial ruso
11 de mayo: recibe al presidente de Abjasia
12 de mayo: recibe al presidente de Osetia del Sur
14-15 de mayo: encuentro informal con los jefes de Estado de los países miembros de la OTSC.
18 de mayo: visita al Instituto de Investigación de Defensa Ciclón
25 de mayo: pase de revista a los submarinos atómicos
30 de mayo: reunión con los principales responsables del sector de la defensa
31 de mayo: reunión del Consejo de Seguridad ruso
4-7 de junio: visita a China, cumbre de la OCS
7 de junio: visita a Kazajstán durante el lanzamiento de prueba del misil Topol

[2] «Siria, centro de la guerra del gas en el Medio Oriente», por Imad Fawzi Shueibi, Réseau Voltaire, 8 de mayo de 2012.

[3] «Moscú y la formación del Nuevo Sistema Mundial», por Imad Fawzi Shueibi, Traducción al francés de Marie-Ange Patrizio, Réseau Voltaire, 13 de marzo de 2012.

[4] «El caso de Hula demuestra el retraso de la inteligencia occidental en Siria»,por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 2 de junio de 2012.

[5] «Comment of Official Representative of the Ministry of Foreign Affairs of Russia A.K. Lukashevich on the Question of Interfax related to the statement made by Representative of so-called Free Syrian Army S.Al-Kurdi», Ministère russe des Affaires étrangères, 5 juin 2012.

[6] «Siria: Vladimir Putin propone una Fuerza de Paz de la OTSC», Réseau Voltaire, 3 de junio de 2012..

[7] «Friends of the Syrian People Sanctions Working Group», déclaration à la presse d’Hillary Clinton, Département d’État, 6 juin 2012.

[8] «Libia, los bandidos-revolucionarios y la ONU»,por Alexander Mezyaev, Traducción al francés de Julia, Strategic Culture Foundation (Rusia), Réseau Voltaire, 17 de abril de 2012.

[9] «07 de junio 2012: Rusia demuestra su superioridad en misiles balísticos intercontinentales nucleares», Réseau Voltaire, 8 de junio de 2012.

http://www.voltairenet.org/Disparos-rusos-de-advertencia

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Chinese gold panda (back), from orocotizacion.com

Chinese gold panda (back), from orocotizacion.com

Dragones neoliberales, sueños húmedos surasiáticos y fantasías de Robocop

¿Un mundo de confrontación de espectro completo?

Por Pepe Escobar
voltairenet.org, 19.05.12

Goldman Sachs –por medio del economista Jim O’Neill– inventó el concepto de un ascendiente nuevo bloque en el planeta: los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica).

Goldman espera ahora que los países del BRICS representen casi un 40% del producto interno bruto global (PIB) en el año 2050, y que incluyan a cuatro de las cinco principales economías del mundo.

Dentro de poco, de hecho, es posible que haya que expandir ese acrónimo para incluir a Turquía, Indonesia, Corea del Sur y, sí, Irán nuclear: ¿BRIIICTSS? A pesar de sus bien conocidos problemas como nación bajo bloqueo económico, Irán también avanza como parte de los N-11, otro concepto embriagador. (Simboliza las próximas 11 economías emergentes).

La pregunta multibillonaria global sigue siendo: ¿es la emergencia de los BRICS una señal de que hemos entrado verdaderamente a un nuevo mundo multipolar?

El sagaz historiador de Yale Paul Kennedy (famoso por la expresión «sobre-estrés imperial») está convencido de que estamos a punto de cruzar o de que ya hemos cruzado un «punto clave histórico» que nos lleva lejos, más allá del mundo unipolar post Guerra Fría de «la única superpotencia».

Existen, argumenta Kennedy, cuatro razones principales para eso: la lenta erosión del dólar de EEUU (antes representaba un 85% de las reservas globales, ahora menos de un 60%), la «parálisis del proyecto europeo», el ascenso de Asia (el fin de 500 años de hegemonía occidental) y la decrepitud de las Naciones Unidas.

El Grupo de Ocho (G-8) es cada vez más irrelevante. El G-20, que incluye a los BRICS, podría, sin embargo, ser lo que se necesita. Pero hay mucho que hacer para cruzar ese punto clave en lugar de ser simplemente arrastrado de grado o por fuerza: la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y sobre todo la reforma del sistema de Bretton Woods, especialmente esas dos instituciones cruciales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Por otra parte, puede que éste sea, de grado o por fuerza, el rumbo del mundo. Después de todo, como celebridades emergentes, los BRICS tienen una tonelada de problemas.

Es verdad, en sólo siete años Brasil ha agregado 40 millones de personas como consumidores de clase media; en 2016, habrá invertido otros 900,000 millones de dólares –más de un tercio de su PIB– en energía e infraestructura; y no está tan expuesto como algunos miembros del BRICS a los imponderables del comercio mundial, ya que sus exportaciones representan sólo un 11% del PIB, incluso menos que EEUU.

A pesar de todo, el problema clave sigue siendo el mismo: falta de buena administración, para no mencionar un cenagal de corrupción. La descarada nueva clase adinerada resulta que no es menos corrupta que las antiguas, arrogantes, elites compradoras que solían dirigir el país.

En India, la alternativa parece estar entre un caos manejable y otro inmanejable. La corrupción de la elite política del país podría enorgullecer a Shiva. El abuso del poder estatal, el control nepotista de contratos relacionados con la infraestructura, el saqueo de recursos minerales, los escándalos con la propiedad de bienes raíces, lo tiene todo, incluso si India no es un Pakistán hindú. Todavía no, en todo caso.

Desde 1991, «reforma» en India ha significado sólo una cosa: comercio desenfrenado y sacar al Estado de la economía. No es sorprendente, por lo tanto, que no se haga nada por reformar las instituciones públicas, que son un escándalo por sí solas. ¿Administración pública eficiente? Más vale olvidarlo. En resumen, India es una dínamo económica caótica y sin embargo, en cierto sentido, no es ni siquiera una potencia emergente, y ni hablar de una superpotencia.

Rusia, también, todavía sigue tratando de hallar la mezcla mágica, incluida una política estatal competente para explotar los abundantes recursos naturales del país, su extraordinario espacio e impresionante talento social. Tiene que modernizarse rápido ya que, fuera de Moscú y San Petersburgo, sigue prevaleciendo un relativo atraso social.

Sus dirigentes siguen intranquilos ante la vecina China (conscientes de que cualquier alianza chino-rusa dejaría a Rusia como un evidente socio menor). No confían en Washington, están inquietos por la despoblación de sus territorios orientales, y preocupados por la alienación cultural y religiosa de su población musulmana.

Y luego «Putinator» vuelve como presidente con su fórmula mágica para la modernización: una cooperación estratégica alemana-rusa que beneficiará a la elite del poder y a la oligarquía empresarial, pero no necesariamente a la mayoría de los rusos.

Muerte de Bretton Woods

El sistema de Bretton Woods, posterior a la Segunda Guerra Mundial, está ahora legítimamente muerto, es totalmente ilegítimo, ¿pero qué planean los BRICS al respecto?

En su cumbre en Nueva Delhi a fines de marzo, presionaron por la creación de un banco de desarrollo de los BRICS que pueda invertir en infraestructura y suministrarles crédito de respaldo para cualesquiera crisis financieras que se encuentren por el camino.

Los BRICS saben perfectamente que Washington y la Unión Europea (UE) jamás renunciarán al control del FMI y del Banco Mundial. No obstante, el comercio entre esos países llegará a impresionantes 500,000 millones de dólares en 2015, sobre todo en sus propias monedas.

Sin embargo, la cohesión de los BRICS, en la medida en que exista, se concentra en frustraciones compartidas con la especulación financiera al estilo de los Amos del Universo que casi precipitó la economía global por un despeñadero en 2008.

Es verdad, la gente de los BRICS también muestra una notable convergencia de política y opinión cuando se trata del acosado Irán, un Medio Oriente de la Primavera Árabe y el Norte de África. A pesar de todo, el problema que enfrentan por el momento es el siguiente: no tienen una alternativa ideológica o institucional al neoliberalismo y al dominio de la finanza global.

Como ha señalado Vijay Prashad, el Norte Global ha hecho todo lo posible por impedir toda discusión seria de cómo reformar el casino financiero global (Vea «The G-77 awakes», Asia Times Online, 17 de abril de 2012, texto en inglés). No es sorprendente que el jefe del grupo G-77 de naciones en desarrollo (ahora G-132 en los hechos), el embajador tailandés Pisnau Chanvitan, haya advertido contra la «conducta que indica el deseo de un nuevo amanecer de otro neocolonialismo».

Mientras tanto, las cosas se desarrollan en todo caso, desordenadamente. China, por ejemplo, sigue promoviendo informalmente el yuan como moneda globalizadora, si no global. Ya está comerciando en yuan con Rusia y Australia, para no mencionar toda Latinoamérica y Medio Oriente. Los BRICS apuestan cada vez más por el yuan como su alternativa monetaria a un desvalorizado dólar estadounidense.

Japón utiliza tanto el yen como el yuan en su comercio bilateral con su inmenso vecino asiático. En realidad ya se está formando una zona de libre comercio asiática no reconocida, en la que participan China, Japón y Corea del Sur.

Lo que nos espera, aún si incluye un futuro brillante de los BRICS, indudablemente será muy complicado. Casi todo es posible (rayando en probable), desde otra Gran Recesión en EEUU hasta un estancamiento europeo o incluso el colapso de la eurozona, a una ralentización en todos los BRICS, una tempestad en los mercados de divisas, el colapso de instituciones financieras, y un crash global.

Y hablando de complicado, quién podría olvidar lo que dijo Dick Cheney en el Instituto del Petróleo en Londres en 1999, cuando todavía era director ejecutivo de Halliburton: «Medio Oriente, con dos tercios del petróleo del mundo y el menor coste, es donde se encuentra en última instancia la recompensa». No es sorprendente que, cuando llegó al poder en 2001, su asunto de primer orden fuera «liberar» el petróleo de Iraq. Evidentemente, ¿quién no recuerda cómo terminó el asunto?

Ahora (otro gobierno pero la misma línea) tiene lugar un embargo del petróleo junto con una guerra económica contra Irán. Los dirigentes de Pekín ven todo el psicodrama iraní de Washington como un complot de cambio de régimen, lisa y llanamente, que no tiene nada que ver con armas nucleares.

Una vez más, el ganador hasta ahora en el embrollo iraní es China. Con el sistema bancario de Irán en crisis y el embargo de EEUU causando estragos en la economía de ese país, Pekín puede esencialmente dictar sus condiciones para la compra de petróleo iraní.

Los chinos están expandiendo la flota de buques tanque petroleros de Irán, un acuerdo por un valor de más de 1,000 millones de dólares, y ese otro gigante de los BRICS, India, compra ahora más petróleo iraní que China. Sin embargo, Washington no aplicará sus sanciones a los BRICS porque estos días, desde el punto de vista económico, EEUU los necesita más de lo que ellos necesitan a EEUU.

El mundo a través de ojos chinos

Lo que nos lleva al dragón en el asunto: China.

¿Cuál es la máxima obsesión china? Estabilidad, estabilidad, estabilidad.

La habitual autodescripción del sistema de ese país como «socialismo con características chinas» es, claro está, tan mítica como una Gorgona. En realidad, hay que pensar en un liberalismo de la línea dura con características chinas, dirigido por hombres que tienen la firme intención de salvar el capitalismo global.

Por el momento, China está de lleno en medio de un cambio tectónico, estructural, de un modelo de exportación/inversión a un modelo dirigido por los servicios y el consumo. En términos de su explosivo crecimiento económico, las últimas décadas han sido casi inimaginables para la mayoría de los chinos (y el resto del mundo), pero según el diario Financial Times, también han llevado al 1% más rico del país a controlar entre 40 y 60% de toda la riqueza. ¿Cómo encontrar un camino para superar un daño colateral tan impresionante? ¿Cómo hacer que un sistema con tan tremendos problemas internos funcione para 1,300 millones de personas?

Es la hora de la «manía de la estabilidad». En 2007, el primer ministro Wen Jiabao advirtió de que la economía china devendría «unstable, unbalanced, uncoordinated, and unsustainable (inestable, desequilibrada, descoordinada e insostenible)». Los famosos «cuatro uns».

En la actualidad los dirigentes, incluido el próximo primer ministro Li Leqiang, han dado un nervioso paso adelante, purgando «inestable» del léxico del Partido. Para todos los propósitos prácticos, ya ha llegado la próxima fase del desarrollo del país.

Será interesante observarlo en el futuro.

¿Cómo conducirán a China más allá de las «Cuatro Modernizaciones» los principitos, nominalmente «comunistas», los hijos e hijas de altos dirigentes del Partido revolucionario, todos inmensamente ricos gracias, en parte, a sus cómodos arreglos con corporaciones occidentales, más los sobornos, las alianzas con gángsteres, todas esas «concesiones» al mejor postor y toda la oligarquía de compinches ligada a Occidente? Especialmente con toda esa fabulosa riqueza que saquear.

El gobierno de Obama, expresando su propia ansiedad, ha reaccionado ante la evidente aparición de China como potencia con la que hay que contar a través de un «pivote estratégico», de sus desastrosas guerras en Gran Medio Oriente a Asia. Al Pentágono le gusta llamarlo «reajuste» (aunque las cosas están lejos de estar reajustadas o terminadas para EEUU en Medio Oriente).

Antes del 11-S, el gobierno de Bush se había concentrado en China como su futuro enemigo global número uno. Entonces el 11-S lo reorientó a lo que el Pentágono llamó «el arco de inestabilidad», las principales zonas petroleras del planeta desde Medio Oriente hasta Asia Central.

En vista de la distracción de Washington, Pekín calculó que podría gozar de una ventaja de unas dos décadas en la cual la presión habría desaparecido en gran parte. En esos años podría concentrarse en una versión precipitada de desarrollo interior, mientras EEUU desperdiciaba montañas de dinero en su insensata «Guerra global contra el terror».

Diez años después, esa ventaja se borró de un golpe ya que desde India, Australia y las Filipinas hasta Corea del Sur y Japón, EEUU declara que ha vuelto al negocio de la hegemonía en Asia. Cualquier duda de que ese era el nuevo camino estadounidense fue disipada en noviembre de 2011 por el manifiesto de la Secretaria de Estado Hillary Clinton en la revista Foreign Policy, titulado de un modo no demasiado sutil «El siglo del Pacífico de EEUU» (¡Y hablaba de este siglo, no del pasado!)

El mantra estadounidense es siempre el mismo: «Seguridad de EEUU», cuya definición es: cualquier cosa que pase en el planeta. Sea en el Golfo Pérsico rico en petróleo donde Washington «ayuda» a sus aliados Israel y Arabia Saudí porque se sienten amenazados por Irán, o Asia, donde una ayuda semejante se ofrece a un grupo creciente de países de los que se dice que se sienten amenazados por China, siempre es en nombre de la seguridad de EEUU. En ambos casos, en casi cualquier caso, es lo que supera todo lo demás.

Como resultado, si hay una Muralla de Desconfianza de 33 años entre EEUU e Irán, hay una nueva, creciente, Gran Muralla de Desconfianza entre EEUU y China. Recientemente, Wang Jisi, decano de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Pekín y un importante analista estratégico chino, presentó la perspectiva de los dirigentes de Pekín sobre ese «Siglo del Pacífico» en un ensayo influyente del que fue coautor.

China, escribe con su coautor, espera ser tratada actualmente como potencia de primera clase. Después de todo «superó exitosamente… la crisis financiera global de 1997-98» causada, desde el punto de vista de Pekín, por «profundas deficiencias en la economía y política de EEUU China ha sobrepasado a Japón, la segunda economía del mundo, y también parece ser número dos en la política mundial… los dirigentes chinos no acreditan esos éxitos a EEUU o al orden mundial dirigido por EEUU.»

EEUU, agrega Wang, «es visto generalmente por China como una potencia decadente a largo plazo… Ahora es cuestión de cuántos años, más que cuántas décadas, tardará antes que China reemplace a EEUU como la mayor economía del mundo… parte de una nueva estructura emergente». (Pensad en: los BRICS.)

Resumiendo, como lo presentan Wang y su coautor, los chinos influyentes ven que el modelo de desarrollo de su país provee «una alternativa a la democracia occidental y experiencias para que aprendan de ellas otros países en desarrollo, mientras que muchos países en desarrollo que han introducido valores y sistemas políticos occidentales padecen desorden y caos».

En resumidas cuentas se tiene una visión china de un mundo en el cual un EEUU que pierde efectividad sigue sediento de hegemonía global y sigue siendo suficientemente poderoso para bloquear a potencias emergentes –China y los otros BRICS– de su destino en el Siglo XXI.

El sueño húmedo del Dr. Zbig

Ahora bien, ¿cómo ve el mundo la elite política de EEUU? Prácticamente nadie está mejor cualificado para tratar el tema que el ex consejero nacional de seguridad, promotor del oleoducto BTC, y brevemente consejero fantasma de Obama, Dr. Zbigniew («Zbig») Brzezinski. Y no duda en hacerlo en su último de libro: Strategic Vision: America and the Crisis of Global Power (Visión estratégica: EEUU y la crisis del poder global).

Si los chinos tienen sus ojos estratégicos fijos en los demás BRICS, Dr. Zbig sigue aferrado al Viejo Mundo, nuevamente configurado. Ahora argumenta que EEUU, para mantener alguna forma de hegemonía global, debe apostar a un «Occidente expandido».

Eso significaría fortalecer a los europeos (especialmente en términos energéticos), mientras acoge a Turquía, que imagina como un modelo de nuevas democracias árabes, e involucra a Rusia, política y económicamente, de una «manera estratégicamente sobria y prudente».

Turquía, a propósito, no es un modelo semejante porque para el futuro previsible, a pesar de la Primavera Árabe, no existen nuevas democracias árabes. A pesar de todo, Zbig cree que Turquía puede ayudar a Europa, y por lo tanto a EEUU, de maneras mucho más prácticas, a resolver ciertos problemas energéticos globales facilitando su «acceso sin impedimentos al petróleo y el gas de Asia Central a través del Mar Caspio».

En las actuales circunstancias, sin embargo, esto también sigue siendo una especie de fantasía. Después de todo, Turquía sólo puede convertirse en un país de tránsito crucial en el gran juego energético en el tablero de ajedrez eurasiático que he llamado «Oleoductistán» si los europeos actúan conjuntamente. Tendrían que convencer a la «república» autocrática de Turkmenistán, rica en energía, para que ignore a su poderoso vecino ruso y les venda todo el gas que necesitan.

Y luego existe otro asunto energético que parece poco probable por el momento: Washington y Bruselas tendrían que abandonar sanciones y embargos contraproducentes contra Irán (y los juegos de guerra que los acompañan) y comenzar a trabajar seriamente con ese país.

Dr. Zbig propone, a pesar de todo, la noción de una Europa a dos velocidades como clave para el futuro poder estadounidense en el planeta. Hay que verlo como una versión optimista de un escenario en el cual la actual Eurozona semi-colapsa.

Mantendría el papel dirigente de los ineptos peces gordos burocráticos en Bruselas que dirigen actualmente la Unión Europea, y apoyaría otra «Europa» (sobre todo los países meridionales del «Club Med») fuera del euro, con un movimiento nominalmente libre de personas y bienes entre las dos.

Su apuesta –y esta refleja una línea clave de pensamiento en Washington– es que una Europa a dos velocidades, un Big Mac eurasiático, todavía estrechamente unida a EEUU podría ser un protagonista clave para el resto del Siglo XXI.

Y luego, claro está, Dr. Zbig muestra todos sus colores de la Guerra Fría, ensalzando una futura «estabilidad en Lejano Oriente» estadounidense inspirada por «el papel que Gran Bretaña jugó en el Siglo XIX como estabilizador y balanceador de Europa».

Estamos hablando, en otras palabras, del diplomático de la cañonera número uno de este siglo. Concede gentilmente que una «exhaustiva cooperación global estadounidense-china» todavía podría ser posible, pero sólo si Washington retiene una presencia geopolítica significativa en lo que sigue llamando «Lejano Oriente» – «con o sin la aprobación de China».

La respuesta será «no».

En cierto modo, todo esto es algo familiar, como es gran parte de la verdadera política actual de Washington. En su caso, es realmente un remix de su magnum opus de 1997 The Grand Chessboard (El gran tablero mundial) en el cual, vuelve una vez más a certificar que «el inmenso continente trans-eurasiático es la arena central de los asuntos mundiales». Sólo que ahora la realidad le ha enseñado que Eurasia no se puede conquistar y que la mejor opción para EEUU es tratar de admitir a Turquía y Rusia en el grupo.

Robocop manda

Sin embargo, Brzezinski parece positivamente benigno si se comparan sus ideas con los recientes pronunciamientos de Hillary Clinton, como en su discurso en la Conferencia de Asuntos Mundiales del Consejo de la OTAN 2012.

Allí, como hace regularmente el gobierno de Obama, destacó «la perdurable relación de la OTAN con Afganistán» y elogió las negociaciones entre EEUU y Kabul sobre «una cooperación estratégica a largo plazo entre nuestras dos naciones».

Traducción: a pesar de haber perdido durante años la partida frente a una insurgencia minoritaria pastuna, ni el Pentágono ni la OTAN tienen la menor intención de reajustarse para salir de sus posesiones en Gran Medio Oriente.

Mientras ya negocia con el gobierno del presidente Hamid Karzai en Kabul los derechos de quedarse después de 2024, EEUU tiene toda la intención de conservar tres importantes bases estratégicas afganas: Bagram, Shindand (cerca de la frontera iraní) y Kandahar (cerca de la frontera con Pakistán).

Sólo los ingenuos terminales podrían creen que el Pentágono es capaz de abandonar voluntariamente semejantes puestos avanzados para el monitoreo de Asia Central y de los competidores estratégicos Rusia y China.

La OTAN, agregó ominosamente Clinton, «expandirá sus capacidades de defensa para el Siglo XXI», incluyendo el sistema de defensa de misiles que la Alianza aprobó en su última reunión en Lisboa en 2010.

Será fascinante ver lo que podría significar la posible elección del socialista François Hollande como presidente francés. Interesado en una cooperación estratégica más profunda con los BRICS, está comprometido con el fin del dólar como moneda de reserva del mundo.

La pregunta es: ¿Estropeará su victoria los planes de la OTAN, después de estos años bajo el Gran Liberador de Libia, el neo-napoleónico creador de imagen, Nicolas Sarkozy, (para quien Francia no es más que mostaza en el steak tartar de Washington)?

No importa lo que piensen Dr. Zbig o Hillary, la mayoría de los países europeos, hartos de sus aventuras de agujero negro en Afganistán y Libia, y con el modo en que la OTAN sirve ahora los intereses globales de EEUU, apoya a Hollande al respecto. Pero, a pesar de todo, será una batalla difícil.

La destrucción y derrocamiento del régimen libio de Muamar Gadafi fue el clímax de la reciente agenda de cambio de régimen de la OTAN en MENA (Medio Oriente – Norte de África). Y la OTAN sigue siendo el plan B de Washington para el futuro, por si la red usual de think tanks, fondos de donación, fondos, fundaciones, ONG, e incluso la ONU, no logran provocar lo que podría ser descrito como «cambio de régimen YouTube».

En pocas palabras: después de ir a la guerra en tres continentes (en Yugoslavia, Afganistán y Libia), de convertir prácticamente el Mediterráneo en un lago de la OTAN, y de patrullar ininterrumpidamente el Mar Arábigo, la OTAN se basará, según Hillary, en «una apuesta al liderazgo y a la fuerza de EEUU, como hicimos en el Siglo XX, durante este siglo y más allá».

Por lo tanto, 21 años después del fin de la Unión Soviética –la razón de ser original de la OTAN– podría ser la forma en que termina el mundo; no con un estruendo, sino con la OTAN, gimoteando, pero cumpliendo todavía su papel de perpetuo Robocop global.

Y volvamos al Dr. Zbig y la idea de EEUU como «promotor y garantía de la unidad» en Occidente, y como «equilibrio y conciliador» en Oriente (para lo cual necesita bases desde el Golfo Pérsico hasta Japón, incluyendo las afganas). Y no olvidemos que el Pentágono nunca ha renunciado a la idea de lograr la Full Spectrum Dominance (1) (Dominación de Espectro Completo, ver significación abajo).

A pesar de toda esa fuerza militar, sin embargo, vale la pena recordar que estamos claramente ante un Nuevo Mundo (y tampoco será en Norteamérica). Contra los cañones y las cañoneras, los misiles y los drones, está la potencia económica. Ahora se libran guerras monetarias.

Los BRICS, China y Rusia, tienen montañas de dinero. Suramérica se une rápidamente. «Putinator» ha ofrecido a Corea del Sur un oleoducto. Irán planifica vender todo su petróleo y gas en un canasto de monedas, ninguna de ellas dólares. China está pagando para expandir su Armada y su armamento de misiles contra barcos.

Puede llegar el día en que Tokio llegue a comprender que mientras siga ocupado por Wall Street y el Pentágono, vivirá en eterna recesión. Incluso Australia puede llegar a negarse a ser forzada a una guerra comercial contraproducente con China.

Por lo tanto este nuestro Siglo XXI, se está conformando ahora mismo como una confrontación entre EEUU/OTAN y los BRICS, con todos los defectos de cada lado. El peligro: que en algún momento se convierta en una Confrontación de Espectro Completo. Porque no hay que equivocarse, a diferencia de Sadam Hussein o Muamar Gadafi, los BRICS serán realmente capaces de defenderse.

Fuente: Tom Dispatch, 26 de abril de 2012.
Traducido del inglés por Germán Leyens.

[1] Full Spectrum Dominance (frase que se puede traducir como Dominio de Espectro Completo) es un concepto militar estadounidense elaborado por el Pentágono por el cual una estructura militar conjunta logra el control sobre todos los elementos en una futura batalla, sean estos tanto el espacio terrestre, aéreo, marítimo y de los elementos situados en el espacio. Full Spectrum Dominance incluye pues el campo de batalla físicamente, el aire, la superficie, el subsuelo, así como el espectro electromagnético [control de las ondas electromagnéticas] y el espacio de la información [propaganda]. Este control total implica que la libertad o capacidad de defensa del adversario queda totalmente restringida e inoperante.

http://www.voltairenet.org/Un-mundo-de-confrontacion-de

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,