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Predator vs. Alien, by Benjamin Parry, from taringa.net (post de gerar_79)

Predator vs. Alien, 3D by Benjamin Parry, from taringa.net (post de gerar_79).

Libia coloca a China en el centro de la atención mundial

Por M K Bhadrakumar *
Asia Times Online
rebelion.org, 08.03.11

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Launcelot Gobbo dijo a su anciano padre en un momento conmovedor de la obra El mercader de Venecia de Shakespeare: «La verdad saldrá a la luz, el crimen no se puede ocultar durante mucho tiempo». Pero la tragedia de la vida es que a menudo, para cuando «la verdad salga a la luz», Gobbo habrá llegado a estar medio ciego y ya no podrá ver a su hijo.

Para los cientos de miles de iraquíes que perecieron desde 2003, no es consuelo alguno que la «verdad haya salido a la luz»: que la guerra fue ilegítima, creada por la codicia y la arrogancia imperial. Por eso, es importante que la intervención en Libia propuesta por EE.UU. no se convierta en otra estadía más de asesinatos en otro país desconocido.

Un informe en el Sunday Times de Londres de que una unidad de fuerzas especiales británicas fue capturada en el este de Libia subraya que la «verdad» vuelve a escasear una vez más. Cualquiera que siga los eventos en Libia sabrá que el control de Muamar el Gaddafi sobre las provincias orientales de su país, en especial Bengasi, es débil en el mejor de los casos. Libia es un complejo mosaico tribal y los servicios de inteligencia occidentales aprovecharon el talón de Aquiles de Gaddafi.

La guerra es la única opción

El secretario de defensa británico Liam Fox escribió recientemente un artículo en el Sunday Telegraph de Londres en el que argumenta que el impacto del levantamiento en Medio Oriente será trascendental y resonará durante muchos años, suscitando así la pregunta de cómo las fuerzas británicas reaccionarían ante situaciones de crisis. Fox prometió que fortalecería las fuerzas especiales de Gran Bretaña como respuesta a la revuelta árabe. He aquí algunos pasajes de su artículo:

«Los acontecimientos de los últimos días pueden producir un choque estratégico y cambiarán la manera cómo vemos el mundo. La velocidad de los eventos en el norte de África ha mostrado con qué rapidez pueden cambiar las circunstancias y con qué rapidez el Reino Unido puede ser involucrado. Una isla como Gran Bretaña, con tantos intereses en tantas partes del mundo […] se ve inevitablemente afectada por la estabilidad global […]. Si fuera necesario, podríamos poner en marcha una fuerza de 30.000, incluidos recursos marítimos y aéreos, para una intervención especial. Aunque no puedo entrar en detalles, nuestras Fuerzas Especiales, respetadas internacionalmente y probadas en la batalla recibirán capacidades significativamente realzadas».

Evidentemente, la «opción de la intervención» impulsa a la implacable fuerza anglo-estadounidense. Un poco más atrás, es seguida por Francia para no perder los «dividendos de la paz» que vienen después de la intervención: el petróleo libio. La analogía con la guerra de Iraq es impresionante, con la excepción de que las cosas avanzan muy rápido.

Los senadores John McCain y Joseph Lieberman de EE.UU. bosquejaron enérgicamente el anteproyecto para el presidente Barack Obama inmediatamente después de volver a Washington después de sus consultas en Tel Aviv. Instaron a Obama a que emprendiera una acción más dura contra Gaddafi. Lieberman exigió: «El hecho es que ahora es el momento para actuar, no para hacer declaraciones».

McCain aclaró pasos específicos: «Los pilotos libios no podrán volar si hay una zona de exclusión aérea y podríamos utilizar recursos aéreos para asegurar que así sea. Hay que reconocer a algún gobierno provisional que la parte oriental de Libia trate de establecer, ayudarles con ayuda material, asegurar que cada uno de los mercenarios sepa que […] se verá frente a un tribunal de crímenes de guerra. Hay que ponerse duro».

En esto, Obama se puso «duro». El principal corresponsal militar de Politics Daily, David Wood, informó desde Fort Bragg, Carolina del Norte, hace cuatro días:

«Con órdenes de la Casa Blanca de prepararse para “todas las opciones”, planificadores militares en todos los servicios armados se apuran, desde el XVIII Cuerpo Aerotransportado y la 82ª División Aerotransportada, con su base aquí, al Comando Central de EE.UU. y el Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. en Tampa, Florida, hasta la célula de operaciones futuras de la 26ª Unidad Expedicionaria de los Marines, embarcada en el USS Kearsarge, un ambicioso transporte anfibio de ataque dirigido hacia Libia desde el Mar Rojo […]. Ninguno de los planificadores estadounidenses involucrados está dispuesto a hablar oficialmente.

«En privado, sin embargo, los planificadores, estrategas y analistas describen una gama de misiones potenciales desde la imposición de zonas de “no vuelo” y de “no movimiento” […] al lanzamiento de operaciones humanitarias y de ayuda limitadas y de corta duración. Y como los planificadores de operaciones deben considerar situaciones en el peor de los casos, algunos también consideran una intervención armada en mayor escala».

Agence France-Presse informó desde Atenas el viernes que el USS Kearsarge y otro barco de guerra, el USS Ponce, ya habían anclado en la base naval de EE.UU. en la isla griega de Creta y que el grupo anfibio preparado incluye a 800 marines y a una flota de helicópteros. El portaaviones estadounidense USS Enterprise (con cazabombarderos que podrían imponer una zona de no-vuelo) también está disponible para la crisis en Libia.

¿Definición de un momento histórico?

En breve, el intento de Washington de mostrar que sus planes para Libia vienen influidos por los eventos no tiene sentido. Evidentemente, EE.UU. está definiendo un momento histórico: si los intereses económicos vitales del mundo occidental son amenazados, sólo EE.UU. puede rescatarlos, incluso si el teatro se encuentra en la vecindad inmediata de Europa.

A diferencia del caso de la guerra de Iraq, Europa respalda sólidamente a EE.UU. No hay voces disonantes, como la de Jacques Chirac de Francia o la de Gerhard Schroeder de Alemania, que no tomen en serio la inminente intervención estadounidense. Intereses económicos y empresariales vitales de Europa están en juego en Libia.

Pero las velas de Obama también son impulsadas desde otros dos lugares. Primero, la actitud «cooperativa» de Rusia. Rusia no se opone a los planes de EE.UU., lo que le facilita las cosas a Obama en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y le evita el estigma del «unilateralismo». Los diplomáticos rusos se esforzaron por lograr que la resolución unánime sobre Libia fuera aprobada en Nueva York, lo que fue una contribución importante para la diplomacia estadounidense.

Evidentemente, el «reajuste» de Obama con Moscú está teniendo efecto. Obama ha consentido exitosamente a los caprichos rusos de ser tratados como una «potencia igual». Ahora, incluso podría haber más trueques entre EE.UU. y Rusia en los próximos meses después de la crisis de Medio Oriente. Los iraníes ya expresan su inquietud de que Moscú esté nuevamente jugando a los escondites sobre el inicio de la planta de energía nuclear de Bushehr.

En todo caso, sea o no por coincidencia, el vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, visitará Moscú esta semana y Washington ha ofrecido la defensa de misiles y la participación de Rusia en la Organización Mundial de Comercio como dos áreas prioritarias en las políticas estadounidenses en 2011.

En todo caso, todo este negocio de democracia y «despertar árabe» nunca excitó verdaderamente a Rusia. En la visión «desideologizada» del mundo de Rusia, con un acento total en sus propios intereses, no existe un requerimiento de promover la democracia en el exterior. De hecho, la democracia se puede propagar como una enfermedad contagiosa y, después de todo, el Gran Medio Oriente y el «mundo musulmán» también incluyen el Cáucaso y las estepas centroasiáticas.

También para China, probablemente, exista un desasosiego respecto al virus de la democracia. Pero es una preocupación periférica y probablemente una molestia. Pero China es siempre un país singular y su conducta en Nueva York fue muy poco normal al votar por la resolución de EE.UU. para imponer sanciones contra Libia y enviar a ese país ante la Corte Penal Internacional.

La no intervención ha sido un principio crucial para China. Respecto a Myanmar, Zimbabue o Corea del Norte, la posición de China ha sido consecuente. ¿Fue el espectro de Gaddafi pisoteando el más sagrado de los principios chinos: la estabilidad? China tiene muchos intereses en la estabilidad de Medio Oriente y sucede que sus intereses económicos coinciden con los intereses orientales.

Pero esto no basta para explicar la nueva posición china sobre la soberanía nacional. Un motivo podría ser que la propia China se vio a la defensiva durante gran parte del año pasado al ser puesta en la picota (con razón o sin ella) como un poder «autoritario», y que 2010 resultó ser un año catastrófico para China en política exterior. Libia presenta una oportunidad para que China sea «protagonista», junto a los países occidentales.

La manera cómo China evacuó a sus ciudadanos de Libia también es relevante. Una fragata china fue innecesariamente incluida en la misión y cuatro aviones de transporte militares chinos despegaron de Xinjiang y aparecieron en los cielos mediterráneos en una acción sin precedentes. Además, al no solo evacuar a sus propios ciudadanos, sino al ayudar a rescatar a cientos de europeos, bangladesíes y vietnamitas, China probablemente demostró su disposición a soportar la carga de una potencia mundial.

Sin embargo, sigue existiendo la gran pregunta: ¿es un caso aislado o ha llegado el momento definidor de China como colaborador de EE.UU. en asegurar el «patrimonio común global»? Lo sabremos cuando EE.UU. presione al Consejo de Seguridad de la ONU para que se establezca una zona aérea restringida sobre Libia.

El hecho de que EE.UU. y sus socios están discutiendo la opción de la zona de «no-vuelo» fuera de la ONU si fuera necesario hace parecer que Obama no está lo bastante seguro de hasta dónde está dispuesta China a ceder en sus límites.

Se está conformando un precedente de inmenso significado para la seguridad internacional, y China tiene muchos motivos para la introspección. Como Launcelot Gobbo planteó a su padre ciego: «¿Me parezco a un garrote, a una viga, a un bastón o a un poste? ¿Me reconocéis, padre?».

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* El embajador M. K. Bhadrakumar fue diplomático de carrera del Servicio Exterior de la India. Ejerció sus funciones en la extinta Unión Soviética, Corea del Sur, Sri Lanza, Alemania, Afganistán, Pakistán, Uzbekistán, Kuwait y Turquía.

(Copyright 2011 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.)

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MC08Ak02.html

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123793

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Desfiladeros de oro, from armandobronca.com

Desfiladeros de oro, from armandobronca.com

Del “Qaedastán” al “Caostán”: en juego el petróleo

Por Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada, Unam, Mx, 06.01.10

Será el sereno, pero el precio del barril de petróleo empezó 2010 en 81 dólares.

The Financial Times (4/1/10), portavoz del neoliberalismo global, consagró un infograma especial a los “paraísos de Al-Qaeda” desde el Cuerno de África, pasando por el nuevo frente de la Península Arábiga (que incluye atractivamente a Arabia Saudita, principal potencia petrolera del planeta) hasta Afganistán y Pakistán (el binomio bautizado “Af-Pak”), que tienen respectivamente 76 y 523 kilómetros de frontera con China. Cabe recordar que la desestabilización de la provincia autónoma de Xinjiang en China (ver Bajo la Lupa; 19/7/09) fue teledirigida por grupos jihadistas islámicos de Asia central, donde opera desparpajadamente Al Qaeda.

Lo que hemos denominado “Qaedastán”, es decir, “la tierra de Al Qaeda”, incluye tenuemente en el infograma de The Financial Times a Malí y Níger, dos países saharianos que se ubican en la retaguardia de Argelia, potencia gasera árabe que ha prosperado sin mucho ruido gracias al maná de los hidrocarburos.

El rotativo neoliberal británico vincula al grupo Shabab (que significa “juventud” en árabe), los “piratas” de Somalia, con Al Qaeda, y pasa por alto los íntimos lazos de Gran Bretaña con los corsarios sunnitas árabes que asolan el Estrecho de Bab Al-Mandab (”Londres detrás de los piratas somalíes”. Ver Bajo la Lupa, 20/5/09).

Lo más relevante radica en la simbiosis de Al Qaeda en Yemen y Arabia Saudita bajo la denominación “AQAP” (por sus siglas en inglés: “Al Qaeda de la Península Arábiga”), para deleite de los bélicos lingüistas anglosajones tan proclives a los acrónimos.

Como temimos, ¿molestó a tal grado el inminente lanzamiento del “gulfo”, la divisa común del Consejo de Cooperación de los Países Árabes del Golfo, que tiene como objetivo desplazar al dólar (ver Bajo la Lupa, 21/12/09)?

Llama la atención que el infograma británico excluya de las llamas del Qaedastán a las otras cinco petromonarquías árabes del Consejo de Cooperación del Golfo.

Pasaremos por alto la grave acusación de Debka (presunto portal del Mossad: el espionaje israelí) de que la trasnacional terrorista islámica blanquea(ba) su dinero en la banca de Dubai, de mayoría británica (ver Bajo la Lupa, 2 y 6/12/09).

Lo preponderante radica en la atracción fatal que tanto seduce al complejo-militar-industrial de la dupla anglosajona de Estados Unidos y Gran Bretaña por el Qaedastán. Pasaremos por alto los orígenes primigenios de los mujaidines (hoy les dicen jihadistas salafistas) de Al Qaeda: un invento de la CIA durante la guerra fría para combatir a la URSS en Afganistán.

Con su nueva guerra en Yemen (ver Bajo la Lupa, 3/1/10), a la dupla anglosajona le parece resultar más sencillo colocar su espada de Damocles al superestratégico estrecho de Bab Al-Mandab –a los dos lados del golfo de Adén, donde se ubican Somalia y Yemen– que el más peligroso estrecho de Ormuz en el golfo Pérsico.

A propósito, la Administración de Información de Energía de EU (EAI, por sus siglas en inglés) ilustra sobre los “puntos de estrangulamiento (sic)” (chokepoints) del “transito petrolero mundial”, entre los cuales se encuentra el estrecho de Bab Al-Mandab, a los dos lados de la Península Arábiga y el Cuerno de África: precisamente donde EU y Gran Bretaña libran su cuarta guerra global, al unísono de Irak y el binomio “Af-Pak”.

EAI destaca que “los puntos de estrangulamiento de tránsito son una parte crítica de la seguridad energética global debido al elevado volumen de petróleo comercializado en sus apretados (sic) estrechos“, cuando la mitad de la producción petrolera mundial se transporta por mar.

El estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, y el de Málaca (entre Malasia e Indonesia) son “los dos puntos de estrangulamiento más estratégicos del mundo“: donde transita el petróleo proveniente del Medio-Oriente que se dirige primordialmente a China, Japón y Sudcorea.

El estrecho de Bab Al-Mandab (”la puerta de las lágrimas”), que conecta el mar Rojo (y el Canal de Suez) al mar Arábigo, constituye otro “importante punto de estrangulamiento”, además del Canal de Panamá y el estrecho turco del Bósforo (que vincula las regiones del mar Caspio y el mar Negro al Mediterráneo).

Además del ominoso binomio “Af-Pak”, en tres de los citados “puntos de estrangulamiento” petrolero opera ostensiblemente lo que los multimedia israelí-anglosajones denominan en forma obsesiva Al Qaeda. Por el estrecho de Bab Al Mandab transita casi 8 por ciento del petróleo mundial, que sería severamente afectado en caso de una sincronía bélica entre la Península Arábiga y el Cuerno de África.

El “Qaedastán” puede pasar muy bien como sinónimo geopolítico del “Caostán” (”la tierra del caos global”) que, dígase lo que se diga, ha incendiado las tres fronteras de China, India y Rusia (el infograma de The Financial Times ocultó el despliegue de Al Qaeda en el Cáucaso): coincidentemente, los tres conspicuos competidores geoeconómicos de EU y Gran Bretaña. Es nuestra hipótesis que esta dupla aprieta las tuercas bélicas en lo que hemos denominado “la línea Brzezinski”, con el objetivo de asfixiar o, por lo menos, detener a China.

Nunca como ahora ha quedado más clara la irrelevancia teatral del ocupante de la Casa Blanca con su ideología o color racial. Sea presidente Baby Bush u Obama, los objetivos estratégicos petroleros del complejo militar-industrial estadunidense no han variado desde la promulgación del “arco de la crisis”, en la década de los 70, por el teórico israelí-británico Bernard Lewis, y que en la primavera de 1979 (año de la revolución chiíta iraní) George Lenczowski, profesor de la Universidad de California (Berkeley), definió en la influyente revista Foreign Affairs: “el área que se extiende desde el subcontinente indio, al este, hasta el Cuerno de África, al oeste. El Medio Oriente constituye su núcleo central. Su posición estratégica no tiene igual (…): posee en su subsuelo casi tres cuartas partes de las reservas probadas y estimadas de petróleo”.

Hoy coincide que Yemen, parte nodal del “arco de la crisis”, ostente pletóricas reservas de petróleo.

El añejo “arco de la crisis”, de Bernard Lewis, fundamentalista israelí y teórico de los halcones anglosajones (los neoconservadores straussianos), se entrelaza con “la línea Brzezinski”, que conecta la antigua Palestina a Irán y al binomio Afganistán-Pakistán, entre los paralelos 20 y 40 grados, que representa geopolíticamente el talón de Aquiles de China (ver Bajo la Lupa,19/7/09).

El núcleo central de Lenczowski hoy se manifiesta en el cuadrángulo de los mares Caspio, Mediterráneo y Rojo, y el golfo Pérsico, donde se han librado las primeras guerras del siglo XXI –con trasfondo energético– por la dupla anglosajona (y sus aliados Israel y Georgia). En el corazón de tal cuadrángulo se ubica Irán.

En cuatro décadas, los enemigos de la dupla anglosajona han variado, pero el “arco de la crisis”, donde hoy prevalece el “Caostán”, producto del “Qaedastán”, sigue más vigente que nunca en medio de una profunda crisis energética global.

http://www.jornada.unam.mx/2010/01/06/index.php?section=opinion&article=012o1pol

Energética "ruta de la seda", Reuters vía crisisenergetica.org

Energética ruta de la seda, Reuters vía crisisenergetica.org

Nuevo orden regional energético: Lejano Oriente ruso y Asia Central

Por Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada, Unam, Mx, 10.01.10

A la dupla anglosajona de EU y Gran Bretaña (GB) se le cae por doquier su proyecto de “gobierno mundial”, mientras el incipiente nuevo orden multipolar, que nació por cesárea traumática debido a la distocia global, se manifiesta palmariamente en nuevos órdenes y reordenamientos regionales.

El “gobierno mundial” pretendió ser encubierto por el engaño del mortinato G-2 de EU con China (su verdadero competidor geoestratégico y geoeconómico) que fue rechazado por el premier chino, Wen Jiabao, en forma oficial como durante la cumbre de Copenhague, donde brilló intensamente el Grupo BASIC (Brasil, Sudáfrica, India y China, por sus siglas en inglés).

Un nuevo orden regional de alcances geoestratégicos emergió en vísperas de la Navidad de 2009 tanto en el Lejano Oriente ruso (LOR) como en Asia Central donde Rusia, China e Irán juegan una sinfonía geoenergética, lo que ha valido varios artículos sumamente interesantes en el portal Asia Times por el ex diplomático indio M.K. Bhadrakumar, muy versado en las regiones aludidas (24/12/09; 8 y 9/1/10), y Pepe Escobar, íntimo conocedor de los oleogasoductos en Asia Central (24/12/09).

El oso ruso y el dragón chino han consolidado su alianza, al contrario del amarre de navajas de los multimedia anglosajones que colisionan a Rusia con China por los nuevos oleogasoductos que ha descolgado Pekín en sus espectaculares acuerdos prenavideños con varios países centroasiáticos, donde resalta el más reciente con Turkmenistán (de mil 883 kilómetros).

Bhadrakumar demuestra que “Moscú ve favorablemente las inversiones chinas en Asia Central y cita profusamente a Stephen Blank, del Colegio de Guerra de EU, una autoridad en el tema, quien admite que “con la apertura del LOR a las inversiones chinas y con la bendición de inversiones similares en Asia Central, Moscú revierte (sic) sus políticas en el Lejano Oriente y Asia Central“.

Con antelación de cuatro meses, Blank (citado por Bhadrakumar) había anticipado “la apertura de la puerta a una inmensa (sic) expansión, con el consentimiento (¡supersic!) de Moscú, del perfil estratégico de China en ambas regiones. La creación de un nuevo orden regional en el LOR y Asia Central ha empezado a configurarse y China se ha posicionado para convertirse en el administrador (sic) de la seguridad de la región, garantizando por encima de todo que su portafolio de inversiones está salvo y seguro”.

A juicio de Bhadrakumar, “el giro del Kremlin” se debe a sus dificultades económicas y busca “avalar la seguridad y la estabilidad en Asia Central”, pese a que ello conlleva “un impacto directo a los intereses de seguridad nacional de Rusia”, que prefiere detener la expansión irredentista de la OTAN en sus fronteras.

A nuestro juicio, también pesaron sobremanera tres asuntos de primer orden: 1. la decadencia acelerada de EU (que ha perdido sus más recientes cinco guerras, incluidas las de sus aliados: dos de Israel y una de Georgia); 2. el fenomenal despegue geoeconómico y geofinanciero de China, y 3. la consolidación del Grupo de Shanghai, que puede incorporar en cualquier momento a Irán e India.

Pepe Escobar detalla la “nueva ruta de la seda”, esta vez con energéticos, que vincula primordialmente Turkmenistán a China, la cual ha diversificado sus relaciones petroleras y gaseras en todo el mundo (incluyendo Brasil, Venezuela y Angola) por “extrema seguridad nacional” frente a las trasnacionales anglosajonas, a las que cataloga de “cocodrilos (sic) internacionales” que tienen “una agenda oculta (sic), cuyo objetivo final es frenar a China”. Resume la estrategia china en Asia Central: “Adiós a los estrechos de Hormuz y Malaca” (lo cual coincide con nuestra tesis; Bajo la Lupa, 6/1/10).

A nuestro entender, el nuevo orden regional estaba escrito en el muro desde los “12 acuerdos” –desde el abastecimiento de petróleo y gas por 20 años, pasando por el sensible rubro aeroespacial, hasta el transporte– que sellaron el 13 de octubre de 2009 los primeros ministros de China y Rusia: respectivamente Wen Jiabao (quien resultó un excelente gobernante sin mucho ruido), y Vlady Putin, el zar geoenergético global (People’s Daily, 13/10/09).

Más allá del estratégico oleoducto de mil 30 kilómetros que conecta la ciudad rusa de Skovorodino a la ciudad china de Daqing, el rotativo chino considera, con razón, que la complementariedad de Rusia y China alcanzó “nuevas alturas” mediante el intercambio dual de alta tecnología que incluye trenes de alta velocidad y plantas nucleares.

No se puede entender la nueva encrucijada geoenérgetica en Asia Central de Kazajistán, Turkmenistán y Uzbekistán con China si no se toma en perspectiva el “Programa de Cooperación 2018″ entre Moscú y Pekín para desarrollar regionalmente 205 (sic) proyectos conjuntos y la infraestructura del LOR, Siberia y el norte de China (periódico ruso de negocios Vedomosti, 12/10/09). Descuella que Rusia permita las inversiones chinas en sus empresas, incluso con control mayoritario.

Renace la vieja “ruta de la seda” en Asia Central, esta vez con energéticos, y, más que nada, se gesta un nuevo orden regional bilateral en el noreste de China y Rusia (pletórico en materias primas) con profundas implicaciones geoestratégicas.

Lo que no venía en el guión era la participación de Irán, cuyo presidente Ahmadinejad es un consumado geoestratega.

Bhadrakumar aduce que “Rusia, China e Irán rediseñaron el mapa energético” mediante un gasoducto de sólo 182 kilómetros que conecta las vastas reservas de Turkmenistán con el norte del mar Caspio de Irán: “en tres semanas, Turkmenistán comprometió su entera (sic) exportación de gas a China, Rusia e Irán”.

El presidente iraní Ahmadinejad no perdió la oportunidad de poner de relieve la trascendental conexión energética del mar Caspio al golfo Pérsico gracias al acuerdo estratégico de Turkmenistán con Irán: “el nuevo gasoducto cambiará las presentes ecuaciones energéticas en la región” (Press Tv, de Irán, 8/1/10).

Bhadrakumar se entusiasma: quedan fuera las trasnacionales petroleras anglosajonas, mientras “Rusia toma el liderazgo (sic), ejemplo que siguen China e Irán. Rusia, Irán y Turkmenistán poseen respectivamente la mayor, la segunda y la cuarta reserva de gas mundial.Y China será el consumidor por excelencia este siglo. Este asunto traerá consecuencias profundas para la estrategia global de EU”.

Muy perspicaz, Bhadrakumar pregunta: “¿Estamos escuchando las finas notas de una sinfonía de Rusia, China e Irán?” ¡Claro que sí!

Lo más relevante, a nuestro juicio: Irán abre el golfo Pérsico a los energéticos de Asia Central sin salida a los mares calientes, a lo que se suma Rusia en forma subrepticia.

Quedan así sembrados en el campo de batalla energético todos los proyectos de oleogasoductos de la OTAN los cuales buscaban eludir insensatamente a Rusia por vías alternas y, sobre todo, asfixiar energéticamente a China.

http://www.jornada.unam.mx/2010/01/10/index.php?section=opinion&article=008o1pol

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Mensaje satelital, from statesmanjournal.com

El Nobel de Obama disloca a Netanyahu

Por Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada, Unam, Mx, 11.10.09

Ya hemos abundado sobre el “síndrome de personalidad múltiple” de Obama, quien exhibe un lado muy atractivo: su visión (muy utópica, pero loable) de “un mundo libre de armas nucleares”, al unísono de otros rasgos negativos que le impiden a cualquier presidente de Estados Unidos –a riesgo de ser asesinado (física o mediáticamente)– liberarse de los grilletes del omnipotente complejo militar industrial y de los intereses inexpugnables de la banca israelí-anglosajona.

El merecido, a nuestro juicio, Premio Nobel de la Paz a Obama fue otorgado a uno de los pocos estadistas en el mundo que abogan por la desnuclearización global, lo que ha exasperado a los “superhalcones” de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel.

Nada extrañamente, los poderosos multimedia controlados por la banca israelí-anglosajona y el triple complejo militar-industrial de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, se le han ido a la yugular a Obama por la obtención de su galardón que catalogan desde “absurdo” hasta de “una broma” por carecer de logros tangibles.

Curiosamente, los propietarios generacionales de los mismos multimedia israelí-anglosajones nunca protestaron en forma tan histérica los premios Nobel de la Paz otorgados a las “palomas” de sus jaulas repletas de etnocidas y asesinos en serie: Henry Kissinger, Menachem Beguin, Shimon Peres (padre de la bomba atómica israelí), etcétera.

La prensa británica se volcó furibundamente contra Obama. Michael Binyon, de The Times (9/10/09) –propiedad del superhalcón Rupert Greenberg, alias “Murdoch”, además de dueño del tóxico Fox News e íntimo del premier israelí Bibi Netanyahu–, expectoró que “la absurda decisión sobre Obama convirtió en una burla (sic) al Premio Nobel de la Paz” y fustigó al comité noruego de “confundir esperanza con logros”. ¿No valdrá la pena, de vez en cuando, premiar la esperanza, en momentos tan aciagos para el género humano, producto de las políticas nihilistas de la banca israelí-anglosajona?

Desconsolado, Glenn Kessler muestra el peine: “un ataque contra Irán puede (sic) ser del interés de Estados Unidos. Pero, ¿es algo que autorizaría un galardonado con el Premio Nobel de la Paz?” (The Washington Post, 9/10/09). ¡Pues no! ¿No vale el Nobel ese simple acto de control antibélico?

¿En qué radica el “interés nacional” de Estados Unidos de librar una guerra contra Irán, la cual solamente favorece los intereses unilaterales de Israel?

Un poco más sereno, Peter Beaumont, de The Guardian (9/10/09), comenta que “la realidad (sic) es que el premio parece (sic) haber sido conferido a Barack Obama por lo que no es. Por no ser George W. Bush. O mejor dicho, por ser menos parecido al anterior presidente”. ¿No es, acaso, razón suficiente para un Nobel de la Paz?

Tanto en mi comentario radiofónico quincenal en la UDG (los viernes a las 14.15 horas) con la muy pulcra Josefina Real como en Noticias de PCTV, con la solvente conductora Elisa Alanís, intenté demostrar, sin ocultar mi júbilo, las tres concreciones que, a mi muy humilde entender, hacen más que meritorio el galardón a Obama en tan sólo nueve meses de gestión: 1. el abandono del escudo misilístico antibalístico bushiano en el marco de la perezagruzka (”reactivación”, ver Bajo la Lupa, 11/3/09); 2. el esbozo de arreglo nuclear en Ginebra entre Estados Unidos e Irán (ver Bajo la Lupa, 7/10/09) que retrocede un paso atrás la guerra anunciada contra la antigua Persia, en el contexto de la visión de Obama de su “mundo libre de armas nucleares”, y 3. la atmósfera de ambientación mundial netamente antibushiana, es decir, la “guerra permanente” que Obama intenta desmontar desde la desnuclearización global, pasando por la reconciliación con el mundo islámico, en general, y con Irán, en particular (v. gr. su célebre discurso en El Cairo y las negociaciones directas de Washington con Teherán en Ginebra), hasta el intento de solución del nudo gordiano del conflicto árabe-israelí que pasa ineluctablemente por la creación de un Estado palestino.

Cualquiera de estas concreciones, por sí solas, ameritan el Nobel, ya no se diga cualquiera de los componentes de la nueva atmósfera de ambientación política de distensión y deshielo susceptibles de lubricar acuerdos constructivos que hagan un poco más seguro nuestro planeta zaherido.

El Nobel a Obama disloca a Bibi Netanyahu y su proyectada guerra contra Irán, detrás de quien se resguardan los superhalcones de Estados Unidos y Gran Bretaña (con su caricatura española José María Aznar López): Baby Bush, Dick Cheney, Tony Blair, los neoconservadores straussianos y el siniestro Comité del Peligro Presente (Committee on The Present Danger).

Aun la prensa israelí teme el carácter “paranoide” de Bibi Netanyahu de gatillo fácil (ver Bajo la Lupa, 12/7/09), de quien no se puede soslayar su notable participación en la elaboración del infame reporte Clean break (algo así como “una limpieza conceptual”) de 1996, de subtítulo Una nueva estrategia para asegurar el reino (¡supersic!), que selló la santa alianza de los neoconservadores straussianos incrustados en el Pentágono (v. gr. Richard Perle) y el neosionismo enarbolado por Netanyahu.

El Nobel de la Paz a Obama brinda la oportunidad a Estados Unidos de deslindarse del Clean break de la dupla superbélica de Perle-Netanyahu.

Conclusión: con el Premio Nobel de la Paz otorgado muy merecidamente a Obama, retrocede un paso la guerra anunciada contra Irán (ver Bajo la Lupa, 7/10/09): objetivo que busca desesperadamente el rijoso Netanyahu, a quien se le debería acreditar, si existiera, el Premio Nobel de la Guerra Permanente.

Curiosamente, los superhalcones de Estados Unidos están compuestos por civiles (cuya apabullante mayoría evitó el servicio militar y que en Estados Unidos llaman chicken-hawks, es decir, la mezcla teratológica en una sola persona de rasgos de “polluelo” y “halcón”): primordialmente los neoconservadores straussianos, los verdaderos controladores del bushismo superbélico, ya que los militares son más prudentes en abrir la caja de pandora del estrecho de Ormuz que dispararía el precio del petróleo a la estratósfera, cuando apenas se inicia la recesión global.

Lo peor radica en que la desacreditada cosmogonía militarista bushiana perdió cinco guerras consecutivas que aceleraron la decadencia de Estados Unidos –Irak, Afganistán (con o sin Obama era irrecuperable para cualquiera que sepa un mínimo de historia sobre el “cementerio de los imperios”), Líbano sur, Georgia y Gaza (estas tres últimas con su aliado israelí)–, sin contar su legado cataclísmico en las finanzas y la economía globales y su crisis multidimensional: energética, alimentaria, climática y civilizatoria.

Con el simple hecho de desmarcarse de Baby Bush, ya no se diga de contrastarlo en sus actos bélicos y nihilistas, sobran y bastan razones para otorgarle a Obama todos los premios Nobel de la Paz habidos y por haber.

http://www.jornada.unam.mx/2009/10/11/index.php?section=opinion&article=014o1pol

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Capitalissshhhhhh, by Eneko, from 20minutos.es

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La “salida” capitalista a la bancarrota capitalista

Por Jorge Altamira
Especial para argenpress.info, 07.08.09

En la reciente zafra de balances trimestrales, una mayoría de industrias norteamericanas ha revelado ganancias “mayores a las esperadas”. En medio de la crisis mundial, el “enigma” tiene mucho de parecido a los superávit comerciales que registran numerosas naciones “emergentes” que, sin embargo, están exportando menos: ocurre que importan mucho menos aún.

Así, las empresas en cuestión también venden muchísimo menos, como resultado de la crisis, pero sus ganancias derivan de un recorte “furioso” (textual de los diarios) de costos. Aunque han “ahorrado” fuerte mediante la reducción, también drástica, de sus inventarios, la fuente principal de los mayores beneficios ha sido una mayor tasa de explotación de la fuerza de trabajo. Aunque la crisis se acentúa, los accionistas cobran sus dividendos.

De todos modos, no todo son rosas: la reducción del valor de la fuerza de trabajo lleva, en determinado punto, a la deflación; uno, como consecuencia de la caída del consumo; dos, como consecuencia de la mayor competencia que provoca el mayor rendimiento de la fuerza de trabajo en relación con el capital utilizado. La deflación implica la mayor generalización de la crisis. La historia de las crisis capitalistas demuestra que el punto de partida de una recuperación pasa por la revalorización de la fuerza de trabajo (el precio de la canasta familiar cae más que el salario) y por la desvalorización del capital (un capital más barato eleva el porcentaje de la ganancia sobre la inversión). Pero para llegar a esto habrá que atravesar aún una fase de catástrofes económicas y políticas.

La presión para reducir el valor de la fuerza de trabajo explica la velocidad del incremento de la desocupación en los Estados Unidos en el primer semestre del año. Según la mayor parte de los expertos supera a la caída que experimentó la producción. La resultante ha sido una fenomenal intensificación del trabajo del personal que siguió ocupado. Otro aspecto es la reducción directa de los salarios, o la reducción de la jornada laboral acompañada por una reducción mayor de los sueldos.

La cifra oficial de desempleo en Estados Unidos es de 9,5% de la población activa, unos veinte millones de trabajadores, pero cuando se añade a las personas que han dejado de buscar trabajo, a las que están obligadas a trabajar menos (6%) y a la población carcelaria -el porcentaje se eleva a los veinte puntos, o sea a cuarenta millones de desempleados.

Recientemente, las cámaras empresariales rechazaron la decisión de los Estados de elevar el salario mínimo de 5,25 a 7,0 dólares la hora, con el argumento de que no podrían soportar ese mayor costo. Otro elemento fundamental es el recorte en los aportes patronales a la cobertura de salud, que forma parte del llamado “costo laboral”; el número de personas sin protección médica ha crecido en forma impresionante.

Un ejemplo brutal de la reducción del precio de la fuerza de trabajo se observa en el caso de la industria automotriz, donde los salarios fueron recortados un 70% y la cobertura de salud en cerca de la mitad. Como ocurriera en la primera fase de la crisis del ‘30, los trabajadores no han opuesto una resistencia significativa a este desplome, sorprendidos por la magnitud de la catástrofe y por la completa traición de las burocracias sindicales y políticas.

A la tendencia generalizada a la reducción de los salarios y contribuciones complementarias, se ha sumado una tendencia a arrebatar conquistas significativas de los trabajadores. La violencia de algunas acciones de los trabajadores, en Francia, ha sido la respuesta a un enorme fraude laboral, pues las patronales no han querido pagar las indemnizaciones por despidos amparándose en disposiciones de la Unión Europea, que eran desconocidas por los trabajadores, en contraposición a la antigua legislación nacional.

En España acaba de producirse una suerte de “ruptura” entre el gobierno y las cámaras patronales, como consecuencia del reclamo de éstas para reducir o simplemente anular la indemnización por despido. La desocupación española es la más alta del oeste de Europa. La voracidad de los explotadores de todo el Estado español parece no tener límites, pues casi la mitad de los empleados se encuentran precarizados y no tienen derechos indemnizatorios. Rodríguez Zapatero se verá obligado a fijar un subsidio para este sector del proletariado. En Gran Bretaña hay una crisis similar, pues el partido Conservador sostiene que la salida a la crisis pasa por una purga sin contemplaciones.

Esta tendencia patronal ha sido recogida por la Organización Internacional del Trabajo, que en su reciente reunión (a la que asistió la Presidenta K) impulsó la llamada “flexiseguridad”, que consiste en abolir la indemnización por despido a cambio de un curso de capacitación para nuevos empleos. Los “expertos” de la OIT parecen creer que la bancarrota capitalista es producto de la “disfuncionalidad” de los trabajadores, no del capital.

Si se observa con un poco de cuidado se comprueba que, ochenta años mediante, las patronales siguen siendo tan deflacionarias como en los años “30 o que el keynesianismo (limitación del capital por medio de la intervención del Estado) es una receta para períodos de “prosperidad” –aunque, en este caso, sin casi limitaciones para los capitalistas.

La “moda” que impera en el mundo capitalista es, hoy, lo que en Argentina llamamos Repro, o sea la suspensión con salarios reducidos, que el Estado (no la patronal) paga en una proporción sustancial. Los gobiernos se jactan que, de este modo, “preservan” la relación laboral; en realidad se trata de una forma de evadir la indemnización por despido, como lo prueba el hecho de que los contratados no reciben este “beneficio”.

Otra forma de evadir las indemnizaciones es lo que ocurre en Mahle o Massuh, donde el cambio de dueño no habilita al pago de indemnizaciones por antigüedad, o se disimula ese cambio (promesa de devolver la empresa) para evitar el pago de indemnizaciones y el peligro de que se desconozca la antigüedad en el futuro.

Las burocracias sindicales colaboran, en todos los países, con este despojo a los trabajadores. Naturalmente, esto recién comienza. No está dicha la última palabra, ni la penúltima siquiera.

http://www.argenpress.info/2009/08/la-salida-capitalista-la-bancarrota.html

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Poor House, from samuelatgilgal.files.wordpress.com

Poor House, from samuelatgilgal.files.wordpress.com

Colapso laboral en EEUU: Se multiplican los riesgos de explosión social

IAR Noticias
Rebelion Org, 24.07.09

Lo que suena como un panorama fantástico para el Imperio norteamericano (las huelgas y los conflictos sociales) es un escenario de corto plazo que ya están manejando entre líneas analistas y medios norteamericanos a la luz de la crisis industrial y de las quiebras empresariales que están desatando una creciente ola de despidos y un récord de la desocupación en EEUU.

Desde el estallido de la crisis financiera, en septiembre pasado, la ONU, el Banco Mundial, la mayoría de los expertos y últimamente el G-8, vienen advirtiendo sobre el peligro de estallidos sociales a escala global que podrían generarse por el impacto de la crisis recesiva con despidos masivos y por la escalada de los precios de la energía y de los alimentos en los países más pobres de Asia, África y América Latina.

Esta semana, el Grupo de los Ocho (G-8), considerado el “Directorio del Mundo”, afirmó en una declaración que la situación “sigue incierta” en la economía global, con “riesgos significativos para la estabilidad”. De acuerdo con las potencias centrales nucleadas en la entidad, el aumento de la desocupación este año y el próximo puede producir estallidos y revueltas sociales.

Sorpresivamente, la evolución de la crisis (que devino de financiera a crisis estructural con la recesión) hoy golpea con más fuerza a las potencias centrales que a los países emergentes o subdesarrollados.

El malestar social que generan la desocupación creciente y el deterioro de las condiciones salariales, así como el achicamiento de la capacidad de consumo, alimenta y exacerba el estado de frustración colectiva, provoca pérdida de confianza en los políticos y alienta las huelgas y protestas sociales que ya comienzan a extenderse por toda la geografía europea y amenazan con extenderse a EEUU.

La crisis social (consecuencia de la caída del consumo y los despidos laborales) se perfila como un potencial emergente de la crisis recesiva-laboral que detonó escalonadamente como consecuencia de la crisis financiera en EEUU.

Las señales son claras: La crisis financiera ya devino en recesión y amenaza (por efecto de la desocupación masiva) en convertirse en una crisis social de difícil pronóstico en EEUU.

“El mercado laboral de Estados Unidos tiene un desempeño aún peor que el de la economía en general, lo que causa temores dentro y fuera del gobierno de que el resultado podría ser el de una recuperación sin empleos incluso cuando termine la recesión”, señala este jueves The Wall Street Journal.

“En un desafío a las normas históricas, la tasa de desempleo -que asciende a 9,5%- es de 1 a 1,5 puntos porcentuales más alta que lo que se hubiera previsto bajo el sentido común económico, dice al Journal Lawrence Summers, uno de los asesores económicos del presidente de EEUU, Barack Obama.

Desde que comenzó la crisis en diciembre de 2007, la economía estadounidense perdió 6,5 millones de trabajos, 4,7% del total de empleos en el país. La tasa de desempleo subió cinco puntos porcentuales mientras que la economía se ha contraído alrededor del 2,5%.

En los últimos días, Summers, el director de presupuesto de la Casa Blanca Peter Orszag y el presidente de la Fed Ben Bernanke han hecho declaraciones públicas sobre la “desconexión inusual” entre el crecimiento y el desempleo.

El propio presidente estadounidense, Barack Obama, pronosticó el miércoles pasado que el desempleo en el país, que alcanzó un récord de 9,5%, probablemente seguirá en aumento en los próximos meses, pues los puestos de trabajo tardan más en recuperarse que otros sectores de la actividad económica.

Según The Wall Street Journal, las recuperaciones económicas sin empleos no son nada nuevo: las empresas suelen ser reacias a contratar cuando recién sube la demanda.

Sin embargo, hay posibilidades más sombrías -agrega-, ya que los trabajadores con problemas podrían arrastrar una economía frágil a una recesión más profunda.

En un cuadro recesivo, la pérdida de empleos en EEUU se aceleró el mes pasado y la tasa de desempleo aumentó a 9,5%, arrojando dudas sobre la capacidad de recuperación de la primera economía imperial.

“La demanda final y la producción han mostrado señales tentativas de estabilidad”, dijo el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, a reguladores el miércoles, como parte de su presentación ante el Congreso de EEUU. No obstante, aclaró: “El mercado laboral, sin embargo, sigue debilitándose”.

Según los últimos datos, en un récord histórico, el rojo fiscal en EEUU se disparó a más de US$ un billón (doce ceros, un millón de millones) en los primeros nueve meses del ejercicio anual e implica ya el 8% del PBI. Pero cerraría en más de US$ 1,8 billón, contra “sólo” US$ 455.000 millones del año pasado.

El Departamento del Tesoro de EEUU informó que entre octubre de 2008, cuando empieza el año presupuestario, y junio último, el “rojo” fue de 1,086 billón de dólares, una marca sin antecedentes.

La crisis económica recesiva en la mayor economía del mundo, ya se expresa en recesión, desempleo, menos recaudación impositiva y más gastos para paliarla, entre otras variables, complica las cuentas públicas.

En este marco, lo que suena como un panorama fantástico para el Imperio norteamericano (las huelgas y los conflictos sociales) es un escenario de corto plazo que ya están manejando entre líneas analistas y medios norteamericanos a la luz de la crisis irresuelta del sector automotriz y de las quiebras empresariales que están desatando una creciente ola de despidos en EEUU.

Cada jornada de la economía norteamericana (desde finales de 2008) se convirtió en un vértigo marcado por una dinámica inevitable: Recesión industrial y comercial con baja del consumo y desempleo masivo que se proyecta desde EEUU y los países centrales al mundo periférico “subdesarrollado” y/o emergente.

De esta manera, la desocupación (emergente de la desaceleración económica) se ha convertido en una cuestión clave para el equipo de Obama y el establishment de poder estadounidense que temen que su propagación convierta a EEUU, la primera potencia mundial, en un polvorín de huelgas y conflictos sociales que terminen paralizando aún más a la economía.

En un orden secuencial, para que se produzca un desenlace del proceso recesivo, tiene que haber una convergencia interactiva de la “crisis financiera” (los mercados del dinero), la “crisis estructural” (la economía real) y la “crisis social” (el impacto de la crisis económica-financiera en la sociedad).

Por estas horas, medios y analistas norteamericanos coinciden en que la desocupación (como emergente de la recesión industrial) se ha convertido en la prioridad absoluta de la agenda de Obama y su equipo.

Desde hace varios meses, el protagonismo de la crisis financiera-bursátil fue rebalsado y cedió paso a un nuevos actores: Las quiebras empresariales y los despidos masivos.

Los billonarios paquetes de “rescate bancario” estatal con dinero de los impuestos (pagado por toda la población estadounidense) no han servido de antídoto y han fracasado estrepitosamente como medida para enfrentar la crisis que ha devenido de financiera a recesiva a escala global.

El mapa de la crisis social

El desempleo en la región occidental de Estados Unidos superó el 10% en mayo pasado, la primera vez en 25 años que una región del país tiene ese porcentaje de desocupación.

Ocho Estados alcanzaron cifras de desempleo sin precedente y sólo dos -Nebraska y Vermont- no reportaron aumento alguno.

El Departamento del Trabajo informó en junio pasado que 48 estados y el Distrito de Columbia sufrieron aumento en el desempleo en mayo. La peor situación es en Michigan, donde las empresas automotrices se han visto obligadas a eliminar miles de empleos. La tasa de desocupación allí ascendió a 14,1%.

La región occidental del país fue la que tuvo mayor desempleo, con 10,1%. La última vez que una región tuvo esa cifra fue en septiembre del 1983, cuando el país apenas se recuperaba de una recesión.

En esa región se encuentra California, donde el desempleo ascendió a un récord de 11,5% el mes pasado, Nevada, donde ascendió a otro récord con 11,3% y otros estados golpeados por la crisis de vivienda y donde han descendido el empleo y los ingresos.

California es el mayor Estado del país por población (36,75 millones de habitantes) y por PIB (con 1,84 billones de dólares supone el 13,3% de todo EEUU, según datos de 2008). Si fuera un país independiente estaría entre las diez primeras potencias del mundo.

La debacle de la construcción (tanto residencial como terciaria) ha sumido a California en la mayor recesión desde la Gran Depresión. Así, el Estado ha perdido 904.300 puestos de trabajo desde diciembre de 2007.

La Casa Blanca indica que California es el tercer Estado con más créditos fallidos. Además, en lo que va del año 391.611 propiedades inmobiliarias han comenzado el proceso de ejecución hipotecaria, la cifra más alta de EEUU, que supone un alza del 15% respecto al mismo período de 2008. Esta coyuntura está afectando a la banca de EEUU, sobre todo a Bank of America, el primer banco del país, que tiene una gran exposición a la costa oeste.

Los otros seis Estados que tienen una tasa de desempleo inédita desde 1976 son Carolina del Norte, Oregón, Rhode Island, Carolina del Sur, Florida y Georgia.

En cuanto a despidos, Arizona y Florida fueron los que más sufrieron, seguidos por Oklahoma, Arkansas, Kentucky y Michigan.

El riesgo del estallido

Los despidos masivos de obreros y empleados en EEUU son el barómetro y marcan el momento en que la crisis comienza a salir de la “superestructura” económico financiera y a meterse dentro de la sociedad estadounidense.

Todo el planeta (globalizado y nivelado por el sistema capitalista “único”) está aquejado de los mismos síntomas: nuevo repunte y vuelta a la especulación financiera del petróleo y de las materias primas, devaluación de las monedas y revaluación el dólar, crisis crediticia con achicamiento del consumo, suba de precios internos de los alimentos y la energía y oleadas de despidos laborales constantes en EEUU y las potencias centrales.

En su última reunión el G-8 sostuvo que para atacar la crisis, “hay que sostener la demanda y recuperar el crecimiento”, lo que implica afrontar la situación con nuevos recursos si hacen falta.

Pero mientras Alemania quiere frenar la hemorragia de fondos públicos en la economía, EEUU, Gran Bretaña y otras naciones como Francia creen que es necesario impedir que la crisis -ya devastadora- se convierta en una bomba social por el alza del desempleo.

En marzo de este año, el diario francés Le Monde publicó un informe con un pronóstico de especialistas del LEAP/Europa 2020 *, un grupo de reflexión europeo, en el que anticipó que la crisis financiera y económica generará explosiones sociales violentas en Europa y EEUU donde podrían crearse las condiciones de una guerra civil.

De esta manera, la crisis podría incluso fomentar violentas rebeliones populares cuya intensidad se vería agravada por la libre circulación de armas de fuego, pronostica el LEAP.

América Latina, pero también los EEUU, son las zonas que corren mayores riesgos. “Hay 200 millones de armas de fuego en circulación en los EEUU y la violencia social ya se manifiesta a través de pandillas”, advierte Franck Biancheri, quien preside la asociación.

Esta visión apocalíptica parecería “fantástica” si este grupo de reflexión no hubiese vaticinado, en febrero de 2006, con una precisión asombrosa la actual crisis recesiva mundial.

Hace tres años, la asociación describía la llegada de una “crisis sistémica mundial“, iniciada por una infección financiera global vinculada al endeudamiento norteamericano, seguido por la caída bursátil, particularmente en Asia y en los EE.UU. (de -50% a -20% en un año) y el estallido de las burbujas inmobiliarias mundiales. Un paquete que provocaría recesión en Europa y una “muy Grande Depresión” en los EEUU.

De cualquier manera, y a la luz de los datos económicos, un escenario de huelgas y conflictos sociales en el Imperio USA no está sacado de una novela de Julio Verne sino (además de la crisis global) de una proyección lógica y emergente de la desocupación desatada por la recesión industrial y empresarial estadounidense, para la cual ni la administración saliente de Bush ni la administración de Obama han conseguido soluciones concretas.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=89129&titular=colapso-laboral-en-eeuu:-se-multiplican-los-riesgos-de-explosi%C3%B3n-social-

[* A propósito del Leap2020, era rutina que cada 17 de mes publicara un informe anticipatorio, el que ha omitido en julio de 2009. Para entonces debía haberse cumplido uno de sus pronósticos recientes, el pedido de auxilio al FMI por parte del Reino Unido. Por otro lado, según sus pronósticos previos, antes de octubre de este año la "crisis sistémica global" debería dar cuenta del lugar que este "nuevo orden mundial" le otorga al insolvente Estados Unidos. e4blog.]

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