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Galaxia SMM j2135-0102, ESO, desde agaudi.files.wordpress.com

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Fragmento de GEAB N°43 (17 de marzo de 2010)

Las cinco secuencias de la fase de desarticulación geopolítica global

Por el Laboratorio Europeo de Anticipación Política, 07.10.10

[...] En este contexto, el Leap/E2020 considera que la fase de desarticulación geopolítica mundial se extenderá según cinco secuencias temporales, a saber:

Inicio de la fase de desarticulación geopolítica mundial

Secuencia 1: Conflictos monetarios y de choques financieros

Secuencia 2: Conflictos comerciales

Secuencia 3: Crisis soberanas

Secuencia 4: Crisis socio-políticas

Secuencia 5: Crisis estratégicas

1. Secuencia 1: Conflictos monetarios y conmoción financieras - 1° T 2010 / 4° T 2012

Texto

Evolución de los préstamos para la economía china (02/2009 02/2010) (histogramas: en millardos de Yuan / curva: evolución respecto al mes precedente en %) Fuentes: China Daily / Banco Central de China.

«Guerras monetarias» engendradas por las devaluaciones competitivas, intervenciones agresivas en los mercados de divisas, manipulaciones de información para orientar los flujos especulativos…

El reciente ataque especulativo al Euro, lanzado por los hedge funds y otros bancos de inversión de Wall Street y de la City londinense tomando como pretexto la deuda griega, no es nada más que un episodio inicial de los conflictos monetarios que irán aumentando en los próximos dos años. La mano de hierro sino-americana sobre la paridad Yuan-USD continuará siendo el «plato fuerte» de este enfrentamiento monetario internacional. La Libra británica será la primera víctima antes del fin del verano 2010, después de las elecciones que probablemente llevarán al Reino Unido a una situación del tipo griego: reconocimiento, post-electoral, que en realidad la situación de las finanzas públicas es infinitamente peor que la se anunciaba desde el comienzo de la crisis. Suiza conduce ya una política de devaluación competitiva con respecto al Euro, organizada por el banco central helvético.

Estas «guerras monetarias» proseguirán en el campo de los flujos de capitales, arrastrando a un mayor número de países, especialmente a los emergentes, a seguir el ejemplo del Brasil y a controlar los flujos de capitales que entran en el país para evitar las variaciones especulativas del tipo de cambio de su divisa (1). El FMI, ya debilitado en 2009 por la creación de una especie de FMA (Fondo Monetario Asiático) continua siendo marginado cada vez más, ahora con la clara afirmación de los países de la Eurozona que está «proscripto» de Eurolandia (2). Instrumento tradicional de la influencia de Washington, el FMI aparece cada vez más limitado a los países de su órbita geopolítica inmediata y a los países más pobres: otro signo de la desarticulación de la estructura geopolítica mundial de estas últimas décadas.

El creciente recelo sobre las verdaderas motivaciones de los bancos de inversión de Wall Street, del cual la sospechosa actuación de Goldman Sachs (3) en la crisis griega es su perfecta encarnación, provoca igualmente una toma de distancia de Wall Street de un número creciente de operaciones monetarias, financieras y presupuestarias. Así en 2009, un solo banco de inversión estadounidense figura entre los primeros diez establecimientos que han administrado préstamos emitidos por los países europeos (en última posición); cuando los bancos estadounidenses constituían la mitad de la lista en años anteriores (4).

Por último, el conjunto de estos conflictos monetarios desestabilizará el mercado de los Bonos del Tesoro estadounidense, y todos los activos nominados en USD, puesto que recae sobre ellos la desconfianza generalizada, especialmente de los gobiernos, de Europa, Asia (5) y Latinoamérica, con respecto a la divisa estadounidense y sus operadores públicos y privados (6).

Nuestro equipo estima que a fines de 2012, al realizarse una renovación política general en Estados Unidos, Europa y China (7), se abrirá una última ventana de oportunidad para extraer las enseñanzas de estos conflictos monetarios e intentar, con los nuevos dirigentes, refundar un sistema monetario internacional. Pero no hay indicios de que no se tratará de una oportunidad desperdiciada como en la primavera de 2009. El 2013 será pues un año de transición en la materia: para mejor o para peor.

Paralelamente, los establecimientos financieros del mundo entero, que en su mayoría son insolventes (debido a la desvalorización crónica de los activos de sus balances) a pesar de la liquidez que les han suministrados provisionalmente los bancos centrales, continuarán deparando muy malas sorpresas. El rápido aumento de la cantidad de quiebras bancarias en Estados Unidos (el 10% de los bancos ya están en situación difícil, según el FDIC (8)) estará acompañado de nuevos incumplimientos de pago en todo el mundo (9), especialmente de parte de los operadores financieros, quienes se han endeudado en 2006/2007 en lo más intenso de la burbuja financiera y de que los vencimientos llegan hacia 2011/2012.

2. Secuencia 2: Conflictos comerciales – 3° T 2010 / 4° T 2013

«Guerras comerciales» alimentadas por las alzas de tarifas aduaneras cada vez menos específicas, por una escalada de medidas aduaneras en represalia (recurriendo cada vez más formalmente a la OMC) con decisiones políticas que limitan o prohíben los movimientos de capitales o actividades económicas, proliferación de las políticas de compras públicas con «prioridad nacional o regional», exclusión de hecho de importante mercados a ciertos actores económicos o financieros en función de su nacionalidad…

No volveremos nuevamente sobre este último aspecto, tratado anteriormente, en el que se observa actualmente cómo algunos operadores financieros son excluidos gradualmente de ciertos mercados (es el caso en la Eurozona con los bancos de inversión estadounidenses). Las relaciones comerciales sino-estadounidenses están nuevamente en el centro de este tipo de conflictos. La cuestión de la paridad Yuan-USD es uno de sus componentes. Estados Unidos, con un presidente cuyo Partido Demócrata está en graves problemas frente las elecciones de noviembre de 2010, aumentará la presión sobre Pekín, incluyendo la práctica de medidas aduaneras de represalia, si no hay una revaluación significativa del Yuan. En ambos casos, Pekín seguro que mostrará una mayor agresividad para defender su cuota de mercado y para demostrar su desagrado. En China la opinión pública también cuenta.

Después del desplome del proceso medioambiental vinculado al tema del recalentamiento climático, los Europeos van a jugar la «carta medioambiental» para justificar una política aduanera más restrictiva especialmente frente a Asia y Estados Unidos. Aunque todo el mundo tendrá los ojos fijos en el eje Pekín-Washington, la dimensión transatlántica del comercio mundial es la que proporcionará el mejor indicador del contexto de «guerra comercial». El reciente conflicto sobre los aviones cisterna de la Fuerza Aérea de Estados Unidos acaba de probar a los dirigentes europeos (incluso a los británicos) que Washington no tiene la menor intención de jugar a la apertura de los mercados: la relación se mueve en un juego de suma cero. Ahora bien, las dos zonas no carecen de temas de fricción en materia comercial; los próximos tres años van a deparar una reducción del valor y el volumen del comercio transatlántico.

3. Secuencia 3: Las crisis soberanas - 4° T 2009 / 3° T 2012

Compras acumuladas en 2009 de Gilts (bonos de tesoro británico) por el Banco de Inglaterra - Fuentes: McCormick - Guardian, 02/2010.

Compras acumuladas en 2009 de Gilts (bonos de Tesoro británico) por el Banco de Inglaterra - Fuentes: McCormick - Guardian, 02/2010.

Derrumbe o fuerte debilitamiento de la capacidad de endeudamiento de Estados que enfrenta graves déficit públicos, cesación de pago de organismos públicos soberanos (o de un nivel directamente inferior como los Estados federados estadounidenses o las regiones autónomas)…

El proceso es más lento de lo que nuestro equipo había previsto el año pasado para el Reino Unido y Estados Unidos; pero el reguero de pólvora, Irlanda, Dubaï, Grecia… avanza hacia los dos barriles que son Londres y Washington (10).

La crisis griega habrá permitido a la Eurozona preparar sus instrumentos para paliar los riesgos de otras eventuales crisis de deudas soberanas en Eurolandia. Si examinamos, en este Geab n° 43, la lista de los ocho países cuya situación es peor que la de Grecia (11), podemos considerar que los países de la Eurozona se beneficiarán del precedente griego (y de los instrumentos desarrollados por Eurolandia - supervisión presupuestaria y distintas ayudas) para estar protegido, a priori, de conmociones repentinas.

Los que no pueden recurrir a nadie, excepto al FMI son: Estados Unidos, Reino Unido y Japón. A medida que la crisis parece estar expandiéndose según una línea de peligrosidad creciente (son principalmente los países más pequeños - «las bombas más pequeñas»- las que explotan), el Reino Unido (12), luego Japón (muy poco tiempo después (13)) y por fin Estados Unidos (14) constituyen la secuencia probable. Sin embargo, como se vió en septiembre de 2008, la crisis experimenta también momentos de rápida aceleración. No podemos descartar que el Reino Unido pueda arrastrar muy rápidamente a los dos países restantes en un proceso de desconfianza generalizada.

Última observación a este respecto: los que se satisfacen con las declaraciones de Pekín sobre su intención de seguir comprando Bonos del Tesoro estadounidense, en contradicción con las evoluciones reales del año 2009 (ver el Geab N°42), deberían meditar sobre el hecho de que a los Estados se los juzga, como a los individuo, por sus actos, no por sus palabras.

4. Secuencia 4: Crisis socio-politicas - 1° T 2010 / 4° T 2013

Compras acumuladas en 2009 de Gilts (bonos de tesoro británico) por el Banco de Inglaterra - Fuentes: McCormick - Guardian, 02/2010

El desempleo juvenil en Francia (1975-2009) - Fuentes AFP / Journal du Net, 02/2010.

Proliferación de huelgas y conflictos sociales, radicalización de los conflictos sociales, fortalecimiento de los partidos y las tendencias políticas extremistas y/o xenófobas, disminución de la clase media en a favor de las clases desfavorecidas, fuerte aumento de la delincuencia violenta y de los robos, aumento de los actos que bordean entre criminalidad y atentado político (15), incremento del terrorismo doméstico, amenazas de secesión de estados federados o de regiones autónomas, utilización del ejército para mantener el orden…

Es triste escribirlo, pero la lectura diaria de los medios de comunicación, en cada país occidental, ilustra el desarrollo de esta secuencia. En Europa, las próximas elecciones legislativas holandesas serán un nuevo ejemplo con el importante resultado (puede llegar a segunda posición) que tendrá el partido de Geerd Wilders. En Estados Unidos, el fortalecimiento del movimiento «Tea Parties (16)», el enorme impacto popular del atentado-suicidio de Austin y del testamento político del responsable Joe Stack, ilustran la radicalización de las clases medias (mientras crece el desempleo (17)) reaparece el terrorismo doméstico antifederal (18).

Paralelamente, las clases desfavorecidas están siendo bastante más afectadas por la crisis actual que las clases altas (19). Así, en Estados Unidos, las estimaciones del desempleo ascienden al 50% (esto es mayor que en la crisis de los años treinta) en las clases desfavorecidas contra algo menos del 10% entre las clases acomodadas. En Europa, con la finalización los derechos de numerosos desempleados, el año 2010 se impondrá un fenómeno idéntico aunque moderado por la red social, particularmente en materia de salud.

Pero políticamente, es el «desclase» de la clase media (incluyendo a los jubilados), y la marginación del mercado del trabajo de las jóvenes generaciones, el fenómeno más peligroso para la estructura democrática de los países occidentales, porque son sus filas las que hacen o deshacen las mayorías. En China, es la ilusión de la salida de la crisis (20) la que provocará una violenta reacción en la población.

5. Secuencia 5: Crisis estratégicas - 1° T 2011 / 4° T 2013

Rápido aumento del nivel de confrontación diplomática (de los intercambios verbales a dificultades en las relaciones diplomáticas y rupturas), transformación de «conflictos fríos» en «conflictos calientes», surgimiento de nuevas zonas de conflicto, incremento de la cantidad de conferencias o cumbres internacionales diferidas indefinidamente o anuladas, creciente intervención militar en contextos de conflictos comerciales, monetarios y otros, aumento progresivo al nivel más alto de todos los tipos de conflicto, radicalización de los medios de comunicación y de las opiniones públicas alrededor de los diferentes tipos de conflicto…

El reavivamiento del conflicto israelí-palestino-libanés, la salida de pista iraquí y la huida de la OTAN de Afganistán forman parte de los nudos estratégicos que van a «desatarse» repentinamente a partir del año próximo, poniendo directamente cara a cara a protagonistas cada vez más poderosos con Estados Unidos en el fondo: Israel e Irán, Irán y Arabia Saudita, India y Pakistán… Simultáneamente, aumentarán las tensiones alrededor de Taiwán, Georgia, Colombia y Venezuela, poniendo a prueba los nuevos límites de la potencia estadounidense declinante.

Nuestro equipo considera que el fracaso de la cumbre de Copenhague y la casi desaparición del G20 de la actualidad internacional expresan un proceso de fuerte retroceso de los encuentros internacionales de alto nivel: cumbres internacionales canceladas, diferidas permanentemente (como el ciclo de Doha de la OMC) o negociaciones sin final que irán en aumento, constituyen un indicador fiable de esta secuencia. Por el contrario, vamos a asistir a un aumento de las cumbres regionales que traducen la formación o el refuerzo de los bloques y a un agravamiento del conflicto larval China/Estados Unidos (21).

Para el Leap/E2020, no hay riesgo de grandes conflictos militares (que envuelvan a dos o varias grandes potencias) de aquí a 2013, pero en esta secuencia se experimentará una proliferación de conflictos de menor intensidad, y especialmente el surgimiento de consideraciones militares y estratégicas en relación con crisis de otras naturalezas: señal de una tendencia preocupante para el resto de la década.

Por lo que se refiere a esta secuencia, consideramos una vez más que los años 2012/2013 deberían proporcionar una oportunidad política para que los nuevos líderes políticos mundiales recuperen el control de estas tendencias peligrosas. Pero sólo es una esperanza.

—–
Notas:

(1) Fuentes: Bloomberg, 25/02/2010; Figaro, 19/02/2010.

(2) La creación de un FME, ahora probable en len el término de años bajo una forma institucional, es una realidad en gestación con la crisis griega: tabús hasta ahora, del tipo «¿cómo ayudar un Estado miembro de la zona Euro en grave dificultad presupuestaria?», estarán desde ahora en el menú de todas las reuniones europeas de alto nivel.

Como acostumbran, los europeos inventarán sus soluciones al compás de la crisis. Es un proceso que los observadores anglosajones, aún de buena fe, no logran nunca incluir en sus previsiones (Paul Krugman con su artículo «The making of tiene Euromess» publicado en el New York Times 14/02/2010, es un ejemplo típico de ello, si se supone que es de buena fe): los europeos están comprometidos en un desarrollo político que vuelve normal el surgimiento frecuente de problemas para los cuales no han previsto de soluciones con anterioridad.

Pero como el desarrollo de integración europea es un cuestionamiento constante sobre el porvenir de Europa, hay siempre por algún lugar una serie de trabajos, de ideas, de proposiciones que corresponden aproximadamente a la situación encontrada. Como el desarrollo europeo a pesar de, o gracias a, su multiplicidad de tratados y de instituciones, da un gran margen de ello de maniobra a los responsables, el resto es luego una cuestión de voluntad política que sólo aparece con determinación y rápidamente que en caso de crisis.

Paradójicamente, los europeos son, de esta manera, mucho mejor para administrar las crisis que los afectan directamente, que los americanos o los japoneses quienes operan con sistemas políticos completados, con reglas muy formales, utilizadas por muy numerosos actores socioeconómicos y políticos que pretenden codificar las reacciones a todo tipo hechos. Esta distinción se invierte para las crisis que afectan indirectamente a los europeos porque en estas condiciones, la voluntad política no llega a emerger y condenando a Europa a la inacción.

Pero, en lo esencial, la crisis sistémica global afecta directamente todo el mundo: constituye pues un tipo de desafío particularmente adaptado al modelo decisional europeo. El Leap/E2020 es conciente que expone aquí un análisis contrario al discurso dominante; pero es también uno de los papeles del Geab distinguir las «evidencias» que lo que son sólo «estereotipos».

(3) Ahora Goldman Sachs es en el colimador de las autoridades europeas, y probablemente de otros continentes también. Las 10 preguntas que proponen a Simon Johnson para una auditoría del papel de GS en el caso griego constituye un buen ejemplo de lo que le espera a la firma de Wall Street en los próximos meses. Fuente: BaselineScenario, 14/02/2010.

(4) Fuente: Guardian, 08/03/2010.

(5) También Corea del Sur, aunque aliado fiel de Washington, empieza a pensar en el post-USD. Fuente: AsiaNewsYahoo, 28/02/2010.

(6) El ataque europeo a los CDS será duro para los agentes de Wall Street y de la City londinense. Fuente: Le Temps, 10/03/2010.

(7) Elecciones presidenciales en Estados Unidos y Francia, y legislativas en Alemania algunos meses más tarde, renovación de los dirigentes chinos durante el XVIII° Congreso del PC chino. Fuente: NRC, 05/03/2010.

(8) Fuente: MarketWatch, 23/02/2010.

(9) Similarmente, por ejemplo, a los establecimientos financieros de Kuwait (aunque productor de petróleo) son muchos los que de hecho están insolventes. Fuente: Financial Times, 21/02/2010.

(10) Este pólvora es una mezcla compleja de dólares, de libras, de déficit públicos descontrolados, de bancos de inversión de Nueva York y londinenses, de hedge-funds y de productos financieros exóticos..

(11) En el próximo Geab mejoraremos esta lista incluyendo en la muestra analizada los principales estados de Estados Unidos. Es muy probable que entonces la lista de ocho Estados no contenga más que uno o dos Estados de la zona Euro, en cambio sí dos o tres Estados de Estados Unidos además del Estado federal. La deuda de California se volvió por otra parte más peligrosa que la de Kazajstán: ¿Borat sucederá a Terminator como leader de California? Fuentes: Huffington Post, 01/03/2010; Los Angeles Times, 26/02/2009.

(12) Hasta muy el británico Ambrose Evans-Pritchard pone a los lectores del Telegraph del 11/03/2010 en guardia contra el riesgo soberano del Reino unido y el próximo derrumbe de la Libra esterlina. Cuando Moody’s anuncia una probable degradación de la calificación de los bancos ingleses. Fuente: Wall Street Journal, 09/03/2010.

(13) Debido a que la tendencia que ha permitido a Japón financiar sin problema durante años su enorme déficit se está revirtiendo. Fuente: Telegraph, 08/03/2010.

(14) CNN se atreve a llamar a EE.UU. como «Estados Unidos de Islandia», mientras que el riesgo de incumplimiento es cada vez mayor en todos los niveles de la estructura estatal estadounidense. Fuentes: CNNMoney, 11/03/2010; YahooFinance, 19/02/2010; MarketWatch, 18/02/2010; CNNMoney, 10/03/2010.

(15) El reciente atentado con explosivos contra las oficinas de JP Morgan Chase en Atenas presagia otros, especialmente en Estados Unidos. Fuente: Wall Street Journal, 18/02/2010.

(16) Los adeptos de los «Tea Parties» se preparan para presentarse en las elecciones próximas para el Congreso de noviembre de 2010; irrupción de un movimiento populista en el juego del bien aceitado bipartidismo estadounidense. Fuente: TPMDC, 06/01/2010.

(17) Fuentes: MSNBC, 16/02/2010; CNBC, 21/02/2010.

(18) Ver en las recomendaciones del capítulo dedicado a la medida de la agitación política y social real.

(19) En Francia, como en otros sitios, el número de pobres estalla. Fuente: Libération, 25/02/2010.

(20) Fuentes: Global Times, 24/02/2010; Bloomberg, 24/02/2010.

(21) Conflicto a propósito del cual el Spiegel del 16/02/2010 considera que China tiene un plan, a diferencia de los Estados Unidos.

http://www.leap2020.eu/Las-cinco-secuencias-de-la-fase-de-desarticulacion-geopolitica-global_a5270.html

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Eso fue todo... por ahora, from fusiontribal.com

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Brzezinski y su nuevo orden hexapolar (con Japón y sin Brasil)

Por Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada, Unam, Mx
espaircritic.blogspot.com, 09.09.09

Conforme involuciona Estados Unidos y evoluciona el BRIC (Brasil, Rusia, India y China), el geoestratega polaco-canadiense-estadunidense Zbigniew Brzezinski, anterior asesor de Seguridad Nacional de James Carter y hoy íntimo de Barack Obama, a sus 81 años de edad ajusta la mira sobre quiénes a su juicio constituyen los integrantes del nuevo orden hexapolar: Estados Unidos, la Unión Europea, China, India, Japón y Rusia.

En su reciente artículo de aniversario de la OTAN (Foreign Affairs, septiembre/octubre de 2009), llama la atención que, pese a sus reticencias psicológicas debido a su intensa rusofobia, haya agregado finalmente a Rusia a su anterior “orden pentapolar” (ver Bajo la Lupa, 24/2/07) para conformar la estructura de su nuevo orden hexapolar.

Entre el anterior orden pentapolar de Brzezinski y su reciente rectificación del nuevo orden hexapolar, donde insiste en colocar a Japón a expensas de Brasil, se atravesó la vigorosa cuan fulminante respuesta rusa a la agresión de Georgia a las dos Osetias (del Norte y del Sur) azuzada por la OTAN (primordialmente, por Estados Unidos y Gran Bretaña y, en la retaguardia, por Israel), lo cual, a nuestro humilde entender, cambió sustancialmente las coordenadas de la geopolítica global.

Será interesante indagar si después del tsunami electoral del primer Yukio Hatoyama (ver Bajo la Lupa, 21/8/09 y 2/9/09), que marca el inicio de la desglobalización y la desestadunización de Japón, Brzezinski todavía insiste en colocar al otrora imperio del sol naciente en su nuevo orden hexapolar, que se diferencia de nuestra taxonomía por la permutación de Brasil por Japón, que nos atrevimos a formular felizmente hace cuatro años y a contracorriente del rebaño unipolar (ver Bajo la Lupa, 26/6/05).

Su extenso artículo, enfocado exclusivamente a la OTAN, lo consideramos más ilustrativo por sus omisiones impactantes, así como por su abordaje tangencial sobre el nuevo orden hexapolar y el ascenso fenomenal de la sociedad civil global.

Con todo nuestro debido respeto a las teorías de Brzezinski –quien concede influencia desmedida a la alianza trasatlántica–, la suerte de la OTAN quedará sellada por su desenlace en Afganistán, donde se ha empantanado y ha exhibido fracturas internas muy perturbadoras (v.gr. con Gran Bretaña y Alemania).

En ningún momento aborda su propuesta de principios de año sobre un G-2 con China ni menciona siquiera las tratativas del G-20 en materia financiera (en otro lugar se pronuncia más bien por un G-15 de corte geopolítico muy forzado).

Las finanzas globales, ya no se diga la economía, no son el fuerte del pensamiento de Brzezinski, pero tampoco se puede desdeñar que pocos como él entienden en Estados Unidos los alcances geoestratégicos del poder crudo y rudo.

Gran parte del éxito de la OTAN en su expansión al este la atribuye más “al resultado de la espontaneidad (sic) de la historia, confusa y contradictoria aunque decisiva, que al producto de un diseño estratégico”. Aprovecha el viaje para exhumar archivos desclasificados recientes y refuta las objeciones rusas sobre la expansión de la OTAN hasta sus fronteras, presumiendo que el entonces presidente Boris Yeltsin accedió en sus negociaciones con Lech Walesa. Como que no suena verosímil.

Aduce que en “el curso de sus 60 años de aniversario, la OTAN unificó a Occidente, salvó a Europa y concluyó la guerra fría” y “hoy sin duda (sic) representa la alianza militar y política más poderosa del mundo”.

Entonces, ¿por qué sus dos miembros militares y políticos más sobresalientes, Estados Unidos y Gran Bretaña, fueron derrotados humillantemente en Irak por la guerrilla sunita? ¿Por qué la OTAN se vio emasculada frente a la fulminante réplica rusa en el Cáucaso, adonde no acudió a defender a su alebrestado aliado georgiano? ¿Por qué está a punto de ser derrotada por la rupestre guerrilla de los talibanes en Afganistán?

Sea lo que fuere, el íntimo geoestratega de Obama diagnostica correctamente el gran desafío de la OTAN en “ajustarse a un mundo transformado”.

Mas allá de su banquete ditirámbico sobre el pasado y el presente de la OTAN (”con 45 por ciento del PIB global y 900 millones de habitantes, que equivalen solamente a 15 por ciento de la población mundial”), oculta el inicio de su decadencia geoconómica frente al notable despegue del BRIC.

Reconoce que “el centro de gravedad económico y político (¡súper-sic!) global se ha desplazado del Atlántico Norte hasta Asia y el Pacífico“. Aunque el giro “económico” es más objetivo y el “político” sea más subjetivo, llama la atención que Brzezinski se refiera a ambos rubros sin tapujos y en detrimento de la otrora unipolaridad de Estados Unidos.

Enumera su nuevo orden hexapolar de quienes “encabezan el poder global” y refiere que “dos, por lo menos” –Rusia y China–, y quizá tres –deja flotar la duda sobre India–, son revisionistas –¡súper-sic!– en su orientación”.

No define el significado de “revisionista”, pero se infiere que se evoca cuando pone en duda el liderazgo infalible y omnisciente de la otrora superpotencia unipolar: “el poder ‘ascendente pacífico’ de la autoconfiada China, la truculencia de la imperialmente nostálgica Rusia, o la presumida y muy segura India (a pesar de sus vulnerabilidades internas y multiétnicas), todos desean un cambio en el orden vigente. Su conducta futura y la relación entre estos tres poderes revisionistas todavía relativamente prudentes intensificarán más la incertidumbre (sic) estratégica”.

Brzezinski admite lúcidamente “el desvanecimiento de la jerarquía global posterior a la Segunda Guerra Mundial y la dispersión simultánea del poder global“. Ni más ni menos que el incipiente nuevo orden multipolar que se resiste a pronunciar inequívocamente y que Richard Haass, el mandamás del influyente Consejo de Relaciones Exteriores, susurra timoratamente como “multilateralismo”, que no es lo mismo cuando se trata de definir al poder crudo y rudo.

Una frase demoledoramente autocrítica que será muy apreciada en los sectores antagónicos al neoconservadurismo straussiano (con caricatura bushiana), tanto en el interior como al exterior de Estados Unidos: “desafortunadamente, el liderazgo de Estados Unidos en años recientes (sic) sin ninguna intención, pero en forma muy imprudente, contribuyó a la ominosa (sic) situación presente. La combinación del arrogante unilateralismo de Estados Unidos en Irak y sus lemas demagógicos islamofóbicos debilitó la unidad de la OTAN y despertó el resentimiento musulmán enfocado a Estados Unidos y a Occidente en forma más general”.

Será interesante percibir la forma en la que Brzezinski digerirá conceptualmente el reciente acuerdo espectacular entre Francia y Brasil en materia estratégica, militar, nuclear y satelital. Por lo pronto, China, India, Francia y, recientemente, Rusia –para citar a las potencias de primer nivel–, no comparten el desprecio de Estados Unidos hacia Brasil, que no vemos cómo pueda ser ignorado en una clasificación funcionalmente realista del nuevo orden mundial.

http://espaicritic.blogspot.com/2009/09/brzezinski-y-su-nuevo-orden-hexapolar.html

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Poor House, from samuelatgilgal.files.wordpress.com

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Colapso laboral en EEUU: Se multiplican los riesgos de explosión social

IAR Noticias
Rebelion Org, 24.07.09

Lo que suena como un panorama fantástico para el Imperio norteamericano (las huelgas y los conflictos sociales) es un escenario de corto plazo que ya están manejando entre líneas analistas y medios norteamericanos a la luz de la crisis industrial y de las quiebras empresariales que están desatando una creciente ola de despidos y un récord de la desocupación en EEUU.

Desde el estallido de la crisis financiera, en septiembre pasado, la ONU, el Banco Mundial, la mayoría de los expertos y últimamente el G-8, vienen advirtiendo sobre el peligro de estallidos sociales a escala global que podrían generarse por el impacto de la crisis recesiva con despidos masivos y por la escalada de los precios de la energía y de los alimentos en los países más pobres de Asia, África y América Latina.

Esta semana, el Grupo de los Ocho (G-8), considerado el “Directorio del Mundo”, afirmó en una declaración que la situación “sigue incierta” en la economía global, con “riesgos significativos para la estabilidad”. De acuerdo con las potencias centrales nucleadas en la entidad, el aumento de la desocupación este año y el próximo puede producir estallidos y revueltas sociales.

Sorpresivamente, la evolución de la crisis (que devino de financiera a crisis estructural con la recesión) hoy golpea con más fuerza a las potencias centrales que a los países emergentes o subdesarrollados.

El malestar social que generan la desocupación creciente y el deterioro de las condiciones salariales, así como el achicamiento de la capacidad de consumo, alimenta y exacerba el estado de frustración colectiva, provoca pérdida de confianza en los políticos y alienta las huelgas y protestas sociales que ya comienzan a extenderse por toda la geografía europea y amenazan con extenderse a EEUU.

La crisis social (consecuencia de la caída del consumo y los despidos laborales) se perfila como un potencial emergente de la crisis recesiva-laboral que detonó escalonadamente como consecuencia de la crisis financiera en EEUU.

Las señales son claras: La crisis financiera ya devino en recesión y amenaza (por efecto de la desocupación masiva) en convertirse en una crisis social de difícil pronóstico en EEUU.

“El mercado laboral de Estados Unidos tiene un desempeño aún peor que el de la economía en general, lo que causa temores dentro y fuera del gobierno de que el resultado podría ser el de una recuperación sin empleos incluso cuando termine la recesión”, señala este jueves The Wall Street Journal.

“En un desafío a las normas históricas, la tasa de desempleo -que asciende a 9,5%- es de 1 a 1,5 puntos porcentuales más alta que lo que se hubiera previsto bajo el sentido común económico, dice al Journal Lawrence Summers, uno de los asesores económicos del presidente de EEUU, Barack Obama.

Desde que comenzó la crisis en diciembre de 2007, la economía estadounidense perdió 6,5 millones de trabajos, 4,7% del total de empleos en el país. La tasa de desempleo subió cinco puntos porcentuales mientras que la economía se ha contraído alrededor del 2,5%.

En los últimos días, Summers, el director de presupuesto de la Casa Blanca Peter Orszag y el presidente de la Fed Ben Bernanke han hecho declaraciones públicas sobre la “desconexión inusual” entre el crecimiento y el desempleo.

El propio presidente estadounidense, Barack Obama, pronosticó el miércoles pasado que el desempleo en el país, que alcanzó un récord de 9,5%, probablemente seguirá en aumento en los próximos meses, pues los puestos de trabajo tardan más en recuperarse que otros sectores de la actividad económica.

Según The Wall Street Journal, las recuperaciones económicas sin empleos no son nada nuevo: las empresas suelen ser reacias a contratar cuando recién sube la demanda.

Sin embargo, hay posibilidades más sombrías -agrega-, ya que los trabajadores con problemas podrían arrastrar una economía frágil a una recesión más profunda.

En un cuadro recesivo, la pérdida de empleos en EEUU se aceleró el mes pasado y la tasa de desempleo aumentó a 9,5%, arrojando dudas sobre la capacidad de recuperación de la primera economía imperial.

“La demanda final y la producción han mostrado señales tentativas de estabilidad”, dijo el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, a reguladores el miércoles, como parte de su presentación ante el Congreso de EEUU. No obstante, aclaró: “El mercado laboral, sin embargo, sigue debilitándose”.

Según los últimos datos, en un récord histórico, el rojo fiscal en EEUU se disparó a más de US$ un billón (doce ceros, un millón de millones) en los primeros nueve meses del ejercicio anual e implica ya el 8% del PBI. Pero cerraría en más de US$ 1,8 billón, contra “sólo” US$ 455.000 millones del año pasado.

El Departamento del Tesoro de EEUU informó que entre octubre de 2008, cuando empieza el año presupuestario, y junio último, el “rojo” fue de 1,086 billón de dólares, una marca sin antecedentes.

La crisis económica recesiva en la mayor economía del mundo, ya se expresa en recesión, desempleo, menos recaudación impositiva y más gastos para paliarla, entre otras variables, complica las cuentas públicas.

En este marco, lo que suena como un panorama fantástico para el Imperio norteamericano (las huelgas y los conflictos sociales) es un escenario de corto plazo que ya están manejando entre líneas analistas y medios norteamericanos a la luz de la crisis irresuelta del sector automotriz y de las quiebras empresariales que están desatando una creciente ola de despidos en EEUU.

Cada jornada de la economía norteamericana (desde finales de 2008) se convirtió en un vértigo marcado por una dinámica inevitable: Recesión industrial y comercial con baja del consumo y desempleo masivo que se proyecta desde EEUU y los países centrales al mundo periférico “subdesarrollado” y/o emergente.

De esta manera, la desocupación (emergente de la desaceleración económica) se ha convertido en una cuestión clave para el equipo de Obama y el establishment de poder estadounidense que temen que su propagación convierta a EEUU, la primera potencia mundial, en un polvorín de huelgas y conflictos sociales que terminen paralizando aún más a la economía.

En un orden secuencial, para que se produzca un desenlace del proceso recesivo, tiene que haber una convergencia interactiva de la “crisis financiera” (los mercados del dinero), la “crisis estructural” (la economía real) y la “crisis social” (el impacto de la crisis económica-financiera en la sociedad).

Por estas horas, medios y analistas norteamericanos coinciden en que la desocupación (como emergente de la recesión industrial) se ha convertido en la prioridad absoluta de la agenda de Obama y su equipo.

Desde hace varios meses, el protagonismo de la crisis financiera-bursátil fue rebalsado y cedió paso a un nuevos actores: Las quiebras empresariales y los despidos masivos.

Los billonarios paquetes de “rescate bancario” estatal con dinero de los impuestos (pagado por toda la población estadounidense) no han servido de antídoto y han fracasado estrepitosamente como medida para enfrentar la crisis que ha devenido de financiera a recesiva a escala global.

El mapa de la crisis social

El desempleo en la región occidental de Estados Unidos superó el 10% en mayo pasado, la primera vez en 25 años que una región del país tiene ese porcentaje de desocupación.

Ocho Estados alcanzaron cifras de desempleo sin precedente y sólo dos -Nebraska y Vermont- no reportaron aumento alguno.

El Departamento del Trabajo informó en junio pasado que 48 estados y el Distrito de Columbia sufrieron aumento en el desempleo en mayo. La peor situación es en Michigan, donde las empresas automotrices se han visto obligadas a eliminar miles de empleos. La tasa de desocupación allí ascendió a 14,1%.

La región occidental del país fue la que tuvo mayor desempleo, con 10,1%. La última vez que una región tuvo esa cifra fue en septiembre del 1983, cuando el país apenas se recuperaba de una recesión.

En esa región se encuentra California, donde el desempleo ascendió a un récord de 11,5% el mes pasado, Nevada, donde ascendió a otro récord con 11,3% y otros estados golpeados por la crisis de vivienda y donde han descendido el empleo y los ingresos.

California es el mayor Estado del país por población (36,75 millones de habitantes) y por PIB (con 1,84 billones de dólares supone el 13,3% de todo EEUU, según datos de 2008). Si fuera un país independiente estaría entre las diez primeras potencias del mundo.

La debacle de la construcción (tanto residencial como terciaria) ha sumido a California en la mayor recesión desde la Gran Depresión. Así, el Estado ha perdido 904.300 puestos de trabajo desde diciembre de 2007.

La Casa Blanca indica que California es el tercer Estado con más créditos fallidos. Además, en lo que va del año 391.611 propiedades inmobiliarias han comenzado el proceso de ejecución hipotecaria, la cifra más alta de EEUU, que supone un alza del 15% respecto al mismo período de 2008. Esta coyuntura está afectando a la banca de EEUU, sobre todo a Bank of America, el primer banco del país, que tiene una gran exposición a la costa oeste.

Los otros seis Estados que tienen una tasa de desempleo inédita desde 1976 son Carolina del Norte, Oregón, Rhode Island, Carolina del Sur, Florida y Georgia.

En cuanto a despidos, Arizona y Florida fueron los que más sufrieron, seguidos por Oklahoma, Arkansas, Kentucky y Michigan.

El riesgo del estallido

Los despidos masivos de obreros y empleados en EEUU son el barómetro y marcan el momento en que la crisis comienza a salir de la “superestructura” económico financiera y a meterse dentro de la sociedad estadounidense.

Todo el planeta (globalizado y nivelado por el sistema capitalista “único”) está aquejado de los mismos síntomas: nuevo repunte y vuelta a la especulación financiera del petróleo y de las materias primas, devaluación de las monedas y revaluación el dólar, crisis crediticia con achicamiento del consumo, suba de precios internos de los alimentos y la energía y oleadas de despidos laborales constantes en EEUU y las potencias centrales.

En su última reunión el G-8 sostuvo que para atacar la crisis, “hay que sostener la demanda y recuperar el crecimiento”, lo que implica afrontar la situación con nuevos recursos si hacen falta.

Pero mientras Alemania quiere frenar la hemorragia de fondos públicos en la economía, EEUU, Gran Bretaña y otras naciones como Francia creen que es necesario impedir que la crisis -ya devastadora- se convierta en una bomba social por el alza del desempleo.

En marzo de este año, el diario francés Le Monde publicó un informe con un pronóstico de especialistas del LEAP/Europa 2020 *, un grupo de reflexión europeo, en el que anticipó que la crisis financiera y económica generará explosiones sociales violentas en Europa y EEUU donde podrían crearse las condiciones de una guerra civil.

De esta manera, la crisis podría incluso fomentar violentas rebeliones populares cuya intensidad se vería agravada por la libre circulación de armas de fuego, pronostica el LEAP.

América Latina, pero también los EEUU, son las zonas que corren mayores riesgos. “Hay 200 millones de armas de fuego en circulación en los EEUU y la violencia social ya se manifiesta a través de pandillas”, advierte Franck Biancheri, quien preside la asociación.

Esta visión apocalíptica parecería “fantástica” si este grupo de reflexión no hubiese vaticinado, en febrero de 2006, con una precisión asombrosa la actual crisis recesiva mundial.

Hace tres años, la asociación describía la llegada de una “crisis sistémica mundial“, iniciada por una infección financiera global vinculada al endeudamiento norteamericano, seguido por la caída bursátil, particularmente en Asia y en los EE.UU. (de -50% a -20% en un año) y el estallido de las burbujas inmobiliarias mundiales. Un paquete que provocaría recesión en Europa y una “muy Grande Depresión” en los EEUU.

De cualquier manera, y a la luz de los datos económicos, un escenario de huelgas y conflictos sociales en el Imperio USA no está sacado de una novela de Julio Verne sino (además de la crisis global) de una proyección lógica y emergente de la desocupación desatada por la recesión industrial y empresarial estadounidense, para la cual ni la administración saliente de Bush ni la administración de Obama han conseguido soluciones concretas.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=89129&titular=colapso-laboral-en-eeuu:-se-multiplican-los-riesgos-de-explosi%C3%B3n-social-

[* A propósito del Leap2020, era rutina que cada 17 de mes publicara un informe anticipatorio, el que ha omitido en julio de 2009. Para entonces debía haberse cumplido uno de sus pronósticos recientes, el pedido de auxilio al FMI por parte del Reino Unido. Por otro lado, según sus pronósticos previos, antes de octubre de este año la "crisis sistémica global" debería dar cuenta del lugar que este "nuevo orden mundial" le otorga al insolvente Estados Unidos. e4blog.]

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Ajedrez de monedas, from english-china.com

Ajedrez de monedas, from english-china.com

La coyuntura decisiva de Ekaterimburgo

Desdolarización o desmantelamiento del Imperio financiero-militar de EE.UU.

Por Michael Hudson
Global Research
rebelion.org, 17.06.09
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La ciudad de Ekaterimburgo, la mayor de Rusia al este de los Urales, puede llegar a ser conocida no sólo por ser el sitio en el que murieron los zares sino también la hegemonía estadounidense – y no sólo el sitio en el que fue derribado en 1960 el piloto del U-2 de EE.UU., Gary Powers, sino donde fue abatido el orden financiero mundial centrado en EE.UU.

El cuestionamiento de EE.UU. será el enfoque primordial de las reuniones ampliadas de hoy y mañana (15 y 16 de junio) en Ekaterimburgo (antes llamada Sverdlovsk) para el presidente chino Hu Jintao, el presidente ruso Dmitry Medvedev y otros máximos responsables de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO), de seis miembros. La alianza está formada por Rusia, China, Kazajstán, Tayikistán, Kirguistán, y Uzbekistán, con estatus de observador para Irán, India, Pakistán y Mongolia. El martes se les sumará Brasil para discusiones comerciales de las naciones del BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

Los participantes han asegurado a diplomáticos estadounidenses que su objetivo no es desmantelar el imperio financiero y militar de EE.UU. Simplemente quieren discutir la ayuda mutua – pero de un modo que no contenga un papel para EE.UU., la OTAN o el dólar de EE.UU. como vehículo para el comercio. Es posible que los diplomáticos de EE.UU. pregunten lo que esto significa en realidad, si no es una acción para convertir en obsoleta la hegemonía de EE.UU. Es, después de todo, lo que significa un mundo multipolar. Para comenzar, en 2005, la SCO pidió a Washington que fije una línea de tiempo para el retiro de sus bases militares de Asia Central. Dos años después, los países de la SCO se alinearon formalmente con las antiguas repúblicas de la CEI pertenecientes a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), establecida en 2002 como contrapeso para la OTAN.

Sin embargo la reunión sólo ha provocado un bostezo colectivo de la prensa estadounidense e incluso europea a pesar de que su orden del día es el reemplazo del estándar global del dólar por un nuevo sistema de defensa financiero y militar. Un portavoz del Consejo de Relaciones Exteriores ha dicho que le cuesta imaginar que Rusia y China puedan superar su rivalidad geopolítica, [1] sugiriendo que EE.UU. puede utilizar la política de dividir y conquistar que Gran Bretaña utilizó con tanta habilidad durante muchos siglos para fragmentar la oposición extranjera a su propio imperio. Pero George W. Bush (“soy un unificador, no un divisor”) se basó en el legado del gobierno de Clinton para impulsar a Rusia, China y sus vecinos a encontrar un terreno común cuando se trata de encontrar una alternativa al dólar y por lo tanto a la capacidad de EE.UU. de mantener ad infinitum déficits de la balanza de pagos.

Lo que puede representar la extremaunción de la hegemonía estadounidense ya comenzó en abril en la conferencia del G-20, y se hizo aún más explícito en el Foro Económico International de San Petersburgo el 5 de junio, cuando el señor Medvedev llamó a China, Rusia e India a “edificar un orden mundial cada vez más multipolar.” Lo que esto significa en lenguaje común es: Hemos llegado a nuestro límite en el subsidio del cerco de Eurasia por EE.UU. mientras también permitimos que EE.UU. se apropie de nuestras exportaciones, compañías, acciones y bienes raíces a cambio de papel moneda de un valor cuestionable.

El sistema unipolar artificialmente mantenido,” aclaró el señor Medvedev, se basa en “un gran centro de consumo, financiado por un déficit creciente, y por lo tanto deudas acrecentadas, una moneda de reserva que solía ser fuerte, y un sistema dominante de evaluación de activos y riesgos.” [2] A la raíz de la crisis financiera global, concluyó, está que EE.UU. produce demasiado poco y gasta demasiado. Especialmente perturbadores son sus gastos militares, tales como el aumento de la ayuda militar de EE.UU. a Georgia recién anunciado la semana pasada, el escudo de misiles de la OTAN en Europa Oriental, y el refuerzo de EE.UU. en Oriente Próximo y Asia Central ricos en petróleo.

El escollo para todos estos países es la capacidad de EE.UU. de imprimir cantidades ilimitadas de dólares. El gasto exagerado de los consumidores de EE.UU. para importaciones en exceso de las exportaciones, las adquisiciones estadounidenses de compañías y bienes raíces extranjeros, y los dólares que el Pentágono gasta en el exterior, terminan todos en bancos centrales extranjeros. Estos organismos entonces enfrentan una decisión difícil: reciclar esos dólares de vuelta a EE.UU. mediante la compra de bonos del Tesoro de EE.UU., o dejar que el “libre mercado” imponga un aumento del valor de su divisa respecto al dólar – haciendo así que sus exportaciones no sean competitivas en los mercados mundiales y creando al hacerlo desempleo e insolvencia de negocios en el interior.

Cuando China y otros países reciclan sus entradas de dólares comprando bonos del Tesoro de EE.UU., para “invertir” en EE.UU., esta acumulación no es realmente voluntaria. No refleja su fe en que la economía de EE.UU. enriquezca a bancos centrales extranjeros con sus ahorros, o alguna preferencia por una inversión calculada, sino simplemente una falta de alternativas. “Libres mercados” al estilo de EE.UU. acoplan a países a un sistema que los obliga a aceptar dólares sin límites. Ahora quieren terminar con esa situación.

Esto significa la creación de una nueva alternativa. En lugar de hacer sólo “cambios cosméticos como lo quisieran algunos países y tal vez las propias organizaciones financieras internacional,” el señor Medvedev terminó su discurso de San Petersburgo diciendo: “lo que necesitamos son instituciones financieras de un tipo completamente nuevo, en el que no dominen temas y motivos políticos particulares y países en particular.”

Cuando los gastos militares en el extranjero llevaron al déficit a la balanza de pagos de EE.UU. e hicieron que EE.UU. abandonara el oro en 1971, los bancos centrales se quedaron sin el recurso tradicional utilizado para saldar desequilibrios en los pagos. La alternativa por defecto fue invertir sus ingresos de pagos subsiguientes en bonos del Tesoro de EE.UU., como si estos fueran “tan buenos como el oro.” Los bancos centrales ahora poseen 4 billones de dólares en esos bonos en sus reservas internacionales – ¡y esos préstamos han financiado la mayor parte de los déficits presupuestarios internos del gobierno de EE.UU. durante más de tres décadas! Ante el hecho de que cerca de la mitad de los gastos discrecionales del gobierno de EE.UU. es para operaciones militares – incluyendo más de 750 bases militares en el extranjero y operaciones cada vez más costosas en países de producción y transporte de petróleo – el sistema financiero internacional está organizado de tal manera que financia al Pentágono, junto con las adquisiciones estadounidenses de activos extranjeros de los que se espera que rindan mucho más que los bonos del Tesoro en poder de los bancos centrales.

El principal tema político que enfrentan los bancos centrales del mundo es por lo tanto ¿cómo evitar que se agreguen aún más dólares a sus reservas y que al hacerlo sigan financiando aún más gastos deficitarios de EE.UU. – incluidos los gastos militares ante sus fronteras?

Para comenzar, los seis países de la SCO y del BRIC tienen la intención de comerciar en sus propias divisas a fin de tener el beneficio del crédito mutuo que hasta ahora EE.UU. ha monopolizado para sí mismo. Con este fin, China ha cerrado acuerdos bilaterales con Argentina y Brasil para asignar el valor de su comercio en renminbi en lugar del dólar, libras esterlinas o euros, [3] y hace dos semanas Chinas llegó a un acuerdo con Malasia para realizar el comercio entre los dos países en renminbi. [4] El ex primer ministro Mahathir Mohamad me explicó en enero que en su calidad de país musulmán, Malasia quiere evitar hacer algo que pueda facilitar la acción militar de EE.UU. contra países islámicos, incluida Palestina. La nación ya tiene demasiados dólares, explicaron sus colegas. El gobernador del Banco del Pueblo de China (central) Zhou Xiaochuan, escribió una declaración oficial en su sitio en Internet que el objetivo es ahora la creación de una moneda de reserva “que esté desconectada de naciones individuales.” [5] Es el objetivo de las discusiones en Ekaterimburgo.

Aparte de evitar el financiamiento de la adquisición de su propia industria y del cerco militar del globo por EE.UU., China, Rusia y otros países quisieran indudablemente obtener el mismo tipo de viaje gratuito que ha estado consiguiendo EE.UU. Tal como están las cosas, ven a EE.UU. como una nación sin ley, tanto desde el punto de vista financiero como militar. ¿De qué otra manera se puede caracterizar a una nación que fija un conjunto de leyes para los demás – sobre la guerra, el pago de la deuda y el tratamiento de prisioneros – pero las ignora cuando se trata de ella? EE.UU. es ahora el mayor deudor del mundo, pero ha evitado el dolor de los “ajustes estructurales” impuestos a otras economías deudoras. Las reducciones de tasas de interés y de impuestos ante la explosión de los déficits comerciales y presupuestarios son vistas como el colmo de la hipocresía ante los programas de austeridad que Washington impone a otros países a través del FMI y otros instrumentos de Washington.

EE.UU. dice a las economías deudoras que vendan sus servicios públicos y recursos naturales, que aumenten sus tipos de interés y que aumenten los impuestos mientras aniquilan sus redes de seguridad social para exprimir dinero a fin de pagar a los acreedores. Y dentro del país, el Congreso bloqueó la compra de Unocal por CNOOK de China por motivos de seguridad nacional, así como bloqueó a Dubai en su intento de comprar puertos de EE.UU. y a otros fondos de riqueza soberana de la compra de infraestructura clave. Se invita a los extranjeros a que imiten la compra japonesa de elefantes blancos como el Centro Rockefeller, en el cual los inversionistas perdieron rápidamente mil millones de dólares y terminaron por abandonar.

En realidad EE.UU. no ha dejado muchas alternativas a China y a otros países con superávits de pagos fuera de encontrar una forma de evitar más acumulación de dólares. Hasta la fecha, los intentos de China de diversificar su tenencia de dólares más allá de los bonos del Tesoro, no han tenido mucho éxito. Para comenzar, Hank Paulson de Goldman Sachs orientó a su banco central hacia valores de mayor rendimiento de Fannie Mae y Freddie Mac, explicando que eran obligaciones públicas de facto. Colapsaron en 2008, pero por lo menos el gobierno de EE.UU. se hizo cargo de esas dos agencias hipotecarias, agregando sus 5,2 billones de dólares en obligaciones a la deuda nacional. De hecho, lo que provocó el rescate fue en gran parte la inversión oficial extranjera. La imposición de una pérdida a las agencias oficiales extranjeras hubiera quebrado instantáneamente el estándar del bono del Tesoro, no sólo a través de la terrible destrucción de la credibilidad de EE.UU., sino simplemente porque no hay suficientes bonos del gobierno como para absorber los dólares que inundan la economía mundial por los crecientes déficits de la balanza de pagos de EE.UU.

Buscando una mayor posición participativa para proteger el valor de sus posesiones en dólares, mientras la burbuja crediticia de la Reserva Federal hacía descender los tipos de interés, los fondos de riqueza soberanos de China trataron de diversificar a fines de 2007. China compró participaciones en el bien conectado fondo de valores Blackstone y en Morgan Stanley en Wall Street, Barclays en Gran Bretaña, Standard Bank en Sudáfrica (otro afiliado con Chase Manhattan durante los años sesenta del apartheid) y en Fortis, el conglomerado financiero belga, se derrumbó poco después. Pero el sector financiero de EE.UU. estaba colapsando bajo el peso de la pirámide de deudas, y los precios de las acciones de bancos y firmas de inversión cayeron en todo el mundo.

Los extranjeros ven al FMI, al Banco Mundial y a la Organización Mundial de Comercio como sustitutos de Washington en un sistema financiero respaldado por bases militares y portaaviones estadounidenses que cercan el globo. Pero esta dominación militar es un vestigio de un imperio estadounidense que ya no puede regir a través de su fuerza económica. El poder militar se apoya en la fuerza, se basa más en el armamento atómico y en ataques aéreos a larga distancia que en operaciones terrestres, que se han hecho demasiado impopulares desde el punto de vista político para ser realizadas en gran escala.

En el frente económico no hay un modo previsible para que EE.UU. pueda librarse de los 4 billones de dólares que debe a gobiernos extranjeros, sus bancos centrales y a los fondos de riqueza soberana establecidos para deshacerse de la abundancia global de dólares. EE.UU. se ha convertido en un moroso – y por cierto, en un moroso agresivo en lo militar que trata de conservar el poder único que otrora ganó por medios económicos. El problema es cómo restringir su conducta. Yu Yongding, ex asesor del banco central chino, y que ahora está en la Academia de Ciencias de China, sugirió que se aconsejara al Secretario del Tesoro de EE.UU., Tim Geithner, que EE.UU. comenzara por “ahorrar” ante todo mediante la reducción de su presupuesto militar. “Es poco probable que los ingresos por impuestos de EE.UU. aumenten a corto plazo por el bajo crecimiento económico, los gastos inflexibles y el coste de ‘librar dos guerras.’” [6]

Actualmente son los ahorros del extranjero, no los de los estadounidenses, los que financian el déficit presupuestario de EE.UU., comprando la mayor parte de los bonos del Tesoro. El resultado es la tributación, sin representación para votantes extranjeros en cuanto a cómo el gobierno de EE.UU. utiliza sus ahorros obligados. Por ello es necesario que los diplomáticos financieros amplíen el alcance de sus decisiones políticas más allá del mercado del sector privado. Los tipos de interés son determinados por muchos factores aparte de “consumidores con tarjetas de crédito,” el eufemismo usual que los medios de EE.UU. citan para el déficit de la balanza de pagos de EE.UU. Desde el siglo XIII, la guerra ha sido un factor dominante en la balanza de pagos de los principales países – y en sus deudas nacionales. El financiamiento con bonos del gobierno consiste sobre todo de deudas de la guerra, ya que los presupuestos en tiempos de paz tienden a ser equilibrados. Esto vincula directamente el presupuesto de guerra con la balanza de pagos y las tasas de interés.

Las naciones extranjeras acumulan pagarés impagables – bajo condiciones en las que, si actúan para detener el viaje gratis del que goza EE.UU., llevarían a una caída del dólar y sus posesiones en dólares bajarían de valor en relación con sus propias monedas nacionales y otras divisas. Si la moneda de China sube en un 10% respecto al dólar, su banco central sufrirá el equivalente de una pérdida de 200 millones de dólares respecto a sus posesiones de 2 billones de dólares denominadas en yuan. Esto explica por qué, cuando las agencias de calificación de bonos hablan de que los valores del Tesoro de EE.UU. pierdan su calificación AAA, no quieren decir que el gobierno no pueda simplemente imprimir los dólares de papel para “compensar” esos bonos. Quieren decir que los dólares se depreciarán en su valor internacional. Y es precisamente lo que está sucediendo. Cuando Geithner puso una cara seria y dijo a una audiencia en la Universidad de Beijing a principios de junio que cree en un “dólar fuerte” y que por lo tanto las inversiones en EE.UU. de China estaban sanas y salvas, fue recibido por risas sarcásticas. [7]

La anticipación de un aumento en la tasa de cambio de China suministra un incentivo para especuladores que tratan de pedir prestado en dólares para comprar renminbi y beneficiarse de la apreciación. Para China, el problema es que esa entrada llevaría a una profecía que se cumple a sí sola al forzar la apreciación de su moneda. De modo que el problema de las reservas internacionales está inherentemente ligado al de los controles de capital. ¿Por qué iba a contemplar China cómo sus compañías lucrativas son vendidas por aún más dólares libremente creados de EE.UU. que el banco central debe utilizar para cumplir bonos de bajo rendimiento del Tesoro de EE.UU. o para perder aún más dinero en Wall Street?

Para evitar ese dilema es necesario revertir la filosofía de mercados abiertos de capital que el mundo ha mantenido desde Bretton Woods en 1944. En ocasión de la visita del señor Geithner a China, “Zhou Xiaochuan, ministro del Banco del Pueblo de China, el banco central del país, dijo intencionadamente que por primera vez desde que las conversaciones semestrales comenzaron en 2006, China tiene que aprender de los errores estadounidenses así como de sus éxitos” en lo que tiene que ver con la desregulación de mercados y el desmantelamiento de controles. [8]

Por lo tanto una era llega a su fin. Ante los continuos gastos deficitarios de EE.UU., la desdolarización amenaza con obligar a los países a volver al tipo de dobles tasas de cambio común entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial: un tipo de cambio para el comercio en materias primas, otro para los movimientos de capital e inversiones, por lo menos en las economías del área del dólar.

Incluso sin controles de capital, las naciones que se reúnen en Ekaterimburgo están tomando pasos para evitar que se conviertan receptores renuentes de aún más dólares. Al ver que la hegemonía global de EE.UU. no puede continuar sin el poder adquisitivo que ellos mismos suministran, los gobiernos se apresuran a acelerar lo que Chalmers Johnson ha llamado “las aflicciones del imperio” en su libro de ese nombre – la bancarrota del orden mundial financiero-militar de EE.UU. Si China, Rusia y sus aliados no-alineados se salen con la suya, EE.UU. ya no vivirá de los ahorros de otros (en la forma de sus propios dólares reciclados) ni tendrá el dinero necesario para sus ilimitados gastos y aventuras militares.

Funcionarios de EE.UU. quisieron asistir como observadores a la reunión de Ekaterimburgo. Les dijeron que No. Es una palabra que los estadounidenses oirán frecuentemente en el futuro.

Notas

1 Andrew Scheineson, “The Shanghai Cooperation Organization,” Council on Foreign Relations,

Actualizado el: 24 de marzo de 2009: “Aunque algunos expertos dicen que la organización ha emergido como un poderoso baluarte contra EE.UU. en Asia Central, otros creen que fricciones entre sus dos mayores miembros, Rusia y China, imposibilitan efectivamente una SCO fuerte y unificada.”

2 Kremlin.ru, 5 de junio de 2009, en Johnson’s Russia List, 8 de junio de 2009, #8.

3 Jamil Anderlini and Javier Blas, “China reveals big rise in gold reserves,” Financial Times, 24 de abril de 2009. Vea también “Chinese political advisors propose making yuan an int’l currency.” Beijing, 7 de marzo de 2009 (Xinhua). “La clave para la reforma financiera es convertir el yuan en una divisa internacional,” dijo [Peter Kwong Ching] Woo [presidente de Wharf (Holdings) Limited basado en Hong Kong] en un discurso ante la Segunda Sesión del 11 Comité Nacional de la Conferencia Política Consultativa del Puebo Chino (CPPCC), el máximo organismo político asesor del país. Eso significa utilizar la moneda china para saldar pagos comerciales internacionales…”

4 Shai Oster, “Malaysia, China Consider Ending Trade in Dollars,” Wall Street Journal, 4 de junio de 2009.

5 Jonathan Wheatley, “Brazil and China in plan to axe dollar,” Financial Times, 19 de mayo de 2009.

6 “Another Dollar Crisis inevitable unless U.S. starts Saving - China central bank adviser. Global Crisis ‘Inevitable’ Unless U.S. Starts Saving, Yu Says,” Bloomberg News, 1 de junio de 2009. http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601080&sid=aCV0pFcAFyZw&refer=asia

7 Kathrin Hille, “Lesson in friendship draws blushes,” Financial Times, 2 de junio de 2009.

8 Steven R. Weisman, “U.S. Tells China Subprime Woes Are No Reason to Keep Markets Closed,” The New York Times, 18 de junio de 2008.

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=13969

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Atomic bomb, pruebas francesas Licorne, by pierre j, from flickr.com

Atomic bomb, pruebas francesas Licorne, by pierre j, from flickr.com

El desenlace: Sepa por qué usted está parado sobre la tercera guerra mundial

Las razones estratégicas que convierten al “triángulo petrolero” Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente en el teatro obligado de la tercera guerra mundial intercapitalista (desarrollada posiblemente con armamento nuclear) por el control de los recursos clave para la supervivencia futura de las potencias capitalistas.

Por Manuel Freytas *
Informe especial, IAR Noticias, 19.05.09

En el Gran Tablero geopolítico militar del “orden mundial” vigente, la generación de una próxima guerra intercapitalista (como emergente de diversos teatros de conflicto armado escalonados) cuenta con tres elementos detonantes interactivos:

A) La necesidad de EEUU y de las potencias aliadas (eje USA-UE) de generar por medio de un conflicto militar un nuevo polo de desarrollo productivo (economía de guerra) con empleo de mano laboral masiva para superar la crisis financiera recesiva que colapsa las economías del sistema a escala global.

B) Asegurar el control militar sobre el petróleo y los recursos estratégicos perecederos del planeta que le asegure su supervivencia como potencia hegemónica.

C) Impedir que los enemigos fundamentalistas de Israel y del sionismo cuenten con un gatillo nuclear capaz de lanzar un Apocalipsis sobre sus metrópolis imperiales.

Estos tres preceptos centrales guían la estrategia exterior de las potencias sionistas del eje USA-UE que utilizan diversas tácticas de “camouflage” para evitar enfrentamientos armados en el gran juego de la diplomacia internacional con que hoy disfrazan sus guerras por áreas de influencia.

Estas tres cuestiones estratégicas (y de desenlace conflictivo) que definen y priorizan las líneas matrices del orden capitalista internacional en crisis tiene claramente tres protagonistas centrales:

A) EEUU, Unión Europea y el “eje occidental” (bloque dominante del capitalismo que extiende sus tentáculos para apoderarse de los recursos energéticos, rutas y mercados de Eurasia, Africa y Medio Oriente).

B) Rusia, China y el “eje asiático” (Bloque del capitalismo emergente que disputa una (por ahora) guerra comercial por áreas de influencia con el eje USA-UE que genera roces y conflictos militares como el de Georgia, en el Cáucaso).

C) Irán y el “eje islámico” (Bloque de países asentados sobre más del 80% de las reservas mundiales del petróleo y de los recursos estratégicos en disputa).

Estos tres bloques centrales van a definir (a modo de desenlace, y cuando la crisis económica global se retroalimente con la crisis energética global ) un escenario estratégico de tercera guerra mundial intercapitalista que tendrá como detonantes clave los distintos frentes de conflicto que hoy se extienden por Eurasia, Africa y Medio Oriente.

El elemento fundamental que define y da sustento a la contradicción fundamental (que va a precipitar el desenlace) es el petróleo junto con los recursos estratégicos, como es el caso del agua y la biodiversidad, claves y esenciales para el funcionamiento global del sistema capitalista, cuyas reservas se agotan sin que todavía se hayan conseguido alternativas para sustituirlo.

Todos los conflictos que hoy se desarrollan en el planeta (sean de orden político, militar o social) abrevan en forma subsidiaria en esa guerra subterránea intercapitalista por el control de los recursos estratégicos clave para la supervivencia futura de las potencias capitalistas.

En general, todo los que EEUU y la UE presentan como “guerra contra el terrorismo” en los escenarios de Asia, Africa o Medio Oriente, son conflictos fabricados (por la CIA y los servicios occidentales) como estrategia de posicionamiento sobre determinadas fuentes de recursos o zonas de control geopolítico militar.

Por ejemplo, el exterminio en masa de miles de civiles en Sri Lanka no fue determinado por una guerra contra el “terrorismo tamil” como se intentó hacer creer sino por intereses geoeconómicos y geopolíticos militares estratégicos que tienen que ver con el control del Océano Índico y de las rutas del petróleo. Tampoco se trató de un genocidio por cuestiones de origen “racial” sino de una matanza sistemática que se encuadró en el escenario de la llamada “guerra energética” que disputa el eje sionista USA-UE con el bloque Rusia-China-Irán por la supervivencia futura.

Lo mismo que hoy sucede en Sri Lanka (y con distintas características), esta sucediendo en Somalía, el Tibet, Sudán, el Cáucaso, Chad, Etiopía, entre otros, donde las potencias arman y financian “guerras civiles” o “guerras religiosas” para justificar intervenciones o invasiones armadas.

En la realidad (extinguida la Unión Soviética y los procesos de la revolución armada setentista), hoy el sistema capitalista ya no tiene enemigos estratégicos que planteen su reemplazo por otro sistema, y, consecuentemente, todos los conflictos que existentes en los cinco continentes son emergentes exclusivos de las contradicciones y de las competencias intercapitalistas.

El sistema capitalista se ha quedado solo, y su dinámica irreversible de destrucción histórica solamente llegará de la mano de sus propias contradicciones (íntercapitalistas) dentro de una dialéctica de “autodestrucción” marcada por la búsqueda de rentabilidad y de la concentración del poder mundial en pocas manos.

En suma, todos los conflictos existentes, son la sumatoria de la lucha de las potencias capitalistas que compiten entre sí por apoderarse de mercados y de recursos estratégicos, ya sea por medio de conflictos armados o de conflictos sociales activados con fines de control político.

El petróleo y el gas (bienes cada vez más escasos y en extinción), el motor de los motores de la economía mundial, configuran el recurso básico esencial para la supervivencia de las potencias centrales y representan el eje detonante estratégico de los conflictos militares en marcha que pueden convertir a Wall Street y a los “mercados” en tierra arrasada y en llamas.

Como producto de los conflictos intercapitalistas por el control del planeta, en el escenario geopolítico militar mundial hay cuatro frentes de inevitable desenlace a corto plazo:

A) La  resolución de la crisis recesiva mundial,

B) el ataque militar a las usinas iraníes,

C) la ampliación del conflicto en Afganistán,

D) la ocupación militar de Pakistán por EEUU,

E) otro conflicto armado en el Cáucaso o en Eurasia (como parte del teatro de la guerra fría EEUU-Rusia) y

F) un ataque “terrorista” (o varios) similar al 11-S en Europa o EEUU (que servirá como argumento justificatorio de acciones militares de EEUU y de la OTAN).

Un nuevo estallido militar de la guerra energética, tanto en el Cáucaso (con Rusia como protagonista) como en Medio Oriente (con Irán como protagonista) se complementa con el cuadro de la crisis económica estructural del sistema capitalista que ya se proyecta con una amenaza de crisis y estallidos sociales con peligro para la gobernabilidad del sistema a escala global.

Por las líneas geopolíticas de Afganistán, Pakistán o Irán, se trasmiten y retransmiten los teatros de conflicto que atraviesan la escala comprendida entre Eurasia y Medio Oriente, cuyos desenlaces impactan directamente en las fronteras energéticas ubicadas entre el Mar Caspio y el Golfo Pérsico, las llaves estratégicas del petróleo y la energía mundial.

Luego de la caída la URSS, EEUU y la Unión Europea se abalanzaron sobre los mercados y los recursos energéticos de las ex republicas soviéticas en Europa del Este, y el área caucásica y centroasiática, tradicional esfera de influencia rusa, ampliando su red de accesos y bases militares en toda la región.

La importancia estratégica de Irán, Afganistán y Pakistán, en el tablero de la guerra energética se da por dos razones principales:

A) Tanto Pakistán (un gigante islámico con poder nuclear) y Afganistán (dominado por un conflicto armado con los talibanes) conforman una llave estratégica para el dominio y control militar del llamado “triángulo petrolero” (Mar Negro-Mar Caspio-Golfo Pérsico), donde se concentra más del 70%  la producción petrolera y gasífera mundial, un elemento clave para la supervivencia futura de las potencias capitalistas del eje USA-UE.

B) Irán, que controla el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 40% de la producción mundial petrolera, además -con su posibilidad de tener un bomba nuclear- pone en peligro la supervivencia del Estado de Israel y la supremacía del control económico, geopolítico y militar estratégico del poder imperial USA-UE en la decisiva región del Medio Oriente y del Golfo Pérsico.

Así como Rusia representa para el eje USA-UE la “barrera” geopolítica y militar a vencer para la conquista de Eurasia y de sus recursos energéticos (vitales para la supervivencia futura del eje USA-UE), Irán es la piedra que hay que remover para complementar el control sobre las rutas y las reservas energéticas del Medio Oriente.

Estas son las razones estratégicas que convierten al “triángulo petrolero” Eurasia-Cáucaso-Medio Oriente en el teatro obligado de la tercera guerra mundial intercapitalista (desarrollada posiblemente con armamento nuclear) por el control de los recursos del planeta claves para la supervivencia.

Y al final (y si es que queda algo vivo y en pie) los ganadores se repartirán el botín y un nuevo “orden mundial” como en 1918 y en 1945.

EEUU sólo puede satisfacer un 25% de sus necesidades energéticas
(con recursos que se agotan), y la Unión Europea es totalmente dependiente en provisión de gas y petróleo. China (al igual que India, Japón y las potencias asiáticas) necesitan del petróleo y el gas (bombeados principalmente por los corredores rusos) para supervivir como superpotencias industriales.

En consecuencia, como ya dijimos, Rusia, la única superpotencia nuclear que se autoabastece de gas y petróleo (además de controlar la mayoría de las redes euroasiáticas) representa para el eje USA-UE la “barrera” geopolítica y militar a vencer para la conquista de Eurasia y de sus recursos energéticos.

Y el gigante petrolero socio de Rusia, Irán, es a su vez la piedra que hay que remover para complementar el control sobre las rutas y  las reservas energéticas del Golfo Pérsico y de Medio Oriente.

¿Se entiende por qué hay que destruir a la capital del “eje del mal”?

El desenlace de la tercera guerra mundial no es, en síntesis, un producto de la visión de los profetas sino un resultante histórico (inevitable) de los cálculos matemáticos de la supervivencia capitalista. Que es la madre de todas las guerras.

* Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. manuelfreytas@iarnoticias.com

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