Archivo para Julio, 2012

Evita en el billete que nunca fue. Ahora volvería y sería millones. Desde monedanacional.blogspot.com

Evita en el billete que nunca fue. Ahora volvería y sería millones. Muchos. Desde monedanacional.blogspot.com

Argentina: ¿Qué pasa si liquidamos el Banco Central?

Por Héctor Giuliano
argenpress.info, 24.07.12

Lo que sigue es un borrador de ideas primario acerca de la real situación del Banco Central de la República Argentina (BCRA) hoy y las consecuencias de haberlo puesto al servicio del financiamiento del Estado para el pago de la Deuda Pública. (1)

La Ley 26.739, modificatoria de aspectos básicos del sistema monetario y cambiario argentino, ha “blanqueado” una realidad: que el gobierno Kirchner, a los fines de cumplir escrupulosamente con su política de pago a ultranza de los servicios de capital e intereses de la deuda, ha cambiado la Ley 23.928 de Convertibilidad y la 24.144 de Carta Orgánica (CO) del BCRA para posibilitar tales pagos trasladando el costo financiero de la misma a la Deuda Intra-Estado.

La nueva ley le da así “carta blanca” al gobierno para disponer de las reservas internacionales para el pago de la deuda externa, para emitir dinero sin respaldo con los mismos fines para deuda interna - a través del aumento de los Adelantos al Tesoro - y además le da la consecuente cobertura legal a los funcionarios superiores responsables que están a cargo de tales operaciones que desfinancian y/o descapitalizan al Estado.

Cambios institucionales del BCRA

Dada la nueva Crisis de Deuda (2) por la que está pasando hoy la Argentina, el gobierno Kirchner viene apelando a una serie de medidas de emergencia monetaria, cambiaria y bancaria a los fines de evitar un nuevo default que terminaría con su precaria estabilidad financiera y también con su estabilidad política.

El eje de dichas medidas está centrado actualmente en cumplir a rajatabla los compromisos de pago a costa de la Deuda Intra-Estado, que se utiliza para lograr una sistemática conversión de deuda pública pagando las obligaciones con acreedores privados y organismos financieros internacionales usando dinero que se toma de los grandes entes oficiales, principalmente ANSES, BCRA y también Banco Nación (BNA).

La finalidad de este mecanismo - tal como lo hemos explicado en trabajos anteriores - es cumplir los compromisos con terceros por medio de “operaciones de administración de pasivos”, esto es, refinanciaciones o novaciones de deuda, y tomar nuevos compromisos.

Por esta vía se recicla permanentemente la deuda cuyo vencimiento le va cayendo al Estado y se asumen deudas nuevas, lo que determina el aumento constante - no el “des-endeudamiento” del Estado - que se sigue así produciendo.

La Ley 26.739 - del 27.3.2012 - fue dictada por el Congreso a instancias de las urgentes necesidades de fondos del gobierno Kirchner para el pago de la deuda y habilita una importante serie de medidas al efecto:

a) El artículo 11 modifica el 20 de la Ley 24.144 de CO BCRA para permitir que el BCRA duplique el monto de adelantos transitorios al Tesoro, que se usan para el pago de gastos públicos en general y de servicios de la deuda en especial. El dinero utilizado para ello se emite sin respaldo, lo que presiona sobre el nivel de los precios ya que aumenta la Base Monetaria (BM).

b) El artículo 22 modifica el 6 de la Ley 23.928 de Convertibilidad para posibilitar que el banco aumente las reservas internacionales que le presta al Tesoro para el pago de deuda externa. Esto se autoriza permitiendo que sea el sólo Directorio del BCRA - por el artículo 14 inciso q) de la nueva CO - quien determine la metodología de cálculo de las Reservas de Libre Disponibilidad (RLD) o reservas excedentes de la cobertura de la BM que pueden ser prestadas. Con el agravante discrecional que el BCRA no informa dicha metodología ni el monto de las RLD al que se llega con la aplicación de la misma.

c) El artículo 23, como “disposición transitoria”, prorroga la vigencia del llamado Fondo de Desendeudamiento Argentino (FDA) - creado por Decreto 298/10 para el pago de deuda externa con reservas del BCRA - en forma prácticamente indefinida, ya que dice que el mismo “subsistirá hasta cumplir el objeto para el cual fuera instituido”, siendo que la finalidad del FDA, según el decreto, es “la disminución del costo financiero por ahorro en el pago de intereses” utilizando este fondo que “se destinará a la cancelación de los servicios de la deuda con tenedores privados”. (3)

d) El artículo 13 modifica al 28 de la CO BCRA, en favor de las entidades financieras, permitiéndoles que integren sus encajes bancarios con títulos públicos, una medida que debilita seriamente la garantía de los depósitos. (4)

e) El artículo 22 modifica al 6 - tercer párrafo - de la Ley de Convertibilidad permitiendo integrar también las reservas internacionales con títulos públicos nacionales, lo que debilita y expone aún más las reservas externas del BCRA. (5)

Con esta batería de medidas legales el Directorio del BCRA - dependiente ahora en forma directa del Poder Ejecutivo - se encuentra facultado para disponer en forma cuasi irrestricta de las reservas del banco para el pago de servicios de la deuda pública.

Como la nueva finalidad del BCRA - según el reformulado artículo 3 de la CO - ya no es preservar el valor de la moneda argentina sino promover… “la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social” (objetivos éstos que corresponden más al Ministerio de Economía que al Banco Central) ello significa en la práctica que el BCRA, despegado de la obligación legal de garantizar el valor del peso, pasa a tener un nuevo y determinante rol como fuente de pago de los servicios de la deuda pública, interna y externa.

La importancia de este replanteo del papel institucional del BCRA va unida a la grave situación financiera del banco.

Cuadro de situación del BCRA (6)

El estado de situación financiera y patrimonial del BCRA se ha venido deteriorando progresivamente en los últimos tiempos - en particular a partir de la crisis de 2010 - y este problema está directamente relacionado con la política de pagos de la deuda pública del gobierno Kirchner utilizando los recursos del banco (lo mismo que los del Fondo de Garantía de Sustentabilidad-FGS de la ANSES y otras agencias oficiales); y todo ello en el marco de la mayúscula Deuda Intra-Estado que se viene acumulando (una deuda para la que, por otra parte, no tiene capacidad de repago).

Conforme los últimos datos oficiales disponibles - según el Balance al 30.6.2012 - y tratando de resumir los principales números en que se basan estas afirmaciones sobre la gravedad de la situación del BCRA, vamos a circunscribirnos aquí al breve análisis sólo de tres puntos clave: la posición de Reservas Netas, la Deuda del Tesoro con el banco y el problema de la Deuda cuasi-fiscal del banco.

a) La posición de reservas

Las Reservas Internacionales del BCRA suman 46.300 MD. Si a este total se le restan 5.200 MD por Depósitos en Moneda Extranjera, 23.400 MD por deudas de Lebac/Nobac (7) y Otros Pasivos (8) por unos 4.300 MD, el saldo de Reservas Netas o efectivamente disponibles queda reducido a unos 13.400 MD.

Pero en este cálculo no está considerado el problema clave del respaldo con Reservas de la Base Monetaria (BM), que ahora, según la modificación de la CO BCRA por la Ley 26.739, ha dejado de figurar como misión principal del banco.

La BM equivale actualmente - todo está tomado al 30.6 pasado - a unos 54.000 MD (244.200 M$), de modo que la relación Reservas/BM resulta de 85.9 % (46.400/54.000); es decir, unos 7.600 MD menos que la cobertura.

Esto significa que el BCRA no sólo no tiene la cantidad de dólares necesaria para responder a una corrida generalizada contra el peso con sus Reservas Brutas sino que además - computando como corresponde la verdadera posición de reservas - mucho menos puede responder a una emergencia menor con los 13.500 MD disponibles.

Con el agravante que se sigue tomando parte de ese magro saldo de reservas para el pago de deuda externa a través del FDA.

b) La deuda del Tesoro

El BCRA tiene registrados títulos públicos del gobierno nacional en cartera por 149.100 M$, que corresponden a Letras Intransferibles entregadas por la Tesorería contra los préstamos de reservas dados por el banco para el pago de deuda externa vía FDA.

Estas letras son en dólares - 33.000 MD - con plazo a 10 años (sus vencimientos caen entre 2016 y 2022) y pagan el mismo interés que se cobra por la colocación externa de reservas, que es bajísimo.

Además, el BCRA tiene actualmente prestados al Tesoro 75.500 M$ (equivalentes a 16.700 MD) por concepto de Adelantos Transitorios, que son créditos a corto plazo - un año - renovables; de manera que lo de “transitorio” es un eufemismo porque tales anticipos de fondos no se cancelan sino se renuevan continuamente. Con el agravante que la Ley 26.739, como vimos, autoriza la duplicación de su monto.

Así, en total - sumando títulos en cartera y adelantos al Tesoro - el gobierno le debe al BCRA casi 50.000 MD (49.700 MD ó su equivalente de 224.600 M$).

Nótese que la cifra de este conjunto de deudas del Estado Central con el BCRA - que tiene un ritmo fuertemente creciente - es superior al monto de las Reservas Brutas (209.700 M$ = 46.300 MD) y téngase en cuenta que no está demostrado que la Tesorería Nacional posea la capacidad de repago para poder cumplir en el futuro con tales obligaciones.

Esta situación de créditos de muy difícil cobranza, unida a la debilidad de su posición de Reservas Netas, coloca al BCRA en una situación financiera y contable muy riesgosa debido a la baja calidad de sus activos. (9)

Y este problema, junto con el de la deuda propia del BCRA con terceros afecta directamente su Patrimonio Neto.

c) La deuda cuasifiscal del BCRA

El BCRA compra Reservas con Deuda: una parte relevante del actual stock de reservas ha sido adquirida, en realidad, merced a la emisión de títulos de deuda por parte del banco.

Como lo hemos explicado en diversos trabajos anteriores, el banco emite dinero para comprar dólares que pasan a integrar las Reservas Brutas.

Pero luego rescata o “esteriliza” la mayor parte de ese dinero emitido para contener los efectos inflacionarios que provoca tal aumento de la BM sin destino económico productivo.

Para hacerlo, coloca letras y notas, que son las Lebac/Nobac antes citadas (según lo visto en la nota 7).

El stock de estas obligaciones cuasi fiscales del BCRA - 106.000 M$ (equivalentes a 23.400 MD) pesa fuertemente en las cuentas del banco.

Y la magnitud comparativa de las mismas es muy alta: del total de la Masa Monetaria emitida por el BCRA - 350.200 M$ (244.200 de BM + 106.000 M$ de Lebac/Nobac) resulta así que aproximadamente un tercio de la misma está retenida como deuda del banco.

Las Lebac/Nobac pagan una tasa de interés promedio del 14 %, de modo que el costo financiero anual para el BCRA es de unos 15.000 M$ (106.000 x 0.14) ó 3.300 MD.

Se da así un circuito por el cual el BCRA - trasponiendo los pasos, ya que primero emite y luego rescata los pesos - compra Reservas con Deuda: a) el banco toma deuda para comprar reservas, b) presta luego gran parte de las mismas al Tesoro para pagar deuda (en este caso, específicamente deuda externa), c) el Tesoro le entrega a cambio Letras Intransferibles a 10 años de plazo (como “vales de caja” de muy dudosa cobrabilidad) que le quedan en el Activo, y d) el BCRA se queda con una “montaña” de obligaciones ciertas con los bancos - por Lebac/Nobac - en el Pasivo.

Por este motivo (y también por lo dicho en la nota 7 en relación a los seguros de cambio) es que restamos el stock de estas letras y notas del total de Reservas Brutas del BCRA.

Como resultado de todo lo explicado hasta aquí - y como ya ha sido observado - surge que la posición financiera y patrimonial del BCRA está muy comprometida desde un punto de vista técnico.

Sin embargo, a pesar de ello, el banco sigue comprando divisas para integrar reservas, reservas que luego presta al Tesoro para pagar deuda, con lo que sigue aumentando su tenencia de títulos públicos sin garantía de cobranza y por lo que sigue renovando Lebac/Nobac con el consecuente costo cuasi fiscal (por la deuda propia).

Con el agravante que, en función de este cuestionable Balance Contable, el BCRA muestra así un cuadro realmente distorsionado de “utilidades”, ganancias éstas que gira al Tesoro para que, a su vez, el gobierno trate de amortiguar con ellas el peso de su Déficit Fiscal.

El problema de la política financiera

La administración Kirchner se encuentra hoy en crisis frente a una muy grave encerrona financiera fiscal:

a) El gobierno ya no tiene superávits sino déficits gemelos (fiscal y externo).

b) La Inflación (oficial del 10 % pero real estimada en el orden del 23 %) va carcomiendo el valor del peso y sus indicadores reales (Costo de Vida, Precios Mayoristas, Construcción, Pobreza/Indigencia, Crecimiento Económico).

d) Esta elevada Inflación - dadas las medidas restrictivas que se toman para mantener un tipo de cambio estable y relativamente bajo (como “ancla” anti-inflacionaria) deriva en una apreciación real del peso frente a otras monedas (fundamentalmente, el dólar) y entonces se produce un fenómeno de inflación con apreciación cambiaria.

e) El retraso cambiario desequilibra la Balanza de Pagos, particularmente por la vía de servicios financieros - intereses pagados y giro de dividendos al exterior - así como por salida de capitales. Y paralelamente estimula el negocio de los capitales financieros que lucran con el arbitraje entre tipos de cambio y tasas de interés diferenciales.

f) Las medidas prohibitivas que se están aplicando sobre el cambio minorista de moneda extranjera (“cepo cambiario”) y las trabas a las importaciones para contener la salida de divisas, tienen como objetivo práctico retener divisas para poder afrontar los próximos pagos de la deuda externa. Pero estas mismas medidas generan peores expectativas devaluatorias e inflacionarias, en la medida que llevan a un desdoblamiento fáctico del mercado cambiario donde el dólar negro o paralelo tiende a tomarse como referencia para los precios locales.

g) La presión inflacionaria se retro-alimenta porque el aumento de los precios no cede. Esto se debe tanto a la continua emisión monetaria, que presiona sobre los precios, hecha para comprar divisas - dólares que se usan principalmente para pagar deuda externa - como al problema de la inflación estructural, que sigue vigente por estímulo de Demanda superior a la capacidad de respuesta de la Oferta.

h) Las autoridades contribuyen al retraso cambiario - ritmo de devaluación inferior al de la inflación - porque si dejaran deslizar el tipo de cambio hacia una devaluación significativa el gobierno entraría en default dado el problema de la concentración de vencimientos creciente por servicios de la deuda.

i) La administración Kirchner privilegia el pago a ultranza de los compromisos de deuda pública con acreedores privados y organismos multilaterales de crédito a costa de incrementar el monto de la Deuda Intra-Estado, con lo que desfinancia y/o descapitaliza al propio Estado.

j) Como resultado de este proceso, el gobierno necesita tomar más deuda, para sobrevivir sin faltar a las reglas de juego del sistema de Deuda Perpetua. Y entonces el ciclo vuelve a empezar.

Es el círculo vicioso de la Usura - en que el deudor nunca deja de ser deudor - y bajo cuyos condicionamientos se desarrolla esquema de las Finanzas del Estado y la Política Económica en general.

Conclusiones

Se ha dicho - y se ha dicho con razón - que la situación actual del BCRA equivale técnicamente a un estado de quiebra del banco, si se aplicase tal razonamiento a una entidad de tipo privado.

Pero un interrogante que se abre a partir de esta grave situación financiera y patrimonial del BCRA es si realmente al Estado Argentino le conviene mantener un Banco Central en estas condiciones.

Porque, una de dos: o el BCRA es un Banco Central y actúa como tal, manejando y controlando la política monetaria, cambiaria y bancaria del Estado; o se transforma en una agencia o apéndice formal de la Tesorería puesto al servicio del pago de la deuda pública, externa e interna.

El tema obviamente se abre entonces a un debate muchísimo más profundo y complejo, que excede este mero trabajo personal al respecto; pero se entiende que el problema de fondo ya está planteado en la práctica y que necesariamente habrá que pensar en serio en una discusión que deberá conducir a una respuesta política formal en este campo: una respuesta que deberá abarcar tanto los aspectos institucionales (por ejemplo, la salida de un sistema de Banca Central y el paso a una Agencia Monetaria/Cambiaria separada de la Superintendencia de Entidades Financieras) como la forma de implementación de los aspectos operativos consiguientes (caso del control de cambios y del reacomodamiento o distribución de funciones entre organismos nacionales).

Y este debate es más que importante porque lo que finalmente está en juego aquí no es sólo la cuestión conceptual de la autonomía o dependencia del BCRA frente a la política financiera gubernamental en general sino frente a una determinada política de gobierno de acumulación de reservas que - independientemente de los cambios en la CO del BCRA pero en función del cronograma de vencimientos del Ministerio de Economía - tal como están dadas hoy las cosas supedita el rol del BCRA al servicio del pago de la Deuda Pública.-

Notas:

1) Otros trabajos del autor referidos a este tema:
Deuda Pública y Tipo de Cambio (10.6.12).
Crisis de Deuda y Emergencia Financiera (25.5.12).
Deuda, Convertibilidad y Banco Central (31.3.12).
Pago de Deuda Externa con reservas del BCRA (21.3.12).
Los pagos de la Deuda Pública Argentina (6.2.12).
Las vulnerabilidades del Banco Central (11.6.11).
El lavado de la Deuda Pública (7.6.11).
Un debilitamiento del Banco Central? (11.5.2011).

2) Con la expresión “crisis de deuda” nos referimos aquí a la crisis cíclica o inmediata de liquidez - derivada de una nueva concentración del perfil de vencimientos - que es parte de la crisis estructural o permanente de insolvencia que sufre el país por incapacidad de repago de la deuda en su conjunto.

3) Este punto del Decreto 298/10 - el uso de reservas internacionales para pago de intereses y capital correspondientes a acreedores privados - estaría en contradicción con el texto del propio artículo 23 de la Ley 26.739, que modifica a la 23.928, porque dicha autorización del FDA es válida sólo para el “pago de obligaciones contraídas con organismos financieros internacionales o de deuda externa bilateral” (agregado, este último, obviamente referido a las deudas con los países del Club de París), pero no dice nada de acreedores privados.

4) La observación corresponde al trabajo de Javier Llorens sobre “El fraude a la ANSES…”, del 25.5.2012.

5) Esta observación también pertenece a Llorens, quien en su escrito agrega el importante recordatorio que se trata de la misma medida que adoptó en el 2001 el ministro Cavallo frente a la situación crítica de la Convertibilidad (y que llevó a su enfrentamiento con el entonces titular del BCRA Pedro Pou).

6) Las cifras que se citan en este capítulo - salvo información en contrario - están tomadas de la página web del BCRA y del último informe analítico del Balance del banco que elabora el Dr. Carlos Ragonesi, de la Fundación Buenos Aires XXI (FBA XXI), correspondiente al 30.6.2012.
En todos los casos, los importes se expresan en Millones de Pesos/Dólares (M$/MD) y con redondeo, razón por la que puede haber mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

7) El monto de estas letras y notas del BCRA - que son obligaciones cuasi fiscales a corto y muy mediano plazo - es de 106.000 M$ pero estos fondos (por lo menos hasta el presente) han sido rápidamente convertibles en moneda extranjera).

Por otra parte, se entiende que tales operaciones - que se renuevan semanalmente con un grupo oligopólico de grandes bancos que operan en la Argentina - están calzadas con contratos de dólares a futuro que actúan como seguros de cambio (Llorens).

8) Una suma relevante pero no identificada exactamente dentro del rubro Otros Pasivos del BCRA - que totaliza 19.400 M$ (equivalentes a 4.300 MD) - corresponde a préstamos de divisas hechos por otros bancos centrales al BCRA.

Se entiende que los mismos corresponderían a préstamos del Banco de Inglaterra, de la Banca Central Suiza y del Banco de Tokio.

Lógicamente, si se trata de fondos prestados para integrar las reservas argentinas, cabe restarlos de las reservas brutas para obtener el neto de divisas realmente disponibles.

9) Dado que, en el caso de los títulos en cartera, se trata de Letras Intransferibles - que por definición no cotizan en Bolsa y se toman, por ende, a su valor nominal - estos títulos no tienen, en la práctica, valor de mercado. Pero, en algún momento, pudieran tenerlo si se autorizase su conversión para una eventual recapitalización del BCRA. Aunque ello se daría en el supuesto de una suerte de privatización y/o composición mixta del capital del banco.

http://www.argenpress.info/2012/07/argentina-que-pasa-si-liquidamos-el.html

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Dolmen de Axeitos, Ribeira, Galicia, España. Post de J. M. Carballal en flickr.com

Dolmen de Axeitos, Ribeira, Galicia, España. Post de J. M. Carballal en flickr.com

La Pirámide de las castas en Hispanistán

Por Akratas “El Okupa”
acratas.net, 18.07.12

La sociedad española, seguramente como todas, está estratificada en castas de tal modo que cada una domina a otra inferior diez veces más populosa. ¿Por qué diez? No se sabe. Será porque cada hombre tiene diez dedos con que manejar los hilos de sus marionetas, pero el sistema está muy extendido en el mundo. La forma de dominar desde fuera a un colectivo es dar el poder a una minoría del 10% de la población (como hizo EEUU en Irak manejando, a través de Saddam, a chiíes y sunníes), porque estar en minoría lo hace vulnerable, fácilmente corrompible y necesitado de la protección exterior. Pero volvamos a Hispanistán:

En la parte más baja, hallamos la Octava Casta, —Casta Paria—. Ahí estamos unos cuarenta millones de hispanistanos: esta clase de los parias está compuesta por trabajadores asalariados, autónomos, parados y jubilados. Es la casta de los anónimos, de los que si por azar salen en los telediarios, es para decir “No sé. Yo pasaba por aquí y no me he enterado de nada”.

La Séptima Casta, —Casta Funcionarial—, de tan solo 4 millones de efectivos (un décimo de la inmediata inferior), es, en general, la de trabajadores de la Administración fijos, laborales o de carrera, cuya función es reprimir y mortificar, ineducar y administrar la eutanasia a la capa paria por medio de: la Policía, el Ejército, los funcionarios de Hacienda y la Seguridad Social, los enseñantes, los médicos y sanitarios y, sobre todo, los burócratas que se dedican a torpedearlos con miles de trámites administrativos para impedirles trabajar y prosperar.

La Sexta Casta, —Casta Política—, de más de 400.000 sinvergüenzas (un décimo de la inmediata inferior) domina a la anterior y la putea deponiendo leyes absurdas, impartiendo órdenes caprichosas y ahora, recortando hasta las mangas de los chalecos. Muchos miembros de la Casta Funcionarial se pasan a ésta en cuanto pueden para ocupar cargos de designación partitocrática. Valgan como ejemplo los miembros de los altos tribunales Supremo y Constitucional.

La Quinta Casta, —Casta Industrial—, de unos 40.000 miembros (un décimo de la inmediata inferior) es la de los promotores-constructores, los medianos empresarios e industriales, que corrompen a la capa política mediante dádivas y sobornos, pero que le ordenan y mandan. A partir de esta casta ya no se pagan impuestos.

La Cuarta Casta, —Casta Bancaria—, de unos 4.000 tíos con traje todo el día (un décimo de la inmediata inferior), es la de los financieros de mediana importancia, e incluye a gente que otorga crédito a la banda de explotadores corruptores descrita antes.

La Tercera Casta, —Casta Multinacional—, de unos 400 (un décimo de la inmediata inferior) es la de los grandes empresarios cuyo negocio rebasa nuestras fronteras, del estilo de Amancio Ortega, Florentino Pérez y algunos propietarios de medios de comunicación, como Cebrián de PRISA o Vargas de Vocento. Estos visten como les sale de los cojones, pero de marca muy cara. También se incluyen aquí las altas jerarquías de la Iglesia Católica. Se trata de gente que ha rebanado muchos cuellos para llegar así de alto. Mandan mucho y aprovechan la información privilegiada que les llega de las altas esferas de las finanzas para invertir sobre seguro, porque obtienen crédito fácil para sus estrategias empresariales. Esta gente respira ya en un aire enrarecido en el que la llama de la Ley no arde.

La Segunda Casta, —Casta Súper Jet—, de solo unas 40 personas (un décimo de la inmediata inferior) es la Casta de los capos de las Grandes Familias Todo-Régimen de España: personajes que salen en las páginas del Hola, como la duquesa de Alba. Estos no saben lo que es trabajar. Otros administran sus fortunas y ellos las disfrutan.

Y a la Primera Casta, —Casta de la Sinarquía Financiera—, no pertenecen más que cuatro personas (un décimo de la inmediata inferior), es la de los grandes banqueros-financieros que se codean con los mega financieros mundiales, los llamados banksters. Y son Emilio Botín (Presidente del Grupo Santander), Francisco González (BBVA), Isidro Fainé (La Caixa-Caixabank) y, como no puede estar el funcionario José Ignacio Goirigolzarri (Bankia es un banco nacionalizado), el cuarto es Ángel Ron (Grupo Popular). Si hubiera una quinta plaza-accésit sería para Carlos March, presidente de su propio banco familiar. No maneja tanto dinero, pero pertenece a un grupo que lo hace especialmente inteligente, taimado y perfecto conocedor del negocio bancario y sus entresijos.

Las tres castas más poderosas acuden asiduamente a las reuniones de Bilderberg (los cuatro verdaderamente grandes suelen mandar a alguno de sus utilleros, como, en el caso de Botín,  a Alfredo Sáenz, el reo indultado por ZP en su último consejo de ministros). Y se relacionan en los coffee-breaks con empresarios y financieros internacionales (guardando las distancias, a menos que les una algo más que el dinero, como por ejemplo, la religión).

Pues bien: los Cuatro Gigantes de la Pasta Gansa constituyen el culmen del verdadero poder, que no sólo no reside para nada en el Pueblo Soberano (prueba de ello es que será el jodido Pueblo Soberano el que no tendrá dónde residir muy pronto), sino en la Plutocracia española de las castas Primera, Segunda y Tercera.

Los Cuatro de la Primera Casta siempre se ponen de acuerdo, que para eso son la Gran Oligarquía Financiera del Hispanistán: consensuando decisiones que afectarán a todos los españoles y marcando las directrices que comentarán entre fruits de mer con la Segunda Casta y con los más escogidos miembros de la Tercera.

Las castas se reparten el dinero de España en partes muy desiguales: si el sueldo medio que cobran los parias es de 900 euros, Emilio Botín debe de percibir entre pitos y flautas 5 millones de euros al mes.

Lo grave es que cuando las castas altas cagan, la mierda cae por gravedad sobre el siguiente nivel, que, por contagio, caga a su vez. Y así sucesivamente. Toda esa lluvia de mierda acaba por caer sobre las cabezas de la Octava Casta Paria, por si no tenía ya bastante con su propia mierda, que ya le llega de por sí al cuello.

¿Cómo consigue el Régimen que la hiperabundante Casta Paria no se libere por el simple procedimiento de linchar a los cabestros de las castas Sexta para arriba? Es evidente: dividiéndolos en corralitos estancos, haciéndoles creer a todos que su verdadero enemigo es su vecino, en vez de sus explotadores. De ahí las estrambóticas declaraciones del tenor de que “los españoles nos roban el dinero”, que dicen los catalanes; o el “somos la hostia y tenemos el ADN de extraterrestres marcianos”, de los vascos.

Y tal embrutecimiento de los parias se consigue con la contra-educación, la inestimable colaboración de los medios, la propaganda institucional, la efectiva colaboración de la Sexta Casta Política, que les vende sus mentiras mediante la adulación, y el normal ejercicio de la vagancia de la Casta Funcionarial que los reprime.

Un fenómeno que impide la libertad de la Octava Casta Paria es que, en cuanto cualquiera de sus miembros tiene ocasión, se enchufa en la Funcionarial, a la que envidia, a pesar de que recibe de ella todo su desprecio. Es decir: la Octava Casta no tiene espíritu corporativo ni solidaridad de ninguna clase.

Como la sociedad española está organizada en forma de pirámide, no es raro que abunden en ella las estafas piramidales. Y el dinero de las castas de abajo pasa a las de arriba por un fenómeno ineludible que se denomina “capilaridad cleptocrática”.

Las castas Sexta y Séptima —políticos y funcionarios— constituyen el Estado, la Monarquía Cocotera, que fue diseñada por las castas poderosas. En las actuales circunstancias hay una bomba de relojería bajo los huevos del Estado, pues la Casta Política, aparte de la greña permanente de unos contra otros en su seno (más aparente que real, se trata de un vodevil) se ha atrevido a putear a la Casta Funcionarial con recortes inasumibles.

El Partido Popular no comprende, porque le sobra soberbia jesuítica, que el Estado no puede putearse a sí mismo. Así que, de seguir por ese camino, el Gobierno tiene los días contados. Y si el PSOE sigue tan desprestigiado y culiacontecido como hasta ahora, tras el erial Zapatero, la Octava Casta de los Parias tendrá la oportunidad de liberarse al fin del miserable 11% de españoles hijos de puta que tiene por encima, cagándola continuo.

Ojalá así sea. Yo, siguiendo el consejo de Ácratas, a pesar de que los Sanfermines han terminado, he tirado a la basura todos mis pantalones gachos, para poder correr, y me he quitado los piercings para que no se me enganchen en las astas de algún morlaco anti-disturbios.

acratas.net

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

India, mina, carbón, by Sebastiao Salgado, from austin360.com

India, mina, carbón, by Sebastiao Salgado, from austin360.com

¿Por qué trabajamos tanto si es el siglo XXI?

Por Owen Hatherley *
sinpermiso.info, 08.07.12

Si hay algo en lo que prácticamente coincidían antaño todos los futurólogos, es que en el siglo XXI habría muchísimo menos trabajo. ¿Qué habrían pensado, de haber sabido que en 2012 la jornada laboral de 9 a 5 se ha convertido en algo más parecido a de 7 de la mañana a 7 de la tarde? Seguramente habrían echado un vistazo en torno suyo y habrían visto cómo la tecnología tomaba el control en muchas profesiones en las que anteriormente se necesitaba una ingente mano de obra, habrían contemplado el aumento de la automatización y la producción en masa, y se habrían preguntado, ¿por qué pasan doce horas al día en tareas de poca filfa?

Se trata de una cuestión a la que no responden adecuadamente la derecha o la izquierda oficial. A los conservadores siempre les ha gustado pontificar acerca de la virtud moral del trabajo duro y buena parte de la izquierda, concentrada en los terribles efectos del desempleo masivo, ofrece comprensiblemente “más empleos” como solución principal a la crisis. Anteriores generaciones habrían encontrado esto perdidamente decepcionante.

En casi todos los casos, los utopistas, socialistas y demás futurólogos creían que el trabajo acabaría por quedar casi abolido sobre todo por una razón: podríamos dejar que lo hicieran las máquinas. El pensador socialista Paul Lafargue escribió en su breve tratado mordazmente titulado El derecho a la pereza (1883):

“Nuestras máquinas, con aliento de fuego, con brazos de incombustible acero, con maravillosa fecundidad inagotable, ejecutan con docilidad por sí mismas su sagrada labor. Y no obstante, el genio de los grandes filósofos del capitalismo sigue estando dominado por los prejuicios del sistema salarial, la peor de las esclavitudes. No comprenden todavía que la máquina es la salvadora de la humanidad, el dios que redimirá al hombre de alquilarse para trabajar, la divinidad que le otorgará ocio y libertad”.

Oscar Wilde estuvo evidentemente de acuerdo: en su ensayo de 1891, El alma del hombre bajo el socialismo, desdeña “el disparate de lo que hoy se escribe y dice acerca de la dignidad del trabajo manual”, e insiste en que “el hombre está hecho para algo mejor que repartir mugre. Todo el trabajo de esa laya debería realizarlo una máquina”. Deja bien claro lo que quiere decir:

La maquinaria debe trabajar para nosotros en las minas de carbón, y ocuparse de todos los servicios sanitarios, y ser fogonero de los vapores, y limpiar las calles y llevar mensajes los días de lluvia y realizar todo lo que sea tedioso o penoso”.

Tanto Lafargue como Wilde se hubieran sentido horrorizados de haberse dado cuenta que, sólo veinte años después, el trabajo manual mismo se convertiría en ideología de los partidos laboristas y comunistas, que se dedicaron a glorificarlo en lugar de a abolirlo.

En esto también, sin embargo, la idea consistía en que finalmente quedaría substituido. Tras la Revolución Rusa, uno de los grandes defensores del culto al trabajo fue Aleksei Gastev, un antiguo metalúrgico y dirigente sindical que se convirtió en poeta, publicando antologías de títulos como Poesía de la planta de producción. Se convirtió en el entusiasta principal del taylorismo, la técnica norteamericana de gestión habitualmente criticada por la izquierda por reducir al trabajador a una simple pieza de la máquina, dirigiendo el Instituto Central del Trabajo, con patrocinio del Estado.

Cuando le preguntó por ello el izquierdista alemán Ernst Toller, Gastev contestó: “Tenemos la esperanza de que gracias a nuestros descubrimientos lleguemos a un estadio en el que un trabajador que antes trabajaba ocho horas en determinado empleo sólo tenga que trabajar dos o tres“. En algún momento de la cadena esto quedó olvidado en beneficio de los supermusculosos estajanovistas que ejecutaban proezas sobrehumanas de extracción de carbón.

Los teóricos industriales norteamericanos, por raro que parezca, parecían compartir la visión socialista. Buckminster Fuller, el diseñador, ingeniero y polifacético sabio norteamericano, declaró que la “ecuación industrial”, es decir, el hecho de que la tecnología faculta a la humanidad para hacer “más con menos”, pronto eliminaría la noción misma de trabajo por completo.

En 1963 escribió: “[D]entro de un siglo, la palabra ‘trabajador’ no tendrá ningún significado actual. Será algo que haya que mirar en un diccionario de principios del siglo XX”. Si eso ha resultado cierto de los últimos diez años, lo ha sido sólo en el sentido de “hoy en día somos todos de clase media” del Nuevo Laborismo, no en el sentido de eliminar de veras el trabajo de poca monta, o la división entre trabajadores y propietarios.

Los sondeos llevan mostrando desde hace mucho que la mayoría de los trabajadores piensan que sus empleos son irrelevantes, y echando un vistazo a las disputadas vacantes de la oficina de empleo media –personal de oficinas de atención telefónica al cliente, archivista y, sobre todo, las diversas tareas de la industria de servicios– es difícil no estar de acuerdo.

Sin embargo, la visión utópica de la eliminación del trabajo industrial ha pasado de muy diversos modos a mejor vida. En la última década, las acerías de Sheffield producían más acero que nunca con una mínima fracción de su antigua mano de obra; y los puertos de contenedores de Avonmouth, Tilbury, Teesport y Southampton se deshicieron de la mayoría de los estibadores, pero no del tonelaje.

El resultado no fue que los estibadores o trabajadores siderúrgicos se vieran libres, tal como dijera una vez Marx, para “cazar por la mañana, pescar por la tarde y dedicarse a la crítica después de cenar”. Por el contrario, se vieron sometidos al oprobio, la pobreza, y la incesante preocupación de buscar otro empleo que, caso de conseguirse, podía ser inseguro, mal pagado, no sindicalizado, en el sector servicios.

En la presente era del trabajo eventual, esta es prácticamente la norma, de modo que la idea del empleo seguro, cualificado y el orgullo en el trabajo no parecen tan horribles. No obstante, el movimiento obrero se consagró en otro tiempo a la abolición última de todo trabajo de poca entidad, tedioso, agotador.

Disponemos de las máquinas para convertirlo hoy en realidad, pero carecemos de la voluntad.

* Owen Hatherley, afilado crítico de arquitectura y urbanismo, es autor de Militant Modernism (Zero Books, 2009); A Guide to the New Ruins of Great Britain (Verso, Londres, 2010) y Uncommon (Zero Books, 2011) sobre el grupo “pop” británico Pulp.

Traducción para www.sinpermiso.info:
Lucas Antón

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5120

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Paisaje, by Eneko, from variedadplus.blogspot.com

Paisaje, by Eneko, from variedadplus.blogspot.com

Dejemos de hablar de Keynes

Por Santiago Niño Becerra *
lacartadelabolsa.com, 10.07.12

Pienso que hace tiempo que se hubiese tenido que dejar de hablar de Keynes como el referente que serviría para sacar a la economía mundial de la crisis en la que se actualmente se halla; hace tiempo que hubiese tenido que dejar de utilizarse sus razonamientos. Hoy, más que nunca, es más que esencial hacerlo.

Lord Keynes fue un supergenio, un supergenio que vio que la crisis sistémica que había estallado en 1929, fruto del agotamiento del modelo que se había puesto en marcha tras la crisis sistémica de 1873, no podía ser resuelta utilizando más de los mismos modos de hacer que la habían desencadenado, y diseñó el embrión de algo nuevo que se convirtió en las bases del que aún, oficialmente, es nuestro modelo.

Ya sabemos lo bien que en los años pasados nos fueron las cosas y las perversiones en las que se ha caído a fin de continuar alargando un modelo que ya estaba tocado de muerte: los planes E, las inyecciones de liquidez a bajo precio, las compras de deuda pública, la rebaja de las exigencias en la calidad de los activos que el BCE aceptaba como garantía de los fondos que prestaba…

Ahora se dice que las 25 centésimas de reducción del Jueves son insuficientes. Pienso que hubiese dado igual que la rebaja hubiese sido de 50 centésimas o de 100: el problema de la economía mundial, de Europa, no es de tipos, sino de un volumen impagable de deuda total y de falta de lo que en nuestro modelo hemos denominado ‘crecimiento’ y que supone que el PIB aumente y que toda la ciudadanía de un país contribuya y se beneficie de tal aumento.

Mientras el tema de la deuda no se aborde no habrá nada que hacer: se irán poniendo parches mientras se pueda y cuando algunos álguienes hagan suspensión de pagos veremos qué pasa. Y con respecto al crecimiento pienso que se tiene que asumir que no todos en todas partes van a ser necesarios para generar un PIB creciente a fin de que todo-vaya-a-más ya que las cantidades de recursos de que se disponen son finitas.

Lo primero supone, o bien hacer una cadena que quitas, o bien meter esas deudas impagables en un armario, cerrarlo y tirar la llave y dejar esa deuda residiendo en los balances a fin de que cuadren aunque sabiendo que nunca se va a cobrar. Lo segundo aceptar que existe un excedente de capacidad productiva que ahora es inútil debido a que ni hay recursos para continuar fabricando al ritmo que se fabricaba ni capacidad de renta / endeudamiento para consumir, lo que lleva a niveles de desempleo estructural muy, muy elevados.

Paralelamente, esa postura individualista que tan bien ha funcionado en las últimas décadas y tan útil ha sido para crecer en los supuestos apuntados, ahora se ha tornado ineficiente y peligrosa.

Cuando la Depresión estalló, los países hicieron lo que siempre habían hecho: se protegieron, y el comercio mundial de todo se hundió, lo que contribuyó a enquistar la Depresión.

Ahora se está yendo por el mismo camino, la diferencia es que ahora estamos en una economía postglobal y esa defensa no sirve de nada porque el capital salta fronteras del mismo modo que una langosta salta de un campo a otro, ya que conoce perfectamente cuanto puede pagar un país y hasta cuándo puede pagarlo.

Pienso que ni hay vida fuera de una creciente coordinación monetaria, ni la hay inyectando más anfetas en el sistema, ni la hay intentando salvar a unos bancos a fin de que conserven la misma estructura que tenían hace décadas, ni la hay manteniendo una estructura monetaria diseñada para que el mundo fuese bien cuando ya no era así, ni la hay pretendiendo seguir con un modelo que ya está muerto.

Lord Keynes fue un megagenio, pero su papel terminó. Dejemos ya de hablar de él como si fuese un faro salvador. Punto y final.

::: ::: :::

No, de nuevo puenso que el Profesor Krugman no atina (El País 08.07.2012, Pág. 17). Dice el Dr. Krugman que se está argumentando que el euro no se romperá porque ello sería un desastre para todos los países que lo integran; y sí, pero no, no porque, pienso, es un enfoque parcial. La pregunta, ya saben debería ser: ¿quiénes ganan con la desaparición del euro? Está claro quiénes pierden y qué pierden con su desaparición, pero a los que ganan esas desgracias podrían importarles un rábano; por ello hay que ir al final y en el final nadie gana, hoy, nada con una catástrofe en el euro. Absolutamente nadie.

::: ::: :::

Casualidad casual. El Gobierno del reino quedándose afónico diciendo que este año España cerraría sus cuentas con un déficit del -5,8%. El pasado 11 de Mayo la Comisión Europea presenta sus previsiones para España: -6,4% de déficit en el año en curso. Ahora la misma Comisión autoriza a España, para el 2012, un déficit del … ¡-6,3%!. Y el Gobierno de España, ni pío. ¡¡¡¡Por favor!!!!.

@sninobecerra

* Santiago Niño-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.

http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/dejemos_de_hablar_de_keynes

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

US national debt from 1940 to present. Desde manuelcaraballo.files.wordpress.com

US national debt from 1940 to present. Desde manuelcaraballo.files.wordpress.com

La deuda de EE.UU. se dispara a niveles de la Segunda Guerra Mundial

Red Voltaire, 04.07.12

En el último día de junio la deuda nacional de EE.UU. superó el récord de 101,5% del PIB, alcanzado después de la Segunda Guerra Mundial, y ascendió a 15.856.367 millones de dólares.

En los últimos dos años la tasa de crecimiento de la deuda de EE.UU. no se ralentiza y se incrementa mucho más rápido que el PIB. Se prevé que la deuda federal sea del 70% del PIB a finales de este año, y que sea el doble del PIB ya en 2037, a menos que se hagan rectificaciones importantes, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.

“En los últimos años, el gobierno federal registra déficits presupuestarios que son los más grandes en proporción a la economía desde 1945″, reza un informe de la Oficina.

La deuda pública de EE.UU. se dispararía en 25 años hasta al doble del tamaño de la economía de la nación si el impuesto corriente y las políticas de gasto se extienden. En comparación, Grecia, debilitada por la aplastante crisis de deuda que puede obligar al país a abandonar la zona euro, se prevé que tenga una carga de deuda de un 160% de su PIB este año. Japón tiene actualmente un ratio de deuda-PIB de poco más de un 200%.

China se adueña de EE.UU.

Actualmente, la deuda de EE.UU. con China excede el billón de dólares y todo parece indicar que para saldarla habrá que diversificar los ’negocios’. Así, ciudades enteras del país podrían en un futuro no muy lejano pasar a manos de los chinos.

Una de ellas es Toledo, en Ohio, donde los extranjeros pueden adquirir propiedades a bajo precio debido a la difícil situación económica y el alto desempleo. Los chinos no han desperdiciado la oportunidad.

«China city»

En marzo del 2011, inversores chinos pagaron 2.15 millones de dólares en efectivo por el complejo de restaurantes en el río Maumee, en Toledo. Después invirtieron otros 3,8 millones en 69 acres de tierra cerca de la ciudad de Marina, con la promesa de asignar 200 millones más a un nuevo complejo habitacional y comercial.

En septiembre de ese año, otra compañía china gastó 3 millones de dólares en un viejo hotel, informa Fortune. Los chinos están comprando en primer lugar bienes raíces comerciales económicamente deprimidos.

Toledo se encuentra en una zona estratégica por su fácil acceso a Chicago, Detroit, Cleveland, Pittsburgh e Indianápolis. Por esto es considerada una “región de logística de cinco estrellas”. Una de las empresas chinas ya ha anunciado la construcción de una ’China city’ no lejos de Toledo.

China juega a lo grande

Los chinos compran bienes inmobiliarios no sólo en pequeñas ciudades, sino también en las principales urbes de EE.UU. incluyendo Nueva York. Además de las propiedades, han adquirido varias compañías, bancos y tierras ricas en recursos naturales.

Por ejemplo, China Dalian Wanda Group compró recientemente la cadena de cines AMC Entertainment por 2.600 millones de dólares.

Según un informe reciente de The New York Times los inversores chinos también están comprando apartamentos de lujo y planean gastar cientos de millones de dólares en proyectos comerciales y residenciales, como Atlantic Yards en Brooklyn. Las empresas chinas ya alquilan oficinas en el Empire State Building y el nuevo World Trade Center.

http://www.voltairenet.org/La-deuda-de-EE-UU-se-dispara-a

Tags: , , , , ,