Archivo para Abril, 2012

Gargantúa

Pantagruélica. Represa Las Tres Gargantas, sobre el río Yangtzé, Yichang, Hubei, China.

“Es necesario frenar la contaminación del agua en los cursos medio y bajo del río Yangtsé, que afecta a ocho provincias, en un área de 633 mil kilómetros cuadrados, que es también la de mayor densidad demográfica de la nación, lo que se traduce en una significativa presión ambiental”, dice un informe del Ejecutivo encabezado por el primer ministro Wen Jiabao.

Adiós a la China barata

José / Ignacio / Rufino |
diariodesevilla.es, 29.04.12

La abuela de un amigo, tras un viaje a Jerusalén con un grupo de creyentes metiditos en edad, respondía a quienes le preguntaban por la experiencia con la misma frase: “Tierra Santa hay que ir a verla con los ojos de la fe“, lo que podría interpretarse como que se había dado un cansino atracón de pedregales y otros lugares repletos de simbolismo, pero también exigentes de imaginación, predisposición y sugestión.

Por eso, a quienes -maliciosos- te echan en cara que opines de países que no has visitado, cabe replicarles que, habiendo internet, e incluso antes de haberla, viajar a los sitios por un tiempo limitado y con un paquete turístico más bien confunde que ilustra.

No digamos si el destino es un país de millones de habitantes distribuidos de forma muy poco uniforme en miles y miles de kilómetros cuadrados.

Con otros ojos de otra fe -la de las buenas publicaciones-, cabe decir que a China la conoceréis por sus obras.

Es osado hablar de “los chinos” como paradigma de nada, por mucho que quien lo haga sea el exitoso presidente de Mercadona: los chinos son también cada uno de su padre y de su madre, y ni siquiera el tópico del hacendoso incansable será de recibo a medio plazo.

Un servidor no planea visitar China en lo que le reste de vida, pero es pretencioso negar la existencia y la influencia de lo que más existe e influye en la Tierra. Un planeta cada vez más chino.

Esta semana, la revista The Economist -a la que tanta fe tenemos por sus obras- nos informa de que la China barata puede ser cosa del pasado casi a la voz de ya. La vertiginosa aceleración del ciclo chino hacia el primer puesto de la economía mundial y el comienzo de su declive es, en realidad, una sesuda y documentada propuesta de Shaun Rein (The End of Cheap China: Economic and Cultural Trends that will Disrupt the World).

Como esta sección da para una pincelada, démosla. La tesis del ensayo es que China no va a vender barato mucho más tiempo. Las razones hay que encontrarlas en que allí empiezan a notarse síntomas de sana decadencia: impuestos, costes crecientes por regulación medioambiental y laboral, burbujas inmobiliarias que encarecen el suelo… y crecientes salarios.

Ah, amigo: el comucapitalismo nos ha pillado con el carrito del helado. Millones, miles de millones de chinos occidentalizados tras hacer valer la productividad implacablemente dirigida y la ley de sus grandes números. El planeta peta. Quizá la locura ésa del turismo espacial sea la antesala de irse a vivir a Marte o a sitios peores de la galaxia, como en aquella película de Schwarzenegger. ¿Cuestión de fe? Puede. Pero eso, Dios mediante, yo me lo voy a perder.

Espacial

Modelo de representación de basura espacial vista desde una órbita geosincrónica. La basura ubicada en órbita geosincrónica se ve en el patrón de anillo, mientras que la basura más próxima corresponde al espacio cercano de la Tierra. Crédito: NASA.

El 40 por ciento de la basura espacial es producida por China, según la Agencia Espacial Federal Roscosmos de Rusia. De acuerdo a la NASA, cerca de 15.550 naves ‘muertas’, secciones de cohetes, cohetes de secciones superiores y sus partes están orbitando alrededor de la Tierra.

http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/1245509/adios/la/china/barata.html

http://diario.latercera.com/2011/05/21/01/contenido/mundo/8-69786-9-china-admite-por-primera-vez-el-dano-ambiental-que-causa-la-represa-mas-grande.shtml

http://es.paperblog.com/china-lider-en-contaminacion-espacial-222921/

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Panda, oso, from fondos10.net

Panda, oso, from fondos10.net

Irrupción de los bancos chinos en América Latina: ¿oso panda o dragón?

Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada
rebelion.org, 26.04.12

Mi próximo libro por salir, Irrupción de China en Latinoamérica: ¿oso panda o dragón?, de enfoque multidimensional, concede un lugar apropiado a las geofinanzas sin caer en el vulgar reduccionismo mercantilista (muy socorrido en nuestro medio).

El muy sesgado Diálogo interamericano (AID, por sus siglas en inglés), con sede en Washington y de corte neoliberal, publicó la penetración de la banca china en América Latina (AL) y el Caribe, cuyo autor principal es Kevin Gallagher (ver Bajo la Lupa, 11/4/12: “Los nuevos bancos en la ciudad: las finanzas chinas en AL”).

El presidente de AID es Michael Shifter, miembro del influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés); forman parte de su consejo directivo Ernesto Zedillo y el descalificado historicida Francis Fukuyama, con una pléyade de connotados entreguistas de lo ajeno entre sus miembros.

Los bancos chinos representan la “mayor tajada de ganancias bancarias globales”: 21 por ciento del total global (The Banker, 1/7/11).

Según Banksdaily.com (2011), basado en “capitalización de mercado”, cuatro bancos chinos aparecen en los 10 primeros sitios globales: Industrial Comercial Bank of China (ICBC: lugar uno), China Construction Bank (CCB: dos), Agricultural Bank of China (cinco) y Bank of China (BOC: siete).

Hoy las geofinanzas son primordialmente asiáticas: seis principales bancos chinos cuentan con una “capitalización de mercado” de 801 mil millones de dólares y superan a los seis más grandes de Estados Unidos con 569 mil millones de dólares (Banksdaily.com, 20/1/12).

Gallagher, de AID –con patente sinofobia y latinofobia, sumada a una exagerada anglofilia–, ya había escrito hace dos años el libro El dragón en la recámara: China y el futuro de la industrialización de AL, en el que es muy crítico del modelo mercantilista de México, victimizado por el neoliberal “Consenso de Washington”, donde contrasta el desplome de la competitividad de México en la economía mundial frente al ascenso de China.

A juicio de Gallagher, las “dos tendencias gemelas (sic) de pérdida de competitividad en la manufactura y la revitalización de la producción de materias primas amenazan la industrialización y la perspectiva de largo plazo de AL” por carecer de innovación tecnológica, lo cual es correcto en la patética situación del “México neoliberal”, pero erróneo en el caso de Brasil.

Gallagher resume su propio reporte (ase.tufts.edu/gdae/Pubs/rp/Gallagher ChineseFinanceLatinAmerica.pdf) y aduce que “desde 2005 China ha otorgado empréstitos por más de 75 mil millones de dólares a AL“: solamente sus empréstitos por 37 mil millones de dólares en 2010 “fueron mayores a los préstamos conjuntos del Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el US Ex-Im”. ¡Vaya dato!

El Banco de Exportaciones-Importaciones de China “ofrece menores tasas de interés que su homólogo de EU”, lo cual es aprovechado por Argentina, Ecuador y Venezuela, que padecen el ostracismo y exorcismo financieristas del G-7.

Expone que los bancos occidentales y chinos “no se traslapan significativamente en AL debido a que otorgan diferentes (sic) empréstitos en volumen a diferentes (sic) sectores en diferentes (sic) países”, cuando los “bancos chinos se han enfocado en préstamos basados en recursos naturales y en los sectores de infraestructura”. ¡Obvio!: la banca israelí-anglosajona es financierista especulativa, mientras la banca china es más economicista, centrada en trueques de materias primas por créditos blandos.

Asevera que los “bancos chinos no imponen condiciones políticas a los gobiernos, pero requieren compras de equipamiento y algunas veces acuerdos para venta de petróleo“, cuando los “términos financieros de los acuerdos para la venta de petróleo parecen ser mejores para los sudamericanos (¡supersic!)” ¡Que conste la semántica división geopolítica entre Sudamérica (sic) y AL, después de la deserción latinofóbica del “México neoliberal”!

Por cierto, CDB es uno de los tres bancos de “política pública” de China, responsable de magnos proyectos de infraestructura, y su tarea consiste en el “desarrollo del sistema económico del mercado socialista”. ¡Al revés de Banobras, uno de cuyos directores fue Calderón!

Gallagher aduce en forma controvertida que los préstamos del Chinese Development Bank (CDB) “se realizan en términos más estrictos (sic) que los del BM”. De dudarse: ¡no puede haber mayor emasculación financiera que la del BM! Arguye que los “requerimientos ambientales de China no se comparan con los de su contraparte occidental”. De milagro no inventó una correlación artificial entre empréstitos y “derechos humanos”.

Gallagher estima que del total de los préstamos chinos a AL, 82 por ciento son de CDB, 12 por ciento de banco China Ex–Im, y 6 por ciento de ICBC.

A mi juicio, la banca de los BRICS llena el vacío del insolvente G-7 cuando EU y Canadá rehusaron insólitamente refinanciar al FMI (lo contrario del “México neoliberal”, que regaló 14 mil millones de dólares).

Gallagher explaya que “los préstamos a AL no vienen aparejados de las condicionantes de las instituciones financieras internacionales y de Occidente”, por lo que “pueden obtener mayor financiamiento para sus proyectos industriales y de infraestructura que buscan mejorar su desarrollo de largo plazo en lugar de las modas (¡supersic!) del desarrollo occidental”. ¡Sin duda!

Fustiga que “AL paga un alto premio por los préstamos de China”, ya que la “mayoría de los empréstitos chinos por petróleo están vinculados a precio de mercado y no a su volumen” cuando, además, el “costo del financiamiento chino está vinculado a colaborar con las empresas y contratistas chinos”. ¿No es lo que ha hecho “Occidente” desde 1492?

Los mayores empréstitos de China en el periodo 2005-11 van dirigidos en primer lugar a Venezuela, por 38 mil 500 millones de dólares (¡petróleo manda!); Brasil, 11 mil 731 millones de dólares (segundo: prácticamente todo a Petrobras: 10 mil millones); Argentina (tercero: 10 mil millones para su sistema ferroviario) y Ecuador (cuarto: 6 mil 304 millones de dólares, ¡hidrocarburos hablan!)

Resalta la soledad geofinanciera de la sinofobia del “México neoliberal” (exacerbada en la etapa entreguista del PAN), con unos raquíticos mil millones de dólares.

Lo interesante radica en que los empréstitos de los bancos chinos a AL se dispararon en forma exponencial a partir de 2007. Ya para 2010 China aportaba 37 mil millones de dólares frente a 14 mil millones del BM, 12 mil millones del BID y mil millones de dólares del US Ex–Im. ¡En solamente tres años las finanzas chinas en AL pasaron de mil millones de dólares a un acumulado de 75 mil millones!

Según The Financial Times (17/1/11), AL constituye hoy la mayor porción de los créditos chinos en el extranjero (¡supersic!): “del total de préstamos chinos durante 2009-2010 por 110 mil millones de dólares, más de la mitad fueron otorgados a AL, cuyas 2/3 partes fueron en forma de préstamos por petróleo (¡supersic!)”

Los propagandistas de los multimedia israelí anglosajones, así como sus instrumentos académicos muy sesgados, como AID –obscenamente sinófobo y latinófobo–, pretenden colocar a las inversiones chinas y sus financiamientos en AL con el rostro del dragón. De los propios países de AL dependerá que su rostro se parezca más al oso panda. No hay que repetir los mismos errores.

http://www.jornada.unam.mx/2012/04/25/opinion/022o1pol

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=148622&titular=irrupci%F3n-de-los-bancos-chinos-en-am%E9rica-latina:-%BFoso-panda-o-drag%F3n?-

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Antigua PC (o Mac): la computadora o el mecanismo de Anticitera.

Antigua PC (o Mac): la computadora o el mecanismo de Anticitera.

La computadora de Anticitera

Por Yuri
lapizarradeyuri.com, 05.03.11

Agradecimiento: Escrito con la inestimable cooperación del Dr. Tony Freeth,
secretario del Antikythera Mechanism Research Project. Donde se indique, las imágenes son propiedad del AMRP o de Images First. Thank you very much again, Dr. Freeth!

Hace más de dos mil años, alguien creó un objeto absolutamente extraordinario. Pasarían catorce siglos de oscuridad hasta que volviera a verse algo parecido sobre la faz de la Tierra.

Faltaban unas seis u ocho décadas para el año cero que no fue cuando un buque de tecnología romana y unas trescientas toneladas de desplazamiento se hizo a la mar en el Mediterráneo Oriental. No sabemos realmente quién era su armador, ni el puerto de donde partió, ni a dónde se dirigía, ni en qué fecha exacta lo hizo, ni quiénes navegaban en él. Pero se hundió en la posición 35° 53? norte 23° 18? este, a poca distancia de un cabo septentrional de la isla de Anticitera (o Antiquitera), entonces llamada Aigilia u Ogylos y hoy en día parte de la Grecia contemporánea.

Esta isla, donde se encuentra el antiguo puerto de Pótamos Aigilii, era por aquel entonces un refugio de piratas a quienes hacía la guerra la Rodas aliada de Roma; quizá el mercante había sido capturado. Otra posibilidad es que simplemente, sobrecargado como iba, se hundiera de viejo: la madera de olmo con que fue construido ha sido datada mediante radiocarbono entre el 177 y el 263 aC, o sea que el barco (o su maderamen, que se solía reutilizar) contaba al menos noventa años de antigüedad y puede que hasta dos siglos. O cualquier otra cosa. Han pasado dos mil y pico años; vete tú a saber qué viento se lo llevó.

En octubre de 1900, casi veinte siglos después, un grupo de recolectores de esponjas al mando del capitán Dimitrios Kondos andaba faenando en el lugar mientras esperaban a que se disipara una fuerte tormenta que se interponía en su regreso a casa. Uno de los buceadores, Elías Stadiatos, regresó de su inmersión hablando despavorido sobre cuerpos de hombres y animales pudriéndose en el fondo.

Pensando que Elías deliraba por sufrir borrachera de las profundidades, el capitán Kondos bajó a comprobarlo. Así hallaron el pecio, o lo que quedaba de él, a unos sesenta metros de profundidad. Contenía ánforas, estatuas de mármol y cobre, cerámica grecorromana y una diversidad de utensilios corrientes en los buques del último siglo antes de nuestra era. Basándose en los restos encontrados, incluyendo algunas monedas pergamenses del 86 – 67 y efesias atribuidas al periodo 70 – 60, los arqueólogos concluyen que el naufragio tuvo que suceder entre el 85 y el 60 aC. Si fuera anterior, estas monedas no deberían estar presentes; si fuera posterior, habría objetos más tardíos con toda probabilidad.

Algunos historiadores creen que pudo tratarse de uno de los barcos que transportaban a Roma el botín obtenido por Sila durante la Primera Guerra Mitridática; al parecer hay un texto de Luciano de Samosata, dos siglos y medio posterior, que menciona la pérdida de uno de estos navíos. Obviamente, esto no pasa de ser un tiro lejano. No es sólo el tiempo transcurrido entre el suceso y el comentario de Luciano: es que el Mediterráneo Oriental es uno de los primeros mares de la civilización y el paso entre Citera, Anticitera y Creta ha sido surcado por incontables navíos desde tiempos muy antiguos.

Antes de que llegaran las tecnologías de navegación modernas, muchos de ellos naufragaban por mil motivos diferentes; aún sigue ocurriendo de vez en cuando, aunque muchísimo menos. Pero durante milenios, las costas mediterráneas han estado plagadas de viudas espectrales mirando eternamente al mar, a la espera de sus incontables esposos e hijos perdidos que no volvieron jamás.

La costa frente a la que se produjo el naufragio de Anticitera hace unos 2.100 años, en la actualidad. Foto: Mellis.

Mapa clásico del naufragio de Anticitera, sucedido alrededor del 85 - 60 aC en los pasos entre el mar Crético y el Jónico. Se encuentra en el corazón de las rutas marítimas entre el mundo griego y el romano, muy frecuentadas entonces y ahora. Se supone que el buque, viejo y sobrecargado, podría haber estado haciendo el recorrido de Atenas o Pérgamo a Roma; en realidad, no se sabe a ciencia cierta.

La carga del barco hundido estaba fundamentalmente compuesta por copias de estatuas y otras que parecen ser más originales, entre las que se encuentra la cabeza del filósofo, la representación de un niño, el efebo de Anticitera, un lanzador de disco, un Hércules, un toro de mármol y una lira de bronce. Eran artículos probablemente valiosos (también) en su tiempo, por lo que muchos piensan que se trataba de una especie de barco del tesoro; choca entonces que eligieran un navío tan viejuno para el transporte.

Otros sugieren que podía tratarse de una carga comercial relativamente corriente en un periodo de gran esplendor, desplazada en uno más de los barcos que surcaban aquellos mares, aunque la carga parece más importante que eso. E incluso un buque capturado por los piratas donde se hubiese reunido el botín obtenido en varios navíos. De nuevo, todo es posible, o cualquier otra cosa; simplemente hace demasiado tiempo y la memoria se ha perdido.

Sin embargo, entre los restos sumergidos se encontró también algo distinto. Algo francamente extraño. Estaba tan deteriorado por tanto tiempo bajo el mar que al principio no hizo más que levantar alguna ceja, empezando por la de su descubridor, el arqueólogo Valerios Stais (1902). Lo que Valerios recuperó del fondo, murmurando aquello de “¡qué curioso…!”, era una especie de mecanismo construido en bronce y compuesto por treinta engranajes.

El bronce fue el primer gran metal de la civilización, una aleación de cobre con estaño menos dura pero también menos quebradiza que el hierro; al quedar expuesto a la intemperie sólo se oxida en una capa de su superficie y así es capaz de resistir la corrosión (incluyendo la marina) incluso mejor que los aceros sencillos. Si hubiera sido fabricado con hierro, se habría desvanecido en las sombras del Mediterráneo y de la historia mucho tiempo atrás.

Durante las siguientes décadas, se recuperaron un total de ochenta y tres fragmentos correspondientes a este objeto (82 según otras fuentes). Cabe dividirlos en una pieza central o mecanismo principal, cinco o seis secundarias y el resto terciarias, muchas de ellas poco más que esquirlas. Si quisieras verlo en persona, se conserva actualmente en la Colección del Bronce del Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

El conjunto mide treinta centímetros de alto, quince de largo y siete y medio de profundidad. Estaba dispuesto originalmente en una caja de madera de unos 34 x 18 x 9 cm, con puertas o tapas delanteras y traseras, así como inscripciones cubriendo la mayor parte del mecanismo. La caja y los paneles anterior y posterior quedaron aplastados por los restos del naufragio que tenían encima, y probablemente el mecanismo en sí se rompió también por este motivo, pero las inserciones calcáreas protegieron los restos durante todo este tiempo.

La pieza que suele concentrar todo el interés, lógicamente, es el mecanismo principal que conserva veintisiete de los treinta engranajes; pero todas resultan esenciales para comprenderlo. De manera muy notable, en algunas de las secundarias se hallan inscritos unos tres mil caracteres griegos habitualmente denominados el manual de instrucciones; se estima que en el objeto completo había de diez a veinte mil.

En otros fragmentos se observan finísimas marcaciones angulares milimétricas correspondientes a alguna clase de instrumento geométrico. Y todas ellas son testigos enigmáticos de un instante asombroso de la Antigüedad en el que alguien fue capaz de crear una sofisticada máquina cuyo grado de complejidad y perfección mecánica no surgiría otra vez hasta el siglo XIV europeo, mil cuatrocientos puñeteros años después. Su grado de miniaturización es aún más asombroso: pocas veces se vuelve a ver hasta la Edad Moderna. Observa esta belleza y recuerda que estamos hablando de un objeto anterior a nuestra era.

Así, no es extraño –y hasta se me antoja disculpable, aunque sólo sea por una vez– que los magufillos le añadan su dosis habitual de exageraciones y lo consideren un oopart creado por extraterrestres o atlantes o viajeros en el tiempo o cosas así. Nosotros, en cambio, intentaremos una aproximación más científica e histórica: no es preciso irse al mundillo de los enigmas a saldo para valorar en su justa medida un objeto verdaderamente enigmático, verdaderamente asombroso y verdaderamente extraordinario como el mecanismo de Anticitera.

En la opinión de éste que te escribe, nos encontramos ante el objeto más portentoso de la Antigüedad, una manifestación suprema del conocimiento perdido con la destrucción de las grandes bibliotecas del pasado. Como, por ejemplo, la Biblioteca de Alejandría.

La verdad es que visto así y después de tirarse dos mil años bajo el agua, no parece gran cosa. Es raro, ¿verdad? Ahora, vamos a hacerle una radiografía para empezar a comprender lo que se oculta en su interior.

O mejor aún, un escáner de rayos X:

Foto: El interior del mecanismo de Anticitera (fragmento A) por CT de rayos-X.

El interior del mecanismo de Anticitera (fragmento A) por CT de rayos-X. Cuatro "cortes" o "lonchas" del interior del mecanismo de Anticitera (fragmento A) obtenidos mediante tomografía computerizada de rayos X para el AMRP. © 2005 Antikythera Mechanism Research Project.

Sí. Es lo que parece: un complejo mecanismo de relojería, creado 1.200 años antes de que se desarrollaran los primeros relojes puramente mecánicos en Al-Ándalus. Sólo hay un pequeño problema: el mecanismo de Anticitera es mucho, muchísimo más que un simple reloj. Vamos allá.

El objeto

Aunque el mecanismo de Anticitera conserva treinta de sus engranajes (27 en el mecanismo principal del fragmento A y tres en los fragmentos B, C y D), los especialistas coinciden en que para tener sentido mecánico debía contar al menos treinta y cuatro y posiblemente treinta y cinco; los últimos cuatro o cinco se habrían perdido a consecuencia del naufragio y el tiempo.

Algunos autores elevan la cifra, proponiendo mecanismos más complejos aún, hasta un máximo de setenta y dos. Están dispuestos en trenes compuestos; durante un tiempo se pensó incluso que podía contener engranajes diferenciales (como en los analizadores diferenciales) para calcular las fases de la luna, aunque parece que esta hipótesis ha sido descartada por innecesaria y actualmente se considera incorrecta. Todos los dientes de los engranajes son triángulos equiláteros.

Esquema del mecanismo de Anticitera. Estructura del mecanismo de Anticitera en vista lateral (sección). Las partes indicadas en color rojo no se han encontrado y son por tanto hipotéticas. © 2008 Tony Freeth, Images First Ltd; traducción de La Pizarra de Yuri.

Esquema del mecanismo de Anticitera. Estructura del mecanismo de Anticitera en vista lateral (sección). Las partes indicadas en color rojo no se han encontrado y son por tanto hipotéticas. © 2008 Tony Freeth, Images First Ltd; traducción de La Pizarra de Yuri.

Reconstrucción por ordenador, en vista anterior y posterior, del mecanismo de Anticitera completo en su caja, sin las puertas que lo cerraban y sólo con los textos recuperados.© 2008 Tony Freeth, Images First Ltd.

Reconstrucción por ordenador, en vista anterior y posterior, del mecanismo de Anticitera completo en su caja, sin las puertas que lo cerraban y sólo con los textos recuperados.© 2008 Tony Freeth, Images First Ltd.

Esquema general del mecanismo de Anticitera en vista superior. © 2008 Tony Freeth, Images First Ltd.

El propósito primario del mecanismo era mostrar diversos datos de índole astronómica en una serie de diales circulares o esferas (en el sentido relojero) situadas en la cara frontal y posterior, referidos a una fecha. Esta fecha se indicaba haciendo girar una manivela lateral, hoy perdida; la pieza con el orificio para introducirla se conserva. Había una esfera principal en la parte delantera y dos en la trasera, con otras más pequeñas en su interior.

La esfera frontal presenta dos escalas concéntricas. La exterior está indicada con los 365 días del calendario egipcio, basado en el ciclo sótico, que podía moverse para compensar el día bisiesto cada cuatro años. Cabe reseñar que el primer calendario grecorromano con años bisiestos, el juliano, no se instituyó hasta el 46 aC (aunque hubo un intento previo en Egipto, con el Decreto de Canopus, en el 238 aC; pero no tuvo éxito). El mecanismo de Anticitera precedería, pues, a este adelanto en varias décadas y puede que hasta un siglo.

Dentro de esta primera escala en la esfera frontal, hay otra marcada con los signos griegos del zodíaco clásico y dividida en grados. En esta esfera frontal había al menos tres agujas, una para indicar la fecha seleccionada y otra para indicar la posición del Sol y la Luna respecto a los signos zodiacales helénicos. El indicador lunar está compensado para reflejar las irregularidades conocidas de la órbita de nuestro satélite; se supone que el solar tendría algún sistema parecido, pero si existió, ha desaparecido. En esta misma esfera frontal hay un indicador más para mostrar las fases de la Luna.

En las inscripciones en griego se hallan varias referencias sobre Venus y Marte, lo que ha conducido a algunos autores a afirmar que el mecanismo contendría una sección adicional –hoy perdida– para indicar la posición de estos astros e incluso de todos los cinco planetas que conocían los griegos mediante trenes sucesivos hasta un total de 72 engranajes. Conservarse, sólo se conserva un engranaje adicional de utilidad desconocida, desconectado de los demás; por ello, cabe considerar especulativa esta posibilidad.

La esfera frontal contiene también un parapegma, precursor de los almanaques modernos, que indicaba la salida y el ocultamiento de varias estrellas específicas indicadas mediante iniciales en griego. Parece haber referencias cruzadas a este respecto en las inscripciones grabadas por toda la máquina.

Esquema general del mecanismo de Anticitera en vista superior. © 2008 Tony Freeth, Images First Ltd.

Esquema general del mecanismo de Anticitera en vista superior. © 2008 Tony Freeth, Images First Ltd.

Por la cara posterior tenía dos esferas en vez de una, llamadas “alta” y “baja”. La alta tiene forma de espiral, con 47 marcas en cada vuelta hasta totalizar los 235 meses del ciclo metónico.  El ciclo metónico de 6.940 días, que se estudió en Babilonia y constituye la base del posterior calendario hebreo, es una aproximación bastante exacta al múltiplo común de los ciclos del sol y de la luna: equivale más o menos a 19 años tropicales y 235 meses sinódicos a la vez.

Metón el Ateniense observó este fenómeno ya en el siglo V aC –de ahí su nombre– e incluso describió una fórmula correcta para corregir la pequeña diferencia entre ambos, con lo que el mecanismo de Anticitera permite esta corrección. Sobre esta base, se pueden crear y ajustar calendarios lunisolares con gran facilidad. Dicho de otra manera: en un tiempo en que la mayoría del mundo aún estaba prácticamente en el Neolítico, con un mecanismo de Anticitera tú podías llegar a cualquier sitio y levantar un calendario en cuestión de horas.

La esfera posterior baja está también dispuesta en forma espiral, con 223 divisiones para mostrar los meses del ciclo de Saros, originado en la cultura caldea. El ciclo de Saros es excepcionalmente interesante, pues equivale al tiempo transcurrido entre dos momentos en que el Sol y la Luna se encuentran en parecida posición con respecto a la Tierra, y por tanto entre ocurrencias del mismo eclipse. En combinación con el metónico, permite predecir los eclipses con bastante exactitud.

Esta esfera posterior baja contiene además una aguja más pequeña que indica el exeligmos o triple Saros de 54 años, para corregir las imprecisiones del ciclo de Saros, dado que éste no es un número entero exacto sino que consta de 6.585 días y un tercio. Recientemente (2008), se ha descubierto también una esfera menor adicional que parece corresponder al ciclo calípico de 76 años, dividida en cuatro secciones con los nombres de los cuatro juegos panhelénicos (incluida la Olimpiada) más otros dos de menor importancia; uno de ellos permanece sin descifrar.

Así, el mecanismo de Anticitera resulta ser un pasmoso computador analógico, un autómata de la Antigüedad, que suma y aplica los conocimientos de toda la media luna donde se originó la civilización occidental (Grecia, Egipto, Levante, Mesopotamia). Esa es la clase de conocimiento desaparecido que se encontraba en lugares como la Biblioteca de Alejandría.

Quien llevara consigo un mecanismo de Anticitera, estaba perfectamente ubicado en el tiempo con respecto al Sol, la Luna y las estrellas. Podía predecir las épocas de siembra y cosecha, los eclipses, las estaciones, practicar las formas de adivinación antigua (sí, lo que quieras, pero en aquella época era muy importante), todo.

El mecanismo de Anticitera es un instrumento protocientífico avanzado, la herramienta perfecta para un astrólogo, un astrónomo, un astrofísico de la Antigüedad, como no volvió a ser posible hasta milenio y medio después. Con ese nivel de miniaturización, más aún. Y es único en el mundo: no se conoce ninguno más ni nada siquiera parecido. Ciertamente, no resulta nada raro que algunos lo consideren uno de esos oopart.

El contexto

Pero el mecanismo de Anticitera no es un oopart, por dos motivos. Primero, porque nadie ha encontrado jamás un oopart verdadero (¡ojalá!), y este no es una excepción. El segundo, y más importante, porque cuadra con la ciencia y la tecnología de más alto nivel disponible en el periodo, y además existen escritos de aquella época que se refieren a esta clase de aparatos.

Por ejemplo, el contemporáneo Cicerón (106 – 43 aC) habla en su De re publica sobre dos dispositivos creados por por Arquímedes (287 – 212 aC) que parecen alguna especie de planetario de mesa por engranajes capaz de representar posiciones astronómicas y realizar predicciones en base a las mismas. Las máquinas de Ctesibio de Alejandría (285-222 aC) o Filón de Bizancio (280-220 aC) que culminarían en tiempos de Herón de Alejandría (10-70 dC) nos evocan una memoria casi perdida de objetos alimentados por medios mecánicos, neumáticos, hidráulicos e incluso a vapor; sistemas de cálculo analógico basados en el recuento de pasos de engranajes simples y compuestos; y toda una serie de autómatas elementales, entre muchas cosas más.

Reconstrucción de las inscripciones en el mecanismo de Anticitera, a partir de las imágenes obtenidas por tomografía de rayos X. Imagen: © 2005 Antikythera Mechanism Research Project.

Reconstrucción de las inscripciones en el mecanismo de Anticitera, a partir de las imágenes obtenidas por tomografía de rayos X. Imagen: © 2005 Antikythera Mechanism Research Project.

Hizo falta un avanzado nivel teórico para concebir una máquina así. Pero también estaba disponible por aquel entonces, si bien vendría a equivaler al nivel de la física teórica que se encuentra hoy en día detrás de instrumentos como el LHC. Las partes más difíciles y complejas son el ciclo metónico y el calípico que eran bien conocidos en el periodo e incluso antes, procedentes de las culturas mesopotámicas.

Se desarrollaron tras los tiempos de Hiparco de Nicea, más de un siglo tras Eratóstenes de Cirene o Aristarco de Samos; y mucho después que Pitágoras y Eudoxo de Cnidos. A principios del siglo I aC, las culturas del Mediterráneo Oriental y la helénica en particular sabían del movimiento cíclico de los astros, incluyendo la precesión de los equinoccios; conocían que era posible calcularlo matemáticamente; y eran capaces de construir mecanismos para hacerlo.

Así pues, el mecanismo de Anticitera está contextualizado en su periodo histórico y no contiene nada ni está sustentado en nada que no supieran los griegos antiguos. Por tanto, no estamos ante el habitual misterio barato de pacotilla, sino ante un instrumento científico de muy alta tecnología y extrema precisión, el equivalente clásico a una nave de espacio profundo en un tiempo donde tales preocupaciones eran aún más raras que en la actualidad.

De hecho, por el momento no se ha encontrado ninguno más. Existen indicios muy fuertes para pensar que hubo más, aunque sólo sea porque su grado de desarrollo y acabado hace muy difícil pensar que se tratara del primer intento de construir un dispositivo así. Pero, muy lamentablemente, estos otros objetos se han disuelto en el tiempo. Los tristes restos del mecanismo de Anticitera parecen ser el superviviente único de un tiempo perdido, cuya singularidad va a la par con su sofisticación y extrañeza.

Alguien, viéndolo, podría decir: “¡pero si es sólo como un reloj viejo!”. Y sí, pero es algo muy parecido a un reloj mecánico moderno creado un milenio y medio antes de que aprendiéramos a hacer relojes mecánicos modernos. Ni el astrolabio mecánico de Al Biruni (aprox. 1000 dC), ni el reloj automático programable de Al Jazarí (también inventor del cigüeñal, aprox. 1200 dC), ni el reloj medieval de Wallingford fueron tan complejos y ni remotamente tan compactos.

Hay que irse al reloj de De’Dondi (siglo XIV dC) para encontrar mecanismos tan complejos y prácticamente a la Edad Moderna para que sean al mismo tan pequeños y compactos. Es casi como si detectáramos ahora mismo, en una órbita alrededor del Sol, una nave espacial lanzada por los sinosudistas o alguien así el año en que nació Mahoma.

La interpretación

La interpretación práctica del mecanismo de Anticitera es extrema, extrema, extremadamente difícil porque, para empezar, ni sabemos de dónde salió, ni quién lo utilizaba, y no existe ninguna otra pieza ni remotamente parecida en el mundo entero para comparar.

El hecho de haberlo hallado en un naufragio, perdido en tránsito, complica aún más las cosas porque no permite conocer el lugar en que se usaba habitualmente; a menos que se empleara como parte del equipo de navegación de a bordo (cosa poco probable: difícilmente un marino de su tiempo le habría hallado alguna utilidad inmediata) o fuera transportado por un pasajero en alguna clase de viaje de investigación (ve y pregunta a qué se dedicaban los ocupantes de un oscuro navío hundido dos mil cien años atrás…).

El llamado manual de instrucciones, grabado por todas partes en griego con pintas de koiné, no acaba de aportar luz al respecto. No es un verdadero manual de instrucciones en el sentido actual del término, sino más bien unos apéndices de referencia, dando por sentado que el usuario sabe para qué sirve la máquina y cómo utilizarla. Tiene toda la lógica: este objeto sólo tiene sentido en manos de un científico que lo entendiera o, como rareza, en el tesoro de un rey.

El idioma en el que está escrito, más allá de vincularlo genéricamente a la cultura helénica, tampoco proporciona ningún dato en particular: el griego koiné era el “inglés” de su tiempo, una lingua franca de uso en todo el Mediterráneo, que aparece en objetos tan dispares como la piedra de Rosetta (Egipto, 196 aC) o el Nuevo Testamento (Asia Menor, aprox. 125 – 250 dC).

En todo caso, sin duda, se trata de un instumento científico-técnico portátil para la realización de cálculos astronómicos o astrofísicos elementales desarrollado en el contexto de la civilización grecorromana oriental en torno a principios del siglo I aC. Es un autómata, seguramente no-programable de ninguna manera práctica, construido en bronce y madera, con sistemas de cálculo, representación y alimentación basados en la ingeniería mecánica. Incluye tablas de operación y referencia. Entendido como máquina calculadora o computadora, estamos ante un ordenador analógico de la Antigüedad, creado a partir de los conocimientos teóricos más avanzados disponibles en el periodo.

Desde las profundidades del tiempo y el mar, silencioso en sus expositores del Museo Arqueológico Nacional de Atenas, el mecanismo de Anticitera aún guarda muchos misterios de los de verdad y un mensaje inquietante para nosotros. Contiene una advertencia. Nos dice que el progreso no está garantizado. Nos recuerda que las sociedades pueden retroceder, como sucedió: mil años largos, oiga, hasta que alguien volviera a hacer algo parecido.

Las sociedades que dejan de aspirar a la libertad de pensamiento, que renuncian al avance de la ciencia, de las artes y de las ideas, que se acomodan o refugian en sus valores tradicionales (que a menudo no lo son tanto) y en los cantos de sirena de la superstición… se estancan, retroceden y retrocederán.

Entre el mecanismo de Anticitera y el reloj de De’Dondi, su inmediato sucesor, hubo 1.400 años de tinieblas. Si el modelo de civilización que creó esta computadora de la Antigüedad hubiera podido seguir adelante, ¿por dónde andaríamos hoy, ya?

PD: Se había comentado que la palabra “ISPANIA” aparecía en el mecanismo de Anticitera. El Dr. Freeth, del Antikythera Mechanism Research Project, me confirma que se trató de un error de interpretación y este nombre no se halla en el dispositivo.

Con diversidad de links, esta publicación puede leerse en http://www.lapizarradeyuri.com/2011/03/05/el-mecanismo-de-anticitera/

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Antigua lata de grasa lubricante YPF. Desde mercadolibre.com.ar, of course.

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YPF: “La reprivatización ha comenzado”

Por Marcelo Ramal
Especial para argenpress.info, 26.04.12

Los diarios oficialistas caracterizan la seguidilla de reuniones de los interventores de YPF con petroleras internacionales, como una verdadera “maratón” -o un “casting de inversores” (Página/12). Estas tratativas demuestran cuán lejos están los K de una estatización petrolera o de una ‘recuperación de soberanía’.

La saga comenzó con el viaje de Julio de Vido a Brasil, para interesar a Petrobras, a la que prometió la devolución de la concesión que le había retirado el gobernador Sapag en ‘asociaciones’ de exploración de Argentina. La ronda continuó con la francesa Total; las norteamericanas Exxon, Chevron, Phillips Conoco; la china Sinopec y otras firmas de carácter local. Uno de los enemigos de la “expropiación”, el diario La Nación, sacó sus conclusiones: “No bien pasó a manos del sector público, YPF comenzó a ser reprivatizada” (23/4).

Es cada vez más claro que la expropiación parcial a Repsol sólo ha sido la puerta de entrada para una reasignación de negocios entre monopolios petroleros. Mientras tanto, el gobierno se sirve de la caja de YPF para continuar financiando las importaciones de combustibles y los subsidios a la energía.

Una de las principales facturas es la que paga por el gas importado de Bolivia, a Petrobras y Repsol. En la entrevista con Total, los funcionarios y la empresa acordaron incrementos de producción en función del programa Gas Plus, que el gobierno había derogado hace un par de meses, que reconoce a los pulpos un precio superior al corriente.

En otra reunión, el gobierno prometió “un programa de incremento en el valor del gas que lo vaya acercando a los precios regionales” (Clarín, 25/4). Los precios de Bolivia triplican los valores locales. O sea que la “soberanía petrolera” conjuga una nueva perspectiva de negocios para grupos privados, con un tarifazo.

British Petroleum, interesada en “quedar libre para poder postularse a prospecciones y exploraciones futuras” (AF, 25/4), ha decidido acelerar la resolución de sus pleitos con el grupo Bulgheroni en Pan American Energy. Así ‘leen’ los monopolios petroleros la “expropiación” de YPF.

Esta redistribución de negocios pone de manifiesto la imposibilidad de Repsol para seguir operando YPF, debido a la bancarrota de sus principales accionistas -la Caixa de Cataluña, Sacyr Vallermoso e incluso Pemex. Las dos primeras, atrapadas en la bancarrota hipotecaria y financiera de España, necesitan las utilidades de YPF para sobrevivir -no están capacitadas para desarrollar inversiones petroleras. Ha quedado probado que ha endeudado a la filial argentina para retirar dividendos que duplican las utilidades registradas.

Los K se han quedado con una empresa cargada de deudas que seguramente se verán obligados a renegociar, pero que deberán finalmente pagar. La expropiación integral de YPF sin compensación significaría, por el contrario, el desconocimiento de este pasivo que no representa otra cosa que un vaciamiento.

Para algunos observadores, la expropiación de Repsol se precipitó cuando los K tomaron conocimiento de que la petrolera “española” estaba a punto de ser comprada por la china Sinopec, precisamente por su incapacidad para seguir con el petróleo. La ‘expropiación’ sería funcional a un bloqueo a una mayor presencia de China (que ya opera en PAE) y a una apertura a sus rivales.

La cuestión del petróleo es el punto principal de enfrentamiento entre Obama y China en relación con Irán -de donde viene el 55% del petróleo que importa China. “Hombres del Departamento de Estado norteamericano confirmaron que no todos los sectores del gobierno de Obama eran tan críticos con el proyecto estatizador” (La Nación, 22/4).

Mientras tanto, las ‘sanciones comerciales’ que Repsol y Rajoy han exigido contra Argentina no encontraron eco: el FMI declaró que la disputa era un “asunto bilateral”. Puertas adentro, la cruzada condenatoria no logró quorum en la Unión Industrial: “El avance sobre YPF provoca en las corporaciones más adhesiones que las que se sospechan” (ídem), piensan asociarse a los negocios en danza. Macri ya declaró que mantendría la “empresa mixta”. El ‘establishment’ político y económico de Argentina se ‘fastidia’ por las ‘formas’, pero es plenamente conciente de que la continuidad de Repsol en YPF era inviable.

El “modelo boliviano”, fantasía y realidad

Los interventores propondrían a los grupos privados una nueva modalidad de contratos: a cambio de sus inversiones, las petroleras podrían disponer libremente de una parte del petróleo extraído; la otra porción quedaría en manos de YPF -”sociedad anónima”. Sería el ‘modelo’ de la nacionalización boliviana. Las petroleras podrán certificar su parte de reservas, o sea integrarlas a su capital en Bolsa.

Bolivia sólo destina el 20% de su producción de gas al mercado interno; Argentina necesita el “autoabastecimiento”. De todos modos, Evo Morales viene intentando imponer gasolinazos desde hace dos años, con el argumento de que la diferenciación de precios, entre internos y externos, propicia el contrabando.

La precondición de las “asociaciones” con la nueva YPF será proseguir con el naftazo -que los Kirchner ya habían puesto en marcha en beneficio de Repsol- y avanzar en un aumento sustancial del precio del gas en boca de pozo.

Los interventores han jurado que “no le pagarán a Repsol lo que pide”. Pero ocultan que ya se lo están pagando, al hacerse cargo de las deudas que el pulpo dejó abrochadas, y que alcanzarían los 9.000 millones de dólares. Acaba de revelarse una cláusula por la cual “en caso de que Repsol pierda el control mayoritario, sus acreedores podrán reclamar la totalidad de sus deudas sin esperar los plazos previstos” (Ambito, 24/3).

Ni el director estatal en Repsol ni los nuevos interventores denunciaron estos acuerdos leoninos, que ahora deberá cargarse a la conducción estatal. Por este motivo, una calificadora de riesgo considera que YPF podría caer en cesación de pagos, a menos que el Estado argentino comience a ‘honrar’ esa deuda de inmediato.

Los gobernadores, algunos de los cuales hacían lobby por Repsol hasta hace días, ahora reclaman al Estado el pago de las deudas en favor de proveedores. No nos equivocamos al decir que el “vaciamiento continúa”.

Menem y Macri

Está claro por qué Carlos Menem va a votar a favor de la ‘estatización parcial’. Por los mismos motivos, Macri aseguró que “no dará marcha atrás”, si llegara a gobernar en 2015. En oposición a esta reprivatización petrolera, planteamos la nacionalización sin compensación de toda la industria petrolera y de las privatizadas.

http://www.argenpress.info/2012/04/la-reprivatizacion-ha-comenzado.html

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España entra en recesión y su caída puede gatillar una nueva depresión mundial

Por Marco Antonio Moreno
elblogsalmon.com, 24.04.12

Los mercados bursátiles de Europa y Estados Unidos se desplomaron con fuerza avivados por la crisis de la zona euro y el anuncio oficial del Banco de España de que el país ha vuelto a hundirse en la recesión, tal como anunciamos en marzo.

El Ibex 35 perdió un 2,76 por ciento, el CAC francés cayó un 2,83 por ciento, el AEX holandés un 2,6 por ciento, mientras que el FTSE de Londres perdió un 1,85 por ciento y el DAX de Alemania batió un récord con una caída de 3,4 por ciento, equivalente a un descenso de 450 puntos en el Dow Jones.

Al otro lado del Atlántico, el Dow Jones perdió un 0,8 por ciento y en los mercados de divisas el euro se deslizó un 0,6 por ciento a $1,3107. Los mercados han negado una tregua a Europa y este hecho no sólo confirma que es en España donde se está jugado el destino del euro, sino que además los mercados han comenzado a apostar a su fracaso. Esto da un giro importante a los hechos y establece que la crisis española tiene todos los ingredientes para encender una nueva depresión mundial.

Todo este descalabro demuestra que los planes de la banca y de las políticas monetarias para contener la crisis no han dado el resultado esperado, y que a su vez las políticas de austeridad están hundiendo a los países europeos. Como hemos señalado: España ha entrado en el espiral de la muerte, y Europa mira de frente a la crisis y comienza a sentir su fuerza destructiva.

Esto es porque las inexistentes perspectivas de crecimiento tienen en alerta a los inversores que han comenzado a cuestionar la capacidad de España para devolver los préstamos, y por ello los intereses de deuda pública se disparan al igual como ocurrió en su momento con Grecia, Irlanda y Portugal.

El gran cáncer de la burbuja inmobiliaria

Pero la economía española es dos veces más grande a la de Grecia, Irlanda y Portugal juntas. Y los bancos españoles con su enorme agujero de la burbuja inmobiliaria son el verdadero cáncer de la crisis española y necesitan cantidades de dinero cada vez mayores, que se hacen inalcanzables. Es el enorme agujero de la banca (y no la deuda pública) el gran problema financiero de España y el gran desafío que las autoridades se han negado a enfrentar.

Los líderes europeos siguen con la majadería de la deuda pública cuando es la deuda privada el problema real. De ahí que las inyecciones del BCE o la presión del FMI para conseguir fondos adicionales resulten estériles en la creación de un cortafuegos convincente. La suma es cada vez más elevada y los costos de un rescate comienzan a tener otras repercusiones.

Ademas, Italia, el otro grande europeo en problemas, tiene una economía un 50% mayor a la española. ¿Quién podrá rescatar a estos países? La verdad es que este es uno de los grandes misterios dado que nadie tiene una solución clara a la pesadilla financiera de Europa, que cada vez adquiere más fuerza.

Por eso Olivier Blanchard, del FMI, ha urgido a Alemania a aceptar los eurobonos casi como un ultimátum, aunque tal vez sea demasiado tarde tras cuatro años de crisis. La creciente recesión está implicando una caída fuerte en el consumo europeo, lo que retroalimenta la crisis hacia otras regiones por la caída de la demanda global.

No hay que olvidar que la Unión Europea es un quinto de la economía mundial (casi igual que Estados Unidos) y como bloque es el mayor importador del mundo. Por eso la crisis europea traspasará las fronteras como una exportación poco usual y amenaza con sumergir al mundo en una nueva depresión económica.

La crisis del desempleo masivo, cada vez más prolongado e irresoluto, es el elemento que está detrás de la caída del consumo y la demanda, porque todos los multimillonarios planes de “rescate” han sido para respaldar a la banca pero nada se ha hecho para fortalecer el empleo. Por eso, tarde o temprano, los líderes del mundo deberán asumir que el desempleo es el problema central de la economía.

http://www.elblogsalmon.com/economia/espana-entra-en-recesion-y-puede-gatillar-una-depresion-mundial

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