Archivo para mayo 11th, 2011

Romanesco broccoli, or Roman cauliflower, say bebeguia.net

Romanesco broccoli, or Roman cauliflower, say bebeguia.net

El incremento de los precios de los alimentos en 2011: Preguntas y Respuestas

Por Oxfam.Org, mayo de 2011

Los precios de los alimentos aumentan una vez más, habiendo sobrepasando recientemente los precios alcanzados durante la crisis experimentada en los años 2007 y 2008. El pico registrado entonces provocó el aumento del número de personas que pasan hambre en el mundo, superando los mil millones de personas – una sexta parte de la población mundial. Así, las vidas de millones de personas están amenazadas.

Pregunta: ¿Cuál es el problema?

Los precios de los alimentos han superado recientemente los niveles alcanzados durante la crisis alimentaria de los años 2007 y 2008. Personas de todo el mundo están comenzando a sufrir los efectos de este incremento y en países como Túnez, Egipto o Argelia se suceden las revueltas causadas en parte por el incremento de los precios de los alimentos. Este inesperado aumento ha sumido a millones de personas en los países en desarrollo aún más en la pobreza y el hambre. Y los elevados precios de los alimentos no son el único problema. La evolución de los precios resulta impredecible, por lo que los consumidores no pueden contar con precios estables y los productores no pueden planificar sus inversiones con certeza.

¿Cómo han aumentado los precios?

Desde julio de 2010, los precios de algunos productos agrícolas han aumentado de forma drástica. El precio del maíz se ha incrementado en un 74%; el del trigo en un 84%; el del azúcar en un 77% y los precios de los aceites y las grasas en un 57%. Afortunadamente, el precio del arroz permanece más o menos estable, habiéndose registrado en diciembre de 2010 un incremento menor a un 4% con respecto al año anterior. Los precios de la carne y los productos lácteos también se mantienen estables pero a unos niveles muy elevados.

¿Cuál es la principal causa del incremento de los precios?

Las causas del incremento de los precios son varias y, aunque existe un fuerte debate en torno a la repercusión de los diferentes factores, las principales causas son:

La disminución de la producción agrícola debido a las malas condiciones meteorológicas, probablemente relacionadas con el cambio climático (por ejemplo, la sequía extrema o las inundaciones experimentadas en Australia o Rusia).

Las restricciones aplicadas a las exportaciones y las compras descontroladas provocadas por el pánico – normalmente a consecuencia de fenómenos meteorológicos extremos.

El aumento de la demanda tanto de biocombustibles –que además acapara la utilización de la tierra anteriormente destinada a la producción agrícola– y de los alimentos (especialmente, de la carne).

Causas económicas como la depreciación del dólar, los tipos de interés bajos y la especulación.

El aumento de los precios de los combustibles que incrementan el coste de elementos esenciales en la agricultura como los fertilizantes o el transporte.

¿Quién sale ganando?

Las grandes empresas de comercio de alimentos han aumentado sus beneficios. También se benefician las cadenas de supermercados y a las empresas de semillas y fertilizantes. Otras empresas ligadas a la agricultura y que participan en la cadena de suministro han ocupado posiciones importantes en el mercado y desde ahí cosechan los beneficios de la subida de los precios. Existe además cierta controversia en torno al impacto del papel de grandes inversores institucionales que se han visto involucrados en la especulación con los precios de los alimentos – una actividad que exacerba el incremento de los precios y su volatilidad.

¿Quién sale perdiendo?

Las personas más vulnerables de los países en desarrollo (al igual que los pobres de los países desarrollados) son los que acusan el impacto de forma más severa. Aquellos que ya se encuentran en una situación límite son especialmente vulnerables: quienes no poseen tierras, los habitantes de los barrios marginales y los trabajadores agrícolas. Además, cuando el consumo disminuye, las mujeres y los niños son quienes más sufren ya que, en la mayoría de los hogares, se tiende a priorizar a los hombres a la hora de racionar los alimentos.

¿No deberían los agricultores pobres beneficiarse del incremento de los precios?

Mientras el incremento de los precios de los alimentos representa una clara amenaza para muchas personas pobres en los países en desarrollo, también podrían representar una oportunidad para aquellos que viven de la agricultura. Sin embargo, muchos agricultores pobres no pueden beneficiarse del incremento de los precios de los alimentos por varios motivos, como el acceso limitado a la tierra, el agua y consumibles esenciales como fertilizantes, o por el impacto de los desastres naturales o los conflictos.

Muchos agricultores venden sus productos a través de un solo comprador, quien fija el precio. Son además especialmente vulnerables ante los cambios climáticos, no siempre disponen de los medios para almacenar sus productos y el mal estado de las carreteras e infraestructuras en general hace que no puedan acceder a los mercados.

Los trabajadores agrícolas todavía tienen menos posibilidades de beneficiarse del aumento de los precios de los alimentos. Estas personas son vulnerables ya que suelen trabajar con contratos cortos y no disponen de una amplia cobertura de derechos laborales: están expuestas a la subida de precios como consumidores pero, al mismo tiempo, tienen pocas posibilidades de aumentar sus ingresos como consecuencia de la misma.

¿Están teniendo un fuerte impacto los recientes fenómenos meteorológicos?

No es posible relacionar fenómenos meteorológicos concretos con el cambio climático. Sin embargo, la mayoría de los científicos se muestra de acuerdo al señalar que el mundo experimentará fenómenos meteorológicos más extremos e impredecibles a consecuencia del cambio climático. En el último año hemos sido testigos de los devastadores efectos de varios fenómenos meteorológicos que tuvieron un impacto dramático en la producción de alimentos.

Durante los meses de julio y agosto de 2010, Rusia experimentó la peor sequía en décadas, que destruyó un 25% de la cosecha de trigo. Como consecuencia, se prohibieron las exportaciones lo que provocó la compra descontrolada y un incremento vertiginoso en el precio del trigo. Las inundaciones que azotaron Australia en enero de 2011 dañaron terriblemente la producción agrícola de Queensland, una región crítica en la producción mundial de trigo y azúcar.

¿Cuál es la diferencia entre el reciente incremento de los precios y el registrado en los años 2007/2008?

Aún no nos encontramos en la situación de crisis vivida en los años 2007 y 2008. La situación actual es similar, pero existen varias diferencias:

El stock mundial de cereales es mucho mayor ahora que en 2007/2008.

El aumento de los precios no se está registrando, por el momento, a nivel mundial. En gran parte de África los precios permanecen estables gracias a las buenas cosechas.

No se están imponiendo restricciones a las exportaciones como las experimentadas en 2007/2008, una de las principales causas del incremento de los precios.

Los precios de los alimentos están aumentando de forma generalizada pero es importante destacar que el precio de los alimentos de base como los cereales, de los que las personas más pobres dependen para alimentarse, aún se mantiene por debajo del pico registrado en 2007/2008.

¿Qué ocurrirá ahora?

Se prevé que los precios de los alimentos aumenten hasta mediados de este año a menos que los gobiernos intervengan. Cuanto más se incrementen los precios, más posibilidades existen de que la situación se convierta en una grave crisis alimentaria como la experimentada en 2007/2008, o incluso peor. Si las cosechas son buenas en algunos países, puede que el precio de los alimentos disminuya, pero la imprevisibilidad de los precios continuará siendo un problema.

¿Qué deben hacer los gobiernos?

Los gobiernos tanto de los países desarrollados como de los países en desarrollo, deben actuar con rapidez para asegurarse de que el actual incremento de los precios no quede fuera de control. Los gobiernos deben:

Prevenir la actual volatilidad de los precios mediante medidas de apoyo (créditos para fertilizantes y semillas) e inversiones en la agricultura a pequeña escala para asegurar la producción de alimentos a lo largo de 2011.

Ayudar a las personas sumidas en la pobreza a lidiar con los efectos inmediatos del incremento y la volatilidad de los precios a través de programas de protección social.

A largo plazo, también se debe hacer frente a las causas más profundas del incremento de los precios de los alimentos proporcionando a los países en desarrollo el espacio necesario para la creación de políticas que promuevan la producción de alimentos a nivel nacional, la inversión en la agricultura –centrada principalmente en los pequeños agricultores y las mujeres– y asegurar que los productores a pequeña escala reciban el apoyo necesario para poder adaptarse al cambio climático. Los países ricos deben proporcionar financiación suficiente para abordar las necesidades a corto y largo plazo.

Oxfam hace un llamamiento para fortalecer la inversión en agricultura y protección social, pero teniendo en cuenta la limitada dotación presupuestaria de los gobiernos, ¿qué tipo de recortes tendrán que realizar para hacerlo posible?

En 2008, el porcentaje total de ayuda mundial destinado a la agricultura cayó de un 18% a tan sólo un 4%, a pesar de tener pruebas tangibles de que la inversión en agricultura compensa con creces, tanto reduciendo la pobreza y las desigualdades, como promoviendo un crecimiento sostenible y la protección del medioambiente.

Oxfam cree firmemente que el gasto mundial dedicado a la ayuda de los más necesitados tiene que ir en aumento, y que ser coherente con las promesas realizadas por los países desarrollados. Esta ayuda debe estar mejor dirigida y gestionada, para poder optimizar su efectividad, como por ejemplo, recortando los gastos en consultores.

http://www.oxfam.org/es/campaigns/agriculture/la-crisis-del-precio-de-los-alimentos-preguntas-y-respuestas

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Linneos, from xananatura.blogspot.com

Linneos, from xananatura.blogspot.com

- Doctor, quería pedirle un favor. ¿Usted podría hablar con el doctor Prieto, en Patología, para que me deje trabajar ahí?

- ¿En Patología? ¿Y qué va a hacer usted en Patología?

- Digamos que… limpieza, mantenimiento.

- Discúlpeme, Ramtés. Usted se aburre, claro, y necesita hacer algo con las manos… ¿Qué le parece el taller de artesanías?

- ¡No, doctor!… ¿Qué quiere que haga? ¿Cajitas de madera que digan “Recuerdo del manicomio”? Yo no me aburro. Quiero trabajar en Patología. Usted es mi único amigo con poder aquí adentro. Si dice que hay un chiflado que quiere trabajar en Patología lo van a tomar a usted por loco. Por eso lo de la limpieza me parece un buen pretexto.

- …Ese es el pretexto. ¿Y el verdadero motivo cuál es?

- Quiero investigar.

- ¿Qué quiere investigar?

- El cerebro del hombre.

- Su cerebro…

- No, el de ustedes.

- Lamento defraudarlo, Ramtés, pero a esta altura puedo confirmarle que su cerebro es igual al mío y al de cualquier ser humano.

- Si es igual, ¿por qué usted está con uniforme de cuerdo y yo con uniforme de loco?

* Fragmento del diálogo en la pelìcula “Hombre mirando al sudeste”, con guión y dirección de Eliseo Subiela.

Tags: , , , , , , , ,

Acaso florezca la ira que brota, from fernandodecaboppt.blogspot.com

Acaso florezca la ira que brota, from fernandodecaboppt.blogspot.com

Una demanda que quiere invalidar las patentes de Monsanto sobre lo transgénico

Global Research, 10.05.11

«Un nuevo invento que envenena al pueblo… no es un invento patentable»
Lowell v. Lewis, 1817

El pasado 29 de marzo, una demanda histórica ha sido presentada ante el Tribunal Federal de los Estados Unidos con el fin de anular las patentes de Monsanto sobre las semillas genéticamente modificadas, y que se prohíba a este último la posibilidad de presentar demandas por la contaminación de las cosechas a causa de los cultivos transgénicos.

La demanda fue presentada por la Public Patent Fondation (Fundación Pública de Patentes) en nombre de unas 270.000 personas de las cuales destacan miles de agricultores con certificados ecológicos, así como sesenta negocios y asociaciones comerciales en agricultura biológica y desarrollo sostenible. Haciendo hincapié en dos leyes estadounidenses sobre las patentes, la PUBPAT (en «Organic Seed Growers and Trade Association, et al. v. Monsanto, et al. (US District Court, Southern District of New York, Case No. 11 CIV 2163) recuerda que cualquier patente que contamine a cualquier ser humano o el ambiente y que no tenga utilidad para la sociedad, ha de ser inválida.

“Como se escribió en la Historia de la Justicia de 1817, para que sea patentable, un invento no debe perjudicar ni el bienestar, ni los buenos modos, ni tampoco la moralidad de la sociedad”, cita de los párrafos iniciales de Lowell v. Lewis.

La demanda pone de manifiesto los estudios que muestran los perjuicios causados por el herbicida Roundup de Monsanto, incluyéndose en la misma los daños en las placentas humanas, los linfomas, los mielomas, los abortos espontáneos en los animales así como otros impactos en la salud humana.

Los demandantes critican a Monsanto por prohibir que se realicen investigaciones sobre los efectos de las semillas genéticamente modificadas y por los esfuerzos que hace para evitar que se etiqueten los alimentos transgénicos. Numerosas personas señalan que presentan alergias a los alimentos transgénicos, las cuales no se pueden comprobar por falta de información en los etiquetados.

La demanda denuncia también la propaganda que se hace a propósito de las semillas transgénicas, las cuales permitirían aumentar la producción y evitar el uso de los pesticidas, cuando ocurre lo contrario de lo afirmado puesto que para una producción menor se usa mayor cantidad de pesticidas. Se cita también un pleito de 2010 en Virginia del Oeste que contradecía los resultados de producción que aseguraba Monsanto. Y esto a pesar del aumento en la utilización del glifosato -resistente a las muy malas yerbas.

“Entonces, ya que se conoce el daño de las semillas transgénicas, y que las promesas de una mayor producción son falsas, las semillas transgénicas no son útiles para la sociedad.”

Esto significa que si el Tribunal reconoce la invalidez de todas las patentes sobre lo transgénico, la demanda tendría como efecto la anulación de las patentes de todas las semillas biotecnológicas, afectando así a BASF, a Bayer, a DuPont, a Dow, a Syngenta, y a otros. La contaminación genética de las plantas se produce allí donde se cultivan plantas transgénicas, sin importar quién las desarrolle. Ingerir alimentos cuyo ADN haya sido transformado constituye un peligro, independientemente de quién haya hecho su transformación.

Sin embargo, Monsanto pretende conseguir el monopolio de las semillas estadounidenses. Los demandantes, con buena documentación de las autoridades del mercado, señalan que “más del 85-90% de todas las semillas de soja, de maíz, de algodón, de remolachas azucareras y de colza de Estados Unidos contienen genes patentados por Monsanto”.

Es aprovechando de este monopolio que Monsanto aumentó el precio de sus semillas. Los demandantes afirman que en esta última década, el precio de las semillas de maíz subió un 135% y el de la soja aumentó otro 108%. Hace unos años, en 1997, los agricultores invertían del 4 al 8% de sus ingresos en semillas, “mientras que en 2009, los agricultores que plantaron soja transgénica invirtieron el 16,4% de sus ingresos en semillas”.

La demanda cita que Monsanto sacó provecho de su posición dominante para limitar la competencia de otros productores de herbicidas.

Con un listado de 23 patentes de Monsanto, los demandantes acusan a la compañía de doble patentado reforzando el monopolio de sus semillas transgénicas en los campos acaparándoselas:

“Aunque el sistema estadounidense de patentes permite mejorar inventos existentes, no permite a ningún partido extender su monopolio a campos de inventos mediante una patente que caducará más tarde y no es patentable a diferencia de una patente que ya posee…

A mediados de los años 1980, Monsanto empezó a aplicar patentes sobre la tolerancia al glifosato. Las primeras patentes que le concedieron en el año 1990, expiran ahora. Después de estas primeras patentes, Monsanto continuó a solicitar y a recibir patentes sobre la tecnología Roundup Ready, y eso desde hace más de veinte años…”

Procurándose patentes sobre semillas genéticamente modificadas, Monsanto ha prologado de forma injusta el período de exclusividad de su patente duplicando su propiedad sobre un campo que ya está cubierto por otras patentes de Monsanto.

La demanda concluye entonces que “las patentes de semillas transgénicas de Monsanto no son válidas por violar la prohibición de doble patente”.

Contaminación genética

Aquí está la madre de todo los argumentos, la que tiene más sentido para el lego. ¿Cómo se atreve Monsanto a demandar contra los agricultores cuyos campos han sido contaminados por cultivos transgénicos? Es como si un boxeador demandase por el daño que se hizo en el puño después de haber golpeado a una víctima sin su consentimiento.

“Los demandantes no pueden ser acusados de haber violado la patente de Monsanto sobre las semillas transgénicas porque la contaminación no es un acto intencional por parte del agricultor.”

Monsanto ha admitido que sus productos contaminaban los cultivos naturales. Debe ser por eso que modificó hace poco su Acuerdo de Administración de Tecnología, de modo que transfiere la responsabilidad de sus productos a los agricultores que los compran.

La demanda afirma lógicamente que la contaminación genética constituye una infracción hecha a los agricultores que no quieren plantar semillas transgénicas y que sufren los daños económicos por culpa de ello.

Ya se pudo observar esto cuando las semillas de Bayer habían contaminado un tercio de los suministros de arroz de Estados Unidos y que por consiguiente la Unión Europea cerró sus fronteras al arroz estadounidense.

Bayer se ha enfrentado a 6000 demandas por la contaminación y por el cierre del mercado. Y como si no fuese poco, el mes pasado, Bayer perdió un pleito que le costó 137 millones de dólares por los Alimentos Riceland. La nueva demanda recuerda que “la pérdida económica global debida (al arroz transgénico de 2006) a la contaminación ha sido estimada por un valor de 741 hasta 1285 millones de dólares.

Impacto en la Industria Biotecnológica de los Alimentos

La demanda afirma que ya que “la contaminación es razonablemente previsible”, Monsanto debería perder sus patentes cada vez que venda sus semillas transgénicas. Eso no impediría la venta de sus semillas sino que permitiría a los agricultores guardar las semillas de los cultivos transgénicos.

Ninguna empresa puede conservar su actividad sin tener clientes regulares, y en particular los que gastan millones en investigaciones y desarrollo. Y, puesto que la contaminación genética no se limita a las semillas de Monsanto, todas las empresas de semillas biotecnológicas se enfrentarían a la pérdida de sus derechos de propiedad intelectual.

Los daños de la industria biotecnológica no se limitan a las semillas de Monsanto y al uso de productos químicos. Con la finalidad de protegerse de la industria biotecnológica de alimentos, que toca incluso a los animales, habría que prohibir la posibilidad de patentar lo vivo. El juicio podría llevar a una prohibición de esa norma legal, como sucedía antes de que se pronunciase el Tribunal Supremo, en el 2001 (J.E.M. Ag Supply v. Pioneer Hi-Bred International). Sobre este caso Oyez dice:

“Farm Advantage presentó una demanda de anulación de patente, con el argumento de que las plantas que se reproducen sexualmente, al igual que las plantas de maíz de Pionner, no son patentables en acuerdo con el artículo 101. Farm Advantage sostuvo que la Ley de Patentes Vegetales de 1930 (PPA) y la Ley de Protección de Variedades Vegetales (PVPA) definen los medios legales exclusivos para proteger la vida de las plantas”.

El tribunal se opuso y fue permitido patentar formas de vidas que se reproducen sexualmente, incluyendo a los animales. Conviene subrayar que la decisión la redactó en toda conciencia Clarence Thomas que en aquel entonces era el abogado de Monsanto. En el año 2010, Thomas se negó a retirarse de un caso en el que participaba Monsanto (Geertson Seed v Monsanto, implicación en la contaminación de la alfalfa natural).

Entre los demandantes del juicio PUBPAT está Navdanya Internacional, dirigida por la doctora Vandana Shiva, que durante mucho tiempo ha luchado en contra de la biopiratería. Las patentes en genética “han desencadenado una epidemia de piratería sobre la creatividad de la naturaleza y miles de años de innovación autóctona.”

El nuevo juicio no hubiera podido atrasarse dada la decisión reciente de la USDA que autorizó a Ventria Bioscience la modificación de arroz con genes humanos. Tal aprobación ocasiona una pregunta: “¿En qué momento se cruza la línea del canibalismo? La biotecnología y las compañías farmacéuticas varias centenas de “cultivos farmacéuticos” –alimentos que contienen vacunas contra una serie de enfermedades. La FDA y la USDA no pueden ignorar que este sistema no toma en cuenta las dosis apropiadas y específicas para la edad de un individuo en concreto, su peso y su condición médica, ya que éste es el fundamento de la ciencia farmacéutica.

La industria biotecnológica está fuera de control. Constituye un peligro importante para el hombre y el ambiente. El juicio PUBPAT marca una etapa importante en vista de que se restaure un sistema alimenticio seguro, sano y consentido.

Texto original: Lawsuit seeks to invalidate Monsanto’s GMO patents

Traducido del inglés por Stéphanie Dehorter para Mondialiation.ca

* Rady Ananda es Graduada en Recursos Naturales de la Escuela de Agricultura de la Universidad del Estado de Ohio. y se encarga de la redacción de Food Freedom y COTO Report.

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=24248

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,