Archivo para Marzo, 2010

(Die) Off, by unknow, from public.bay.livefilestore.com

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Washington: sin inversión, declive petrolero a partir de 2011

Redacción CE
crisisenergetica.org, 29.03.10

Uno de los blogs del diario francés Le Monde publica una entrada titulada “Washington envisage un déclin de la production de pétrole mondiale à partir de 2011″, que por su interés público traducimos aquí, como continuación al artículo de nuestra web titulado “El cenit del petróleo, cada vez más cerca… de ser reconocido“, sin que parezca que en general los poderes públicos se den por aludidos o muestren alguna sensibilidad que se pueda deducir de alguna medida de emergencia a tomar para intentar evitar las evidentes consecuencias que este hecho puede tener para la Humanidad.

Sinceramente, no nos alegramos de tener razón con el fundamento esencial de la creación de este espacio público de debate para advertir de este hecho, ya hace más de cinco años. Solo pedimos algo de cordura a los gobiernos y un mayor ejercicio de responsabilidad. A partir de aquí, la noticia.

Washington considera que se puede dar el declive de la
producción mundial de petróleo a partir de 2011

El Departamento de Energía de los EE .UU. admite que “existe la posibilidad de que podamos experimentar un declive” de la producción mundial de líquidos combustibles entre 2001 y 2015 “si no se dan las inversiones necesarias”, según se deduce de la entrevista exclusiva con Glenn Sweetnam, el principal funcionario experto en el mercado petrolífero de la Administración Obama.

Esta advertencia sobre la producción de petróleo lanzada por la Administración Obama se produce justo cuando la demanda mundial de petróleo vuelve a aumentar y cuando se han congelado las inversiones en muchos proyectos de perforación por las repercusiones de la caída de los precios del crudo y la crisis financiera.

Glen Sweetnam, director de la División Internacional, Económica y de emisiones de gases de efecto invernadero de la Energy Information Administration (EIA) en el Departamento de Energía, no dice que las inversiones no vayan a “estar ahí”. Más bien se trata de saber cuándo, dónde y en qué cantidades podrán ponerse en producción fuentes adicionales de petróleo que todavía permanecen ampliamente “sin identificar” a los ojos de los analistas más prominentes del mundo de la energía en la Administración Obama.

El Departamento de Energía rechaza la teoría del “cenit del petróleo”, que supone que la producción mundial de petróleo llegará a un declive irreversible en un próximo futuro, a pesar de las reservas que todavía quedan por explotar. La Administración Obama apoya la hipótesis alternativa de una “meseta ondulante”. Lauren Mayne, responsable de las prospecciones de líquidos combustibles en el Departamento de Energía (DoE, por sus siglas en inglés), explica: “una vez se alcanza la producción mundial máxima de petróleo, ese nivel se mantendrá aproximadamente unos cuantos años después, creando una (curva de producción) en forma de meseta ondulante. Posteriormente al periodo correspondiente a esta meseta, la producción experimentará un declive”.

Glen Sweetnam quien dirige la publicación anual del Informe sobre energía del DoE, concuerda en lo que identifica como un posible declive de la producción de combustibles fósiles entre 2011 y 2015, que podría ser la primera etapa de un patrón en forma de “meseta ondulante”, que comenzaría “una vez que se alcance la máxima producción mundial de petróleo”.

M. Auzanneau.- ¿Reconoce usted que si no se dan las inversiones adecuadas, existe la posibilidad de que entre 2001 y 2015 se pueda dar una primera etapa de declive en forma de “meseta ondulante” como la que describe?

Glen Sweetnam.- Creo que si las inversiones no llegan a tiempo, existe la posibilidad de que podamos experimentar un declive. Si llega a darse, esperaría inversiones para crear nuevas capacidades, si todavía existe demanda para el petróleo.

Glen Sweetnam reconoce la posibilidad de una caída cercana e inesperada de la producción mundial de líquidos combustibles en una entrevista por correo electrónico, después de varias peticiones de detalles sobre una mesa redonda con economistas del petróleo que el Sr. Sweetnam tuvo en Washington D. C. el pasado 7 de abril de 2009.

La mesa redonda del DoE de abril de 2009, titulada “Haciendo frente a la creciente demanda de combustibles líquidos” fue semipública. Por tanto, pasó injustamente inadvertida , cuando puso sobre la mesa previsiones que era bastante más pesimistas que cualquier análisis que el DoE jamás hubiese hecho público.

En la página 8 de la presentación del documento de la mesa redonda muestra en un gáfico que el DoE espera un declive del total de todas las fuentes de suministro de líquidos combustibles con posterioridad a 2011.

El gráfico pone el título de “sin identificar” a los proyectos necesarios para los suministros adicionales exigidos que tendrían que aumentar a partir de 2011, para cubrir el hueco de las producciones declinantes de fuentes conocidas y que el DoE supone que comenzarán ese año. La producción en declive prevista por el DoE es relativa al total de fuentes existentes de combustibles líquidos, más los nuevos proyectos que se supone tendrían que entrar en producción antes de 2012.

El DoE predice que el declive del suministro de las fuentes identificadas será continuado y agudo: un 2 por ciento negativo por año, de los 87 millones de barriles diarios (Mbpd) en 2011 a apenas 80 Mbpd en 2015. Para ese momento, la demanda mundial de petróleo y otros líquidos combustibles debería haber aumentado hasta los 90 Mbpd, según el documento de la presentación.

Por tanto, los combustibles líquidos adicionales “sin identificar”, tendrían que rellenar un hueco de 10 Mbpd entre la oferta y la demanda en menos de 5 años. 10 Mbpd es casi el equivalente de la producción de Arabia Saudita, el mayor productor del mundo con 10,8 Mbpd.

Después de que la demanda de petróleo pasase por una caída en 2009 va a remontar con vigor este año, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que asesora a los países de la OCDE. El nivel de 86,5 Mbpd en que ahora está ligeramente por encima del de 2008, cuando la crisis financiera golpeó. Ahora, todo el crecimiento de la demanda proviene de los países no OCDE. Este crecimiento debería continuar por una senda firme en los países en desarrollo en los próximos años, dice la AIE.

Según la presentación y las transcripciones de la mesa redonda del DoE de abril de 2009, muchas regiones productoras podrían ver una reducción de sus extracciones antes de 2015.

Las extracciones de petróleo convencional de los países no-OPEP (más de la mitad de la producción mundial de crudo en la actualidad) deberían ya estar en declive, de los 46,9 Mbpd en 2008 a 44,8 Mbpd en 2011, según el gráfico de la página 8 de la presentación de la mesa redonda del DoE.

Declive de todas las fuentes desde 2011.

Declive de todas las fuentes desde 2011.

La producción de combustibles líquidos de los países no-OPEP ha permanecido estable desde 2008, dice la AIE en París. Pero la AIE no ofrece datos que segreguen sólo las extracciones de petróleo convencional. En 2005 en el periódico francés Le Monde, el economista jefe de la AIE, Fatih Birol, predijo que la producción de países no-OPEP entraría en declive “pronto después de 2010?.

Hasta 2015, sólo seis de los 15 principales países productores de crudo podrán aumentar de forma significativa su producción de combustibles líquidos, según muestra el gráfico de la página 9 de la presentación de la mesa redonda del DoE (más abajo en esta página).

Se estima que 7 de los 15 principales productores evolucionarán hacia grandes reducciones de sus producciones en el periodo que va desde 2007 y finaliza en 2015: Rusia (-0,15 Mbpd), China (-0,2), Irán (-0,4), México (-0,9), Emiratos Árabes Unidos (-0,3), Venezuela (-0,25) y Noruega (-0,7).

Los suministros de Irak y Kuwait se mantendrán prácticamente planos.

El DoE de los EE. UU. espera que el mayor aumento de la producción tendrá que venir de los EE.UU. un auge de 1,8 Mbpd en 8 años ( de 2007 a 2015) que equivaldría a más de un cuarto de la producción petrolífera actual de los EE. UU. Desde los años 70, la producción de petróleo de los EE. UU. se ha venido desplomando de forma continuada.

De los 15, sólo 6 podrán aumentar su oferta.

De los 15, sólo 6 podrán aumentar su oferta.

Este considerable aumento de la producción de líquidos combustibles, debería conseguirse con los que Glen Sweetnam describió como la “rampa de subida del etanol”, según la transcripción de la mesa redonda.

Esta “rampa de subida del etanol”, que se inició durante la Administración Bush, puede alcanzar incluso más de los 1,8 Mbpd de aumento esperado por el DoE, puesto que las extracciones de crudo estadounidenses han ido disminuyendo durante cuatro décadas y porque no hay reservas “frescas” de crudo de importancia significativa que puedan llegar de Alaska o cualquiera de los otros 50 Estados (llamados contiguos, geográficamente hablando, n. del t.).

La cuarta parte de todas las cosechas de grano de los EE. UU. ya acaban como biocombustibles, según un análisis con datos de 2009 del Departamento de Agricultura de los EE. UU., publicado por el Earth Policy Institute, un grupo ecologista de Washington (think tank).

¿Podrán compensar las inversiones en nuevos proyectos “sin identificar” el declive de las fuentes actuales de suministro para poder rellenar en menos de cinco años (entre ahora y 2015) el hueco de 10 Mbpd que prevé el DoE se forme entre la oferta y la demanda?

Poner un nuevo proyecto (petrolífero) en marcha lleva como mínimo unos 7 años, según reconoce el DoE. Durante la primavera de 2009, Glen Sweenam dijo que los recientes descubrimientos de petróleo en aguas profundas de Brasil suponían una “suerte de punto brillante por el momento… hasta que consigamos llegar al Ártico”.

El Secretario General de la OPEP, Abdalla Salem El-Badri advirtió en febrero de 2009 que de los 135 proyectos que tenían que haber entrado en producción en los próximos años, los miembros de la OPEP han retenido 35 proyectos hasta después de 2013, ya que “los precios actuales amenazan la propia sostenibilidad de las inversiones planeadas”.

En 2007, a pesar de los gigantescos beneficios, las cinco mayores compañías petrolíferas internacionales gastaban un simple 6 por ciento de sus recursos en exploración, comparado con el 34 por ciento en la compra de autocartera, según un estudio de la Universidad de Rice citado por The New York Times. En 1994, esas compañías punteras gastaban el 15 por ciento de sus recursos en exploración. Muchos expertos suponen que este cambio de estrategia está forzado por la falta de acceso a nuevas reservas, mientras el mundo clama por más petróleo.

Las perspectivas del Departamento de Energía de Washington sobre el petróleo parecen ahora mucho más pesimistas que los tipos de análisis que el DoE solía hacer públicos no hace tanto tiempo. En 2004, durante la Administración Bush, el DoE publicó un estudio en el que se suponía que la producción de petróleo podría crecer fuertemente hasta el 2037.

En 2008, Glen Sweetnam publicó para el DoE un escenario base a largo plazo en el que la “meseta ondulante” no se alcanzaba hasta el 2030 y que duraría hasta el 2090, antes de que la producción mundial de petróleo llegase a su caída final.

Pero el estudio de 2008 del Sr. Sweetnam también presentaba un escenario “más desfavorable de factores sobre la superficie” (terminología para indicar factores no geológicos en cuestiones del petróleo, n. del t.) bajo el cual, la meseta ondulante sucede durante la década actual.

Glen Sweetnam, que supervisa en Washington la preparación del próximo informe internacional anual sobre energía, parece ahora preguntarse si su escenario “más desfavorable” no será el adecuado, cuando contempla, en su entrevista conmigo, un declive de la producción mundial de los líquidos combustibles comenzando en 2011.

Esta sensación de incertidumbre del Departamento de Energía no se había visto nunca. El DoE se suele posicionar entre las fuentes más optimistas en los asuntos relacionados con el agotamiento de las reservas mundiales de combustibles.

La advertencia de Glen Sweenam se produce después de una serie de advertencias sobre posibles problemas inmediatos en la oferta mundial de petróleo. Esas advertencias se han ido produciendo por fuentes sensatas, tales como el The Wall Street Journal, The Houston Chronicle (el principal diario de la capital del comercio mundial de crudo), del CEO de la principal compañía petrolífera brasileña Petrobras, del anterior número 2 de la Compañía saudita Aramco, de un “garganta profunda” de la AIE, del propio economista jefe de la AIE, del Grupo de Trabajo sobre Peak Oil y Seguridad Energética del Reino Unido o del legendario explorador de pozos petrolíferos que se reconvirtió en magnate de las renovables T. Boone Pickens.

http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20100329115050194

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Memoria... del saqueo, by Fritz, from irreverendos.com

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Canje de bonos. Es absurdo que la Argentina incorpore más deuda

Por Claudio Lozano
Infosur
argenpress.info, 29.03.10

La Argentina está a las puertas de volver a cometer, como lo ha venido haciendo en las variadas reestructuraciones, un nuevo acto de ilegalidad para contraer endeudamiento.

Ilegalidad, primero, porque el Parlamento nacional no ha autorizado ninguna oferta concreta a los acreedores ni ha visto ningún dato respecto de cuál es la oferta financiera que se pretende llevar adelante.

Es ilegal, en segundo lugar, porque el Banco Barclays es al mismo tiempo el asesor para la oferta financiera del Estado argentino y el representante de los bonistas que van a cobrar. Es decir que al unísono es representante de acreedores y deudor: algo que es incompatible con la legalidad local e internacional. Esto más allá del dato conocido de que este banco es socio de una de las petroleras que está hoy operando en las islas Malvinas.

Resulta absurdo que la Argentina, en el contexto de crisis en el cual se encuentra hoy el sistema financiero internacional de puesta en revisión de las distintas deudas del mundo tenga como prioridad incorporar más deuda en lugar de revisar su endeudamiento.

Esto supone que la Argentina vuelve al ciclo del endeudamiento no con ningún objetivo de llevar a cabo un sendero virtuoso en términos de inversión, sino –concretamente y de manera absurda– para tratar de cubrir lo que son sus debilidades en materia fiscal. En un contexto donde al país le sobran los dólares, y donde, por lo tanto, la resolución del problema fiscal implicaría un debate sobre la capacidad de recuperar las rentas extraordinarias que hoy existen y que el Estado deja libradas al azar, en lugar de hacer esto la Argentina busca más dólares para tapar ese problema.

Por último diría que lo que se conoce de este canje, que es conocido a través del Banco Barclays y no a través del Gobierno, indica que la oferta que se está llevando a cabo resulta harto conveniente para los bonistas porque en la práctica supone que se los da como ingresados en el canje en el 2005 con prácticamente las mismas condiciones, cuando es sabido que buena parte de los bonistas no son los titulares originales, sino que son aquellos que compraron al 20 o al 30% del valor estos bonos, con lo cual, van a estar realizando ganancias que superan el 70 por ciento.

http://www.argenpress.info/2010/03/canje-de-bonos-es-absurdo-que-la.html

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Destiny, by unknow, from tehran.stanford.edu

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Combustibles fósiles, capitalismo y lucha de clases

Por Tom Keefer *
opsur.wordpress.com, 24.03.10

El desarrollo de las vastas y no convencionales arenas bituminosas[1] en Alberta (Canadá), constituye uno de los últimos esfuerzos destinados a encontrar una fuente de energía fósil capaz de mantener y expandir el crecimiento económico capitalista, en un momento en el que las reservas convencionales de petróleo –la fuente de energía que impulsó la era industrial del siglo XX- están llegando a un punto límite (peak oil) y entrando en un irreversible período de declinación. A pesar de las enormes inversiones hechas en nueva tecnología para el descubrimiento y la recuperación, la producción convencional de petróleo ha estado cayendo progresivamente en la última década en los países no-OPEP, y peor aún, los grandes productores de la OPEP[2] han sido incapaces en los últimos años de aumentar significativamente su propia producción.

El cambio hacia alternativas no-convencionales como la de las arenas bituminosas de Alberta, trae consigo grandes problemas –como un incremento dramático de las emisiones de gases de efecto invernadero, el envenenamiento del agua y la destrucción del suelo, la desposesión de comunidades indígenas, la explotación de trabajadores locales y extranjeros- que tienen como consecuencia una agudización de las contradicciones de clase y de la utilización de combustible fósil en el capitalismo del siglo XXI.

Este artículo busca poner dicho desarrollo en un contexto histórico mucho más amplio –que tiene que ver con el proceso de crecimiento y desarrollo capitalista de los últimos 500 años. Sugeriré que para entender y oponerse con éxito al crecimiento de las arenas bituminosas -en el que ha sido señalado como el más grande proyecto industrial en la historia de la humanidad-, necesitamos desarrollar perspectivas teóricas que señalen las debilidades de la división entre la mayoría de las luchas ambientales y de clase hoy en día. Nuestra matriz ecologista debe ganar densidad a partir del análisis clasista de la dinámica del capitalismo y su dependencia de las diversas fuentes de energía, y nuestra estrategia en la lucha de clases debe integrar un análisis acerca de la importancia de la circulación de energía y materiales para el desenvolvimiento del crecimiento y desarrollo capitalista.

Este artículo sostendrá que en el curso de la historia, el capitalismo ha enfrentado numerosas crisis potencialmente terminales derivadas de las consecuencias del desequilibrio ecológico, la resistencia de los explotados y los desposeídos, y la forma en que diversos regímenes de energía han constreñido o permitido la expansión capitalista. Sugeriré que el sistema capitalista global contemporáneo se encuentra en el umbral de otra crisis, que a su vez se cruza con las líneas de falla del colapso ecológico, los límites de la termodinámica y la intensificación de la lucha de clases ocasionada por esas circunstancias.

Al focalizarnos particularmente en el desarrollo de una teoría acerca de cómo el capitalismo como sistema económico utiliza la energía, debemos clarificar no sólo qué entendemos por capitalismo, sino también explicar cómo ha evolucionado. Me baso en el trabajo de Robert Brenner, que postula a partir de Marx, que las leyes de movimiento del capitalismo y otras sociedades de clase pueden ser comprendidas de mejor manera observando las relaciones sociales concretas que gobiernan la dinámica entre aquellos que producen la riqueza en la sociedad y aquellos que se la apropian[3].

En la década de 1970, Robert Brenner desarrolló la convincente tesis de que el capitalismo tuvo sus orígenes en la campiña inglesa, cuando luego de la devastación ocasionada por la peste negra en el siglo XIV[4], la clase terrateniente inglesa, consolidada y unida por la invasión normanda de 1066[5], encabezó un nuevo modelo económico fundamentalmente diferente del tradicional sistema feudal al que reemplazó. En este nuevo sistema los propietarios de la tierra cercaron las de uso comunal y expulsaron a los campesinos, rentando luego las tierras a agricultores capitalistas, que a su vez, contrataron a los campesinos desplazados como trabajadores asalariados.

El capitalismo, argumenta Brenner, fue en sus orígenes un sistema agrícola que obtenía sus ganancias y plusvalor[6] de la clase trabajadora-campesina que explotaba. Al expandirse la productividad en Inglaterra y al ser desplazados nuevos campesinos, las relaciones capitalistas viraron hacia nuevas industrias –textiles y artesanías- en las que fueron impuestas nuevas normas de disciplina y administración, y sobre las que luego se asentó el marco general del capitalismo industrial.

A pesar de que esto parezca historia antigua para muchos activistas hoy en día, las restricciones que el capitalismo enfrentó en su infancia pueden proporcionar pistas acerca de sus contradicciones presentes al enfrentar una futura declinación de la disponibilidad de combustibles fósiles. El capitalismo “joven” –mientras todavía era un sistema agrícola y antes de que se estableciera firmemente en el resto de Europa- enfrentó obstáculos que parecieron insalvables para su desarrollo futuro. La primera y más obvia de esas barreras surgió a partir de la ruptura del antiguo régimen feudal y el modo de producción de subsistencia que el capitalismo reemplazó, y la enorme y creciente cantidad de personas que desposeyó y explotó.

A pesar de que la emigración forzosa absorbió una parte significante de la población sobrante, la resistencia a la explotación capitalista constituyó un tema serio y en repetidas ocasiones tomó la forma de alzamientos armados –por ejemplo la Revuelta de los Mendigos en la Navidad de 1582, la Insurrección de los Borrachos de 1586, la Revuelta de los Trabajadores del Fieltro de 1591, y la de los Trabajadores de Velas de Southwark de 1592, por mencionar algunas. Las perspectivas abiertamente revolucionarias de los Levellers y los Diggers[7] en la Revolución Inglesa de 1648 llevaron esto a un nivel superior en un intento por derrocar al mismo capitalismo agrícola.

El otro gran problema del “joven” capitalismo fue la creación de una crisis ecológica que amenazaba su propia existencia. Con el auge de la economía, los bosques ingleses fueron devastados al ser la fuerte de energía primaria para el combustible utilizado como calefacción y en la producción de hierro. Para el 1600 la deforestación había llegado a tal nivel que los capitalistas fueron forzados a embarcar hierro a Irlanda, donde subsistían buenas reservas de madera.

El segundo problema ecológico surgió de la naturaleza intensiva del capitalismo agrícola, que ocasionó una fertilidad decreciente del suelo. Se creó una “fisura metabólica” debido al hecho de que mientras los moradores de la ciudad se alimentaban con frutas, vegetales y carnes producidas en el campo, los nutrientes contenidos en esos alimentos no regresaban a los suelos, y esto creó un creciente problema de agotamiento de los mismos[8]. En una era anterior a los fertilizantes sintéticos, la falla al reciclar nutrientes representó un desastre ecológico persistente y progresivo tan serio, que los británicos trajeron restos humanos de los campos de batalla napoleónicos para desparramar los huesos de los muertos en sus campos como fertilizante, e iniciaron la búsqueda global de guano, que fue transportado por millones de toneladas para ser utilizado a tales efectos.

En el momento en que enfrentaba serios límites ecológicos y cuando la resistencia de la clase trabajadora amenazaba con derrocar todo el sistema, el capitalismo fue salvado por el descubrimiento de abundantes y accesibles combustibles fósiles en Inglaterra. Ese país tenía enormes reservas de carbón de alta calidad que se encontraban cerca de la superficie y en zonas aledañas a ríos que facilitaban su transporte.

Esta utilización del carbón no sólo resolvió el problema de la calefacción en los hogares y la producción de hierro, sino que también estimuló el desarrollo de maquinarias alimentadas con combustibles fósiles, como las que contaban con motores a vapor que se utilizaron para explotar las minas de carbón. Esas nuevas máquinas se convirtieron en la base de la revolución industrial al producir cantidades significantes de potencia y siendo capaces de operar las 24 horas del día.

La construcción de barcos a vapor y casco de hierro permitió la proyección imperial alrededor del globo, la conquista de pueblos indígenas, y permitió la importación de comestibles y fertilizantes necesarios para quitar presión a la agricultura inglesa, hasta el momento en que los mismos combustibles fósiles fueron utilizados para crear fertilizantes necesarios para que la agricultura moderna pudiese sobreponerse al problema de la fertilidad decreciente del suelo.

El descubrimiento y aprovechamiento de la energía proveniente de combustibles fósiles permitió al capitalismo ir más allá de las limitaciones de las “energías bióticas” dependientes de la circulación de energía solar. Este cambio hizo posible el desarrollo de la globalización capitalista al unificar las economías nacionales y al permitir la proyección del poder económico y militar a escala global. Como argumenta Elmar Altvater:

“Mientras la ‘relación social con la naturaleza’ estuvo basada en energías bióticas, en el suelo y los frutos a los que ofrecía soporte, en la velocidad y posibilidades de un carruaje de buey o caballo desvencijado, en el tonelaje, maniobrabilidad y velocidad de un navío y en el arte de la navegación, la posibilidad material de superar esos límites de espacio y tiempo era escasa y la capacidad de crear un orden mundial se mantenían restringidas”[9]

Altvater sugiere que esta apropiación de la energía de combustibles fósiles hizo posible por primera vez un verdadero “orden mundial” en el que el “metabolismo de la humanidad, la sociedad y la naturaleza alcanzó una escala global”[10]. Altvater va tan lejos como para sugerir que “sin las energías fósiles ni el proceso de producción capitalista y acumulación, ni el moderno mercado monetario mundial podría existir”[11].

Además de resolver la temprana crisis ecológica, la integración de combustibles fósiles a la producción capitalista ha jugado un rol central al contener la resistencia de la clase trabajadora. El capitalismo produce plusvalor a partir de la explotación del trabajo humano de dos maneras –en términos absolutos y relativos. La extracción de plusvalor absoluto proviene del trabajo con más intensidad, más rápido, más horas por día, y por menos paga[12]. La extracción de plusvalor relativo involucra un aumento de la productividad de los trabajadores que les permita producir más por cada hora trabajada. El incremento en el plusvalor relativo a partir de la introducción de maquinaria en el proceso de producción ha sido la estrategia preferida de los capitalistas, porque al aumentar el producto económico, los capitalistas pueden costear incrementos de salario al mismo tiempo que continuar cosechando mayores ganancias. La llave para aumentar el plusvalor relativo descansa en la producción basada en maquinarias, y la construcción de una sociedad basada en máquinas era imposible sin un previo desarrollo del régimen de energía de combustibles fósiles.

Bajo el capitalismo, Marx sostiene, la maquinaria no es sólo un “competidor superior para el trabajador” sino un “poder hostil a él. Es el arma más poderosa para suprimir huelgas, esas periódicas revueltas de la clase trabajadora contra la autocracia del capital”[13]. De hecho, agrega, “sería posible escribir toda una historia de las invenciones hechas desde 1830 con el único propósito de proveer al capital con armas contra las revueltas de la clase trabajadora”[14].

La maquinaria era entonces un aspecto crucial del proceso de acumulación primitiva y de desposesión, mientras los capitalistas luchaban por superar y disciplinar un nuevo ejército industrial de fuerza de trabajo contra los viejos hábitos de solidaridad y vida comunal. Y la llave para la proliferación de la maquinaria como antagonista de la autoorganización de la clase trabajadora es la fuente de energía exosomática[15] requerida para hacerla funcionar.

Cuando nos alejamos y observamos el crecimiento del sistema capitalista a largo plazo desde una perspectiva termodinámica, vemos que el mismo siempre ha sido capaz de obtener cada vez más energía. El capitalismo es empujado hacia el crecimiento constante, y este crecimiento requiere aumentos en los ingresos de energía para sostener la continua expansión de la maquinaria utilizada para disciplinar y reemplazar trabajo humano vivo del proceso de producción. Esta dinámica se vuelve particularmente clara cuando consideramos la rápida y vigorosa industrialización que está tomando lugar en China, India y Brasil.

Marx distinguía entre “trabajo muerto” (maquinaria, computadoras, capital fijo o infraestructura) y “trabajo vivo” (humano) en el proceso de producción. El crecimiento del capitalismo ha creado cada vez más artefactos de trabajo muerto, y los ingresos globales de energía juegan un rol central para mantener en funcionamiento esta vasta variedad de maquinaria, sistemas de transporte, computadoras, luces y electricidad. Sin un flujo constante de energía la acumulación capitalista se pararía en seco.

La razón por la cual las arenas bituminosas y otras fuentes no convencionales de petróleo están siendo desarrolladas hoy en día es que nos encontramos en un punto de inflexión en el régimen de energía de combustibles fósiles del capitalismo. Con la depredación de las reservas convencionales a los largo del siglo XX, las arenas bituminosas de Alberta y Venezuela constituyen las reservas más significativas de energía en el planeta. Pueden ser turbias, sucias, tóxicas, y disruptivas con la vida humana y el medio natural, pero el capitalismo sólo se interesa por la generación de ganancias y por mantener el sistema económico funcionando.

Desafortunadamente para el capitalismo, su conquista del mundo y la dominación de la clase trabajadora global que él mismo creó se ha sostenido durante largo tiempo a partir de la disponibilidad de fuentes de energía baratas que ahora están comenzando a agotarse. El capitalismo, con el propósito de mantener su crecimiento debe generar una transición hacia un nuevo régimen de energía que reemplace los combustibles fósiles. Pero no sólo necesita un nuevo régimen de energía, sino que necesita uno con un retorno de energía mayor que la invertida. Si falla en hacer esto, los crecientes costos de la energía y la declinación terminal en la disponibilidad de combustible fósil conducirán a una intensificación de la lucha de clases y la resistencia.

Las consecuencias de los aumentos en los precios del petróleo y el gas son sentidas inmediatamente por trabajadores y personas de bajos ingresos en la medida en que sus costos de subsistencia se incrementan directamente. Al aumentar el precio del petróleo, el costo del transporte hacia y desde el trabajo aumenta, como también lo hace el costo de los productos de la canasta básica producidos con fertilizantes sintéticos derivados de combustibles fósiles, y hechos y transportados por maquinarias alimentadas con petróleo. Los productos hechos a base de petróleo y gas natural son utilizados como materias primas en una amplia variedad de bienes de consumo, incluyendo ropa sintética y plásticos, y en un amplio rango de aplicaciones industriales así como para la generación de potencia.

En consecuencia, siempre que ha habido una seria interrupción del abastecimiento de combustible o un marcado aumento en los costos del combustible fósil, los efectos han sido sentidos por la clase trabajadora y frecuentemente han derivado en protestas y resistencias.

Indudablemente entonces, el capitalismo ha dado un giro de 360º desde el punto en el que hace 500 años surgió como sistema económico explotador y ecológicamente destructivo, pero aún así increíblemente dinámico, en una pequeña isla de espaldas al sistema mundial. Sólo ahora, luego de que el capitalismo ha conquistado el globo, ayudado en gran parte por su apropiación de la energía de combustibles fósiles, la crisis ecológica que ha creado es de alcance global, y afectará al conjunto de la raza humana y el medio natural.

Con el pico de producción de petróleo el capitalismo enfrentará un punto de inflexión histórico. Sus nuevas estrategias de acumulación en el corto plazo se basarán en el aseguramiento de las declinantes fuentes de energía de alta calidad, muchas de las cuales se encuentran en Medio Oriente, así como también en grandes inversiones en arenas bituminosas, con la esperanza de encontrar algún adelanto tecnológico que alivie las constricciones termodinámicas y permita un crecimiento económico global continuado.

El capitalismo, de sobrevivir, debe virar hacia alguna fuente de energía alternativa de una forma tan revolucionaria como fue su viraje de energías bióticas a combustibles fósiles. Esta fuente de energía no-carbónica debe ser barata, no contaminante, debe evitar contribuir al cambio climático, y ser capaz de integrarse con la infraestructura de distribución existente.

Si el capitalismo no desarrolla tal fuente alternativa de energía a tiempo, podemos esperar una aceleración en el cambio climático en la medida en que se incremente el uso de petróleo de arenas bituminosas, el carbón y la biomasa en reemplazo de las declinantes reservas de petróleo y gas natural. Al mismo tiempo, la competencia internacional por las restantes reservas de petróleo se verá acelerada, y el dramático aumento del costo de vida seguramente lleve a una intensificación de la lucha de clases a nivel local, nacional e internacional.

Al madurar el capitalismo, y en la medida en que su maquinaria devore cada vez más energías no renovables, se alcanzará un punto de crisis cuando el capital ya no sea capaz de externalizar sus contradicciones. El famoso planteo de Rosa Luxemburgo acerca de la elección entre “socialismo o barbarie” nos recuerda que la derrota de la gran ola revolucionaria de su generación, que buscaba acabar con el capitalismo y transformar el destino de la especie humana, fue aún más significativa de lo que comúnmente se reconoce.

El capitalismo, aunque fuera ahora derrocado y reemplazado por algún tipo de sistema socialista, dejará a sus herederos con ecosistemas potencialmente fatigados más allá de su recuperación, y con poco restante en términos de recursos de energía viable de baja entropía[16]. Si alguna futura sociedad socialista es llamada a construir el socialismo bajo condiciones de productividad declinantes y bajo constreñimientos de energía legados por el capitalismo industrial del siglo XX, las implicancias para la teoría y la práctica revolucionarias son significativas, y merecen ser puestas en el centro de la reconstitución del proyecto socialista. A fin de cuentas, hacerlo será necesario si la humanidad quiere evitar un tipo de barbarie aún peor que el del fascismo que destruyó las esperanzas revolucionarias de la generación de Rosa Luxemburgo.

* Autor: Tom Keefer – tomkeefer@gmail.com
Traducción: Observatorio Petrolero Sur
En The Commoner. Número 13, invierno 2008-09. An energy crisis (among others) is in the air [Una crisis energética (entre otras) está en el aire]: http://www.commoner.org.uk/N13/01-Keefer.pdf

Referencias:

[1] [Nota del traductor] Las arenas bituminosas (o “de alquitrán” o “de petróleo”) se encuentran constituidas por una combinación de arcilla, arena, agua y bitumen. A diferencia de los pozos convencionales de petróleo, que son explotados a partir del bombeo de los pozos, las arenas bituminosas se extraen con técnicas de de minería superficial o reduciendo su viscosidad a partir de vapor o solventes. Luego deben ser procesadas por refinerías especiales para obtener productos derivados del petróleo.

[2] [Nota del traductor] La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) es una organización internacional cuyo propósito es la coordinación de políticas tendientes a defender los intereses de las naciones que explotan y exportan ese hidrocarburo.

[3] Ver Robert Brenner: “Agrarian Class Structure and Economic Development in Pre-Industrial Europe” [“Estructura de clases agraria y desarrollo económico en la Europa pre-industrial”] in Aston, T.H. and C. H. E. Philp, The Brenner Debate: Agrarian Class Structure and Economic Development in Pre-Industrial Europe. Cambridge: Cambridge University Press, 1995.

[4] [Nota del traductor] Pandemia de peste bubónica que asoló Europa en el siglo XIV. Diversas fuentes estiman la pérdida de entre un 30% y un 60% de la población del continente.

[5] [Nota del traductor] La invasión del Reino de Inglaterra por parte de Guillermo el Conquistador en 1066, Duque de Normandía, es considerada clave en el posterior desarrollo de la isla por los cambios culturales y políticos que introdujo. Entre otros se destacan la introducción de la aristocracia normanda -en desmedro de la influencia escandinava- y un nuevo sistema de gobierno, las modificaciones en el idioma inglés, y el inicio de la rivalidad franco-inglesa.

[6] [Nota del traductor] De acuerdo a Marx, durante la jornada laboral el obrero asalariado crea valor por encima del de su fuerza de trabajo, que es apropiado gratuitamente por el capitalista.

[7] [Nota del traductor] “Niveladores” y “Cavadores”, las fracciones más radicales de la Revolución Inglesa. Los primeros propugnaban la igualdad en términos de propiedad, libertad, e independencia, y la libertad religiosa. Los segundos se apoyaban en el comunalismo religioso para oponerse a la aplicación de los cercamientos de tierras, y organizarse en pequeñas comunidades rurales.

La Revolución Inglesa (1648-1660) constituye un hito en la historia moderna, ya que se presenta como una de las primeras victorias del creciente poder económico de la burguesía frente al feudalismo y el absolutismo monárquico.

[8] John Bellamy Foster, Marx’s Ecology: Materialism and Nature [La Ecología de Marx: materialismo y naturaleza] (New York: Monthly Review Press, 2000).

[9] Elmar Altvater, “Global Order and Nature” [“Orden global y naturaleza”] in Political Ecology: Global and Local, ed. Roger Keil, David V.J. Bell, Peter Penz, and Leesa Fawcett (New York: Routledge, 1998) p. 20.

[10] Altvater, p. 21

[11] Altvater, p. 21

[12] [Nota del traductor] “La producción del plusvalor absoluto consiste simplemente, por un lado, en la prolongación de la jornada laboral más allá de los límites del tiempo de trabajo necesario para la subsistencia del propio obrero, y por otro en la apropiación del plustrabajo por el capital”. Marx, Karl: El Capital. Tomo I: “El proceso de producción del capital”. Siglo XXI Editores, p. 617.

[13] Karl Marx, Capital Vol. 1, p. 562

[14] Karl Marx, p. 563

[15] [Nota del traductor] La energía exosomática es la que se genera transformando energía fuera del cuerpo humano

[16] [Nota del traductor] Hace referencia a recursos energéticos de alto rendimiento.

http://opsur.wordpress.com/2010/03/24/combustibles-fosiles-capitalismo-y-lucha-de-clases/

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Metempsicosis... ¿meten psicosis?, by elotorongo, from blogs.peru21.pe

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Resucitan los muertos: Obama en EU y los socialistas en Francia

Por Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada, Unam, Mx, 28.03.10

Son tiempos de crucifixiones, pero también de resurrecciones, provocadas por la parusía de la Pascua política global cuando dos consignados cadáveres, el atribulado presidente Obama (presa de sus propias contradicciones y transmogrificaciones) y el Partido Socialista francés exhibieron durante la misma semana su metempsicosis: la transmigración de sus almas a nuevos cuerpos.

Lo conseguido por Obama mediante su reforma de salud no es poca cosa: una enmienda trascendental que se acerca a la cobertura universal y se queda en el umbral del 95 por ciento protectivo dejando de lado todavía a los “indocumentados”, donde persiste aún la ultrajante mexicanofobia de los wasp (por sus siglas en inglés: blanco-anglosajón-protestante).

La columna Lexington de la revista neoliberal británica The Economist (25/3/10) acepta a regañadientes la primera apoteosis doméstica de Obama: “La enmienda es histórica. Ninguno de los antecesores de Obama consiguió la cobertura universal” desde finales del siglo XIX.

Ni Teddy Roosevelt ni Franklin Delano Roosevelt ni Harry Truman ni Dwight Eisenhower ni Lyndon Jonson (quien incorporó a los ancianos y a un segmento de pobres mediante el Medicare y el Medicaid, respectivamente) ni Richard Nixon ni Jimmy Carter ni Bill Clinton pudieron concretar en el lapso de un poco más de un siglo la hazaña de Obama, quien se jugó la gobernabilidad de su agazapada presidencia en sus primeros 14 meses de gestión errática.

En realidad, Estados Unidos –aun dotado de su nueva reforma salubre obamista (Obamacare), que los republicanos y sus aliados racistas y nihilistas del Partido del Té tildan de “marxista” en forma insustentable, cuando las depredadoras aseguradoras privadas se despachan con la cuchara grande– sigue siendo una superpotencia tecnológica en contraste con sus estructuras sociales medievales, que se encuentran muy apartadas del avance humanista de Europa occidental, en particular, de los países escandinavos, más civilizados que la barbarie plutocrática, oligárquica y oligopólica de Wall Street.

Supera cualquier demencia en la fase decadente neoliberal global que el cuidado a la salud –un acto de la más elevada civilización humanista, sin necesidad de ser “marxistas”– haya caído en manos de actuarios, contadores, financieros y economistas neoclásicos –quienes se pretenden inmunes a las discapacidades, enfermedades y a la muerte– debido a la claudicación ético-estética y humanista de los galenos posmodernos, quienes sucumbieron a los cantos pecuniarios de las sirenas de las poderosas aseguradoras, que han “financiarizado” demencialmente hasta el metabolismo humano.

La reforma salubre obamista –un híbrido privado-público, cuando todas sus magnas entidades financieras y automotrices quebradas han sido rescatadas por el Estado– representa para Estados Unidos, un país rezagado en materia social civilizatoria, un salto cuántico histórico doméstico, pero que deja mucho que desear cuando se compara a los avances de Europa occidental.

Edward Luce, del rotativo neoliberal británico The Financial Times (26/3/10), considera que el triunfo político de Obama representa su más reciente “rencarnación” (sic), que conlleva “tres consecuencias”: 1) Obama “optimiza su manera de gobernar”, lo que le asentará para “empujar otras reformas, que incluyen la re-regulación de Wall Street”, que seguramente lo colmará de votos para que mejore su popularidad alicaída con el fin de amortiguar un desastre electoral parlamentario el próximo noviembre; 2) lo catapulta de nuevo al liderazgo global (acaba de parar en seco las insolentes belicosidades del rijoso primer ministro israelí Bibi Netanyahu), y 3) empuja al Partido Republicano a la extrema derecha del Partido del Té, y en el seno del cual 24 por ciento considera a Obama como el “anticristo”. ¡Oh-la-la!

Peor aún: Newton Leroy Gingrich, un fundamentalista neoliberal y anterior líder republicano de la Cámara de Representantes, fulminó que Estados Unidos estaba al borde de una “guerra civil” debido al Obamacare de corte socialista, lo cual es anatema en la sociedad medieval de Estados Unidos, que prohíja el individualismo misántropo.

Mas allá de los primitivos exorcismos, característicos de la (bi)polarización racial en Estados Unidos, Obama propinó el “uno-dos” como en el pugilato en la misma semana de su apoteosis doméstica cuando consigue una “victoria” con la finalización del pacto nuclear con Rusia, “su mayor éxito hasta hoy en política exterior”, según refiere Daniel Dombey (The Financial Times, 25/3/10).

En Francia ocurrió otra resurrección cuando el Partido Socialista aplastó en las elecciones regionales al partido gobernante del cada vez más impopular presidente Nicolas Sarkozy: su mayor triunfo en los pasados 30 años.

El Partido Socialista obtuvo 54 por ciento frente a un mediocre 35 por ciento del partido gobernante UMP, salpicado del retorno de la extrema derecha del Frente Nacional que arrancó dos dígitos.

La tercera esposa de Sarkozy, la ex modelo Carla Bruni, sentenció que su marido no aspiraría a una segunda presidencia debido a que se encuentra “muy estresado (¡súper sic!)”, lo cual le abre amplias oportunidades al más sereno y sensato Dominique de Villepin para abanderar las causas del ortodoxo gaullismo nacionalista.

Hasta la revista neoliberal británica da políticamente por muerto a Sarkozy y propone la candidatura “creíble” (léase: para los intereses financieros de la City, apesadumbrados por la dislocación geopolítica en Europa continental, que va en sentido contrario a sus piratas desregulaciones fiscalistas) de Dominique Strauss-Kahn, director del FMI, por el Partido Socialista, que tiene a dos óptimas mujeres como candidatas: su presidenta Martine Aubry (hija del ex premier Jacques Delors) y Ségolène Royal (la anterior candidata perdedora presidencial).

A nuestro juicio, The Economist, que simboliza los intereses de la desregulada globalización financiera, lanzó anticipadamente la candidatura de Dominique Strauss-Kahn para intentar balcanizar y vulcanizar al interior al Partido Socialista, muy proclive a la faccionalización estéril.

Tampoco hay que caer en la trampa del maniqueísmo lineal ideológico cuando es mucho mejor candidato el gaullista Dominique Marie François René Galouzeau de Villepin que el “socialista” Dominique Strauss-Kahn (un entreguista Chucho francés).

Hoy la lucha por la prominencia global se desenvuelve entre los entreguistas apátridas y los estoicos (más que heroicos) nacionalistas. Está bien que ambos se llamen Dominique, pero representa más los intereses nacionales de Francia el anterior primer ministro De Villepin que el actual director del FMI, quien opera con travestismo “socialista”: el mismo comportamiento manifiesto del banquero trasnacional Jacques Attali, el inventor de Joseph-Marie Cordoba y uno de los tutores globales del saltimbanqui teológico foxiano Jorge Castañeda Gutman.

Los nuevos vientos que soplan a los dos lados del Atlántico en dos relevantes países nucleares del G-7 han detenido la embriaguez teológica del moribundo neoliberalismo global, que no se ve cómo pueda resucitar en el mediano plazo, con todo y sus simuladores actores teatrales.

http://www.jornada.unam.mx/2010/03/28/index.php?section=opinion&article=014o1pol

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El hábito hace al monje, by unknow, from warchild13.com

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El gobierno entró en estado de histeria colectiva

Por Mario Mazzitelli *

Cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner planteó el Fondo del Bicentenario creyó que su ardid concluiría con un éxito rotundo. Esperó que el Congreso concluyera el período de sesiones ordinarias y el 14 de diciembre firmó el DNU. No sospechó que el presidente del BCRA puesto por Néstor Kirchner resistiría la medida.

Dicha resistencia, sin embargo, servia al juego político. Martín era un hombre del liberalismo, defendía la independencia del BC que fue uno de los principios heredados del Consenso de Washington, por tanto su remoción resultaba con una ubicación en el centro-izquierda para el gobierno. Así salieron todos los defensores del oficialismo a plantear que la contradicción principal era entre la autonomía del BC defendida por la derecha y los organismos de crédito internacional o la subordinación del mismo al poder político emergente de la voluntad popular.

Naturalmente nosotros adherimos a la segunda concepción, sólo que planteamos que se trata de una contradicción de tercer orden lejos de la cuestión principal. Si no fuera así no se entendería por qué un gobierno nacional y popular lo mantuvo a Redrado durante 5 años y medio y porque en tanto tiempo nunca cambió la carta orgánica del BC. Está claro que no era una cuestión central dado que, caído Redrado, tampoco al día de hoy han modificado la carta orgánica del BC, como tampoco modificaron la ley de entidades financieras de Martínez de Hoz-Videla. Todo esto lo silencia el elenco estable de seguidores del gobierno. Como pasa también por alto que el primer candidato para reemplazar a Redrado fue Mario Blejer.

Sigamos. El gobierno encontró una resistencia de derecha. Pero no a la derecha del gobierno. Que planteó: 1.- que en lugar de un DNU debería ser una ley por la que se pagara la deuda y 2.- que no se deberían usar las reservas. Como anillo al dedo.

El gobierno dijo: con todo gusto esto lo hacemos por ley, pero ustedes quieren pagar sin tocar reservas, lo que abre alternativas bien ingratas. Si pago pidiendo en el exterior lo hago a tasas superiores a las que recibo por las reservas. Esto es como hacerle el juego a los bancos. Por mis depósitos me pagan el 0,5% y yo pido al 15% ¿Dónde está el negocio? Directamente pago con reservas, que no resulta imprescindible en la actualidad tener en el BC.

Sigue el gobierno. Otra alternativa que me ofrecen es disminuir gastos, ir al ajuste. Bajar salarios, jubilaciones o inversiones. No, ajuste no queremos hacer. Vamos a insistir con la demanda agregada como fórmula para mantener alto el crecimiento económico, base de la paz social en esta etapa que le ha tocado vivir a la Argentina.

La derecha le responde: si usted no baja el gasto termina pagando con inflación, un impuesto que recae con mayor dureza sobre los pobres y asalariados de todo tipo y no sobre las capas altas de la sociedad que saben como protegerse y hasta beneficiarse de las altas tasas inflacionarias.

En el discurso del 1º de marzo la presidenta reconoce que hay un déficit fiscal del orden de los 55.000 millones de pesos. Con lo que se puede colegir que los recursos del BC van a cubrir ese rojo en las cuentas públicas. O en todo caso, que los fondos extraídos de las reservas no necesariamente irán a pagar deuda, sino que liberarán partidas que inyectarán recursos en el mercado interno. El default aparece en boca de la presidenta como el peor de los pecados. Quita credibilidad al deudor, crece el riesgo país y suben las tasas de interés. Rodríguez Saá es un irresponsable total. Cristina no dejará que Argentina entre en default, no permitirá que el Poder Judicial o el Poder Legislativo la lleven a tamaña situación. Los males que padecemos los debemos a aquel 24 de diciembre de 2001 y eso ya no volverá a ocurrir.

Tanta vehemencia a favor de pagar la deuda nos sorprende. Y mucho más nos sorprende cuando se especula que eso es de izquierda, nacional y popular. En otros tiempos los irresponsables de la izquierda, nacional y popular llegaron a plantear el no pago de la deuda. Pero ahora parece que las cosas cambiaron.

¿Qué es lo que ha puesto en histeria colectiva al gobierno? Simplemente la postura razonable de Proyecto Sur. Revisar, investigar, auditar la deuda a través de una comisión bicameral, recordando que la Constitución Nacional le otorga facultades exclusivas al Congreso Nacional para el tratamiento de la deuda. Saber toda la verdad. Delimitar que parte es ilegal y sólo asumir el compromiso de pagar deudas legales. Ha puesto nervioso al gobierno saber que nuestro pueblo respalda esta propuesta.

Hemos dicho además algo más grave que le cayó muy mal al gobierno de Cristina: que con las reservas podíamos crear un Fondo Nacional de Desarrollo para el despegue de industrias y actividades estratégicas como la conformación del Tren para todos, la construcción de grandes barcos toneleros en los astilleros nacionales, la creación de un empresa estatal de petróleo, el fomento a la modernización de la pequeña y mediana empresa, etc.

Esto fue muy mal recibido porque demostramos que antes que pagar deuda ilegal, antes que pagar a los usureros más corruptos del sistema capitalista internacional, podíamos invertir en el desarrollo de nuestro país, más allá de las determinaciones del mercado. Encima les dijimos que debíamos revisar el presupuesto donde podríamos bajar los subsidios a los grupos económicos más poderosos, con lo cual además podíamos empezar a terminar con algunas cajas negras; que reimpusiéramos los aportes patronales a las grandes empresas, disminuidos a la mitad por Menem y Cavallo; que estableciéramos impuestos a la renta financiera, a las transacciones bursátiles, y otras actividades especulativas, etc.

Esto le dolió al gobierno. Que pusiéramos en evidencia qué lejos se encontraba su propuesta de encarnar la voluntad de un pueblo que quiere mejorar su calidad de vida y recuperar niveles de soberanía rematados en los últimos 7 lustros. Especialmente durante la década de los 90.

El gobierno maltrató a través de sus enormes posibilidades de comunicación a Pino Solanas y a Proyecto Sur. Nos situó en el arco de la derecha, aliados a Federico Pinedo, a Carrió, etc. La mayoría no lo creyó, otros en cambio compraron. ¿¡Ahora son aliados de la derecha!? El gobierno es la usina de la mentira. Y muchos loritos repetidores insisten y repiten. 6, 7, 8 es el megáfono en el que se expresan las mentiras generadas por el gobierno.

Pero no terminan allí. Algunos periodistas o dirigentes políticos se hacen eco. Un fruto del árbol de la Alianza, que acompañó el ajuste de salarios y jubilaciones, el blindaje y el megacanje, a Lopez Murphy y a Cavallo, el déficit cero y el corralito; en estos días aparece horrorizado porque Proyecto Sur le hace el juego a la derecha. Plantea una propuesta similar a la de los decretos y muy parecida a la del Senador Verna. Verdadero dislate del tiempo histórico que nos ha tocado vivir.

Tampoco la situación termina ahí. Ya, fuera de “sí”, sectores del gobierno intentan introducir la violencia como modo de resolución del debate. Lo que no pueden por las buenas lo quieren por las malas. Así comenzaron los insultos, las amenazas, las patoteadas. Las viene sufriendo Pino y otros compañeros. Pican muy cerca de nosotros, aunque no nos amedrentan. Paren la mano. Tranquilos. Que el matonismo no pertenece a la cultura democrática, ni los tiempos lo recomiendan.

Proyecto Sur no hace gala de izquierdismo. Simplemente es una fuerza de izquierda. No corre al gobierno por izquierda para desestabilizarlo. Le hace propuestas sensatas para que el país salga adelante. No pone palos en la rueda, porque no queremos un país en ruinas con un pueblo sufriente. Muy por el contrario creemos que las posibilidades de la Argentina son inconmensurables. Que nuestro potencial está intacto. Que si terminamos con el saqueo en escala que se hace en favor de intereses extranjeros en las áreas del petróleo, la minería, el comercio exterior, el capital financiero, la pesca, los servicios monopólicos y los grupos oligopólicos, y recuperáramos estas grandes rentas para el pueblo; la inversión para nuestro desarrollo tendría una fuente genuina e inagotable. Y lógicamente no deberíamos sostener la inversión en los préstamos del sistema financiero, en los mercados voluntarios de crédito, ni en la peor usura internacional, con la que se encuentra enredado nuestro país desde hace décadas sin levantar cabeza.

Sostenemos un proyecto alternativo y distinto. El Partido Justicialista gobernó 18 de los últimos 20 años. Su vocación por el poder es incuestionable. Poder que en oportunidades usó para ejecutar el programa más colonial y entreguista de la historia. Poder que en ocasiones realiza “concesiones” cuando el pueblo está cabrero. Cuando hace una concesión busca la subordinación del sector. Así ocurrió con algunas organizaciones muy queridas por nuestro pueblo. Respetamos la decisión de esas organizaciones.

A nosotros no nos convence este gatopardismo. Cuando analizamos los grandes beneficiarios del modelo menemista nos encontramos que son los mismos nombres que en la actualidad. Las mismas petroleras, los mismos bancos, las mismas mineras, las mismas agroexportadoras, los mismos grandes grupos económicos.

La fuga de capitales no se detuvo, por el contrario se incrementó durante los últimos años sin que el BCRA hiciera algo para detener esta sangría. La deuda ilegal siguió su curso, siendo éste el gobierno que más pagó en la historia argentina. Los 18 años de gobierno del PJ tienen discontinuidades que no alteraron la fisonomía del modelo agro-minero-financiero de saqueo continuo. Los dos años en que la UCR en Alianza con el Frente Grande estuvo en el Poder Ejecutivo, mostraron que aún podían empeorar lo que estaba muy mal. Conservadores en la defensa del mismo modelo, ineptos para su administración. La peor de las combinaciones posibles.

Pensar que el pueblo argentino, sus jóvenes en particular, quedará circunscripto a estas dos opciones de cara al 2011, resulta sombrío. Crear una alternativa es un deber moral y patriótico.

El gobierno muestra su peor faceta cuando se resiste al cambio. Nos ataca porque somos el cambio posible y superador. Subir otro escalón en esta democracia que construimos entre todos es nuestra consigna. Más soberanía, mayor justicia social, mejor democracia, protección del ambiente, desarrollo educativo-científico-tecnológico-industrial, modernización, integración regional. Todo para una vida mejor.

El gobierno debería parar con sus diatribas contra Proyecto Sur. Debería aceptar que han cubierto una etapa importante en la conducción del Estado. La primera un poco mejor y la segunda de baja calidad. Que deberían pensar en entregar los atributos presidenciales a otra/o argentina/o elegida/o por el pueblo. Y que, si su conciencia está limpia en torno a la fortuna que han amasado durante todos estos años pasando de 6 a 51 millones de pesos de patrimonio, para nada deberían preocuparse. Que todo será en el marco del orden institucional, el respeto a la Constitución y las leyes. Y en paz.

Y que en ese contexto necesitamos dar pasos en dirección a encontrarnos con el proyecto revolucionario de 1810. El proyecto por el que lucharon los próceres de nuestra independencia y muchos compatriotas a lo largo de estos dos siglos. En esa dirección marchamos.

Como siempre en la historia, la derecha es la que se opone al cambio. Ojalá no quede este gobierno en un lugar tan desubicado.

* Secretario General del Partido Socialista Argentino en Proyecto Sur.

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