Archive for Septiembre, 2009

Trinity, from jamielaing.com

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En vísperas de octubre, la mecha ya está encendida

Por John Hoefle
espanol.larouchepac.com, 25.09.09

Al momento de escribir estas líneas, estamos a sólo dias de que finalice el año fiscal federal, momento en el que el gobierno de Estados Unidos tiene que intentar arreglar sus cuentas. Eso va a estar difícil. El gobierno federal está irremediablemente en quiebra, habiendo destruido a la nación con la desregulación, una desregulación que le abrió las puertas al mayor saqueo y pillaje que haya conocido el mundo. Es más, ese saqueo y pillaje ya ha quebrado a 49 de nuestros 50 estados, y puesto en quiebra a innumerables ciudades, y otros gobiernos locales, así como también a una gran faja de la población. Nuestra nación, otrora una de las potencias industriales más productivas del mundo, se ha visto reducido a su sombra, manejada por parásitos financieros que ni tienen la menor idea de cómo funciona realmente una economía, ni el menor interés en el bienestar de la ciudadanía.

Tomó cuatro décadas llegar al punto en el que estamos. Estamos al borde del precipicio, mirando hacia el abismo en posición de dar el paso fatal.

La globalización ha fracasado

No se ha resuelto nada. Dicen que el gran rescate -la mayor estafa en la historia- salvó la situación, cuando de hecho sólo ha empeorado las cosas.

Nuestro problema económico tiene dos partes: hemos destruido la productividad económica que generaba nuestra riqueza, y la hemos sustituido con la creación de la mayor deuda en la historia, una deuda tan enorme que es absurdo simplemente pensar que se puede pagar.

El mecanismo que hizo esto posible fue la globalización. Y la globalización no es más que un nombre bonito para el imperio. Lo que ya hemos hecho, es que ya traicionamos los principios sobre los que se fundaron los Estados Unidos, y hemos convertido a nuestra nación en el patio de juegos financieros del Imperio Brutánico.

Los E.U. se convirtieron en el principal consumidor en el mundo, el comprador de productos producidos en todas partes del mundo -incluyendo muchos que solíamos producir internamente- y en el proceso ayudamos a crear un grupo de carteles corporativos que ahora controlan los productos de primera necesidad para la vida de naciones por todo el planeta.

Para pagar por lo que comprábamos, incurrimos en deuda. Y para financiar esa deuda, el Imperio Brutánico creó una gigantesca maquinaria de deuda, con base en una gama vertiginosa de obligaciones derivadas. Las deudas después se transformaron mágicamente en activos, y se vendieron por donde quiera. Era algo para espantar a cualquiera y creció inimaginablemente grande, antes de desplomarse.

Pero se desplomó, porque bajo su fachada fulgurante, se escondía en realidad una maquinaria de saqueo, un timo piramidal que convirtió a sus controladores y operativos aparentemente ricos fuera de toda proporción, saqueándonos al resto de nosotros.

La respuesta adecuada al desplome de este sistema perverso debería haber sido un respiro de alivio, y comprometernos a reparar el daño que nos había ocasionado. En vez de esto, nuestros supuestos dirigentes se apresuraron a rescatar a los criminales, a costa de las víctimas. Tomaron una situación que era horrible y la convirtieron en algo peor.

Cálculo de la deuda

Los tontos trataron de resolver una crisis de la deuda creando más deuda: una cantidad enorme, hiperinflacionaria, de deuda, que le bombearon a un sistema ya muerto y a sus bancos zombies. Al hacerlo, asolaron buena parte de lo que quedaba de los fundamentos económicos. Los hogares fueron arrojados a la confusión, cercenado su acceso al crédito y la red de seguridad que la gente pensó que los protegería fue hecha pedazos. Entre más rápido crecía la deuda, más rápido se contraía la posibilidad de la economía de pagar esa deuda.

Ahora nos acercamos al 30 de septiembre, el fin del año fiscal, a una nación que se ahoga en su propia deuda. Alguna de esta deuda es legítima, ligada a una actividad económica física real, pero la mayor parte de ella es espuria, producto de juegos de azar en el casino de derivados del Imperio. Y es la deuda espuria los reclamos ficticios del casino, lo que está protegiendo nuestro gobierno, en tanto que deja que se desplome el resto de la economía. ¿Es de sorprender que la nación esté en quiebra?

Lyndon LaRouche recientemente comparó esto con jugar con “nitroglicerina en una día caluroso. Porque, el día que alguien decida que este deuda ficticia pudiera no pagarse nunca, y que el tipo que está a su lado creyera que no vale la pena comprarla, se tendría una condición muy diferente“.

El valor de los derivados e instrumentos relacionados se basa en lo que los financieros llaman “la teoría de un tonto más tonto”que, en esencia dice que, siempre habrá algún tonto por ahí que esté dispuesto a pagar más de lo que vale el papel que se le está vendiendo. Resulta que ellos resultaron los tontos más grandes, cargados de papeles inservibles después de que se paró el juego.

De esta manera, nuestros bancos comerciales, nuestros bancos de inversiones, nuestras compañías aseguradoras, nuestros fondos de mercado monetarios y mutualistas, nuestros fondos pensionarios, ad infinitum, están atorados con cantidades asombrosas de basura inservible, que aún conservan en sus libros con un alto valor. Contaban con el proceso de rescate para volver a echar a andar los mercados para poder deshacerse de su basura y descargarla en otros tontos más tontos, pero nunca sucedió. Por ahora, solo han salvado a unas cuantas instituciones favorecidas por el Imperio, dejando al resto colgadas para que se sequen.

Golpes de la realidad

En lo que entramos al año fiscal, el gobierno alega que el rescate ha funcionado, ya llegó la recuperación, y que ahora debemos volver nuestra atención a poner orden fiscal en nuestra nación. Nos han dicho que los mecanismos de rescate se están desmontando porque ya no se necesitan.

Esto es pábulo para las masas, los alegatos de que “todo está bien” diseñados a sosegarlos para que se vuelvan a dormir. Sin embargo, todos los conocedores saben que es una mentira. Así lo dicen abiertamente, si bien con un lenguaje más discreto. Esto quedó claro con los “dirigentes” reunidos en Pittsburg en la reunión del G-20 esta semana: su mensaje principal fue, ¡no paren los rescates!

Piense en esto desde la posición de un especulador en Wall Street, o en la City de Londres, o en cualquier otra parte del mundo, quien está sentado en una pila de estos papeles inservibles. Sin un comprador, no tienen valor, y los únicos compradores a la vista, los gobiernos, están hablando de reducciones. Si no estás en pánico, no estás prestando atención.

El sistema entero está listo a estallar. El desplome de la economía significa que no se van a pagar las deudas legítimas, y que no hay compradores para el desperdicio tóxico. La mecha ya está encendida y la explosión es inminente. Es cuestión de cuándo, no de si es que sucede.

Glass-Steagall

La única solución a estas alturas, dice LaRouche, sería que el 29 de septiembre se volviera a sancionar de inmediato la ley Glass-Steagall, para proteger y estabilizar a los bancos comerciales.

De otra manera, dice LaRouche, entramos a una fase nueva del desplome, un espacio-fase diferente en donde el estado de cosas es diferente, incluso aunque los números sean los mismos. Comparó esto con “un hombre cuyo pulso todavía funciona y respira pero que está en el proceso de morir. Por lo tanto, la lectura de su pulso, como tal, y su respiración, no son algo decisivo. Lo es lo que va por debajo. Lo que es importante es la condición que va a amenazar su pulso y su respiración. Y esa es la comparación aquí”.

Las personas que están esperando que “algo salga mal” no comprenden el verdadero sentido. Ese algo ya sucedió.
El sistema financiero ha entrado en su fase de muerte, y su resuello final es inminente. Es un proceso dinámico, no cronológico —causas y efectos que se combinan de formas que con frecuencia no son visibles inmediatamente.

La “causa” ya ocurrió, y el efecto está en camino, implacablemente. Las deudas no se pueden pagar. Y en la medida en que esa realidad pavorosa se asome sobre los portadores de los desperdicios tóxicos, el pánico se va a desatar. Empezarán las corridas, mientras los parásitos compiten unos con otros para retirar efectivo. No habrá refugio seguro, mientras el mundo como lo conocemos, se desintegra en un desplome en reacción en cadena.

El imperio está promoviendo la austeridad para el pueblo, dejando que la gente se muera para salvarse a sí mismo. Tienen que predominar las cabezas más juiciosas, y muy rápidamente.

http://espanol.larouchepac.com/news/2009/09/28/en-v-speras-de-octubre-la-mecha-ya-est-encendida.html

Ojos ciegos bien abiertos, by Xavier Eichaker, from lefigaro.fr

Ojos ciegos bien abiertos, by Xavier Eichaker, from lefigaro.fr

En relación al informe de la ONU sobre el hambre

Hambre: El dilema del capitalismo con la “población sobrante”: mercancía sin rentabilidad

Por Manuel Freytas *
IAR-Noticias/Prensa Marea Socialista
argenpress.info, 26.09.09

Según la ONU, con “menos del 1%” de los fondos económicos que han utilizado los gobiernos capitalistas centrales para salvar al sistema financiero global (bancos y empresas que han desatado la crisis económica), se podría resolver la calamidad y el sufrimiento de miles de millones de personas (casi la mitad de la población mundial) que son víctimas de la hambruna a escala mundial. ¿Y por qué no se hace? Por una razón de fondo: Los pobres, los desamparados, la “población sobrante”, no son un “producto rentable” para el sistema capitalista.

En medio de la euforia desatada por lo que los analistas del sistema llaman el “comienzo del fin” de la crisis recesiva internacional, la ONU advirtió el miércoles, que el hambre aumentó “significativamente” y ha batido un récord en los dos últimos años.

En un primer capítulo, en 2008, y a causa del aumento de los precios del petróleo, hubo una escalada mundial del precio de los alimentos que incrementó el proceso de hambruna que padecen habitualmente las poblaciones más desprotegidas de Asia, África y América Latina.

En un segundo capítulo, con el desarrollo de la crisis recesiva global, ese proceso se agudizó arrojando a más población desposeída a la marginalidad y a la carencia de alimentos para subsistir, aunque sólo sea a escala precaria.

Según la ONU, en el mundo ya hay más de 1.000 millones de personas que padecen hambre, la cifra más alta de la historia, y en todo el planeta hay 3.000 millones de desnutridos, lo que representa casi la mitad de la población mundial, de 6.500 millones.

Los datos fueron difundidos casi al mismo tiempo por la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, en Londres, y el relator especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter, en un foro en México.

La directora del PMA cifró la cantidad de hambrientos, es decir, personas que no acceden ni siquiera a los requerimientos básicos de alimentación, en 1.020 millones, y advirtió que el flujo de ayuda humanitaria está en “un mínimo histórico”.

Para Sheeran: “Este año tenemos más personas hambrientas que nunca” y remarcó que “muchos se despiertan y no cuentan ni con una taza de comida”.

El problema con la crisis alimentaria y la crisis financiera es que se han permeado silenciosamente en todo el mundo, afectando selectivamente a los miles de millones que se encuentran en el fondo del mundo (en términos de pobreza), que son los más vulnerables”, dijo Sheeran a Reuters en una entrevista.

De acuerdo con la funcionaria responsable del organismo humanitario de la ONU, esa situación es una “receta para el desastre” y resulta “crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del mundo”.

Además, Sheeran avisó de que el PMA afronta “un grave déficit presupuestario”, pues este año sólo recibió 2.600 millones de dólares de un total de 6.700 millones de dólares necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países. Sobre el terreno, esa falta de fondos se traduce en el recorte de programas que se desarrollan en distintos países.

Hay que aclarar, a modo de ejemplo más esclarecedor, que los 6.700 millones de dólares del programa para “combatir el hambre mundial”, equivalen solamente a un 10% de la fortuna personal de Bill Gates, el hombre que encabeza la lista de millonarios a escala global.

La directora del PMA remarcó que, con “menos del 1%” de las inyecciones económicas que han hecho los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna.

Las fábricas del hambre

Dentro del mercado y de la sociedad de consumo capitalista, la lógica de producción no se mide por la satisfacción de las necesidades básicas de la sociedad (comida, vivienda salud, educación etc.) sino por los parámetros de optimización de la rentabilidad privada.

La producción de bienes y servicios (esenciales para la supervivencia) controlada por el capitalismo está socializada, pero su utilización está privatizada: No responde a fines sociales de distribución equitativa de la riqueza producida por el trabajo social, sino a objetivos de búsqueda de rentabilidad capitalista privada.

En este marco, y fuera de la orbita del control estatal de los gobiernos, los recursos esenciales para la supervivencia están supeditados a la lógica de rentabilidad capitalista de un puñado de corporaciones trasnacionales (con capacidad informática, financiera y tecnológica) que los controlan a nivel global, y con protección militar–nuclear de EEUU y las superpotencias.

En ese escenario, la producción y comercialización de alimentos no está supeditada a la lógica del “bien social”, sino a la más cruda lógica de la rentabilidad capitalista.

Según la FAO, diez corporaciones trasnacionales controlan actualmente el 80% del comercio mundial de los alimentos básicos, y similar número de megaempresas controlan el mercado internacional del petróleo, de cuyo impulso especulativo se nutre el proceso de subida de los alimentos, causal de la hambruna que ya se extiende por todo el planeta.

Detrás de este fabuloso negocio con los recursos esenciales para la supervivencia humana, se encuentran los principales bancos y grupos financieros de Wall Street, que juegan un rol determinante en la especulación que se ejerce en los mercados energéticos y de materias primas y que impulsan la actual escalada de los precios de los alimentos.

Entre los primeros pulpos trasnacionales de la alimentación, se encuentran la empresa suiza Nestlé SA., la francesa Groupe Danone SA y la Monsanto Co., que lideran mundialmente la comercialización de alimentos y que, además de controlar la comercialización y las fuentes de producción, poseen todos los derechos a escala global sobre semillas e insumos agrícolas.

Los niveles de producción no se realizan atendiendo a las necesidades humanas de la población, sino atendiendo a las necesidades del mercado y de la ganancia capitalista.

Despojados de su condición de “bien social” de supervivencia, esos recursos se convierten en mercancía capitalista con un valor fijado por la especulación en el mercado, y los precios no se fijan sólo por la demanda del consumo masivo, sino básicamente por la demanda especulativa en los mercados financieros y agro–energéticos.

Y los gobiernos, al no tener poder de gerencia sobre sus recursos agroenergéticos se convierten en títeres de las corporaciones que los controlan y que se apoderan de la renta producida por el trabajo social de esos países.

Y como el capitalismo trasnacional (las corporaciones que controlan el petróleo y los alimentos) sólo produce para quien tiene capacidad de comprar esos productos, la falta de poder adquisitivo de las mayorías empobrecidas del planeta, lleva su vez a que las corporaciones reduzcan la producción para achicar costos y preservar la rentabilidad vendiendo menos pero más caro.

El mundo atraviesa por una sobredemanda de alimentos y de petróleo que, a su vez, reproduce la rentabilidad de los grupos que hegemonizan el poder sobre la producción y comercialización, y sobre los mercados de la especulación financiera de las materias primas.

De esta manera, a los pulpos petroleros y alimentarios no les interesa producir más, sino ganar más produciendo lo mismo con rebaja de costos de personal e infraestructura.

Y por más apelaciones que hagan las instituciones “asistencialistas” del sistema capitalista como la ONU y la FAO (que suceden a la caridad religiosa) las corporaciones transnacionales establecen su dinámica productiva a partir de la relación costo–beneficio.

Esto es, y atendiendo a la lógica esencial que guía el desarrollo histórico del capitalismo, sólo producen atendiendo a la ley de la rentabilidad, a la ley del beneficio privado, y no a la lógica del beneficio social.

Por lo tanto, no hay “crisis alimentaria” (como sostienen la FAO, la ONU, el Banco Mundial y las organizaciones del capitalismo como el G–8) sino un incremento de la hambruna mundial por la especulación financiera y la búsqueda de rentabilidad capitalista con el precio del petróleo y los alimentos.

El control de las fuentes, de la producción, de la comercialización internacional y de la masa de recursos financieros emergentes por las corporaciones trasnacionales, vuelven impotentes a los gobiernos dependientes (sin poder de gerencia sobre esos recursos) para resolver los problemas de la hambruna que aquejan a sus pueblos.

Por otra parte, los fondos que destinan la ONU, el Banco Mundial y demás organizaciones del capitalismo trasnacional, son mendrugos comparados con la ganancias multimillonarias de los pulpos petroleros y de la alimentación y el crecimiento de las fortunas personales de sus directivos y accionistas.

El dilema con la “población sobrante”

En este escenario, y dentro de los parámetros funcionales del sistema capitalista (establecido como “civilización única”) la “población sobrante” (los desposeídos y famélicos de la tierra) son las masas expulsadas del circuito del consumo como emergente de la dinámica de concentración de riqueza en pocas manos.

Estas masas desposeídas, que se multiplican por las periferias de Asia, África y América Latina, no reúnen los estándares del consumo básico (supervivencia mínima) que requiere la estructura funcional del sistema para generar rentabilidad y nuevos ciclos de concentración de activos empresariales y fortunas personales.

Pero de esta cuestión estratégica, vital para la comprensión de la crisis global y de su impacto social masivo en el planeta, la prensa internacional no se ocupa. Los medios locales e internacionales están ocupados en dilucidar cómo la crisis produce la disminución de las fortunas de los ricos y la pérdida de rentabilidad de las empresas.

Tanto el “milagro asiático” como el “milagro latinoamericano” (del crecimiento económico sin reparto social) se construyeron con mano de obra esclava y con salarios en negro. Esto lleva a que, al caerse el “modelo” por efecto de la crisis recesiva global, el grueso de la crisis social emergente con despidos laborales en masa se vuelque en esas regiones.

Además, esas masas expulsadas del circuito del consumo, requieren (para darle una pantalla “compasiva” al sistema) de una estructura “asistencialista” compuesta por la ONU y las organizaciones internacionales que representan una carga y un “pasivo indeseable” en los balances de gobiernos y empresas trasnacionales a escala global.

Durante las crisis (como la que hoy vive el sistema capitalista) las empresas y bancos preservan sus rentabilidad “achicando costos”.

Y las primeras víctimas, las variables de ajuste, son las masas asalariadas y los sectores más vulnerables de la sociedad que pagan la crisis de los ricos con despidos y reducción de sus salarios, mientras que los sectores más desprotegidos sufren el impacto directo de los recortes de los planes sociales y de ayuda a la pobreza de los gobiernos.

Quien trate de quitarles el control de los recursos esenciales a las empresas y bancos trasnacionales, antes deberá derrotar al poder militar nuclear de EEUU y de las potencias aliadas de la Unión Europea, gendarmes y reaseguros políticos de las corporaciones capitalistas que han convertido el planeta en una economía de enclave al servicio de la rentabilidad privada.

Dentro de esta ecuación (de un sistema de producción mundial sólo orientado a la búsqueda de rentabilidad) se desarrollan dos efectos inversamente proporcionales: Un crecimiento récord de las fortunas personales y de los activos empresariales capitalistas, y un crecimiento récord (como consigna la ONU) de los pobres y hambrientos que ya alcanzan la mitad de la población mundial.

En el desenlace de este proceso (de concentración de riqueza con “población sobrante”) se incuban las bases y el detonante de un “Apocalipsis social” que el sistema y sus analistas todavía no registran ni prestan atención.

Es un dilema que no figura en ningún debate ni discusión internacional, sencillamente, porque el pobre, el hambriento, no es mercancía rentable, está fuera del circuito del consumo y no genera dividendos.

Y el desenlace, no es profético sino matemático: ¿Qué va a pasar cuando la mitad de la humanidad que no come avance sobre sus verdugos?

La plaga del hambre que ya se extiende como una epidemia por las áreas empobrecidas del planeta genera las condiciones para un “Apocalipsis social”.

Casi la mitad de la población del planeta –según la ONU– sobrevive en estado de pobreza o por debajo de la escala de supervivencia, sin satisfacer sus necesidades básicas de alimentación.

No hace falta mucha imaginación (el fenómeno ya se verifica en la realidad) para mensurar el factor apocalíptico masivo que representaría para el sistema el avance de ejércitos de hambrientos buscando comida para sobrevivir en las grandes urbes, enfrentándose con la violencia a la represión militar o policial.

¿Qué puede detener a un hambriento? ¿Qué puede perder un hambriento más allá de su vida que ya casi ni la tiene? Se trata del instinto de conservación, el primer sistema de señales que guía la conducta de un ser humano o de un animal en situaciones extremas de lucha por la supervivencia.

¿Acaso se utilizarían tanques, aviones y arsenales nucleares para detener a los miles de millones de pobres atacados de “hambre celular” que se abalanzarían masivamente sobre las ciudades para conseguir alimentos por los medios que fuesen?

¿Con qué discurso los políticos del sistema podrían contener a los atacados de incontinencia alimentaria y reencauzarlos por la senda de la “civilización” y de la “gobernabilidad democrática” capitalista?

¿Cuánta propiedad privada concentraría un “empresario” capitalista antes de que las multitudes de hambrientos saqueen su casa y destruyan todo lo que encuentran a su paso, incluso su vida y la de su familia?

¿Cuántas balas o misiles alcanzarían a disparar las tropas militares antes de ser destrozadas por las multitudes enfurecidas por el hambre y la reacción instintiva de la búsqueda de supervivencia a cualquier precio?

No se trata de una revolución racional y planificada por la toma del poder político, se trata de la “barbarie” en su escala primitiva, una regresión al hombre prehistórico, sin ningún molde de “civilización” o de “convención social” que lo contenga en su búsqueda de alimentos para sobrevivir en la inmediatez.

Se trata, en última instancia, de una reacción inconmensurable de la masa de “población sobrante”, que el estúpido, irracional y criminal sistema capitalista todavía no registra.

* Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica.

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Grandes facturas argentinas, from eldesmitificadorargentino.blogspot.com

Grandes facturas argentinas, by El Tomi, from eldesmitificadorargentino.blogspot.com

La lucha en Terrabusi desenmascara a los ‘audiovisuales’ K

Por Jorge Altamira
Especial para argenpress.info, 25.09.09

La ley audiovisual del trío K-Solanas-Binner tuvo su preestreno con el conflicto del Terrabussi. Los Moyano, Daer y compañía, futuros titulares de los medios que serán emancipados por la ley K de los monopolios capitalistas, hicieron punta en la exigencia de que el Estado ponga fin a esta lucha, lo que supone un llamado a la represión. Los kirchneristas fanáticos de la CTA no han movido por la lucha de Terrabusi ni el 0,1% de lo que supieron hacer para apoyar la ley K de medios cuando aún incluía el ingreso de los pulpos telefónicos.

En la dirección de Foetra revista uno de los principales dirigentes de la central alternativa, que no se privó de fogonear la ley tele-audio-visual en las audiencias públicas, pero que no haría un paro de cinco minutos para apoyar a los obreros del pulpo internacional de la alimentación.

No hace falta decir que la patronal de Clarín hizo frente con la patronal de Kraft, como ha ocurrido siempre y no podría ser de otro modo, y que sigue caracterizando mentirosamente a la lucha de los compañeros del subte como “una interna gremial” (pero a la interna que ellos tienen con los K y sus capitalistas amigos la presentan como un combate de salvación nacional).

Los animadores de la reconquista de la palabra por medio de la ley, o sea los K de Carta Abierta y otros blogueros chistosos, no se hicieron ver ni una sola vez en la Panamericana con los obreros, o en las innumerables manifestaciones que se realizan en su apoyo. En la Universidad, los comunicadores del oficialismo se encuentran mudos, y miran impávidos la movilización de los estudiantes en solidaridad con los trabajadores.

Es que comprenden perfectamente bien que la lucha en Kraft-Terrabusi pone en jaque al sistema, y que alimenta muchas otras del mismo cuño, que asestarían golpes mortales a la burocracia sindical y a las camarillas del gobierno y de la universidad –o sea que pondría en cuestión al régimen cuyas migajas se esmeran por usufructuar. Cuando se tiene en cuenta el lugar fundamental que ocupan las mafias sindicales en el aparato del Estado, debiera quedar claro que luchas como las de Kraft-Terrabusi son las únicas que merecen el nombre de luchas por la democracia.

El Estado, un monopolio de la violencia de clase

Por aquello de que en la cancha se ven los pingos, la lucha de Kraft-Terrabusi, el subte, Mahle o Paraná Metal muestra el real contenido político de un proyecto audiovisual que emana de un Estado capitalista. Los que escriben para apoyar el mamotreto no se tomaron un instante para preguntarse cómo la libertad de expresión podría surgir de un poder de coerción que está al servicio de la reproducción del sistema capitalista.

Para los deconstructores de la palabra, el Estado es poco menos que un limbo, un espacio neutral entre las clases, casi un muro de los lamentos del desgarramiento social. Por eso lo atribuyen intenciones angelicales al gobierno de Barrick Gold, de la explotación minera a cielo abierto, de los desmontes, de las petroleras, de Telecom, de los banqueros, de los canjistas de deuda, del FMI y, ahora, de la deuda estatizada que dejaron Videla-Cavallo con el Club de París.

Para el capitalista los medios son un negocio; para el Estado,
que es la representación de todos los capitalistas, o del capitalismo como régimen, es un medio de dominación política de los capitalistas que hacen los negocios. Esa dominación política necesita la dominación mediática o simbólica, no para vender mercancías, sino para someter la conciencia política de las masas en forma directa.

Solanas sabe esto mejor que nadie, por eso no es una ingenuidad de su parte que haya votado la ley del gobierno de Xstrata, Anglo Gold y las petroleras. Esta buscando un espacio político, que primero intentó con Juez y ahora con Kirchner; a lo mejor los K lo votan para el segundo turno a intendente porteño en 2011. Lo mismo vale para Binner, que llegó a la conclusión de que no puede pelear su provincia contra Reutemann y los K simultáneamente. Después que le entregó a su ministra Alarcón al gobierno nacional, para promover un acuerdo con los sojeros, Binner se arrima el mismo a la mesa de juego.

Telefónica, Telecom, Telmex, Clarín y diez más

Pero se lo mire por donde se lo mire, el proyecto K sigue siendo el de las telefónicas. La Presidenta lo dejó en claro cuando advirtió que no se podía ir contra el progreso tecnológico. Los K buscan desalojar a Clarín para cederle el espacio a una banda numerosa de capitalistas de las telecomunicaciones.

Lamentablemente para el oficialismo, sus tiempos políticos no ritman con los de los pulpos. Hasta que la situación del capital de varias telefónicas no sea definida, sus incursiones audiovisuales quedarán relegadas. Pero el desalojo que han sufrido en el proyecto de ley no ha desanimado a los capitalistas del ramo. Los nuevos bríos que ha cobrado la lucha por la adquisición de las acciones de Telecom es una demostración que el servicio del ‘triple-play’ (telefonía, Internet, televisión) está a la orden del día.

Ernesto Gutiérrez, capitalista K del grupo Eurnekian lo dice sin rubor: “hay al menos una decena de interesados en la compañía” –en referencia a Telecom (Ambito, 22/9). Tanta avidez no responderá a que los desalojaron del negocio. La ocasión para la ‘reentré’ de estos pulpos la brindará la ley de telecomunicaciones, cuando deba repartirse el manejo de la estructura instalada. En ese momento, Clarín también hará su oferta, puesto que es uno de los postulantes para entrar en Telecom.

Por otra parte, en la reunión que la Presidenta tuvo el miércoles 23 en Nueva York con la elite empresarial, recibió el respaldo a la Ley de Medios del representante de Fox International Channels, porque “adaptará el mercado argentino a los nuevos tiempos” (La Nación.com).

Este negocio de buitres explica el final que se va avizorando de la novela: los multimedios que deban proceder a desinversiones para adecuarse a la ley gozarán ahora de tres años de tiempo, gracias a las modificaciones que hará el Senado. El diputado oficialista Rubén Morgado dijo que el plazo que tendrán los grupos empresarios para desprenderse de medios empezará a correr “desde que la autoridad de aplicación establezca los tiempos de transición”. Morgado añadió que definir la “autoridad de aplicación” podría demorar varios años…

De aquí a finales de 2012 hay un enorme espacio de tiempo para acomodar a todo el mundo en la redistribución de la industria audiovisual.
Seguramente habrá un lugar también para las cooperativas telefónicas que negrean a consumidores y trabajadores en numerosas localidades del interior, pero en calidad de tercerizadas. El pequeño capital no puede competir con el grande en una industria de cambios constantes, que se ha destacado por ser la única que atrajo capitales en el curso de la presente crisis mundial.

La centroizquierda se deshoja

Cuando se despoja al debate audiovisual de sus mentiras, lo que queda es el completo sometimiento del gobierno a los grandes capitalistas y el total servilismo político de la centroizquierda. ¿A quién creen estos prohombres que le está reservado el espacio que se le recortará a Clarín? ¿A la Solanas Production? Los centroizquierdistas que votaron con los K en diputados saben perfectamente que estamos ante un proyecto para los monopolios telefónicos, pero han preferido esconderse detrás de la hoja de parra que les tiró la Presidenta hasta mejor ocasión.

Pero para el común de los mortales la inconsistencia centroizquierdista no es una novedad, aunque lamentablemente espera que la próxima vez no sea cierto.

http://www.argenpress.info/2009/09/la-lucha-en-terrabusi-desenmascara-los.html

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Army knife, by Tjeerd Royaards, from es.toonpool.com

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La tormenta de fuego que viene

Por Immanuel Wallerstein
La Jornada, Unam, Mx, 05.09.09

En Medio Oriente se avecina una tormenta de fuego para la que ni el gobierno ni el público de Estados Unidos están preparados. No parecen tener la mínima conciencia de qué tan cerca está en el horizonte o qué tan feroz será. El gobierno estadunidense (y por lo tanto es casi inevitable que el público estadunidense) se engaña a sí mismo a nivel masivo acerca de su capacidad para lidiar con la situación en términos de sus objetivos expresados. La tormenta irá de Irak a Afganistán a Pakistán y a Palestina/Israel y, para utilizar la expresión clásica, “se regará como lumbre”.

Comencemos con Irak. Estados Unidos ha firmado con Irak un Acuerdo de Estatus de Fuerzas (Sofa, por sus siglas en inglés), que entró en vigor el pasado primero de julio. Éste fijó la responsabilidad de la seguridad interna en el gobierno iraquí y, en teoría, esencialmente restringe las fuerzas estadunidenses a sus bases y a algún limitado papel de entrenar a las fuerzas iraquíes. Algo del fraseo de este acuerdo es ambiguo. Y esto es deliberado puesto que fue la única forma en que ambos lados lo firmaran.

Aun los pocos meses de operación que tiene muestran lo mal que funciona este acuerdo. Las fuerzas iraquíes lo han estado interpretando muy estrictamente y con formalidad prohíben los patrullajes conjuntos y también cualquier acción militar unilateral de los estadunidenses sin que exista una aclaración previa y detallada con el gobierno. Las fuerzas iraquíes han llegado al punto en que a diario impiden que las tropas estadunidenses crucen con abasto durante las horas del día los puestos de revisión.

Las fuerzas estadunidenses se resienten. Han intentado interpretar de una manera mucho más suelta de lo que quisieran las tropas iraquíes la cláusula que les garantiza el derecho a la defensa propia. Apuntan al resurgimiento de la violencia en Irak y por tanto, implícitamente, a la incapacidad de las fuerzas iraquíes para garantizar el orden.

Es obvio que el general que comanda las fuerzas estadunidenses, Ray Odierno, se encuentre descontento en extremo y patentemente trama para encontrar excusas que restablezcan un involucramiento estadunidense directo. Recientemente se reunió con el primer ministro iraquí, Nuri Maliki, y con el presidente del gobierno regional kurdo, Masoud Barzani. Odierno buscó persuadirlos de que permitieran patrullajes conjuntos tripartitas (iraquíes/kurdos/estadunidenses) en Mosul y en otras áreas del norte de Irak, con el fin de evitar o minimizar la violencia. Cortésmente accedieron a considerar su propuesta. Por desgracia para Odierno, su plan requeriría una revisión formal del acuerdo Sofa.

Originalmente se suponía que a principios de julio habría un referendo sobre la aprobación popular al acuerdo Sofa. Estados Unidos tenía miedo de perder la votación, lo que habría significado que todas las fuerzas estadunidenses tendrían que retirarse de Irak para el 31 de diciembre de 2010, un año antes de la fecha teórica del acuerdo Sofa.

Estados Unidos pensó que era muy inteligente al persuadir a Maliki que pospusiera este referendo para enero de 2010. Ahora se llevará a cabo en conjunción con las elecciones nacionales. En estas elecciones, todos buscarán obtener votos. Nadie va a hacer campaña a favor de un Sí en el referendo. Por si hubiera alguna duda, Maliki está presentando un proyecto al Parlamento iraquí que permitirá que una mayoría simple de votos No anule el acuerdo. Habrá una mayoría de votos No. Puede aun haber una mayoría aplastante de votos No. Odierno debería empezar a empacar ahora. Apuesto a que aún tiene la ilusión de que puede evitar el comienzo de la tormenta de fuego. No puede.

¿Qué pasará entonces? Hasta ahora, pero esto puede cambiar de aquí a enero, parece que Maliki ganará las elecciones. Logrará esto volviéndose el campeón número uno del nacionalismo iraquí. Hará tratos con todos y cada uno sobre esta base. Al momento, el nacionalismo iraquí no tiene mucho que ver con Irán o Arabia Saudita o Israel o Rusia. Significa primero que nada liberar Irak de los últimos vestigios de dominio colonial estadunidense, que es como casi todos los iraquíes definen lo que han vivido desde 2003.

¿Habrá violencia interna en Irak? Probablemente, aunque posiblemente menos de lo que esperan Odierno y otros. Pero, ¿y qué? La “liberación” iraquí –que es lo que todo el Medio Oriente interpretará con el voto No en el referendo por venir– tendrá gran impacto sobre Afganistán. Ahí, el pueblo dirá: si los iraquíes pueden hacerlo, nosotros también.

Por supuesto, la situación de Afganistán es diferente, muy diferente, de aquella de Irak. Pero miremos lo que ocurre ahora con las elecciones en Afganistán. Tenemos un gobierno puesto en el poder para controlar y destruir a los talibanes. Los talibanes han resultado ser mucho más tenaces y militarmente efectivos de lo que nadie hubiera anticipado. Aun el rudo comandante de ahí, Stanley McChrystal, lo ha reconocido. El ejército estadunidense habla ahora de “triunfar” tal vez en 10 años. Es claro que los soldados que piensan que cuentan con 10 años para ganar una guerra contra insurgentes no han leído historia militar.

Veamos a los políticos afganos mismos. Tres candidatos punteros a la presidencia, incluido el presidente Hamid Karzai, debatieron en televisión sobre la guerra interna actual. Concordaron en una cosa. Tiene que haber algún tipo de negociación política con los talibanes. Difirieron en los detalles. Estados Unidos y las fuerzas de la Otan están ahí, ostensiblemente, para destruir a los talibanes. Y los políticos afganos más importantes debaten ahora cómo llegar a términos políticos con ellos. Aquí hay una discrepancia en la apreciación de las realidades, o tal vez en los objetivos políticos.

Las encuestas –en lo que valgan– muestran que la mayoría de los afganos quiere que las fuerzas de la Otan se vayan y la mayoría de los votantes estadunidenses quiere lo mismo. Ahora miremos hacia enero de 2010, cuando los iraquíes votarán que Estados Unidos salga de Irak. Recuerden que, antes de que los talibanes llegaran al poder, el país era el sitio de un fiero y despiadado combate entre los señores de la guerra que competían unos contra otros, cada uno con sus bases étnicas, por controlar el país.

De hecho, Estados Unidos descansó cuando los talibanes (con respaldo de los paquistaníes) asumieron el poder. Orden por fin. Pero resultó que había un pequeño problema. Los talibanes se tomaban en serio lo de la sharia y eran amistosos con la emergente Al Qaeda. Así que tras el 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos, con la aprobación de Europa occidental y la sanción de Naciones Unidas, invadió. Los talibanes fueron derrocados del poder –por un poco tiempo.

¿Qué pasará ahora? Probablemente los afganos vuelvan a la situación de las continuadas e insidiosas reyertas interétnicas de los señores de la guerra, y serán los talibanes solamente una de las facciones. La tolerancia del público estadunidense hacia esa guerra se evaporará por completo. Todas las facciones internas y muchos de los vecinos (Rusia, Irán, India, y Pakistán) seguirán peleando por los pedazos.

Y luego la etapa tres: Pakistán. Aquí hay otra situación complicada. Pero ninguno de los jugadores confía en Estados Unidos. Y las encuestas muestran que el público paquistaní piensa que el mayor peligro para Pakistán es Estados Unidos, y eso lo muestra una votación abrumadora. El enemigo tradicional, India, está muy atrás de Estados Unidos en las encuestas. Cuando Afganistán se desmorone en una guerra civil a toda vela, el ejército paquistaní estará muy ocupado respaldando a los talibanes. No pueden respaldar a los talibanes en Afganistán y combatirlos en Pakistán. Ya no aceptarán que los aviones no tripulados estadunidenses, los llamados drones, bombardeen Pakistán.

Así llegamos a la etapa cuatro de la tormenta de fuego: Israel/Palestina. El mundo árabe observará el colapso de los proyectos estadunidenses en Irak, Afganistán y Pakistán. El proyecto estadunidense en Israel/Palestina es un acuerdo de paz entre los israelíes y los palestinos. Los israelíes no van a ceder un centímetro. Pero tampoco ahora, y especialmente después del resto de la tormenta de fuego, cederán los palestinos. La única consecuencia será la enorme presión que los otros Estados árabes pondrán sobre Fatah y Hamas para que unan fuerzas. Esto se hará sobre el cadáver de Mahmoud Abbas –lo que podría ser literalmente el caso.

Todo el programa de Obama se habrá ido en las llamas. Y los republicanos harán paja con él. Le nombrarán “traición” a la derrota estadunidense en Medio Oriente y es obvio ahora que hay un grupo grande al interior de Estados Unidos que será receptivo al tema.

Cuando uno anticipa tormentas de fuego hace uno algo útil al respecto o es barrido por ellas.

http://www.jornada.unam.mx/2009/09/05/index.php?section=opinion&article=022a1mun

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein, distribuido por Agence Global. Para gestiones relacionadas con derechos de autor, incluyendo traducciones y utilización en sitios no comerciales, conectar con rights@agenceglobal.com, 1.336.686.9002 or 1.336.286.6606. Para contactar con el autor, escribir a immanuel.wallerstein@yale.edu

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Irak-Irán Warometer, by sherffius, from peoplesgeography.files.wordpress.com

Irak-Irán Warometer, by sherffius, from peoplesgeography.files.wordpress.com

Irán cambia a euro para calcular valor fondo petrolero: medio

Agencia Reuters *
cl.news.yahoo.com, 21.09.09

Teherán. Irán habría reemplazado el dólar estadounidense por el euro para calcular el valor de su Fondo de Estabilización Petrolera, reportaron el lunes medios iraníes.

La decisión fue tomada a comienzos de este mes por el presidente Mahmoud Ahmadinejad, basado en una recomendación de la junta de directores del fondo, reportó el diario de negocios Poul, sin citar alguna fuente oficial.

La radio estatal dijo que la medida fue tomada porque el Gobierno deseaba protegerse de la fragilidad de la economía de Estados Unidos y el débil dólar. El Banco Central de Irán, al ser contactado por teléfono, declinó realizar comentarios.

El fondo, que forma parte de las reservas internacionales de Irán, es un instrumento de contingencia reservado por el Gobierno para amortiguar a la economía contra los fluctuantes precios internacionales del petróleo y ayudar a los sectores público y privado en sus fuertes necesidades de divisas, extendiendo préstamos.

Los tamaños del fondo y las reservas totales de divisas no son regularmente revelados al público.

Ahmadinejad dijo el pasado diciembre que el fondo tenía un valor equivalente a más de 23.000 millones de dólares, y la televisión estatal reportó en ese momento que las reservas superaban los 80.000 millones de dólares.

La decisión para calcular el fondo es la más reciente de una serie de esfuerzos de Irán, que es diplomáticamente hostil a Estados Unidos, para reducir el rol del dólar en su economía.

Irán ha presionado para que la Organización de Países Exportadores de Petróleo cambie desde el dólar cuando calcula los precios internacionales del crudo, aunque hasta ahora ha recibido poco apoyo para la iniciativa.

El banco central iraní ha dicho que estaba diversificando sus reservas para alejarlas del dólar, pero no ha develado detalles.

* Escrito por Hashem Kalantari; editado en español por Magdalena Morales.

http://cl.news.yahoo.com/s/reuters/090921/negocios/negocios_petroleo_iran_dolar

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Funny?, from weird-websites.info

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Wall Street y el Estado de Derecho

Por Pam Martens *
sinpermiso.info, 20.09.09

La recientemente designada Comisión de Investigación de la Crisis Financiera (Financial Crisis Inquiry Commission) establece su agenda para investigar cómo un sistema de más de 200 años de antigüedad y concebido para establecer unos precios justos en el comercio de acciones y bonos se transformó en un turbio y anónimo casino lleno de mesas de dados e infestado de montones de bonos basura clasificados como triple A y que han hundido la mayor economía del mundo. Y en la medida en que lo haga con probidad, la Comisión se verá obligada a poner al sistema de justicia privada de Wall Street en el primer lugar de su lista de citaciones.

El razonamiento es tan simple como sigue:

(a) hay solamente un sector en EEUU que puede poner al país de rodillas;

(b) hay solamente un sector en EEUU que exige a sus empleados que renuncien contractualmente a su derecho a acudir a los juzgados si quieren un trabajo;

(c) miren bajo la alfombra en busca de esos miles de trabajadores dispuestos a denunciar las prácticas corruptas y que salían de esos tribunales irregulares con órdenes de permanecer en silencio, dejando tras de sí importante documentación puesta a buen recaudo en manos de los abogados compinchados.

Ahí va un ejemplo de lo que encontrará la Comisión cuando investigue cómo la corrupción se mantenía en una caja negra mediante cláusulas obligatorias en los contratos de trabajo de Wall Street:

“Este Contrato hace del arbitraje el único y necesario foro para la resolución de cualquier disputa laboral sobre derechos protegidos legalmente (a saber, derechos derivados de la legislación común o de la contractual) que pueda surgir entre un empleado y el Corporate & Investment Bank o su actual o anteriores empresas matriz, filiales o sucursales, y sus presentes o anteriores directivos, gerentes, empleados y agentes… quien ejerza el arbitraje se encontrará sujeto a la política y los procedimientos de empresa habituales y no tendrá la autoridad de alterar o modificar la relación “convenida” entre las partes o de sustituir con su propia valoración lo dispuesto por las legítimas prácticas legales de gestión empresarial”.

En otras palabras, cuando trabajas para Wall Street entras en una nueva dimensión donde la elite financiera fabrica sus propias leyes y ejerce su propia justicia aplicando libremente dichas leyes (a los mediadores, incluso fuera de Wall Street, no se les exige que apliquen las leyes nacionales o los precedentes legales y ni siquiera que pongan por escrito una decisión razonada en base a dichas leyes).

En general, las quejas de los empleados de Wall Street eran arbitradas por la Asociación Nacional de Corredores de Bolsa (NASD, National Association of Securities Dealers), ahora conocida como FINRA, donde personal del sector en activo o retirado se sentaba habitualmente como jueces y jurados (vean el artículo “Judicial Apartheid”, en el CounterPunch del 20 de julio de 2009, sobre cómo la NASD fue pillada amañando la selección de mediadores). En el contrato de trabajo de Wall Street que vimos antes, la Asociación Americana de Arbitraje (AAA, American Arbitration Association) era designada como el foro para oír las quejas cuando la NASD declinaba sus funciones.

El 6 de noviembre del 2000, yo misma y otras activistas de la Organización Nacional para las Mujeres en la ciudad de Nueva York (NOW-NYC, National Organization for Women in New York City) nos manifestamos en frente de las oficinas principales de la AAA en Madison Avenue. Distribuíamos un folleto que (en parte) decía:

“La AAA se ha inmiscuido ella misma y mediante un “friend of the court” (o amicus curiae, presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto del proceso – N. del T.) en un caso fundamental que está actualmente siendo visto por el Tribunal Supremo de los EEUU y que, si se confirma la sentencia, ilegalizaría la posibilidad de que los empleados renuncien voluntariamente y por contrato a su derecho a acudir a los tribunales laborales ordinarios. Mientras la AAA se posiciona a favor de la existencia de tribunales empresariales irregulares, ha olvidado informar de que estaba realizando labores de arbitraje para Circuit City – precisamente la compañía que está siendo acusada en este caso ante el Tribunal Supremo. La AAA tiene una relación incestuosa con la América empresarial. Según su propia memoria de 1999, las siguientes compañías están representadas en su Consejo Directivo: Boeing, PetsMart, Prudential Property & Casualty Insurance, Sprint, AXA Financial, Monsanto, GE, McDonalds, Essex Boat Works, Walt Disney, General Mills, FedEx, Freddie Mac, Pfizer, BellSouth, Pitney Bowes, Waste Management, Goya Foods, Texaco, Kansas City Southern, Cushman & Wakefield, Cooper Industries, DaimlerChrysler, Dow Chemical, Commonwealth Edison, International Dairy Queen, Coors Brewing, Hallmark Cards, Hartford Financial”.

Un mes antes de esta manifestación, la NOW-NYC había mandado una carta a la entonces Fiscal General, Janet Reno, pidiendo al Departamento de Justicia que investigase el falso testimonio de la AAA ante el Tribunal Supremo, pues en principio se trata de una “organización de servicio público” que “no favorece a ninguna de las partes” y que en cambio no había revelado que tenía un conflicto de interés económico a favor del apelante, Circuit City, a quienes había prestado servicios de arbitraje durante al menos los dos últimos años.

La NOW-NYC también indicó a la Fiscal General Reno lo siguiente:

“…la neutralidad de este mediador se ha visto seriamente puesta en cuestión por un memorando escrito el 14 de enero del 2000 por Paul L. Van Loon, entonces Vicepresidente Regional de la AAA. En dicho memorando, el Sr. Van Loon dice lo siguiente a las propias personas que se encargan de arbitrar: “parte de nuestro esfuerzo de marketing en el año 2000 va a consistir en establecer contacto comercial con empresas radicadas en el norte de California. Reuniéndonos con los consejos de dirección o sus CEO nos va a dar la oportunidad de desarrollar relaciones personales y explorar la utilización de servicios de ADR en sus empresas. Para lograr este objetivo, os pido vuestra colaboración. Si tenéis un contacto con alguna compañía y podéis presentarnos, por favor anotad vuestro nombre en la lista al lado de la compañía correspondiente… Ayudándonos a dirigirnos a ellos de forma “calurosa” el acercamiento será más provechoso. Si le gustaría participar personalmente en el contacto junto con nosotros, por favor indíquelo en la hoja…”.

Se informó además a la Fiscal General Reno que la AAA mantenía una cartera de inversión con 21.894.000 de dólares en acciones de compañías estadounidenses y otros 10.743.000 en bonos empresariales.

Hasta donde yo sé, el Departamento de Justicia no emprendió acción alguna contra la AAA. Sin embargo ocho meses después, el 15 de junio de 2001, en el Florida Bar News se informaba de que “…Janet Reno ha sido elegida miembro del Consejo Directivo de la American Arbitration Association”. En los años siguientes, la Sra. Reno pasó a formar parte del Comité Ejecutivo de la AAA donde, hacia el 2006, se sentaba junto a William Webster, anterior director del FBI y la CIA.

Pero la Sra. Reno ya había mostrado un temprano interés por los sistemas privados de justicia. El 30 de abril de 1998, la Fiscal General llevó a cabo una rueda de prensa oficial donde anunció que en motivo de la celebración del “Día de la ley” (Law Day), ella misma animaba a los abogados a no hacer un uso excesivo de las leyes.

“Aquí en el Departamento de Justicia, he dado instrucciones a cada fiscal para que se tenga en cuenta el uso de procedimientos de “resolución alternativa de conflictos” (ADR, Alternative Dispute Resolution) como parte de su práctica profesional diaria. Y durante los últimos 3 años hemos cuadruplicado el número de casos en los que se ha utilizado la ADR. Pero debemos hacer más. Y por eso urjo al Congreso a que apruebe la nueva legislación, ahora pendiente de trámite en el Senado, que requerirá que se establezca un programa de ADR en cada tribunal de distrito Federal. Todo demandante merece disponer de una alternativa a los caros, onerosos y muy a menudo insatisfactorios procesos judiciales”.

Pero no son sólo los fiscales generales y los directores del FBI los que el sector de la justicia privada quiere añadir a su ristra de lumbreras. También se corteja a jueces en ejercicio. En octubre de 2001, Reynolds Holding escribió una devastadora serie de tres artículos para el San Francisco Chronicle sobre el fraude sistemático en este tipo de procedimientos:

“Hoy en día, la American Arbitration Association, la JAMS y otros varios proveedores de servicios de arbitraje compiten para reclutar a los grandes nombres del mundillo… y el interés de los jueces resulta obvio. Un juez de un Tribunal Superior gana 133.055 dólares al año, mientras que los mejores mediadores pueden llevarse 10.000 dólares o más al día, además de una generosa pensión… Nadie ha acusado a los jueces de dictar fallos favorables para llamar la atención de las empresas de arbitraje. Pero los críticos con el sistema sostienen que los jueces socavan la credibilidad de la judicatura al incorporarse a empresas poco después de haber adoptado posiciones favorables a mantener controvertidas cláusulas de arbitraje, especialmente cuando sus argumentos son refutados tras una apelación… El 13 de marzo de 1997, por ejemplo, el juez de distrito Eugene Lynch estableció que la corredora de bolsa Tonyja Duffield debía acudir al arbitraje respecto a su demanda por discriminación sexual y acoso que había puesto contra su empresa. Duffield sostenía que su consentimiento al arbitraje no era “informado”, condición que el Tribunal de Apelaciones de EEUU había determinado como necesaria para que se pudiese imponer ese tipo de cláusulas a los empleados. Pero de todos modos Lynch falló en su contra.

Menos de cuatro meses después, JAMS anunció que Lynch iba a formar parte de su junta de mediadores…

En una sentencia de septiembre de 1999, el magistrado de un Tribunal de Apelaciones estatal William Masterson junto con dos de sus colegas decidieron que una asesoría legal podía despedir a Donald Lagatree por negarse a firmar un acuerdo de sometimiento obligado a arbitraje más de tres años después de que se le hubiese contratado.

…Masterson se jubiló para trabajar como juez privado en junio de 2000 – cinco meses antes de que un juez federal impidiese que la anterior asesoría legal de Lagatree impusiese el arbitraje a sus empleados. La empresa ha apelado la sentencia. El pasado mes de agosto Masterson fue fichado por JAMS…

En 1999… el magistrado Christopher Cottle y dos de sus compañeros en el Tribunal de Apelaciones estatal de San José establecieron que la empresa San Diego’s Technology Integration Group podía obligar a la auxiliar administrativa Amanda Lee a arbitrar su demanda por acoso y discriminación sexual – aunque Lee no sabía que hubiese renunciado a su derecho constitucional a acudir a un proceso judicial ordinario.

La sentencia revertía una decisión anterior de un tribunal de primera instancia y entraba en conflicto con la sentencia del Tribunal de Apelaciones federal en el caso Duffield.

El Tribunal Supremo del estado aceptó ver el caso Lee, pero posteriormente se desestimó al llegar las partes a un acuerdo.

A principios de este año, Cottle se retiró de la judicatura y anunció que estaba negociando entrar a trabajar para JAMS. Desde entonces se dedica a la práctica del arbitraje de forma independiente”.

Durante la mayor parte de los años 90, la empresa JAMS (anteriormente llamada Judicial Arbitration and Mediation Services) era propiedad de Warburg Pincus, una empresa de capital privado con extensos vínculos de inversión en Wall Street. Los inversores privados que ahora ostentan su propiedad constituyen un agujero negro digno de recibir una citación de la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera.

Para perpetuar y expandir la privatización del sistema nacional de justicia, JAMS pide a su elenco de jueces y abogados ya retirados que donen parte de su paga a la JAMS Foundation. Su página web proporciona una lista, actualizada el 1 de junio de 2009, de más de sus 150 “independientes y asociados” que donan al menos un 1% de sus ingresos mensuales.

El pasado 14 de julio, la Fiscal General de Minnesota Lori Swanson acusó a uno de los principales proveedores de justicia privada, el Foro Nacional de Arbitraje (NAF, National Arbitration Forum), de fraude a los consumidores, de prácticas comerciales engañosas y de emitir falsa publicidad, trabajando de hecho “tras el telón y al servicio de los acreedores – en contra de los intereses de los consumidores”. Swanson había obtenido documentación que prueba la propiedad cruzada de la NAF y las asesorías legales que representan a las entidades crediticias (vean el artículo “Judicial Apartheid”, en el CounterPunch del 20 de julio de 2009, para conocer los cargos exactos de los que se acusa a la NAF). Desde entonces, la hasta entonces impenetrable fortaleza de la justicia de amiguetes ha empezado a derrumbarse más rápidamente que un castillo de naipes.

Hace dos semanas, la NAF anunció que ya no acogería más casos de consumidores; la AAA ha anunciado que ha dejado de aceptar nuevos casos relacionados con la devolución de créditos; JPMorgan Chase & Co. confirmaba en una respuesta por e-mail que: “…A causa de los últimos acontecimientos, hemos tomado las medidas necesarias: Chase no va a arbitrar ninguna otra reclamación de un usuario de tarjetas de crédito. Chase sigue considerando la posibilidad de introducir una cláusula sobre arbitraje en sus pólizas para consumidores”.

¿Qué es lo que ha sembrado el pánico entre estos poderosos gigantes? El 25 de abril de 2008, el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de EEUU puso los pelos de punta a todos y cada uno de los actuales y anteriores consejos de dirección de los mayores bancos e inversores de Wall Street. El tribunal ordenó que el caso Ross contra Bank of America se viese en el Tribunal de Distrito. La demanda acusaba de connivencia a Bank of America, Capital One, JPMorgan Chase, Citigroup (así como a Citibank y a Citicorp Diners Club Inc.), HSBC Finance Corp., MBNA, Providian Financial Corp y todas las filiales correspondientes. La empresa American Express Travel Related Services Company había estado en un juicio anterior relacionado con esta cuestión, y en éste aparecía como parte interesada.

Imagínense el panorama: documentos saliendo a la superficie que muestran cómo el sistema de justicia privada que usan los mayores bancos del país ha sido amañado en cientos de miles de casos. Posteriormente, más evidencia saliendo también a la superficie y mostrando de forma concluyente que los consejos directivos de estos mismos bancos se han sentado todos juntos en una misma sala para redactar una misma cláusula de obligatoriedad del arbitraje en sus contratos de tarjetas de crédito que impidiese las demandas colectivas, y luego coordinando la estrategia para ponerla en funcionamiento, cerrando en la práctica las puertas de los juzgados ordinarios a todos y cada uno de los americanos que tengan una tarjeta de crédito.

Finalmente téngase en cuenta que muchos de ellos eran los mismos bancos de Wall Street que encadenaban a sus corredores de bolsa a cláusulas laborales de arbitraje obligatorio y que luego acudían como mínimo a uno de estos foros de arbitraje ahora comprometidos cuando sus empleados les plantaban cara; que eran los mismos bancos de inversión que forzaban a sus clientes a acudir obligatoriamente a foros de arbitraje como condición previa para abrir una cuenta de inversión; y muchos eran exactamente los mismos bancos que habían recibido cientos de miles de millones de dólares de fondos públicos a través del programa de choque para afrontar el problema de los activos tóxicos (TARP, Troubled Asset Relief Program), con el objetivo de que pudieran sobrevivir a las enormes pérdidas que ellos mismos habían provocado, y que luego pagaron otros tantos miles de millones en pluses a sus altos ejecutivos, incluyendo a aquellos que potencialmente puedan haber participado de la connivencia que se está investigando.

No es difícil darse cuenta de que están al borde de una pesadilla de deterioro de su imagen pública que se aventura de proporciones gigantescas, con la posibilidad además de ser acusados de crimen organizado bajo la ley RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act).

En su declaración inicial, los abogados de Robert Ross y el resto de demandantes se dirigieron al tribunal como sigue:

“Los acusados empezaron su confabulación – la autoproclamada “Arbitration Coalition” – a finales de 1998 o principios de 1999, cuando los acusados (y sus co-conspiradores) empezaron a mantener contactos respecto al uso de cláusulas de arbitraje. Un primer encuentro tuvo lugar el 25 de mayo de 1999 en Washington D.C. El orden del día de esta reunión de altos cargos y asesores de bancos emisores de tarjetas de crédito incluía la discusión de las cláusulas de arbitraje y su utilidad. En un inicio, solamente First USA (ahora parte de Chase) y American Express habían actuado para imponer cláusulas de arbitraje que impidiesen las demandas colectivas (Bank of America tenía una cláusula de arbitraje pero no incluía dicha prohibición).

Después de este primer encuentro y tras otros contactos, los acusados establecieron formalmente la “Arbitration Coalition” para animar a todos los acusados a promulgar cláusulas de arbitraje con este tipo de prohibiciones… Durante un periodo de 4 años, la Arbitration Coalition organizó no menos de 19 encuentros o conferencias… A través de la Arbitration Coalition, los acusados crearon y aprovecharon la oportunidad de organizar en connivencia la adopción y el uso de cláusulas de arbitraje, como mecanismo para evitar las demandas colectivas en el conjunto de todo el sector al que pertenecen.

La intensa preocupación de la Arbitration Coalition por impedir las demandas colectivas llevó a la constitución de otros dos grupos. El primero, llamado “Consumer Class Action Working Group”, mantuvo que se sepa solamente dos reuniones… Los acusados (y la co-conspiradora American Express) constituyeron sin embargo un tercer grupo más clandestino, formado exclusivamente por cargos y asesores internos (con la exclusión explícita de gente de fuera de la casa). El llamado “In-House Counsel Working Group” fue creado por los emisores de tarjetas de crédito de modo que pudieran reunirse por separado para discutir cuestiones que sólo les concerniesen a ellos. Este grupo de trabajo ofreció a los acusados aún más oportunidades para compartir (y ponerse de acuerdo en) sus prácticas y estrategias empresariales sobre el uso de cláusulas de arbitraje…

La confabulación de los acusados pretendía, y consiguió, inhibir la competencia y crear una ventaja comercial respecto a los usuarios de tarjetas de crédito que no estaba basada en precios, y que permitió a los acusados apropiarse de beneficios extraordinarios no competitivos pertenecientes a los demandantes. La confabulación de los acusados redujo, si no eliminó, la competencia respecto al uso de cláusulas de arbitraje y cláusulas que bloqueaban la participación en demandas colectivas, incluso como miembro no presente en la demanda. Al eliminar las demandas colectivas de los consumidores, los acusados lograron inmunizarse contra la aplicación de la legislación de protección al consumidor y contra las leyes antimonopolio, evitando las consecuencias económicas de sus fechorías, fuesen o no intencionadas…

Además, la confabulación de los acusados echó virtualmente del mercado cualquier tarjeta de crédito no sujeta a arbitraje”.

¿De dónde vino la información sobre estos encuentros clandestinos que forjaron la connivencia entre los bancos? De una demanda colectiva, por supuesto. Llama la atención sin embargo que no salió de las miles de quejas que se arbitran contra estas empresas, donde se investiga poco y mal. En realidad, el chivatazo vino de un abogado de JPMorgan Chase quien, queriéndolo o sin querer, reveló la celebración de una de estas reuniones a abogados de los demandantes que estaban investigando abriendo así las puertas para descubrir la existencia del resto de reuniones. Una se imagina que este abogado no es uno de los 1.626 miembros de JPMorgan Chase que recibieron en 2008 pluses de un millón de dólares (o más).

Pero esos tenaces abogados de los demandantes sospechan que los acusados les están burlando. El pasado junio indicaron al tribunal de primera instancia que se trata de una confabulación que sigue en funcionamiento y creen que se han llevado a cabo más reuniones durante este tiempo, ocultándose el contenido de esas reuniones en base a la confidencialidad entre abogado y cliente.

Todo esto sin embargo suena familiar. Hace exactamente una década que la SEC (Securities and Exchange Commission) acusó a JPMorgan (ahora JPMorgan Chase & Co.), Citigroup’s Salomon Smith Barney, Merrill Lynch (ahora parte de Bank of America) y otras 25 firmas de Wall Street de acordar precios en el Nasdaq. Reconociendo que esas firmas habían estafado miles de millones a los inversores, la SEC las dejó en paz a todas a cambio de 26 millones de dólares en multas (eso es aproximadamente un 25% de lo que Citygroup va a pagar este año a una petrolera a pesar de que todavía se le está resucitando con fondos públicos).

Como suele ser habitual, la SEC deja que las empresas prosigan su actividad sin negar o admitir su culpabilidad. Y también típico de la SEC, no investigó las raíces del fraude; dos profesores universitarios hurgaron en ello y publicaron un informe que luego sí obligó a la SEC a actuar.

Wall Street entiende perfectamente que la corrupción y la connivencia son de hecho fuentes importantes de beneficios dentro de sus firmas. Roba miles de millones, devuelve sólo algunos millones y jamás admitas o niegues la culpabilidad. Hay solamente una pega: debes mantener cerradas las puertas de los juzgados a potenciales delatores, a los clientes a los que has estafado, y a las narices de los abogados de demandantes que tiene la osadía de preguntar por las reuniones secretas que tienes con tus competidores.

Una de las estrategias más intrigantes que salió de las mentes de los conspiradores, según la continuación de la demanda que se presentó en Ross contra Bank of America el pasado junio en el Tribunal de Distrito, era un “manifiesto” que incluía tácticas del estilo de “interponer reconvenciones contra los abogados de demandas colectivas o interponer sus propias demandas por errores en los procedimientos”.

Aunque al público en general pueda parecerle que nadie movió un dedo para devolver a su botella al genio del sistema de justicia privada antes de que se convirtiese en un monstruo, hay un cierto número de personas que han luchado obstinadamente contra ello durante la última década. Algunos nombres destacados que me vienen a la memoria son: el fiscal de San Francisco Cliff Palefsky; el fiscal Paul Bland con su grupo de abogados, el Public Justice; Jackson Williams y sus colegas que prepararon para Public Citizen el informe “The Costs of Arbitration” de abril de 2002; John O’Donnell y sus colegas de Public Citizen por escribir en septiembre de 2007 el informe “The Arbitration Trap;” el Senador Russ Feingold y los Congresistas Dennis Kucinich y Ed Markey, que trataron sesión tras sesión de impulsar leyes para restringir la inclusión de arbitraje obligado en los contratos de trabajo; Susan Antilla, columnista de Bloomberg News, quien expuso las tripas del arbitraje obligado en innumerables artículos durante la última década; y las valientes mujeres de Wall Street, que se levantaron en contra del arbitraje obligado para descubrir que el Tribunal Federal ubicado en el territorio de Wall Street del distrito sur de Nueva York no estaba por la labor de apretar las tuercas a sus compinches.

Hay dos magníficas noticias en la demanda del pasado 5 de junio interpuesta por los fiscales de Ross contra Bank of America. Primero, “la connivencia de los acusados para imponer y mantener cláusulas de arbitraje, que viola la ley Sherman, deja a dichas cláusulas vacías de contenido y sin efecto. En consecuencia, nunca se formaron acuerdos válidos ni vinculantes”.

Segundo, “se requiere a los acusados que informen a todos los tribunales y foros de arbitraje que hicieron cumplir sus respectivas cláusulas de arbitraje durante el transcurso de la connivencia del carácter ilegal de su actuación al implementar dichas cláusulas”. Imagínense a toda esa tropa de Wall Street vestida de Armani pidiendo una audiencia con los tribunales para, susurrando, comunicar al juez federal de turno que cuando le dijeron que el arbitraje era rápido y justo, en realidad querían decir que estaba amañando y era producto de su confabulación.

En su conferencia de prensa del “Día de la ley” de 1998, Janet Reno mencionó a Abraham Lincoln. Citando unas notas que escribió para un posible discurso legal, Lincoln aconseja: “Desalienta los litigios. El ganador formal suele ser en realidad un perdedor, en honorarios, gastos y pérdida de tiempo”.

Pero la cita completa de Lincoln dice en realidad lo siguiente: “Desalienta los litigios. Convence a tus vecinos de que acepten un compromiso siempre que puedan. Muéstrales cómo el ganador formal suele ser en realidad un perdedor - en honorarios, gastos y pérdida de tiempo. Ejerciendo como alguien que mantiene la paz el abogado tiene una mejor oportunidad de ser un buen hombre. Seguirá habiendo oportunidades de negocio de sobra”.

Lincoln claramente estaba sugiriendo que los abogados no debían provocar litigios sin necesidad. Pero no sugería que una persona de a pie deba presentarse ante un tribunal de la Inquisición para enfrentarse a un banco internacional que además se ha puesto de acuerdo con otros bancos internacionales para hacer de este tribunal su única opción.

Lo que la Fiscal General tampoco compartió con su audiencia fue que en esas mismas notas el Presidente Lincoln añadía: ”…Si según tu propio parecer no puedes ser un abogado honrado, trata de ser honrado sin ser abogado. Elige algún otro trabajo, en lugar de uno que, por el mero hecho de elegirlo, ya estarás dando muestras de ser un sinvergüenza”.

* Pam Martens trabajó en Wall Street durante 21 años; no tiene activos, ni a corto ni a largo plazo, de ninguna de las empresas mencionadas en este artículo. Escribe regularmente sobre cuestiones de interés público desde New Hampshire.

Traducción para www.sinpermiso.info: Xavier Fontcuberta Estrada

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2773

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Reality, by El Roto, from 20minutos.es

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Queridos amigos, disfruten de la nueva burbuja… mientras dure

@S. McCoy
cotizalia.com, 23.09.09

No es difícil estos días cerrar los ojos y notar, al aspirar el aroma de los mercados financieros, reminiscencias de lo que ocurría en los 18/24 meses anteriores al estallido de la burbuja de crédito, el nombre ya se nos ha olvidado pero importa, allá por el verano de 2007. Todos los activos subiendo, sin distinción. Como entonces, poco importa su carácter de defensivo o pro cíclico: renta fija soberana, deuda corporativa, acciones, materias primas, oro… Arriba, arriba, arriba. Sólo el dólar parece no participar de tal euforia compradora. Los niveles de correlación aumentan y con ellos la sospecha de que algo raro está ocurriendo. En aquél momento la justificación venía por un elemento transversal que afectaba a todos y cada uno de los bienes financieros: el crédito. ¿Y hoy?

Vino nuevo sobre odres viejos, no se lleven a engaño. En los dos últimos años se ha vivido un proceso de sustitución de un apalancamiento privado ilíquido, provocado por la muerte prematura y justificada de los procesos de off-balance y titulizaciones, por otro más líquido y público: la deuda soberana, instrumento utilizado por los gobiernos para la financiación de sus programas de gasto.

De hecho se podría hablar de acumulación más que de reemplazo si nos atenemos a los datos de deuda agregada sobre PIB que se van conociendo en las distintas economías. El Reino Unido se aproxima peligrosamente al 400%, Estados Unidos se mantiene alrededor del 350% y España transita por niveles similares. De hecho, los últimos datos de nuestro Banco Central acreditan que la exposición crediticia del sistema no se ha reducido desde el inicio de la crisis. Esto significa que, por cada euro que tenemos, debemos 3,5. No está mal.

La dinámica que se ha establecido es intrínsecamente perversa, toda vez que se ha creado un círculo vicioso de muy complicada ruptura, hasta el punto de que cuesta ver un desenlace no traumático al mismo. Parte, de hecho, de una demanda artificial que permite mantener a los gobiernos unos costes de financiación extraordinariamente bajos lo que, como ocurriera en su día con el ámbito particular de la economía, tiene el peligro de llevarles a creer que lo excepcional es lo corriente lo que puede terminar por incidir en el volumen de deuda asumida y la percepción ilusoria de un repago asequible de principal e intereses.

Tal ímpetu comprador tiene dos culpables principales y un testigo accidental que están actuando de manera circunstancial y no permanente. Primero, los agresivos programas de recompras de los Bancos Centrales capaces de adquirir, en un solo trimestre, el 50% de las emisiones del Tesoro y cerca del 80% de las efectuadas por las agencias hipotecarias estatales (WSJ, Households, Fed boost Treasurys, página 25 de ayer, no lo he encontrado online). Bonita forma de reactivar el mercado de la vivienda. Un programa que, al menos en Estados Unidos, tiene octubre como fecha de caducidad.

Segundo, los bancos comerciales que ven cómo les llueven los ingresos sin tener que despeinarse. Les basta con jugar la curva de tipos de interés entre su coste de financiación y la rentabilidad que le ofrecen los distintos plazos de los activos públicos que adquieren a mansalva y figuran en su activo. Si a esto añadimos las comisiones derivadas de la originación de renta fija soberana y corporativa, que está desmadrada precisamente por su negativa a conceder financiación contra el propio balance, el cóctel de recuperación de beneficios y recapitalización está servido con un riesgo relativamente bajo (fundamentalmente de tipo de interés) y sin consumo de capital regulatorio. Para qué prestar… Eso sí, en cuanto los Bancos Centrales cierren el grifo, se acabó lo que se daba (Imprescindible este post de Zero Hedge, Moody´s discusses liquidity withdrawal and bank balance sheet risk).

El testigo accidental es, ¿adivinan quién?, el inversor privado. China, el anterior responsable del conundrum, ni está ni se le espera. No en vano nos recordaba el viernes Mark Hulbert en Market Watch (MW, Irrational exhuberance in the bond market?) que, según Trimtabs, desde marzo los inversores estadounidenses han comprado 214.000 millones de dólares en fondos de renta fija contra 10.500 de aquellos que tienen como subyacente el mercado de acciones. Por poner el dato en perspectiva, recuerda, de 2003 a 2006 las entradas totales fueron de 113.000 millones. ¿Transición desde los monetarios, reflejo de un aumento de la tasa de ahorro o simple cautela? En cualquier caso, dinero que como viene se va. O no.

El resultado es una inyección indirecta brutal de liquidez al sistema que no llega a través del canal de transmisión habitual de la misma, el sistema privado, sino por medio de las actuaciones gubernamentales sobre la economía con programas de actuación más o menos temporales. El efecto es una suerte de deja-vu en el que prima el sentimiento de que estamos comenzando a vivir, de nuevo, una época dorada de crecimiento sin inflación y tipos de interés bajos. Qué bonito. El problema es que tal sentencia está formulada al revés: es precisamente la política monetaria ultra acomodaticia la que permite construir un castillo de ilusiones que sólo puede sostenerse en la medida en que la actividad privada, que es la que aporta ingresos al Estado y permite repagar las deudas, sustituya a la pública.

El gran riesgo, por tanto, a día de hoy de la economía y, por tanto, de los mercados, que se pueden encontrar haciendo alegremente de funambulista sin red, es qué va a pasar cuando la realidad se imponga y haya que, ajustar los programas de actuación pública, por una parte, y adecuar su financiación a costes de mercado, por otra. Si el intento de la economía financiera por reactivar la real no ha triunfado para entonces, y tiene pocos visos la verdad, nos podemos encontrar con más de un sobresalto que, no lo duden, llegará de improviso. Y es que si alguien cree que podemos resolver la mayor crisis que ha vivido el sistema en 80 años sin atacar la causa que lo origina, esto es: el exceso de apalancamiento, peca de ingenuo. De momento, disfruten de la burbuja. Ya saben cuáles serán sus consecuencias.

http://www.cotizalia.com/cache/2009/09/23/opinion_48_queridos_amigos_disfruten_nueva_burbuja_mientras.html

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The 9-11 WTC fallen heros american flag rob hans, from fineartamerica.com

The 9-11 WTC fallen heros american flag, by Rob Hans, from fineartamerica.com

¡El Geab N°37 está disponible!

Crisis sistémica global: en pos de la recuperación imposible
Nota pública de Geab N°37 (17 de septiembre de 2009)

Por el Laboratorio Europeo de Anticipación Política, 17.09.09

Antes del verano, el equipo del Leap/E2020 anunció que no habría recuperación durante la reapertura de 2009, y no lo preveía para el verano de 2010. En este septiembre, contrariamente al discurso actualmente predominante en los medios de comunicación y en los medios financieros y políticos, mantenemos nuestra anticipación.

La presente desaceleración del colapso de la economía mundial que «crea» las «buenas noticias» (1) ha sido posible sólo gracias al enorme esfuerzo hecho en apoyo a las finanzas públicas mundiales durante los últimos doce meses (2). Pero el «tiempo ganado», gracias al dinero de los contribuyentes de todo el mundo, debería emplearse en la reforma del sistema monetario internacional, que es el núcleo de la vigente crisis sistémica (3). Sin embargo, aparte de consideraciones cosméticas (4) y de los inmensos regalos que le hicieron a los bancos estadounidenses y europeos, nada serio se ha emprendido y en el futuro se impone el sálvese quien pueda (5).

A finales del verano de 2009, con las tres olas monstruosas que están golpeando de lleno a la economía mundial (desempleo (6), quiebras (7) y crisis monetarias (8)), pasó el tiempo de reparar el sistema, o más exactamente el tiempo para una transición suave hacia un nuevo sistema mundial (9). Los primeros efectos del desacople (10) se concretan en hechos: el mundo se aleja rápidamente de la zona del USD. Como lo indica la tabla que sigue, de hecho hay un 95% de probabilidad de que se imprima en un futuro muy próximo 1 billón de nuevos USD, lo que no es muy halagüeño para la zona de esta divisa.

Estadísticas inconsistentes reflejan una economía mundial caótica

Nos dirigimos directamente hacia la fase de desarticulación geopolítica que previmos que comenzaría en el cuarto trimestre de 2009 (11). Este Geab N°37 analiza las tendencias presentes (inflación o deflación, mercados inmobiliarios, bancos, geopolítica) en el seno del caos actual creado por la incontrolada avalancha de fondos públicos y la persistencia de un sistema financiero sin control, dentro de un contexto de crecientes incoherencias estadísticas.

Paradójicamente, esta desrticulación se convirtió, según nuestras investigaciones, en la única forma viable de una recuperación económica, pero que se hará según una arquitectura global y modalidad de interacciones entre las esferas económicas, sociales y financieras profundamente diferentes de aquellas que conocimos durante las últimas décadas.

Nuestro equipo considera a este respecto que en el verano de 2010 se manifestarán claramente las primeras características del «mundo post-crisis». Vamos a dedicarnos a identificarlas en los meses venideros.

Como lo anticipamos en el precedente Geab, ya nadie puede formarse una imagen coherente de la realidad económica mundial actual con la ayuda de las estadísticas macroeconómicas cada vez más contradictorias o simplemente aberrantes (12). A fuerza de manipular los datos y los instrumentos de medidas (13), y limitarse al USD como patrón de valor mientras que sus variaciones son cada vez más caóticas (14), ni los gobiernos, ni las instituciones internacionales, ni los bancos (15) saben ahora en qué dirección está evolucionando el sistema mundial.

Por otra parte, la lectura de los medios de comunicación dan un claro reflejo de este caos que sumerge a sus lectores y oyentes en una profunda perplejidad: al transcurrir los días, incluso en un mismo día, se suceden informaciones contradictorias sobre las finanzas, la economía o la moneda. Los gobernantes, empresarios, asalariados, economistas o analistas se atienen a la apuesta de Pascal (16) para evaluar los meses próximos.

Producción mundial, comercio y precios al consumidor (2000–2009) – Source: BRI, 2009

Para el Leap/E2020, el gráfico anterior ilustra una realidad ineludible: que la deriva del sistema económico, financiero y monetario global se acelera, su debilidad alcanza niveles sin precedentes en la historia moderna, que lo hace en lo sucesivo susceptible de rotura al el menor choque importante: financiero, geopolítico o incluso natural (17).

La caída espectacular de los Estados en déficits públicos incontrolables (18) (ya que los gobiernos sienten que sin sus planes de sostén público, las economías mundiales reiniciarían inmediatamente su caída abrupta) literalmente crea una situación explosiva, con un enorme aumento en los impuestos en Japón en Europa pasando por Estados Unidos. Si hay un reinicio en vista es el aumento de los impuestos.

Por otra parte, los electores japoneses, frente a una tasa de desempleo histórica y una economía siempre en caída libre, decidieron echar a los dirigentes de su país después de décadas: son los primeros en empezar el gran desbarajuste político de la próxima fase de la crisis (19). La administración Obama descubrió este verano, sorprendida, la profundidad de la cólera popular que se generó alrededor de su programa de reforma del sistema de salud (no obstante muy necesario).

Carta de las tasas de los buques de contenedores (en USD / día) - Una comparación entre los dos primeros trimestres de 2008 y 2009 - Fuente: Spiegel / COL Port Monitor

Para representar la crisis de hoy ésta es la analogía que proponen nuestros investigadores: una pelota de goma que rebotando de escalón en escalón en una escalera: aunque parece ascender en cada rebote (dando un momento la impresión de que su caída se paró), cae más bajo en el siguiente paso, efectuando una «recuperación» de su caída.

Actores políticos y económicos «desorientados»

Desde luego todo esto no crea un ambiente muy propicio para la inversión empresarial. La capacidad de producción está subutilizada en proporciones históricas. Las existencias se renuevan con cuentagotas (lo que elimina toda esperanza de recuperación por reposiciones).

Los consumidores volvieron a la racionalidad económica: si no hay dinero, no se compra. Sus salarios disminuyen cuando simplemente no desaparecen por falta de empleo, los bancos no prestan más porque se saben insolventes (a pesar del polvo «dorado» lanzado a los ojos de la opinión pública estos últimos meses) (20). Y el Estado por sí solo no puede sustituir al frenesí de consumo del pasado.

En Estados Unidos, una vuelta a la situación anterior demandaría cerca de 2,5 billones de USD de liquidez en la economía cada año. El estímulo de Barak Obama, con menos de 400 mil millones cada dos años está lejos de esa cantidad si pretende paliar simultáneamente la defección de las familias y las empresas. El problema es que ésta es exactamente la situación actual de la economía de EE.UU.

Ventas al por menor en EE.UU. durante las recesiones recientes (porcentualizada 100 al inicio de la recesión, duración en meses) - Fuente: Financial Sense, 2009

Asia y Europa sufren también un terrible aumento del desempleo que las manipulaciones estadísticas (21) no podrán ocultar más allá del período estival: erradicando a los desempleados de las listas de indemnizados, colocando jóvenes en pasantías de espera o reclutando desempleados para obras públicas de corta duración, retrasando despidos vía un paquete de indemnización por desempleo parcial, manteniendo actividades fabriles artificialmente por subsidios públicos…

De Pekín a París, pasando por Washington, Berlín, Londres o Tokio, todas buenas medidas para tratar de esconder la realidad cuanto sea posible… a la espera de la recuperación. Pero, por desgracia, la recuperación no llegará a tiempo. Es Blücher en lugar de Grouchy (22): en lugar de la recuperación, surgen las consecuencias de las tres olas monstruosas del verano de 2009:

. la evidencia de un desempleo masivo, sobre todo cuando terminen la indemnizaciones, y sus desastrosas consecuencias en la estabilidad política y social de los países,

. la explosión en el número de quiebras de empresas, municipalidades… y el déficit público de toda clase,

. y por supuesto las consecuencias de todo sobre el USD y los Bonos del Tesoro estadounidense (y el Reino Unido en daños colaterales) (23).

La primera ola ha alcanzado plenamente la costa a fines del verano de 2009. La segunda está desarrollándose. La tercera está comenzando a ser visible.

Lo cierto es que aunque la Eurozona y Asia, en general, están mejor posicionados para hacer frente al impacto de estas olas (como se explica en el Geab N°28 de octubre pasado), tampoco se hallan en situación de rebotar. Por esta razón ya sea en Estados Unidos con, el USD y los Bonos del Tesoro estadounidense, por un lado y el Reino unido con la Libra por otro, las consecuencias de estas tres olas van a plantearse abruptamente. ¡El sueño estival también termina!

En cambio, para los que todavía tienen los medios para viajar, las vacaciones pueden continuar porque los hoteles, las compañías aéreas, los clubes de vacaciones bajan los precios a niveles jamás vistos. ¡Otro signo evidente de «recuperación»!

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Notas:

(1) Por ejemplo, hablar en porcentajes forma parte de la «enfervorización» del verano de 2009. Así, numerosos bancos cuyo valor de Bolsa había caído próximo a cero pudieron hablar en estos últimos meses de «rebotes» del +200 %, del +300 % o + del 500 %. Basta por ejemplo con consultar la evolución de las cotizaciones de Natixis, Citi o Royal Bank of Scotland, para comprender la trampa: recobrar el 500 % cuando la acción cayó a 1, la lleva a 5, lo que deja siempre una pérdida de 40 si fue comprada hace 2 años (o se tomó prestado contra esta garantía).

(2) El anuncio de Francia donde el Estado prolonga hasta fin del 2010 su apoyo a los bancos es una perfecta ilustración. Fuente: Reuters, 13/09/2009.

(3) Ver el comunicado publicado por el Leap en el Financial Times en vísperas de la Cumbre del G20 de Londres en abril pasado.

(4) El «fin de las bonificaciones de los brokers» es una acción moralmente saludable, pero no debe hacernos olvidar que son sólo «corsarios» de los bancos que los emplean y de las plazas financieras que los acogen. Son sus empleadores quienes les conceden sus «bonos de comisión» (¿o deberíamos decir sobrepaga?) y quienes los autorizan a espumar el océano de las finanzas mundiales. Limitar la prima al importe de su salario obligaría a los bancos a emplear capitanes de mar, en lugar de filibusteros.

(5) Fuente: Times, 02/09/2009.

(6) En Estados Unidos, el ritmo real de crecimiento del desempleo continúa estando entre 600.000 y un millón de personas al mes, si se incluye a los que dejan de buscar empleo (Fuente: CNBC/New York Times, 07/09/2009). Para tener una visión de conjunto de la ola socialmente explosiva que golpea la economía estadounidense, en California, después del 1° el septiembre, son 143.000 los desempleados suplementarios que agotaron sus derechos (con sus familias se acercan a un millón las personas desamparadas en el corriente mes) – Fuente: MyBudget360, 02/09/2009. En Europa, en Asia… por todas partes las tasas de desempleo tienden a superar los máximos históricos modernos de aquí a fines de 2009 (con 5,7%, Japón ya superó su umbral histórico en julio – Fuente: Japan Times, 08/09/2009)… y esto a pesar de manipulaciones en todos los frentes para bajar las cifras.

(7) A título anecdótico, hubo más quiebras bancarias en Estados Unidos entre la salida del Geab N°36 (15 Junio de 2009) y este Geab N°37 (15 Septiembre 2009) que en todo el año 2008, Entre ellas, dos de las cuatro más importantes del año. Pero evidentemente, los medios de comunicación no pueden encargarse de la gripe A y de estas quiebras al mismo tiempo. Lo mismo ocurre con el índice de quiebra de las empresas estadounidenses que alcanza su máximo histórico, el 12,2 % (Fuente: Yahoo, 09/09/2009). En España, el número de quiebras para el primer semestre de 2009 es equivalente a tres veces la de todo el año 2008 (Fuente: Spanish News, 06/08/2009). En Francia, los empleadores esperan 70.000 quiebras de empresas de aquí a fin de año (Fuente: Capital, 02/09/2009).

(8) El debilitamiento acelerado del UDS crea un nuevo estrés monetario mundial, y el próximo pedido de la administración Obama de aumentar a 1,5 billones de USD el límite de endeudamiento federal autorizado, no alcanzan a calmar la fuga de la divisa estadounidense. El techo de 12 billones de USD de endeudamiento está ya en vía de ser alcanzado. Fuentes: Wall Street Journal, 12/09/09; Bloomberg, 08/09/2009; Wall Street Journal, 12/09/09.

(9) Habíamos indicado que tal «ventana de oportunidad» existiría entre la primavera y el verano de 2009. Esta ventana ya se ha cerrado.

(10) Ver Geab N° 22, 02/2008.

(11) Ver Geab N° 32, 02/2009.

(12) Como las bajas del desempleo estadounidenses y francés de principios del verano o las tasas de crecimiento de la producción china. Fuentes: New York Times, 10/08/2009; Expansión, 27/07/2009; Wall Street Journal, 25/05/2009.

(13) Resulta muy útil leer el artículo de Marion Selz titulado «Las estadísticas, un servicio público corrupto». Se trata de una reciente obra colectiva realizada en el anonimato por estadistas franceses, un título que evoca «Le grand trucage: comment le gouvernement manipule les statistiques». No hay duda de que en este período de crisis global las maniobras descubiertas las aplican todos los gobiernos del planeta. Fuente: La vie des idées, 02/09/2009.

(14) Cuando el 15 de febrero de 2008, en el Geab N° 22, anunciamos que se iba hacia un «Dólar carry-trade», varios eran los que encontraban impensable tal tendencia. Sin embargo hoy, eso es exactamente lo que ocurre en los mercados monetarios. Fuente: Le Monde, 12/09/2009.

(15) Que se apresuraron a obtener en abril de 2009 (Fuente: Bloomberg, 02/04/2009) el derecho a volver al sistema del «valor razonable» (estimo que mi activo vale 100) en lugar de mantener la valorización de sus activos al «precio del mercado» (en el mercado el activo vale 10) y luego persistieron en mantener en sus balances los activos de los que no saben en absoluto lo que realmente valen; particularmente porque sospechan, con razón, que estos valen sólo el 10 % o el 20 % de su «valor razonable». El campo y las ciudades de Estados Unidos, del Reino Unido, de España, de Letonia, de Japón, de China… están llenos de casas, apartamentos y edificios que nadie compra porque los bancos los mantienen en precios artificialmente elevados, por sobre el precio de mercado, para que sus balances no muestran en realidad que son insolventes porque casi todos sus activos están «podridos». Los banqueros también están tratando de ganar tiempo, con la esperanza de un retorno al anterior mundo. ¿Son grandes niños nostálgicos de su edad de oro, o más bien tétricos delincuentes que ponen en peligro a la sociedad? El futuro comenzará próximamente a zanjar el curso de la fase de desarticulación geopolítica global.

(16) A semejanza del razonamiento expuesto por Blaise Pascal para convencer a lo que no creen en Dios, que consiste en apostar que existe ya que si así fuera nos espera el paraíso, y de no ser así nada se pierde. Mientras que apostar en contrario nos conduciría eventualmente al infierno.

(17) En el próximo Geab, N° 38, que aparecerá en octubre, haremos una puesta al día de nuestras anticipaciones por país y grandes regiones del mundo, incluyendo desde luego un balance respecto a la cesación de pagos de Estados Unidos y del Reino Unido.

(18) Con un récord de emisiones de obligaciones en Europa (1,1 billones USD para la zona Euro en 2009, y más de 250 mil millones USD para el Reino Unido), y un déficit federal de 9 billones de USD en los próximos diez años, ¿quedan dudas sobre el aspecto incontrolable de la cuestión? Fuente: Yahoo/Reuters, 04/09/2009; CBS, 25/08/2009.

(19) Igualmente en Estados Unidos, en Europa o en China. Fuentes: Reuters, 08/09/2009; Financial Times, 06/09/2009; BBC, 26/07/2009.

(20) Respecto de los bancos, nuestro equipo recomienda calurosamente la lectura del notable artículo de Matt Taibbi, «Inside The Great American Bubble Machine» aparecido en Rollingstones el 02/07/2009. Detalla la historia de Goldman Sachs y proporciona información detallada sobre las principales prácticas financieras y el papel central de este establecimiento financiero en la crisis actual. A manera de la difunta Compañías de las Indias, o la Orden de los Templarios, es probable que dentro de cinco a diez años como máximo el poder político estadounidense, frente al hundimiento socioeconómico del país y bajo la presión popular, esté obligado a desmantelar esta institución que parasita la acción pública a todos los niveles.

(21) En definitiva, todos estos indicadores reposan en la medida del valor que es el USD. Si se reprodujera la variación de su tipo de cambio sobre una pantalla semejante a la de una brújula, veríamos la aguja oscilar de mes en mes entre el Norte, el Sur, el Este y el Oeste. Consiguientemente, no asombra que el conjunto de los actores mundiales políticos, económicos y financieros estén «desorientados».

(22) Napoleón también creía «firmemente», durante la batalla de Waterloo, que la suerte iba a sonreírle una vez más y que iba a recibir un refuerzo amigo (Grouchy) en el momento decisivo del combate. Por desgracia, un nube de polvo que hacía suponer que era de la tan esperada tropa reveló ser un refuerzo enemigo (Blücher). Todo el mundo conoce el final; y no estamos seguros de que los dirigentes de G20 sean estrategas tan experimentados como lo era Napoleón.

(23) En este campo la crisis da prueba a veces de un «humor muy británico», probando que se está lejos de haber percibido todas sus consecuencias, ya que debe esperarse lo que viene en Londres, llamado a pagar una pesada cuenta para salvar del hundimiento toda su pequeña red de paraísos fiscales. Por ejemplo, la Isla Caimán no puede ni siquiera pagar a sus funcionarios. ¡No hay duda que esta perspectiva va a entusiasmar a los contribuyentes británicos! De todas maneras estas islas podrán siempre recurrir a una idea simple: hacer pagar impuestos. Fuente: Guardian, 13/09/2009.

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Anjela, from de.toonpool.com

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¡Hurra! ¡La recesión quedó atrás!

Por Michael R. Krätke - Freitag
IAR Noticias, 16.09.09

¿Crisis? ¿Qué crisis? La crisis pasó, lo peor quedó atrás; estamos de nuevo en marcha. Tal es, desde hace semanas, la cantilena que reproducen todos los medios de comunicación.

E inmediatamente antes de las elecciones federales alemanas, es, huelga decirlo, un mensaje reconfortante, sobre todo para la coalición de gobierno. Viene a dar lustre a su pretendido éxito, y proclama: no os preocupéis, Merkel y el mercado lo han dispuesto, ahora estamos otra vez en marcha. No necesitamos ya más programas de coyuntura; no se hable más de los inmensos costes de las recientes acciones de rescate; cállese sobre la distribución de las cargas de la crisis. ¿O acaso no vamos todos, los ganadores de la crisis lo mismo que sus víctimas, en el mismo barco? El barco está de nuevo a flote; la consigna, como siempre, no puede ser otra que la del “crecimiento”; y del crecimiento oficialmente estimado en un 0,3% tiene que alegrarse todo el mundo.

Un populista es quien cuenta a las gentes lo que éstas quieren oír. Un populista es quien despierta falsas esperanzas y juega sin escrúpulos con los miedos de otros. Un bobo peligroso es quien cree en las propias mentiras y toma por remedios los ensalmos milagreros. Un aguafiestas es quien llama mentira a la mentira. Un buen ciudadano es quien no se deja tomar el pelo por la superioridad.

Cómo se miente con estadísticas

Cómo se miente con estadísticas: he aquí el título de un curso que, aunque debería ser obligatorio para los economistas, los científicos sociales y los periodistas, no se imparte en las universidades alemanas. Si no fuera por eso, podría suponerse con la mejor de las conciencias que nuestros gobernantes y sus portavoces mediáticos mienten a sabiendas. Las cifras que acaba de publicar la oficina federal alemana de estadística muestran lo que cualquier experto ya sabía o podía saber: no puede en absoluto hablarse de un final de la crisis. Por lo pronto, el famoso 0,3% con que el PIB alemán ha crecido estadísticamente en el segundo trimestre de 2009 resulta de una comparación con el trimestre anterior: si, en cambio, se compara con el mismo trimestre del pasado año, el PIB ha seguido bajando. Y no poco: digamos que un 7,1% (descontando precios) o un 5,9% (descontando factores estacionales). En el primer trimestre de 2009, el retroceso en comparación con el trimestre del año anterior representó todavía un 6,4%. De modo que el desplome entre abril y junio se ha acelerado, más que ralentizado. Si la pretendida recuperación prosigue de esta guisa, a fin de año llegaremos a un menos 8%. Crecimiento negativo se llamaba antes a eso, sin sombra de ironía.

Otro fenómeno que merece atención: en comparación con el mismo trimestre del año pasado, el llamado “tejido productivo” alemán ha experimentado en el segundo trimestre de 2009 una nueva caída de un 23,6%. La tendencia al derrumbe de la industria alemana no ha sido, pues, sanada, y sólo en Japón hallamos un paralelo tan peligroso.

¡Pero si los pedidos crecen desde mayo, y hasta las exportaciones, inopinadamente, han vuelto a crecer! No es razón para ponerse a tirar cohetes: los pedidos y las exportaciones siguen un 25% por debajo del nivel del año pasado, y la ligerísima remontada de ninguna manera apunta a un auge incipiente, sino que se explica por una sencillísima razón: tras varios meses de crisis, en Alemania, como en tantos otros países industriales, las existencias se han agotado, y hay que volver a producir.

Don Mecreíque es pariente de Don Tonteque, y es tontería creer que, tras algunas “turbulencias”, la crisis pasará. Como se ve, no se ha tocado todavía fondo: no se ha dejado atrás la erosión de la industria exportadora, ni la crisis bancaria, ni las crisis inmobiliarias, por no hablar de la crisis crediticia. Hay que hacerse a la idea de que nos hallamos ante la más grave crisis económica mundial de los últimos ochenta años.

La primera ronda

Por lo demás, el jueguecito con el pretendido crecimiento del 0,3% revela hasta qué punto resulta útil políticamente hablar cada vez más –o seguir haciéndolo— de recesión, y no de crisis: permite, con el auxilio de una convención estadística superlativamente cuestionable, esquivar cualquier análisis de la crisis.

Pues aun si estuviéramos en puertas de un fin de la recesión, ni de lejos significaría eso un fin de la crisis. En todas las grandes depresiones de la historia del capitalismo moderno hubo varias “recesiones” y pequeñas “fases de recuperación”, también alguna vez un intermedio alto, y pequeñas o no tan pequeñas olas especulativas en los mercados financieros. Como hoy. Vale la regla: tras la recesión, se está en puertas de otra recesión. Presumiblemente, hemos dejado atrás la primera ronda de la gran crisis.

Todo indica que Alemania entrará en la próxima ronda de la crisis poco después de las elecciones del 27 de septiembre. ¿Qué hacen las empresas privadas ante tal pronóstico? Justificadamente, lo que hacen es ahorrar costes, racionalizar como alma que lleva el diablo, manejarse para, al menos, aplazar la quiebra. Se libran a una inclemente competición para desplazarse unas a otras de unos mercados que encogen a ojos vistas. La ola de quiebras e insolvencias en la industria y en el sector financiero está a los alcances. En 2010 podremos disfrutar de ella plenamente. Un buen tercio de los desvalorizados títulos en papel existentes en todo el mundo se hallan en los depósitos de los bancos alemanes. La única buena noticia: Alemania no dispone de un “sector financiero” tan desoladoramente sobredimensionado como la Gran Bretaña o Suiza.

En vez de perderlos en el “sector financiero”, la gran masa de puestos de trabajo se perderá en Alemania en la industria. Si la economía encoge entre un 7 y un 8 por ciento, eso significa que sobrarán entre 2,8 y 3 millones de empleados. Ya hoy 1,2 millones trabajan menos tiempo: una “flexibilización” del mercado de trabajo generosamente alimentada por el contribuyente. Sin solución que alcance a la vista, la ola de despidos masivos avanzará imparable: en otoño, tras las elecciones. En apenas dos semanas, el artificial auge inducido por los incentivos públicos para substituir los coches viejos (Abwrackprämie) quedará atrás. Entonces comenzará la ola de quiebras en las casas de venta de automóviles, cuya caída, a su vez, repercutirá en la industria automotriz.

Bancos bunkerizados

Todas las industrias que llevan la batuta en el mercado mundial en todas las naciones industriales se hallan actualmente tocadas por la crisis: el sector informático, no menos que la industria automotriz, la fabricación de maquinaria y la industria del acero. Entre ocho y doce grandes compañías de alcance mundial están enfrascadas en una lucha a cara de perro. Los fieles del mercado en los gobiernos y en los medios de comunicación fantasean con que los primeros indicios de recuperación en los EEUU y en China vendrán otra vez al punto en auxilio de las exportaciones alemanas. Lo fían todo al éxito de los programas públicos de coyuntura de terceros, los cuales terceros, en efecto, han abandonado todo aquello en que hasta ahora ha confiado el gobierno federal alemán. Se olvida demasiado a la ligera que los más importantes mercados de salida para la economía exportadora alemana, antes como ahora, se hallan a la vuelta de la esquina, es decir, en los países del vecindario europeo. Allí va a a parar el 60% de las exportaciones. Y allí se desploman las inversiones, particularmente en el sector industrial, de una manera más dramática que nunca: en Gran Bretaña, cerca de un 25%. Puesto que el necio Tratado de Maastricht, forjado por los ideólogos del mercado, impide cualquier cooperación económica efectiva en la crisis, la salvación sólo cabe esperarla de un auge europeo conjunto.

Se congratulan los gobernantes porque, merced a unas cuantas fintas estadísticas, han logrado contabilizar hasta ahora una cifra inferior a los 4 millones de desempleados. Pero [el ministro federal de trabajo Olaf] Scholz y sus adláteres se hacen trampas jugando al solitario. La marca de los 5 millones de desempleados se alcanzará fácilmente, y aun se rebasará, en 2010/11. El desapoderado ataque a los salarios, a la protección frente al despido, a los restos subsistentes del Estado social, se mantendrá. Don’t waste a good crisis, no desperdiciemos una buena crisis, dicen los ingleses. Nuestras sedicentes elites no perderán ni un minuto, y aprovecharán la crisis para acabar de desarticular un maltrecho Estado social al que han conseguido llevar ya a una situación de crisis financiera duradera. Una creciente ola de subocupación y despidos masivos, así como el código de pauperización llamado Hartz IV (1) propiciado por el gobierno se encargarán de que el consumo privado caiga más rápida y ampliamente que en otros países.

¿Qué queda, pues? Según las encuestas, vuelve a aumentar la “confianza” de los círculos económicos, y eso es lo que permiten sospechar también los índices publicados. Buena cosa para los bolsistas, para los analistas, para los banqueros y para otros logreros de la crisis: las ayudas públicas han venido a parar, y por mucho, en las manos equivocadas. Una crisis de liquidez propiamente dicha no la tuvimos nunca, ni la tenemos. El dinero existe en abundancia, porque los bancos se han bunkerizado, prolongando mes tras mes el bloqueo crediticio. Tenemos ya los primeros indicios de un auge en los mercados de valores, las próximas burbujas especulativas serán hinchadas con ardiente celo, bombeando dinero a otras gentes. Lo que se ha cambiado es ínfimo. Los colocadores de dinero y los inversores, a quienes durante años se presentó como a semidioses y verdaderos genios, han aprendido que sólo puede ganar el especulador que se retira a tiempo. Así pues, se apean a las tres semanas para hacer caja. De aquí el sube y baja de los mercados de valores y la obscena alegría de los bolsistas.

http://www.iarnoticias.com/2009/noticias/europa/0353_hurra_crisis_15sept09.html

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In Gold We Truth, from thecommerce.es

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Antal Fekete: Carta abierta a Paul Volcker

Carta abierta a Paul Volcker, Presidente del Consejo de Directores de la Reserva Federal (1979-1987) y Presidente del Consejo Asesor para la Recuperación Económica del Presidente Obama.

Por Antal E. Fekete
San Francisco School of Economics
email: afekete@hotmail.com
rssnews.com, 11.09.09

Estimado Paul:

En los últimos 35 años nuestros caminos se han cruzados dos veces. En 1974/1975 Vd. y yo fuimos prefesores invitados en la Universidad de Princeton. Ahora, en 2009 Vd. y yo asistimos la Conferencia de Santa Columba sobre la actual crisis de deuda por invitación de Bob Mundell.

En 1975 dirigió un seminario sobre el sistema monetario internacional y me invitó para que contribuyera con una presentación sobre el oro, que yo acepté. Aquellos eran días apacibles en comparación con los actuales. Los EEUU, después de las turbulencias de 1971, consolidaron con éxito la posición internacional del dólar y pudieron levantar con confianza una prohibición de 42 años sobre el comercio y la posesión de oro.

El 31 de diciembre de 1974 comenzó la contratación de futuros sobre el oro en New York y Chicago. Ese mercado mostraba entonces un robusto contango que incluía todos los gastos de mantenimiento. Es decir, las bases del oro (el diferencial entre el precio futuro y el de contado) estaban en su máximo. Esto indicaba que el oro monetario estaba disponible en gran abundancia para satisfacer cualquier demanda que surgiera por cualquier motivo.

Mostraba que el mercado de futuros del oro podía servir como punto de apoyo a la hora de buscar el equilibrio entre el suministro y la demanda de oro. Podía actuar como una válvula de seguridad, soltando presión cuando fuera necesario. Porque la no existencia del oro en papel podía ser una amenaza para el sistema monetario. Parecía como si el problema del oro se hubiera resuelto de una vez para siempre.

Pero tal como yo me temo (y 35 años de intervención han probado) en vez de movernos hacia el equilibrio, nos hemos estado moviendo cada vez más lejos de él, tal como puede medirse por las bases del oro. El permanente desvanecimiento de las bases del oro es una amenazadora señal de peligro. Está indicando que el oro monetario está siendo cada vez menos disponible, y en caso de llegar una crisis no podremos confiar en que el oro acuda al rescate.

Las bases comenzaron siendo el 100% del interés en vigor, pero han estado erosionándose permanentemente hasta alcanzar hoy en día el 0%. Una permanente backwardation en el oro (unas bases negativas en el oro) nos está mirando fijamente a los ojos. Las bases del oro nos están intentando decir algo. Este hecho nos está anunciando la mayor crisis monetaria de todos los tiempos. Nos está advirtiendo del posible colapso del sistema monetario internacional y de pagos.

Déjeme explicarle. El oro es el único y último extintor de la deuda. Otros activos pueden funcionar por supuesto como extintores, pero no lo hacen de forma definitiva, pues tienen su contrapartida en la columna del pasivo de la contabilidad de cualquier otro. El oro no tiene ningún pasivo asociado de ese tipo. El oro es donde se detiene el dinero. Es esta propiedad la que hace del oro algo único como activo financiero.

Históricamente, el oro quedó liberado de su función como último extintor de la deuda mediante las claúsulas sobre el oro escritas en los bonos del gobierno americano antes de 1933.  El oro podía tabién descargarse de esta función, casi de forma imperfecta, bajo el patrón oro de intercambio de 1934 que limitaba su canje sólo a los titulares extranjeros.

Aún más imperfecto fue el sistema de precios fluctuantes del oro introducido en 1971, gracias a la disponibilidad de oro en papel. Aunque estas estratagemas eran imperfectas, sirvieron para pacificar el mercado de bonos. Pero tal como indica la seria advertencia del oro en permanente backwardation, todas las ofertas para poner oro monetario a disposición del sistema internacional de pagos podrían ser abruptamente retiradas.

En ese caso dejaría de existir el último extintor de las deudas. El mundo se encuentra completamente desprevenido para enfrentarse al desarrollo de un suceso semejante. Entonces le pregunto: ¿Existe algún plan de contingencia en el Tesoro de EEUU y en la Reserva Federal sobre qué hacer cuando la backwardation haga que el oro monetario ya no esté disponible para obrar una retirada indirecta de la deuda?

El mensaje entonces para los poseedores de la deuda será save qui peut (sálvese quien pueda). En ese momento todo el mundo correrá hacia las puertas de salida y entonces las personas se atropellarán unas a otras muriendo en un intento desesperado por salir.

La crisis de la deuda de 2008 ha sido un ensayo general. Le ha dado al mundo un anticipo de lo que viene. Esta crisis es una crisis del oro. Es esta una crisis que está indicando la amenaza de la escasez del último extintor de la deuda. Y sin él nuestra desbocada pirámide de deuda está condenada a la ruina. Cuando se venga abajo sepultará al mundo económico bajo los escombros, igual que las Torres Gemelas sepultaron a la gente que estaba trabajando dentro el 2001.

Se han ofrecido todo tipo de explicaciones ad hoc para la crisis de la deuda. Pero la única explicación real es que bajo la amenaza de la backwardation del oro los acreedores se pelearán por la liquidez. No va a existir ninguna recuperación hasta que se haga algún tipo de provisión para poder hacer una retirada ordenada de la deuda mediante algún tipo de mecanismo que use el oro como el último extintor. La alternativa es una Gran Depresión mucho peor que la de los años 30.

Para entender esto sólo tenemos que imaginar el shock que iba a sufrir el mundo entero si se terminara revelando que la deuda del gobierno de EEUU es de hecho imposible de canjear. El emperador está desnudo. Mientras los bonos tengan una claúsula sobre el oro o el propio mercado de bonos esté soportado por un mercado de papel sobre el oro, entonces los bonos todavía pueden parecer reembolsables. Pero en cuanto aparezca una backwardation permanente que haga el oro inaccesible, entonces la deuda se volverá imposible de reembolsar a los ojos de los tenedores de bonos.

No se hace la deuda canjeable por el hecho de pagar los bonos de EEUU a su madurez en billetes de la Reserva Federal.
Pues son precisamente los bonos los que avalan a las Federal Reserve Notes como colateral, revelando que en última instancia los bonos no son realmente canjeables en absoluto. Un bono vinculado a un tipo de interés es reemplazado por un bono [los billetes nominados en dólares o Federal Reserve Notes] que no va vinculado a ningún interés, es decir, a un instrumento inferior.

Todo lo que se está haciendo es barajar varias formas de deuda imposibles de liquidar. Cuando el mundo termine despertando de esta prestidigitación, el sistema monetario internacional no será capaz de sobrevivir a la onda expansiva. El caos en el que se va a hundir el mundo va a ser atroz.

La solución es relativamente simple. El oro monetario mundial debería ser de nuevo movilizado. Podría conseguirse abriendo la casa de la moneda de EEUU a la acuñación libre e ilimitada de oro. No debería haber ningún intento de fijar, tapar o controlar de cualquier otra forma el precio del oro. Las monedas de oro de EEUU deberían de estar disponibles a los tenedores de bonos para poder conseguir una retirada ordenada de la deuda, que es lo que quieren precisamente los tenedores de los bonos.

Cuando estén convencidos de que se les ha abierto esta avenida mediante una ilimitada disponibilidad de monedas de oro del reino, la lucha por la liquidez se terminará y volverá de nuevo la estabilidad. Si otros grandes países quieren abrir sus casas de acuñación a una libre e ilimitada cantidad de oro, mucho mejor. No debería estar más allá del poder del gobierno americano reinar en esta crisis y hacer un movimiento decisivo en la dirección de una completa recuperación mediante la apertura de la casa de la moneda al oro, tal como pide la Constitución.

El oro es un gran recurso mundial. Sería una locura que por motivos locales o ideológicos fracasáramos a la hora de reclutarlo para la causa del desarrollo económico, aún en ausencia de una gran crisis. Pero dada la situación actual, es imperativo movilizar de nuevo el oro.

Atentamente suyo.

Antal E. Fekete
Santa Columba, 10 de julio de 2009

Enlace en oikonomika.

Traducción por Joaquín Ferrer Benat

http://rssnews.wordpress.com/2009/09/11/antal-fekete-carta-abierta-a-paul-volcker/

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